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Actualizado: hace 1 hora 39 min

Ha pasado el tiempo en que las piedras hablaban con los hombres

fai 17 horas 18 min

"...a ese tiempo antiguo en que las piedras en el seno de la tierra y los planetas en las alturas celestiales aún se preocupaban del destino humano, no como hoy, cuando tanto en los cielos como en la Tierra todo se ha vuelto indiferente ante el destino de los hijos del hombre y ya no hay ninguna voz desde ninguna parte que les hable y menos aún que les escuche. Los planetas recientemente descubiertos ya no juegan ningún papel en los horóscopos y una multitud de nuevas piedras, todas ellas bien medidas y pesadas, con su peso específico y su densidad comprobados, ya nada nos anuncian, ni nos aportan ninguna utilidad. El tiempo en que hablaban con los hombres ha pasado".

Texto de "La alejandrita", de Nikolái Léskov, citado por Walter Benjamin en "El Narrador", artículo incluido en "Iluminaciones". Taurus, Madrid 2018.

La alejandrita de los Montes Urales en Rusia es de color verde a la luz del día y rojo ante una luz incandescente.
La alejandrita es una variedad extremadamente rara del crisoberilo mineral que se caracteriza de cambiar a un color verde a la luz del día, y al rojo, ante una luz incandescente.
Según un artículo muy popular y polémico, la alejandrita fue descubierta por el mineralogista finlandés Nils Gustaf Nordenskjöld, (1792-1866) en la misma fecha del decimosexto cumpleaños del zarevitz Alexander, el 17 de abril de 1834, y fue nombrada alejandrita en honor del futuro zar Alexander II de Rusia.

https://lasmilrespuestas.blogspot.c...

Alejandrita, mineral llamado así por el zar ruso Alejandro II. Proféticamente predijo su destino: «…lleva en su resplandor el destino que el emperador: días de floración y puesta del sol con sangre…». La muerte del rey se produjo por un atentado a manos de anarquistas el 13 de marzo de 1881.

Muchos en Rusia, en memoria y por respeto al emperador, trataron de conservar o adquirir elementos que, de alguna manera, les recordaran a Alejandro II. Algunos de estos artículos eran joyas de alejandrita. Especialmente apreciados fueron los anillos. Éstos fueron usados ​​por muchas mujeres que, más tarde, tras la Primera Guerra Mundial, se convirtieron en viudas. Por ello, aparte del nombre piedra «Imperial» o «rock ruso», la alejandrita recibió otro nombre: «piedra de la viuda». Muchos pensaron que no era una coincidencia y, por lo tanto, llegaron a la conclusión de que la piedra tiene un poder negativo y, así, para neutralizarlo, debe ser emparejado con otra joya.

http://epi-group.ru/2017/07/06/alej...

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CNT en Leroy Merlin

23 January, 2020 - 00:00

Este pasado sábado 18 de enero, desde el sindicato de la CNT de Elche, y respondiendo a la petición de apoyo realizada por el sindicato de Salamanca respecto al conflicto que mantienen con el centro Leroy Merlin de su localidad, nuestro sindicato volvió una vez mas a las calles para apoyar al compañero de Salamanca y demostrar que para nuestra organización la solidaridad entre iguales es mucho más que un bonito lema, es nuestra seña de identidad y uno de nuestros principios básicos, como ya ha descubierto esta empresa en las últimas semanas.

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Breve esbozo histórico sobre el problema de la tierra en Extremadura

23 January, 2020 - 00:00

Un recorrido por la historia del acaparamiento de la tierra en Extremadura desde la Reconquista a la actualidad, pasando por el reformismo ilustrado que no quiso molestar al poder latifundista, o el robo de los bienes comunales a la población, que incidió en la aparición del paro en la región. Para asegurar el estado de las cosas, los terratenientes utilizaron la riqueza procedente del espolio para establecer una intervención caciquil sobre la vida política y un control sobre la población. Algo que la clase en el poder recuperó en el franquismo y continúa en la actualidad. En marzo de 2020 se realizará el I Congreso Extremeño de Reforma Agraria.

Carlos Saguillo
Historiador y miembro de la Asociación 25 de marzo

Para intentar comprender la génesis del latifundismo en Extremadura es necesario que nos remontemos, cuanto menos, a los siglos finales de la Edad Media.

Tal y como han expuesto medievalistas como Eduardo Manzano, Abilio Barbero o Marcelo Vigil, el proceso de repoblación llevado a cabo por los reinos cristianos durante la llamada Reconquista –expansión sobre las áreas de la Península Ibérica en manos musulmanas- adoptó importantes variedades en las distintas regiones de la Península. Así, en las áreas relativamente despobladas al norte del valle del Duero, el protagonismo jugado por los pequeños campesinos y las comunidades propiciaron una distribución de la tierra bastante intensa unida a un protagonismo sustancial del comunal.

Las incursiones de conquista emprendidas sobre regiones como Extremadura o Andalucía, no solo expresaban un conflicto de índole religioso, sino que estaban dirigidas principalmente a cumplimentar el deseo de la nobleza por adquirir nuevas latifundios

Sin embargo, la conformación paulatina de una alta nobleza que vinculaba su posición social a la posesión directa o indirecta de grandes extensiones de tierra, condicionó sustancialmente las repoblaciones efectuadas durante la baja Edad Media, período que coincide con una mayor capacidad expansiva de los reinos cristianos articulada a través de sistemáticas campañas militares sobre los territorios de dominio islámico.

De esta manera, las incursiones de conquista emprendidas sobre regiones como Extremadura o Andalucía, no solo expresaban un conflicto de índole religioso, sino que estaban dirigidas principalmente a cumplimentar el deseo de la nobleza por adquirir nuevas latifundios que le permitieran incrementar los excedentes acumulados. La escasez de población, agudizada por las migraciones más o menos forzosas de sustratos poblacionales previos, favorecía a su vez la articulación de esta gran propiedad y la gestión extensiva de las explotaciones.

Sirvan como ejemplo de esta realidad los casos particulares del Duque de Alba -quien llegó a ser dueño y señor de 46 pueblos- o el Señorío de Feria, en poder de los Suárez de Figueroa, cuyas posesiones alcanzaron unas 100.000 hectáreas en las que habitaban 3.000 vecinos.

En el caso específico de Extremadura debe resaltarse a su vez, el enorme poder patrimonial alcanzado por las órdenes militares, que eran instituciones religioso-militares altamente jerarquizadas y vinculadas al estamento nobiliario. En el caso de la Orden de Santiago nos encontraremos así con el acaparamiento de 10.000 kilómetros cuadrados de superficie coincidente con las tierras más ricas de la región: Tierra de Barros y las Vegas Bajas del Guadiana. La Orden de Alcántara, por su parte, recibió un ancho espacio junto a Portugal que se extendía desde el norte de la Región, (lo que hoy es la Sierra de Gata), y traspasaba la Sierra de San Pedro, más allá de San Vicente.

Así pues, en los límites fronterizos de la actual Extremadura se constituirá una región latifundista marcada por profundas desigualdades y por el poder de una clase dominante que vive del acceso prioritario al principal recurso económico del momento (la tierra) y del yugo de unas masas de trabajadores campesinos que le transfieren rentas y productos.

Una de las consecuencias históricas de larga duración que tendrá este proceso será la vocación ganadera a la que quedará vinculada Extremadura, debido al empleo como pasto de ingentes cantidades de tierra. Esta característica de la economía agraria extremeña, agudizada por la interferencia de las grandes cabañas de ganaderos trashumantes agrupados en la poderosa institución de la Mesta, provocará un amplio adehesamiento de buena parte de las tierras de la región que conforma un paisaje que todavía hoy constituye un símbolo de lo extremeño. El binomio latifundismo-ganadería extensiva provocará a su vez una permanente infrautilización de las tierras que acabará reportando drásticas consecuencias sociales conforme el crecimiento demográfico, la pérdida de acceso a recursos económicos por parte de la comunidad y la expropiación semiforzosa del campesinado incidan en la aparición de un terrible problema de paro que vertebra la realidad social de nuestra tierra hasta el presente.

Cabe señalar, con todo, que durante los siglos medievales y modernos existieron algunos límites al grado de poder detentado por los terratenientes e incluso a la propia concentración de la propiedad en sus manos. Tales contrapesos, que por lo común serán un factor molesto para los intereses de las propias clases dominantes, pueden resumirse principalmente en las siguientes características de la estructura agraria del momento:

La propiedad privada sobre la tierra no contaba con un carácter pleno, sino que se veía limitada por un cierto control indirecto ejercido por los distintos niveles de arrendatarios, y por los propios usos de la costumbre que permitían a la comunidad participar de determinados derechos sobre las tierras de los señores.

La existencia de grandes extensiones de tierras comunales y en propiedad de los ayuntamientos sobre las que se ejercía una cierta gestión comunitaria.

La presencia de dominios de realengo vinculados a la corona cuyos habitantes, por lo común, contaban con unas condiciones más favorables en cuanto a las exacciones que sufrían.

División de la Tierra. Mapa de los latifundios, minifundios y tierras bien divididas en España

Con todo, no debe idealizarse la vida rural pre-moderna como una suerte de arcadia feliz igualitaria. La génesis del latifundismo durante la Reconquista había propiciado una estructura social profundamente desigual con toda la lacra de opresión que lleva aparejado este fenómeno.

Y el propio uso de los bienes comunales tendía a sufrir las injerencias de grupos acomodados como los propietarios de ganados que pretendían hacer un uso privativo de los mismos. El poder de los terratenientes, en suma, ya se había articulado o se encontraba en vías de articulación, por más que en los siglos sucesivos este dominio conociera una permanente expansión.

La forma que tomará esta agudización del poder y el patrimonio de los terratenientes serán las sucesivas reacciones señoriales por las cuales la alta nobleza incrementaba su presión sobre el campesinado aprovechando la debilidad monárquica. Así, las mercedes concedidas por Enrique II al sector de la nobleza, que le había proporcionado su apoyo en la guerra con Pedro I (1366-1369), o las sucesivas privatizaciones de tierras de realengo realizadas por los Austrias para solventar las bancarrotas financieras del reino, permitirían que la hegemonía social detentada por la alta nobleza no solo no se mitigara adoptando formas más livianas, sino que se consolidará durante la modernidad por la vía de la acumulación de propiedades ingentes.

No es casual que ya en las tempranas fechas del siglo XVI y XVII surgieran voces críticas que alertaran sobre los drásticos efectos que el latifundismo venía generando en Extremadura. Una de las más lúcidas será la del humanista segedano Pedro de Valencia quien en su Discurso sobre el acrecentamiento de la labor de la tierra sostendrá que un reparto más equitativo de esta permitiría un cultivo más productivo que mitigaría los problemas de carestía, emigración y pobreza que padecían los extremeños.

Durante el siglo XVIII la práctica inacción de las instituciones estatales ante los problemas sociales y económicos del país se ve removida por la emergencia de un cierto reformismo ilustrado plasmado en la obra política de algunos ministros y legisladores y en la actividad intelectual desempeñada por las Sociedades Económicas de Amigos del País.

En lo que respecta al problema agrario y su triada de latifundismo, atraso y miseria social, las soluciones propuestas por esta acción reformadora distaron de seguir una dirección unívoca. De una parte, fueron promovidas colonizaciones de tierras despobladas en regiones andaluzas favoreciendo cierta emergencia de la pequeña propiedad a costa de los intereses de los latifundistas. Y plumas como las de Pablo de Olavide subrayarán los efectos lesivos que la gran propiedad ejercía sobre la estructura económica española. Sin embargo, la base material sobre la que descansaba el poder latifundista no fue siquiera rozada por algún tipo de ejercicio expropiatorio y escritos como el Informe sobre la ley agraria de Jovellanos apuntaban ya a una reforma general de la agricultura que, aun eliminando los privilegios señoriales, supusiera el pleno control de la tierra por parte de los propietarios y el carácter incuestionable de su derecho a la propiedad.

Los documentos de la época nos hablan de las crecientes dificultades de los campesinos extremeños para acceder al trabajo de la tierra. En 1790, un grupo de vecinos de Campanario realizarán una petición al Rey en la que afirmarán “encontrarse en grave situación de indigencia, al carecer de tierras para labrar; ya que los arrendamientos estaban muy altos, por lo que se veían obligados a dejar ociosas sus propias yuntas y a emplearse ellos como jornaleros”.

Con ello, apreciamos la articulación de una problemática específica desarrollada en torno a la expulsión de los pequeños arrendatarios y yunteros de las tierras que venían explotando, lo que propició tímidas actuaciones gubernativas como el Real Decreto de abril de 1793 sobre el “repartimiento de terrenos incultos y declaración de las dehesas de pasto y labor”, por el cual se concedía en propiedad el terreno a quienes lo vinieran roturando durante diez años, favoreciendo así la ejecución de numerosas invasiones de fincas para su en distintos puntos de la región.

Estas tenues tendencias a la redistribución a la tierra y a la toma de medidas favorables al campesinado no gozaron de continuidad durante un siglo XIX de paulatina transformación liberal desde arriba. Así, voces como las de Flórez Estrada que reclamaban una intervención sobre el latifundio más intensa y dirigida a establecer una amplia capa de pequeños propietarios, se vieron claramente arrinconadas en favor de un partido de la propiedad ligado a las posturas hegemónicas dentro del liberalismo hispano.

Triunfaron así los modelos desamortizadores que no pusieron en cuestión la legitimidad de las propiedades de la nobleza, limitándose a sustraerles de ciertos “derechos señoriales” con un papel ya marginal en la obtención de excedentes y a desvincular las tierras permitiendo su compra y venta libre y suprimiendo instituciones como el mayorazgo.

Más aún, la manera en que se llevó a cabo la desamortización de bienes eclesiásticos dirigida por Mendizábal, al agrupar en grandes lotes las superficies subastadas, favoreció una agudización de la tendencia a la concentración de la propiedad de la tierra. La desamortización de Madoz iniciada en 1855, resultaría todavía más desastrosa, pues supondría la expropiación masiva de bienes comunales y de los ayuntamientos que constituían una parte sustancial de las tierras del país, granjeándose la enemistad de una población campesina que hará de la recuperación de los comunales arrebatados una reivindicación histórica que emergerá en sucesivos períodos.

Y es que la forma en que se llevó a término esta desamortización supuso un robo masivo sin contraprestación de ningún género a las clases populares del país que no implicó además ninguna suerte de proceso redistributivo. Las múltiples irregularidades que salpicaban al proceso, y que incluyen la pura y dura apropiación gratuita por parte de latifundistas, terminaban de hacer encajar al fenómeno desamortizador en el marco del definitivo encumbramiento de una clase terrateniente que concentra el grueso de la propiedad en las regiones latifundistas de España, realizando una gestión de esta basada exclusivamente en incrementar al máximo sus beneficios con el menor riesgo posible.

El otro polo de la espléndida riqueza patrimonial de los latifundistas lo encontramos en las condiciones de sobreexplotación a la que son sometidos los jornaleros, los amplios períodos de desempleo que estos sufren y la presión extenuante sobre los yunteros y aparceros que, poniendo el trabajo y los aperos, recogen una parte menor de los frutos que proporciona su trabajo. La manifiesta desigualdad de esta sociedad, unida a las condiciones de miseria que implicaban para la mayoría, implicaron además que los terratenientes utilizaran su riqueza para la intervención caciquil sobre la vida política de los pueblos, el establecimiento de un estrecho control social sobre la población campesina y el frecuente empleo de métodos represivos para apaciguar las ansias de tierra y libertad de la población, para lo cual contarían con la colaboración leal de la Guardia Civil creada en 1844.

El historiador Manuel Tuñón de Lara describirá con tino como la vida social, económica y política de los pueblos pasaría a depender del dominio tiránico de los caciques a los que definiera como “el ricachón del pueblo; él mismo es terrateniente o representante del terrateniente que reside en la Corte; de él depende que los obreros agrícolas de los pueblos trabajen o se mueran de hambre, que los yunteros sean expulsados de las tierras o que las puedan cultivar y que el campesino medio pueda obtener créditos. En definitiva, es el nuevo feudal, señor de vasallos”.

Para que la penosa problemática de un latifundio constituido durante siglos, y consolidado durante el XIX, se viera realmente cuestionada y sujeta a un proceso de transformación radical fue necesario esperar a los tiempos de la II República. Fue aquí donde el empuje de la Reforma Agraria republicana y –especialmente- la movilización obrera y campesina desde abajo intentó construir una Extremadura más igualitaria, con una vida digna para sus clases populares, que protegiera a los yunteros de los desahucios y las rentas asfixiantes, a los jornaleros del paro y los salarios de miseria y a todos los pobres de una dependencia servil de la tiranía de los señores.

La larga noche del franquismo se puede sintetizar en buena medida como una recuperación del poder perdido por parte de la oligarquía terrateniente, a través de las formas más salvajes, antidemocráticas y fascistas posibles. Los colonos favorecidos por la redistribución de tierras fueron expulsados de estas cuando no sufrieron la cárcel o el fusilamiento. Y crecidos por el respaldo que les proporcionaba el nuevo régimen, los terratenientes impusieron salarios de hambre y expulsaron a miles de yunteros de las parcelas que venían trabajando.

La Extremadura de hoy sigue carcomida por los problemas estructurales de la desigualdad, la pobreza, el paro y la precariedad laboral. Y, aunque la clase dominante no está constituida solo por terratenientes, estos siguen constituyendo un parte muy relevante de la élite que concentra la propiedad y la riqueza. Desde la Asociación 25 de Marzo creemos que garantizar los derechos humanos está por encima del derecho a acumular una propiedad ingente por parte de cuatro señores, especialmente cuando el rastro histórico apunta a que las formas por las que han logrado obtener tal patrimonio resulta tan ilegítima. Planteamos por tanto que se dé un uso realmente social a la tierra, ligado a la redistribución de la riqueza que estas generan, a garantizar el pleno empleo y a proteger los intereses de nuestros pequeños campesinos. Para ello no tenemos miedo en reivindicar de nuevo una Reforma Agraria que implique el control público de la tierra en favor de los intereses de la mayoría social, incluyendo aquí, cuando fuera preciso, la realización de expropiaciones forzosas sobre grandes latifundios.

En marzo de este próximo 2020 se realizará el I Congreso Extremeño de Reforma Agraria.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/histo...

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Jacinto Elá, el futbolista que fue el mejor del mundo y lo dejó a los 26 para ser azafato

23 January, 2020 - 00:00

Futbolistas ricos que actúan como niños, entrenadores y agentes que anteponen su comisión o la soledad insufrible de las lesiones fueron parte de la vida de Jacinto.

Alfredo Pascual

El primer recuerdo futbolístico de Jacinto Elá (Guinea Ecuatorial, 1982) es el gol de Omam Biyik a Argentina en Italia 90. No lo vio, solo la que se lio a través de la ventana: "Mi padre era legionario y por entonces vivíamos en la colonia de la Legión en Fuerteventura, en Canarias. Allí había una importante comunidad de soldados africanos, no solo guineanos, y de repente salieron todos al patio de la residencia, gritando y bailando, porque Camerún había marcado", dice Jacinto. "No conocía a ningún jugador del Mundial, pero vi lo importante que era un gol para la gente".

En aquel momento, Jacinto nunca había visto ni jugado un partido de fútbol. No tenía ídolos. A la misma edad, Iniesta jugaba en los benjamines del Albacete y Messi marcaba goles desde 20 metros en Rosario. Un año después, en 1991, Jacinto se mudó junto a su madre y sus hermanos a Barcelona y el destino salió a su encuentro: "Eran los años del 'dream team' de Cruyff y la fiebre de los Juegos Olímpicos, Barcelona era una ciudad que respiraba fútbol, estaba en todas partes: en la tele, en las plazas, en el colegio...", dice el hispano-guineano.

Esta es la historia de un niño que no quería ser futbolista, pero fue nombrado mejor jugador joven del mundo. La de un chico que quiso entender los porqués de un negocio que solo sabe de goles, euros y grandes expectativas. La de un hombre que, abatido su sueño de debutar en Primera, encontró la paz como azafato de un tren de larga distancia.

A los 14 años era el mejor jugador del mundo. A los 19 entrenaba con Le Tissier. A los 26 se retiró para siempre.

No es la clásica historia de éxito deportivo, sino la del 99,8% de los futbolistas. "Solo el 0,2% de los federados llega a Primera División, sin embargo, hacemos creer a los niños que esto es jauja, que es fácil acabar con millones y coches de lujo. El fútbol es una estafa, la realidad es que es más fácil ganar la lotería", afirma un exfutbolista que pudo volver para contarlo, concretamente en su libro 'Fútbol B: Lo que me habría gustado saber del fútbol'.

A Jacinto el fútbol le alcanzó por los horarios. "Mi madre llegaba de trabajar a las 9 de la noche y nos dijo a mí y a mis hermanos que no podíamos estar en la calle tantas horas, que había que buscar un sitio donde pasásemos la tarde". Así fue como los hermanos Elá recalaron en las categorías inferiores del Sant Feliú, en lo más profundo del fútbol base catalán. "Con 9 años nos cruzábamos la ciudad solos para ir a entrenar. Mi madre nunca nos podía venir a buscar ni siquiera a ver los partidos, porque siempre estaba trabajando. Era duro, pero lo hacía con gusto porque el fútbol me empezaba a apasionar", explica.

Jacinto era un niño ágil. Corría rápido, mostraba gran coordinación y podía hacer volteretas en el aire. Pronto destacó en el Sant Feliú, pero sabía que llevaba años de retraso con sus compañeros, así que dedicó todo su tiempo al balón: "Veía que era bueno y que estaba mejorando, así que me obsesioné. Además del entrenamiento, jugaba todas las tardes en el Parque de la España Industrial, detrás de la estación de Sants, a menudo con gente mayor. Horas, horas y horas. Ahí aprendí mucho", dice. "Y luego en el colegio jugaba los partidos más tensos que he disputado en mi vida: gitanos contra payos. Yo iba con los payos, en los que había españoles, marroquíes, negros... ¡Había que jugar con cuidado porque te jugabas una paliza!", ríe.

En Sant Feliú, Jacinto y su hermano eran los dos únicos chavales que no pagaban la cuota. No había dinero. De aquellos primeros partidos, lo que mejor recuerdo les trae son la Coca-Cola y el bocadillo de chistorra que les daba el club al terminar. "Mi madre no podía darnos ese tipo de comida cada semana, así que para nosotros comer chistorra todos los sábados era un lujo, nos encantaba", dice.

La fábrica de talentos

Al año siguiente, tras un fugaz paso por L'Hospitalet, el Espanyol se lo llevó a su cantera. Fue una sorpresa para Jacinto, porque no sabía de la existencia de fútbol base en los grandes clubes: él pensaba que había equipos de niños y equipos de adultos, pero que no podían ser los mismos. En el Espanyol creció como futbolista y se afianzó como extremo diestro, pero también descubrió el sufrimiento de sus compañeros en su camino al estrellato.

El proceso de formación de niños en futbolistas es lo que más critica Elá en su libro: "El Espanyol tiene una residencia de jugadores, como La Masía del Barcelona, donde vivían los niños que venían de fuera. La mayoría eran muy buenos, pero todos rendían por debajo de su nivel y eran reservas, simplemente porque no estaban adaptados. En el colegio todo era en catalán y tardaban en poder comunicarse con sus compañeros; y después, en casa, no tenían a sus padres ni a sus amigos. La gente no se imagina el impacto que tiene sobre un niño sacarlo de su mundo e introducirlo en un entorno ultracompetitivo. Había cuatro canarios que lo pasaban muy mal y yo, que venía de allí, sabía que solo los 40 minutos de autobús o metro hasta el entrenamiento eran un estrés para ellos, tenían que recorrer una ciudad que es mucho más grande que toda su isla".

Otro de los problemas, según el exfutbolista, consiste en la presión a la que se somete a los niños. Se examinan cada fin de semana sobre el césped y siempre se envía a alguno de vuelta a casa. 'Boom or bust', como en las consultoras. Hay una cita en su libro que resumen bien la situación: "Los niños fantasean con jugar en Primera División, jugar en la Copa de Europa... pero también con ser médicos, bomberos o astronautas. La diferencia es que desde niño puedes ser futbolista; en cambio, solo puedes disfrazarte de médico, bombero o astronauta. Es imposible que un niño haga chequeos reales a enfermos, o que sus padres le permitan ir al monte a apagar un fuego. Pero sí puede jugar con un balón y unas botas de auténticas y tener a un público entregado, los padres (...) Y puede lesionarse, y retirarse llorando del campo por la impotencia de no poder ayudar a sus compañeros (...) Por otro lado, competir contra tus compañeros por un puesto es lo contrario a la infancia".

Elá también lamenta que la vida académica se desvanezca en cuanto llegan los resultados deportivos. "Yo era muy, muy buen estudiante y los libros dejaron de interesarme. Simplemente no pertenecen a la vida del joven futbolista, estaba centrado en ser el mejor sobre el campo. Para que te hagas una idea, yo suspendía gimnasia mientras jugaba en el Espanyol. Como todo mi mundo giraba en torno a los entrenamientos y los partidos, cuando iba a gimnasia reservaba todas las fuerzas que podía. En el test de Cooper, por ejemplo, me retiraba en cuanto había conseguido la mínima marca para aprobar. Dejaba de correr para poder hacerlo mejor en el entreno de después, tan sencillo como suena".

El mejor del mundo

Aquellos esfuerzos dieron su fruto, aunque quizá demasiado pronto. Con solo 13 años, Jacinto Elá fue nombrado mejor jugador en la Nike Premier Cup, por entonces el torneo sub17 más importante del mundo. "Jugamos seis partidos contra rivales como el Real Madrid, el PSV, el Borussia de Dortmund o el Manchester UTD, recuerdo que éramos los más pequeños de edad. Lo hice bien toda la competición y marqué en la final, que ganamos. Ahí fue donde cambió todo", dice Jacinto.

Se convirtió en el foco de los ojeadores y muchos clubes empezaron a llamarle. De un día para otro el Espanyol empezó a pagarle una ficha, los medios le iban a buscar todas las mañanas a la residencia y Nike le firmó un contrato de tres años para proveerle ropa. "Eso fue increíble, prácticamente ningún niño de mi edad tenía un contrato así. En el colegio me llamaban 'el niño Nike' porque no llevaba otra ropa, iba todos los días en chándal. Cambié por fin mis botas de fútbol del Pryca, que me hacían un daño tremendo en el dedo del pie, por unas mucho mejores. Para mí, lo más importante de esto fue quitarle a mi madre el peso económico de tener que comprarme ropa, porque no podíamos permitírnoslo. No sabes la de vueltas que daba por el pasillo cuando se me rompían las botas, pensando de qué manera podía decírselo a mi madre sin que se enfadase", admite.

También empezó a llamarle Iñaki Saenz para las categorías inferiores de la Selección, donde coincidió con ilustres como Víctor Valdés, Mikel Arteta o Albert Riera. Sin embargo, allí nunca estuvo cómodo: "Estuve yendo varios años con España y siempre me sucedía lo mismo: jugaba en los clasificatorios, pero no me llamaban para las fases finales. No es que no quisiera ir, pero desde luego me costaba encontrar la motivación, no entendía para qué me convocaban. También influía que en el Espanyol me trataban como a un rey y en la Selección era uno más", dice Elá.

A los 19 recibió una llamada del Southampton, por entonces en Premier League, y puso rumbo a Inglaterra para firmar su primer contrato profesional. En el Espanyol, dejó como legado el récord de jugador más joven en disputar una competición europea, en este caso la Intertoto. "Llevaba dos años en el Espanyol B y no terminaba de dar el salto al primer equipo. En el B cada año luchábamos por un ascenso y eran temporadas larguísimas, extenuantes en lo físico y lo emocional. Así que decidí irme al Southampton un poco en plan rabieta, para demostrar que podía hacer una pretemporada con los mayores y debutar en la Premier", afirma Jacinto.

Se marchó solo a un piso en Southampton, no quiso que le acompañase su familia. Este es otro de los puntos que ocupan a Elá en su libro: "Aunque lo hacen un montón de jugadores, no es justo llevar a tu familia a otro país solo para que tú estés más cómodo, porque les anulas como personas. Hay familias que ni le dan las malas noticias al futbolista para no distraerle. Es el que menos trabaja, apenas dos horas diarias, y sin embargo es al que más hay que proteger, porque todo gira en torno a él", dice Jacinto. Se trata una parte de un proceso superior, el de la infantilización del futbolista profesional.

*****

PREGUNTA. En tu libro presentas al futbolista como alguien infantilizado, alguien a quien su entorno no quiere dejar crecer.

RESPUESTA. Es así. No solo sucede con la familia, sino también en el propio club. Cuando llegué a Southampton, por ejemplo, no me dejaron ni buscar piso: ya me lo habían escogido ellos. ¿Gano 6000 euros al mes y no puedo ni ir a una inmobiliaria? También me señalaron cuál es el restaurante al que van los jugadores, el pub, donde se tatúan... No es que te obliguen a ir a esos sitios, pero el mensaje está claro: es adonde vamos todos, ¿qué piensas hacer tú?

Tampoco tienes una relación de igualdad con el entrenador, sobre todo cuando eres joven. Te piden por un lado que reacciones sobre el campo como un adulto, que seas capaz de llevar adelante tus responsabilidades y ser el mejor, pero luego te dan las órdenes como se las darían a un niño pequeño. Este es el motivo de las concentraciones, sin ir más lejos.

P. ¿Qué pasa en las concentraciones?

R. Que se ha transmitido una imagen irreal de lo que son. La gente piensa que estamos practicando yoga y revisando la táctica, pero la realidad es que las concentraciones solo están para que el entrenador pueda estar seguro de que, al menos la noche antes del partido, los jugadores comen y descansan bien. Para que no salgamos la noche anterior, vamos, lo podrían llamar 'encarcelamiento provisional' en lugar de concentración. En las concentraciones no hacíamos más que aburrirnos y dormir.

P. ¿Están los futbolistas integrados en la sociedad?

R. No. Los futbolistas viven en su mundo de entrenar, comer, descansar, ir al centro comercial. Si tienes que aprender un idioma no te envían a una academia, sino un profesor particular a casa. Es ese rollo. Apenas hay relación con el resto de la gente. Yo hasta los 26 años no tuve tarjeta sanitaria. Hasta entonces eran todo médicos privados que me pagaban los clubes. Con 15 años me hacía una pequeña contractura y me pasaban por delante de pacientes que llevaban un montón de tiempo esperando.

Esto se muestra en que muchos jugadores salen con exnovias de compañeros. ¿Con la de mujeres que hay en el mundo y vas a salir con una exnovia de futbolista? Son las que están en su mundo, y también las que se adaptan a la vida del jugador, que es bastante pasiva fuera del campo.

P. Pues no lo parece.

R. En el entrenamiento vamos tan a tope, ponemos el cuerpo tan al límite, que luego no hay ganas de hacer otra cosa. Simplemente estar de pie para dar un paseo es un castigo, cuesta mucho, solo piensas en la siesta, estar tirado jugando a la Play o leyendo.

P. La combinación de éxito y aislamiento produce egos terroríficos. Se me viene a la cabeza el caso de Sergio Ramos, que quiere ir a los Juegos Olímpicos -se habla de la posibilidad de ser abanderado- porque le sale de las narices, despreciando al resto de atletas que han hecho méritos.

R. Es un caso de ego puro. Ramos utiliza la opinión pública para conseguir un reto que no es colectivo sino personal. A ver si soltando esto en Twitter consigo que hagan presión y me lleven a los Juegos. El ego en sí no es malo, es lo que te lleva a estar entre los mejores, pero viene de la mano de la necesidad de reconocimiento. Una vez tienes suficiente dinero, quieres que te digan lo bueno que eres, que te hagan un documental...

P. El dinero es crucial para el futbolista.

R. Sin duda. Si no ganas un buen dinero, en el vestuario no te respeta ni el tato. Mucho dinero, un buen coche, significa inmediatamente que eres bueno. Tienes que ganar mucho si no quieres ser el último mono del grupo, especialmente si vienes de fuera, por eso los futbolistas siempre suelen inventarse que ganan más de lo que realmente ingresan. Yo he tenido compañeros en el Southampton con unos cacho de Aston Martin que no cabían en ningún 'parking' y eran respetados, a pesar de ser unos tuercebotas sobre el césped.

P. Un papel interesante en el del representante de futbolistas. Dices que su rol consiste en mantener desinformado al jugador.

R. Los representantes hacen muchas cosas, pero una que todos tienen en común es que intentan que sus clientes no sepan nada del contrato que van a firmar. Y muchos futbolistas encantados, porque así no tienen que hacer nada. Vemos a trabajadores autónomos haciendo mil gestiones con proveedores, clientes y ayuntamientos, pero al futbolista se le dice que solo se preocupe de jugar, que eso es muy complicado. La verdad es que los representantes no enseñan a sus jugadores cómo funciona su trabajo para que no prescindan de él: uno pone toda la información sobre la mesa mientras que el otro no muestra nada, y aun así se supone que el agente le está haciendo un favor al jugador.

Luego está el asunto de las ofertas, que es un misterio. Tu agente recibe muchas, pero te las filtra y solo te habla de una o dos. ¿Y qué ha pasado con el resto? ¡A lo mejor me interesaba más alguna! Así suceden misterios como que un chaval del Espanyol B solo tuviese una oferta del Southhampton, que ya me dirás que se me ha perdido a mí allí.

P. ¿Crees que los futbolistas deberían prescindir de ellos?

R. Es como una autopista de peaje: la alternativa va a ser más largo e inseguro, pero gratis. Creo que los futbolistas deberían tener un gestor, como empresas que son, y estar siempre al tanto de sus cuentas, sus gastos y sus ingresos.

P. También mencionas la figura del 'amigo de los futbolistas'. ¿Están implantados en las estructuras de los clubes?

R. Sí, al menos yo siempre los he visto dentro del vestuario. Los reconocerás porque te llaman siempre 'crack', te llevan al aeropuerto en coche, te consiguen mesas en los mejores restaurantes... En general no paran de adularte, y eso a los futbolistas les encanta, especialmente a los más jóvenes. Pero no es el único que vive de los futbolistas: yo he visto a entrenadores cobrar comisiones por vender jugadores del equipo y a emprendedores entrar al vestuario a pedir inversión para sus negocios.

P. ¿Os hacían el 'pitch' mientras os cambiabais?

R. Es un clásico del fútbol, imagino que se hace con la connivencia del club. Algunos invierten, no te creas. Y se hace en el vestuario porque en otro momento es imposible. Los futbolistas siempre tenemos mucha prisa al terminar de jugar, aunque sea para volver corriendo a casa a jugar a la PlayStation o a dormir. Tenemos prisa por irnos a ningún sitio (ríe).

P. Otra actitud que criticas es lo poco que ayudan los jugadores veteranos a los jóvenes. En el Southampton coincidiste con la leyenda Matt Le Tissier. ¿No te trató bien?

R. Sí, de hecho, fue muy amable. Aquel año, Le Tissier tenía 32 años y pasaba mucho tiempo lesionado, así que hablábamos mucho y me hacía bromas. No novatadas, sino bromas con las que reírse juntos, que al final es una forma de ayudarte a adaptarte. Pero la mayor parte de los jugadores veteranos no se toman la molestia de enseñar a los jóvenes los códigos del fútbol, y es muy importante conocerlos, por eso escribí este libro.

*****

La carrera de Jacinto entró en barrena en Inglaterra. Coincidió con una época negrísima del Southampton, que pasó varios meses sin ganar en casa, y para colmo se rompió los ligamentos de la rodilla, una de las lesiones más graves a las que se enfrenta un futbolista. No llegó a debutar en Premier. Lo intentó después en el Hércules, en el Alavés y en el Dundee escocés, pero siempre algo salía mal: "Unos no se fiaban del estado de mi rodilla, otros me querían pero no tenían para pagar a la plantillas y otros simplemente me exprimieron de tal manera que para la segunda vuelta de liga ya no me quedaban energías y lo hice fatal", lamenta Elá.

A los 26 años se vio en el Premiá de Tercera División. "Cuando era pequeño miraba los resúmenes de fútbol en la tele y me acuerdo ver al Mollerusa, de Tercera, que jugaba en un campo de tierra horrible, y siempre pensé que no me gustaría nada jugar ahí. Cuando me hizo una oferta el Premiá, de la misma división, me dije: 'Ya está,, Jacinto, la cagaste, estás en el Mollerusa", ríe. Se hartó y empezó a buscar salida. Por la mañana echaba currículums y hacía entrevistas y por la tarde entrenaba con el equipo. "Yo ya tenía claro que no quería seguir jugando al fútbol ni aunque me llevasen al Mundial. Me gustaba, pero no tenía la obsesión necesaria para estar todo el día con él en la cabeza como hacen la mayoría de profesionales. Poco a poco mi futuro se iba hacia los libros. De modo que cuando recibí la oferta para ser azafato en un tren de larga distancia, despertando a los pasajeros cuando llegaban a su destino, no me lo pensé un segundo. Hubo coña en el vestuario cuando lo conté, pero es la mejor decisión que he tomado en mi vida, menudo peso me quité de encima", explica Jacinto.

"El fútbol es una gran ilusión. Durante los cuatro años que jugué en la Selección, hablamos una y mil veces de quiénes llegaríamos a Primera División, dando por hecho que seríamos casi todos, pero al final solo llegaron unos poquitos. Los que terminaron jugando en la Selección fueron otros cientos de futbolistas que en aquel momento no estaban entre los mejores. Esto no para de dar vueltas y al final todo lo decide la suerte. Una vez dentro te das cuenta de que el embudo es tan, tan finito, que no merece la pena tanto esfuerzo", dice. "Si es que yo no quería ser rapero, solo utilizaba el fútbol para que me dieran bola. Algo así como lo de Jesé, pero bien", bromea.

Jacinto trabaja desde hace varios años en un colegio de Barcelona, orientando a alumnos conflictivos a escoger su futuro. "Cuando les pregunto qué quieren ser en la vida, muchos me responden que futbolistas. Y entonces les digo: 'Vale. Y después, ¿qué harás?' Para eso no suelen tener respuesta".

El Confidencial

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La industria de Defensa en sus datos empresariales

22 January, 2020 - 00:00

La Secretaría General Técnica del Ministerio de Defensa español publicó en mayo de 2019 el informe Perspectiva de la Industria de Defensa, dando a conocer, en apretada síntesis, los datos caracterizadores de este sector industrial específico, cuya facturación anual, en 2017, ascendió a 6.188 millones de euros (en adelante M€), representando el 4,4% del valor añadido bruto de la industria manufacturera y el 1,22% de la producción de la industria manufacturera. En lo que se refiere a los presupuestos de Defensa de los países occidentales, la tendencia decreciente que se venía arrastrando ha empezado a cambiar. En el caso de España, el descenso continuado de las ventas al Ministerio de Defensa (MdD)se contrajo de un máximo de 3.000 M€ en 2008 hasta rondar los 1.000 M€ en 2015, al que siguió un ligero repunte en el año 2016 y alcanzó los 1.155 M€ en el año 2017, con un incremento interanual del 18,1%. Esa tendencia fue inversa a la de las exportaciones de defensa, crecientes prácticamente todos los años desde el 2001, salvo en 2006, 2007 y 2012 ligeramente, hasta representar el 81,3% del total facturado en el año 2017, con sus 5.033 M€, con un crecimiento interanual del 6,8%.

Con datos de 2017, estaban inscritas 373 empresas con ventas de defensa en el Registro de Empresas de la Dirección General de Armamento y Material (DGAM), de las cuales 124 realizaron exportaciones. La distribución por tamaño contrasta con la de la industria en general, con un mayor peso de las grandes empresas de defensa (con más de 250 trabajadores) y un peso relativo del 17% en lugar del 0,3% de la industria en general; de manera que las PYMES de defensa representaban el 83% en lugar del 99,7% de la industria en general. A mayor abundamiento, desde el año 2007 al menos, 5 grandes empresas concentran el 80% de las ventas, y con 21 más se alcanza el 90% del mercado. Las empresas de defensa dedican aproximadamente el 10% de su facturación a innovar y generan 2,5€ por cada euro invertido, con una productividad, calculadas como (ventas-compras) / n.º empleados, de 114.955€, con crecimiento interanual del 2,9% respecto del año 2016.

El sector de la industria de defensa tenía, en el año 2017, una media de 22.641 empleados directos, sin variaciones sustantivas en los últimos años. Casi la mitad trabajaron en el sector aeronáutico (10.266, un 45%); en el sector naval, 4.024 (18%); en el electrónico, 2.807 (12%); en el auxiliar, 1.997 (9%); en el terrestre, 1.844 (8%); en el de armamento 1.006 (5%), y representando un 2% o menos, el resto (espacial, misiles, RPAS, simulación y materias primas).

El subsector aeronáutico se lleva la palma, con 4.331 M€ en el año 2017, o sea, un 70%, al que sigue el subsector naval con un 9,1%, el terrestre con un 8,5% y el electrónico con un 5.1%, siendo inferiores: el auxiliar (3,7%), el de armamento (1,5%), el espacial (1,1%), el de los misiles (0,8%), el de los Sistemas Aéreos Remotamente Tripulados (por sus siglas en inglés Remotely Piloted Aircraft Systems. RPAS) y el de simulación (0,1%), que en junto suman 12,4%. El subsector aeronáutico exportó 3.944 M€, un 78,4% de las exportaciones de defensa, al que le sigue el subsector terrestre, el naval y el electrónico, con pesos naturalmente inferiores, y muy inferiores el resto de subsectores.

En base a los datos facilitados en el informe, hemos calculado en la tabla siguiente, para cada subsector relevante, el importe acumulado de las ventas y exportaciones del período 2011-2017, con la finalidad de tener una perspectiva más amplia que la de solamente un ejercicio:

Tabla N º 1:

Industria de Defensa 2011-2017
(En M€)

Subsector - Ventas - Exportaciones - Ventas al MdD

Aeronáutico - 25.963 - 23.883 - 1.800
Naval - 4.569 - 2.400 - 2.170
Terrestre - 2.682 - 1.539 - 1.144
Electrónico - 2.150 - 1.153 - 998
Espacial - 663 - 292 - 371
Armamento - 509 - 221 - 288
Misiles - 375 - 283 - 87

Sumas - 36.911 - 29.771 - 6.858

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del informe.

Nota: Los datos del informe presentan un error en la desagregación o adición del subsector aeronáutico, reproduciendo los datos del año siguiente al desagregar el año 2015; así como un error de adición en el subsector de misiles, de escasa relevancia, y tres subsectores, que resultan seguramente del redondeo, sin que todo ello altere la visión general.

Durante los siete años que abarcan los datos 2011-2017, las ventas totales de la industria de defensa han ascendido a 36.911 M€ (5.273 M€ en promedio), de las que el 80,65% han sido exportaciones, mientras que las ventas al Ministerio de Defensa de España fueron 6.858 M€ (980 M€ en promedio anual). El subsector Aeronáutico en estos 7 años, con sus ventas por importe de 25.963 M€, ha representado una cuota del 70%, en tanto el naval, segundo en importancia, realizaba el 12,4%, al que ha seguido el terrestre con 2.682 M€ y cuota del 7,3%, algo más que el subsector electrónico, con 2.150 M€ y cuota del 5,8%, siendo el resto de importancia muy inferior. También en las exportaciones de estos siete años se lleva la palma el subsector aeronáutico, con 23.883 M€ y una cuota sobre sus ventas del 92%, en tanto el naval exportaba el 52,5% de sus ventas, el terrestre un 57,4%, y el electrónico un 53,6%, finalmente, podemos resaltar que las exportaciones del subsector de misiles alcanzaron el 75,5%, pero de unas ventas exiguas, como se puede ver en la tabla anterior.

Esta breve y apretada presentación de datos básicos de la Industria de Defensa nos permite una primera impresión, sin entrar a enjuiciar dichos datos ni desde la vertiente industrial (que requiere imperativamente un juicio de valor acerca del futuro de la Unión Europea y de su política de defensa, en unos momentos en que se puede dudar del mantenimiento de la primera y de la implementación de la segunda), ni desde la vertiente de la defensa de España y sus necesidades, que dejamos para otra entrega.

Fernando G. Jaén Coll es doctor en Economía y Profesor Titular de Economía y Empresa. Universidad de Vic-UCC

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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LIMEX 2020. Jornadas de manipulación y venta de armas en Madrid

21 January, 2020 - 00:01

Con el apoyo de las instituciones castrenses españolas, y como quien no quiere la cosa, se va a celebrar en Madrid durante los próximos días 28 a 30 de enero el Congreso Internacional sobre fronteras “Limex 2020”, una feria encubierta de material militar, cuyo folleto puede consultarse aquí.

LIMEX 2020 es un nuevo altavoz con el que las industrias militares y las instituciones castrenses quieren promover sus nuevos ingenios de guerra, esta vez enfocadas a lo que han venido llamando “control de fronteras”, uno de los nuevos rostros de la guerra.

El evento tendrá lugar en la Escuela Politécnica Superior del Ejército de Tierra de Madrid, y consistirá en una retahíla de conferencias, en la permanente presencia de estands de la industria militar durante los días del evento, y en una exposición de la tecnología militar de control de fronteras. La nota de prensa del evento es muy suculenta para desvelar los propósito de estas jornadas. En el mismo se afirma que “LIMEX 2020 se convertirá en un lugar de encuentro entre expertos e industria, para poner en común los desafíos a los que se enfrentan.”, casi nada.

Este evento ha sido diseñado por IDSolutions, una compañía de comunicación enfocada a situar mensajes e intereses de la industria militar y que, entre otros medios, maneja los medios digitales INFODEFENSA, INFODRON E INFOESPACIAL, tres medios especializados en promover la industria militar.

Limex 2020 se enfoca a la promoción de la industria militar y sus “soluciones” de vigilancia de fronteras, especialmente lo relacionado con FRONTEX y esa idea tan ocurrente de nuestra doctrina militar llamada "fronteras de seguridad avanzada", en virtud de la cual la frontera física se queda lejos de nuestra actual frontera de "intereses" militares, desplazada al Sahel, al cuerno de Africa y el océano índico y a regiones remotas que hemos ido trufando de militares, espías y otras especies preocupadas por esa "seguridad" que tan malamente nos "asegura" a los de aquí y a los de "allá".

Si observamos el cartel del anuncio de Limex 2020, podemos entender algo mejor este acto "comunicacional" de manipulación masiva. Entre los principales patrocinadores encontramos a Navantia, Indra, Tecnobit, Isdefe, Isdesat, Thales, TEDAE y otras tantas de las principales empresas de la industria militar. Además cuenta con el apoyo institucional de la Guardia Civil, Policía Nacional, El ejército de tierra, la Armada, el ejército del Aire, el Ministerio de Defesa, el Centro de Satélites de la Unión Europea, FRONTEX y otras instituciones de similar perspectiva securitizadora y militar.

Es curioso observar el interés “científico” y cultural del evento (ninguno), lo cual podemos barruntarlo de la explicación sobre los patrocinios que ofrece LIMEX a las industria militares (según su propia publicidad), el cual incluye: stand de exposición, inclusión en el ciclo de conferencias, demostración, participación en el programa VIP, cobertura de prensa e inclusión de la marca en las publicaciones y cartelería. Es evidente el fin puramente propagandístico y de interrelación del sector militar e industrial a que está enfocado este evento, en realidad una feria militar más.

Pero más alarmante es comprobar los "ponentes" del evento. Todos ellos militares, militaristas y pertenecientes a "tanques de pensamiento" de enfoque militarista. ¿Alguna persona que haya estudiado el fenómeno de las fronteras desde una perspectiva diferente a la securitizadora? NO. Alguna ONG disidente del estropicio que están perpetrando nuestros flamantes defensores en la frontera Sur. No. ¿Alguien crítico al enfoque securitizador?. No. Mera promoción del discurso militar y de la tecnologías que las industrias militares quieren vender. ¿Alguna revisión crítica del fracaso de esta política? Por supuesto que no. Mera promoción de las armas y de su comercialización con el aplauso de nuestras instituciones.

Una ocasión más ésta que ahora se nos brinda para protestar contra el empeño desmesurado de los señores de la guerra en utilizar Madrid como centro de operaciones de sus intereses industriales.

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El estado se ampara en una ley franquista para ocultar datos sobre la venta de armas

21 January, 2020 - 00:00

danilo albin

El buzón de Paco Contreras sigue vacío. El secretario general de Podemos Motril lleva varios días esperando que la Subdelegación del Gobierno en Granada y el ente público Puertos del Estado le informen sobre las razones de la escala del barco saudí Bahri Hofuf en el puerto de esa ciudad. Lo preguntó antes de la llegada del buque, registrada en torno a las seis de la mañana del martes. Las horas pasaron, el barco se marchó y Contreras se quedó sin ningún tipo de respuesta.

“No hemos recibido absolutamente nada”, confirma el responsable local de Podemos por teléfono. De nada han valido sus gestiones ante la Autoridad Portuaria de Motril para tratar de obtener algún dato sobre la visita del Bahri Hofuf, un barco que habitualmente participa en el traslado de armamento hacia Arabia Saudí.

En noviembre pasado, la cadena norteamericana CNN reveló que ese mismo buque había atracado en Yemen para descargar material bélico. Para entonces, los ataques saudíes contra la población civil de ese país acumulaban, según estimaciones de la ONU, más de 200.000 muertos. Unos 100.000 eran niños menores de cinco años.
"Es una cuestión opaca porque está protegida por la Ley de Secretos Oficiales del franquismo"

Silencio administrativo. Opacidad oficial. Da igual cuándo llegue el buque o en qué puerto atraque: cada vez que un barco de la naviera pública saudí Bahri visita España, surgen interrogantes que el Gobierno de turno evita responder con claridad. Lorena Ruiz-Huerta, abogada de Greenpeace, advierte que ese hermetismo hunde sus bases en una norma de la dictadura: “Es una cuestión completamente opaca porque está protegida por la Ley de Secretos Oficiales del franquismo”, apunta la jurista.

El texto en cuestión data de 1968. Allí se establece, entre otras cosas, que es el Consejo de Ministros el que debe decidir qué materias son clasificadas. “El secreto de Estado está protegido frente a cualquier petición de información, incluso de la propia justicia”, señala Ruiz-Huerta.

El siguiente paso lo dio el Gobierno de Felipe González en 1987. El 12 de marzo de aquel año, el Consejo de Ministros del Ejecutivo socialista acordó clasificar como secretas las actas de la Junta Interministerial para el Comercio y Control del Material de Defensa y Tecnologías de Doble Uso (JIMMDU), encargada precisamente de otorgar las licencias para la exportación de armamento. Lo hizo amparándose en la Ley de Secretos Oficiales de la dictadura.

Pendientes del Congreso

“La venta de armas es una cuestión completamente opaca porque está protegida por una ley de secretos oficiales franquista que establece que el contenido de estas actas y los expedientes de licencia son objeto de materia reservada porque afectan a la seguridad del Estado y, por tanto, no se puede conocer su contenido por parte de ninguno de los contrapesos de control democrático”, subraya la abogada.

En 2016, el PNV presentó en el Congreso una Proposición de Ley para reformar la Ley de Secretos Oficiales. Aquella iniciativa fue bloqueada durante meses por la Mesa del Congreso, algo que el portavoz nacionalista en Madrid, Aitor Esteban, llegó a denunciar ante Mariano Rajoy. Posteriormente se activó la fase de enmiendas, pero nunca llegó a votarse. “Con el comienzo de esa nueva legislatura volvimos a presentarla, por lo que está registrada y pendiente de debate”, afirmaron fuentes nacionalistas.

Armas de guerra

Mientras tanto, continúa el silencio y la opacidad en torno a la venta de armas. Sara del Río, responsable de la campaña de Desarme de Greenpeace –organización que forma parte de Armas Bajo Control junto a Amnistía Internacional, Intermón Oxfam y FundiPau– relata precisamente las dificultades mayúsculas que enfrentan a la hora de intentar reunir algún tipo de información sobre la carga de los buques de la dictadura árabe.

En el caso de Motril, Greenpeace realizó un seguimiento del material enviado en visitas anteriores. “Conseguimos localizar a través de Aduanas que eran unos envíos de armas de guerra, accesorios para armas de guerra y munición de artillería”, describe. Según consta en un documento de Greenpeace, “en total, se han enviado a Arabia Saudí armas de guerra, partes y accesorios por un valor superior a los 22,8 millones de euros y munición para estas armas por un valor de casi 12 millones de euros”.

Preguntas de Adelante Granada

En ese contexto, Alejandra Durán, diputada provincial de Adelante Granada, anunció que pedirá una reunión con la Autoridad Portuaria y la Subdelegación de Gobierno para “saber realmente qué tipo de material y de carga está llegando a nuestros puertos”. En cualquier caso, existen altas probabilidades de que vuelva a chocar con el muro de silencio. Un muro sostenido por una ley de la dictadura.

Público

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No me presento

21 January, 2020 - 00:00

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Qué está pasando en el Consejo General del Poder Judicial

20 January, 2020 - 00:00

Ignacio Escolar, El Diario.

Es el órgano que decide todos y cada uno de los puestos claves en la justicia española. Nombra a todos los jueces del Tribunal Supremo, a los presidentes de las audiencias provinciales, a los presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia y de sus salas, al presidente de la Audiencia Nacional y de sus salas, a los jueces de refuerzo… Todos y cada uno de los ascensos importantes en la carrera judicial los escoge un organismo tan desconocido como vital para entender cómo funciona España: el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Tiene la responsabilidad de proteger "la independencia judicial" y también capacidad disciplinaria sobre todos los jueces, a los que puede sancionar. Reparte los premios y los castigos. Y es un poder donde el PP sigue mandando, donde mantiene artificialmente la mayoría absoluta que perdió en las urnas, y que está siendo uno de los principales arietes de la derecha contra el Gobierno de coalición.

Porque los jueces llegan a su plaza por oposición. Pero al gobierno de los jueces, no.

El CGPJ está formado por 21 miembros, incluyendo a su presidente, que es también presidente del Tribunal Supremo. La manera de nombrarlos está en la propia Constitución. Primero se escogen 20 vocales: "doce entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica, cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos".

Esos 20 vocales votan a su vez al presidente, el miembro 21 del consejo y cuyo voto, si hay empate, vale por dos.

El modelo se inspiró en la justicia italiana y en su Consejo Superior de la Magistratura. La idea inicial que recoge la Constitución era bastante clara: un consejo que repartiera el poder entre varias manos, donde la mayor parte de sus miembros la eligieran los propios jueces y otra parte menor, los políticos por consenso. Así funciona en Italia. En España apenas duró.

El PSOE, en los primeros años de Gobierno de Felipe González, se encontró con una Justicia reaccionaria, autoritaria y con escasa cultura democrática. Era fácil entender la causa. Al igual que en otros cuerpos de la administración, aquellos jueces de la transición habían sido convenientemente purgados y seleccionados por cuatro décadas de dictadura. Era un búnker franquista, como el del Ejército, formado por magistrados que habían jurado lealtad a Franco y a los principios del "glorioso movimiento nacional".

Probablemente habría sido mejor depurar esa judicatura entonces franquista para construir una democracia mejor. No se hizo así. Y para democratizar la justicia en esos primeros años de libertad y que realmente "emanara del pueblo", como también dice la Constitución, Felipe González creó un ley orgánica donde los doce miembros del CGPJ nombrados "entre los jueces y magistrados" también los decidían los partidos.

El modelo quedó así completamente politizado y con los años ha ido a peor. Los 20 más el presidente son, desde entonces, escogidos por los partidos, por consenso parlamentario: diez por el Congreso, diez por el Senado. En ambas cámaras, por mayoría de tres quintos: normalmente tras un pacto entre PP y PSOE, en ocasiones con el apoyo de otros partidos más pequeños.

Quien tiene la mayoría electoral en el Congreso y en el Senado, tiene la mayoría en el Poder Judicial. Y después esos vocales, nombrados a dedo por los partidos, nombran a dedo a todos los jueces claves de España.

Hay argumentos para defender este modelo de elección, basado en las mayorías del Parlamento. Es una manera de que la justicia –un sector de la sociedad muy conservador– se parezca mucho más al pueblo del que emana su legitimidad. Hay quien argumenta que es mejor una justicia conservadora pero independiente que politizada pero progresista. Hay quien cree que una justicia conservadora, ajena a los votantes y gobernada por intereses corporativos, sería aún peor.

Lo que no es defendible es lo que está ocurriendo hoy en el CGPJ: un poder incontrolado que se está saltando varias líneas que no debería cruzar.

La mayoría en el CGPJ es hoy conservadora, sale del Parlamento que había en 2013. Doce vocales han sido propuestos por el PP –incluido el presidente, con su voto de calidad– siete por el PSOE, uno por IU y otro por el PNV.

El CGPJ lleva politizado casi desde su fundación. Y con cada cambio legal se ha politizado aún más. Pero la última reforma, la del exministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón en 2013, fue la puntilla que le faltaba a la independencia judicial. Convirtió el CGPJ en una suerte de tercer parlamento, donde el PP mantiene la mayoría absoluta y la usa. Incluso después de perder las dos últimas elecciones generales.

Después de prometer en su programa "despolitizar la justicia" y que los jueces pudieran votar a representantes en el CGPJ, el PP aprovechó aquella mayoría absoluta de Mariano Rajoy para hacer justo lo contrario. Eran los años del "sé fuerte, hacemos lo que podemos", que le decía por SMS Rajoy a Bárcenas; cuando el PP empezó a tener a gran parte de su cúpula pendiente de los juzgados, enfangados en distintos sumarios de corrupción.

El PP tenía la enorme necesidad de controlar la justicia por una cuestión de pura supervivencia. También las herramientas para hacerlo, que usaron con profusión. Y pasito a pasito, han logrado una colonización de los puestos claves de la justicia que ya empezó en los años de Aznar con Federico Trillo y que desde entonces nunca se frenó.

La estrategia fue la de siempre: sin rubor. Las reglas del rugby, mientras los progresistas se dedicaban al ballet. Mientras la izquierda promocionaba a jueces progresistas, pero también de prestigio –o incluso a jueces claramente conservadores, como Carlos Dívar, al que Zapatero llevó a la Presidencia del Supremo y del CGPJ con bastante ingenuidad–, el PP se ha empleado a fondo para garantizarse una cúpula de la justicia lo más leal posible.

El actual presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo se llama Carlos Lesmes. Cobra 138.132 euros anuales, uno de los sueldos más altos de la administración.

Carlos Lesmes es alguien muy ligado al Partido Popular. José María Aznar, en 1996, lo nombró director general del Ministerio de Justicia. Estuvo ocho años en el Gobierno del PP: primero como director general de Objeción de Conciencia, después de director general Relaciones con la Administración de Justicia. Lesmes tuvo como jefes a todos los ministros del ramo nombrados por Aznar: a Margarita Mariscal de Gante, a José María Michavila y también a Ángel Acebes.

Cuando Zapatero ganó las elecciones, Lesmes regresó a su puesto como juez. A diferencia de lo que ahora ocurre con Dolores Delgado, nadie entonces cuestionó "su idoneidad". En 2010 fue ascendido hasta el Tribunal Supremo –gracias al sector conservador en otro CGPJ–. Y cuando Mariano Rajoy ganó las elecciones, el PP lo promocionó al máximo cargo de la Justicia española: la presidencia del Supremo y del Poder Judicial.

Desde ese puesto, su principal mandato es garantizar "la independencia del Poder Judicial".

La derecha ha puesto mucho esmero en la selección de personal. Y también en usar la mayoría absoluta de Rajoy para cambiar las reglas de juego a su favor.

En las primeras décadas, hacía falta una mayoría cualificada en el CGPJ para los nombramientos de los jueces, lo que obligaba a que hubiera más consenso y no consistiera solo en colocar a los afines. Gallardón lo cambió para que bastara con sumar la mayoría simple para aprobar allí el nombramiento de un juez del Supremo o de un puesto similar.

El sector conservador tiene doce votos de 21 en CGPJ, y además su voto en caso de empate vale doble. Lesmes ha tenido mayoría más que de sobra para nombrar a cualquier juez solo con los votos de los vocales propuestos por el PP. Sin negociar con nadie más.

La reforma de Gallardón de 2013 también estableció un sistema presidencialista en el CGPJ, aún menos democrático, para fortalecer aún más a Carlos Lesmes. Como presidente de este consejo, tiene la potestad de proponer a los miembros de una pequeña comisión permanente, que toma gran parte de las decisiones.

Formar parte de ese órgano más reducido, de solo siete personas de los 21 miembros que establece la Constitución, tenía una gran ventaja tras la reforma de Gallardón: que solo los jueces que estaban allí cobraban un buen sueldo del CGPJ y quedaban liberados del trabajo ordinario en su juzgado. El resto de los vocales lo eran solo a tiempo parcial, sin dedicación exclusiva, con un sueldo menor, y tampoco disfrutaban de las demás mamandurrias ligadas al cargo, como el coche oficial.

Lesmes no solo ha contado con una cómoda mayoría conservadora en el CGPJ. También pudo repartir una recompensa entre aquellos vocales de la minoría progresista que se portaran mejor. Un bonito premio: ser miembro de la comisión permanente, con todo lo que eso implica. El chófer, el sueldo, el estatus...

Un vocal del CGPJ en la comisión permanente cobra entre 6.000 y 6.500 euros netos al mes, igual que un juez del Tribunal Supremo. Un vocal de los de segunda, los que no están en esa comisión, solo cobra unos mil euros al mes en dietas.

Esa jugosa zanahoria y las demás ventajas de la reforma Gallardón han permitido a la derecha manejar como nunca antes en la historia la cúpula judicial. No lo olvidemos: una pequeña cámara que decide cuáles son los jueces que ascienden a los tribunales más importantes. Porque a la justicia se llega por oposición. Pero al Tribunal Supremo, no.

Gallardón también aprobó otra modificación importante para controlar la Justicia aún más: que el voto en el CGPJ para los nombramientos dejara de ser secreto. Ahora ya no lo es. En el CGPJ se vota de viva voz. Y los partidos saben así si los vocales que han propuesto se salen del bloque que les promocionó.

Es más difícil saltarte la disciplina de voto si el amo te puede ver.

Tras la moción de censura y la caída de Rajoy, el Parlamento derogó parcialmente la reforma de Gallardón y volvió a la ley anterior. Pero la mayoría conservadora que el PP promocionó en el CGPJ sigue ahí, y también Carlos Lesmes, y su control sobre la comisión permanente, que tampoco ha cambiado. Todo eso, a pesar de que la Constitución también dice que la duración de cada CGPJ es de solo cinco años y ese mandato terminó en diciembre de 2018.

El actual CGPJ lleva más de un año en funciones. Pero eso no mengua ni un gramo de su poder ni de sus atribuciones, que siguen igual. De eso también se ocupó la reforma de Gallardón que, en el artículo 570.2 de la ley que regula el Poder Judicial estableció que la única competencia que no podrá ejercer el CGPJ estando en funciones es nombrar a un nuevo presidente.

En el último año, desde que está en funciones, el CGPJ ha aprobado 47 nombramientos. Entre ellos, doce jueces del Tribunal Supremo, incluidos dos presidentes de Sala.

Hace unas horas, el CGPJ ha anunciado que dejará de hacer nombramientos por estar en funciones. Se ha dado cuenta de que su mandato está caducado solo un año y 47 nombramientos después.

También dice el CGPJ que, si la renovación se sigue retrasando, volverá a nombrar nuevos jueces para el Supremo, aunque el consejo siga en funciones.

La mayoría conservadora escoge bien a qué jueces coloca en el Supremo. Casi todos tienen unos 55 años. Es una manera de garantizar que estarán mucho tiempo allí, hasta su jubilación.

La mayoría conservadora, que puso allí el PP de Rajoy, sigue con sus nombramientos de jueces amigos, con su capacidad de sanción y con la capacidad de dar tirones de orejas al Gobierno, como el comunicado que dedicaron al vicepresidente Pablo Iglesias esta semana. Lo firmó esa comisión permanente: los siete del núcleo duro del CGPJ que se ocupó de seleccionar a su medida Lesmes.

Fue un comunicado inédito, por al menos dos motivos. El primero, que es cierto que no es la primera ocasión en la que el CGPJ sale en defensa de la independencia judicial frente a miembros del Gobierno. Así lo hizo, por ejemplo, cuando el entonces ministro de Justicia Rafael Catalá cuestionó al juez que firmó el voto particular de la sentencia del caso de 'la manada'. Pero basta con leer ese comunicado en cuestión, y compararlo con el que dedicó a Pablo Iglesias, para detectar una evidente diferencia: cuando se trata del PP, el CGPJ no señala de quién habla.

A Catalá ni lo nombraban por su nombre. A Pablo Iglesias, sí.

También es bastante inusual la extensión. En el caso de Catalá, el CGPJ se limita a hacer una defensa genérica de "la independencia judicial" y una apelación "a la moderación y a la prudencia" sin entrar en la polémica ni de refilón.

Con Iglesias, el CGPJ sí desarrolla un largo argumentario judicial donde entra en el fondo de la cuestión: si Europa ha dejado en evidencia al Tribunal Supremo. Algo que está a la vista de todo el mundo. De todo el mundo menos de la propia cúpula del Poder Judicial.

Una cúpula judicial que, hay que recordarlo, lleva más de un año en funciones.

Un consejo en funciones que pide "moderación" mientras regaña al gobierno legítimo elegido por las urnas. Mientras sigue haciendo nombramientos de jueces que se quedarán en el Supremo dictando sentencia hasta su jubilación.

Si no hay una mayoría de tres quintos, el CGPJ no se puede renovar. Y sin el apoyo del PP, es imposible lograr ese acuerdo. El problema, para la mayoría progresista en el Congreso, es que el PP está bloqueando la renovación. ¿Para qué van a pactar si el que hay ahora es suyo y en ese CGPJ mantienen una mayoría que ya perdieron en las urnas?

Esta estrategia filibustera y muy poco democrática no es tampoco una novedad. Hicieron lo mismo tras la primera victoria electoral de Zapatero. En aquella época, el PP también bloqueó durante casi dos años la renovación del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional. Por los mismos motivos: para mantener en la cúpula de la justicia una mayoría que ya no tenían en las urnas.

A finales de 2018, Pablo Casado decidió pactar con el PSOE la renovación del CGPJ. Habría sido la primera vez que el PP pierde La Moncloa y el CGPJ se renueva con normalidad democrática en tiempo y forma. Ese milagro no ocurrió.

Aquella fue una de las primeras decisiones importantes de Casado. Probablemente fue por ingenuidad. El acuerdo saltó por los aires, después de muchas críticas dentro del partido, cuando un miembro del PP filtró a la prensa un mensaje del chat interno de los senadores del PP, enviado por uno de los portavoces de Casado, Ignacio Cosidó.

En ese mensaje, Cosidó defendía ese pacto y presumía de que, en realidad, el acuerdo era estupendo para el PP porque el juez Manuel Marchena, el candidato a sustituir a Lesmes que había pactado Pablo Casado con Pedro Sánchez, era en realidad uno de los suyos.

"Nos jugábamos las renovaciones futuras de dos tercios del Tribunal Supremo y centenares de nombramientos en el poder judicial, vitales para el PP", decía Cosidó en un mensaje que es para enmarcar porque explica a la perfección el mangoneo sobre el Poder Judicial. Tenía toda la razón. Son casi dos tercios, porque 43 de los 75 jueces del Supremo se jubilan en breve, y habrá que reemplazarlos. Y son vitales para el PP porque sus líderes saben que, si tienen un problema con la justicia, son esos jueces los que les deberán ese ascenso a quienes les van a juzgar.

El enorme control político de los nombramientos para el Tribunal Supremo y los demás juzgados importantes marida muy bien con otra de las anomalías del sistema judicial español: el elevado número de aforamientos. Los políticos nombran así a muchos de los jueces que se van a encontrar si son juzgados.

Por poner un ejemplo concreto: la decisión sobre la investigación judicial al presidente del PP, Pablo Casado, por su máster regalado la tomaron varios jueces promocionados por la mayoría conservadora en el CGPJ, nombrada por el PP. Si Casado no hubiera sido aforado, el caso habría quedado en un juez de primera instancia: los que llegan a su juzgado por oposición y que no deben a los políticos ningún favor.

Pero el control de la Justicia y sus principales tribunales no solo es "vital" para el PP porque le pueda ayudar a defenderse de las denuncias por corrupción. También para hacer política. Porque cada día está más claro cuál va a ser la estrategia del PP contra el Gobierno de coalición. Va a ser una guerra judicial, o 'lawfare'.

El último episodio se ha vivido este jueves por la tarde, con la oposición de una buena parte del CGPJ al nombramiento de la exministra Dolores Delgado al frente de la Fiscalía General del Estado.

La ley establece tres requisitos tasados para el puesto: ser español, ser un jurista de reconocido prestigio y acumular más de quince años de experiencia profesional. La fiscal Dolores Delgado cumple todos más que sobradamente. Lo lógico es que el CGPJ no dijera mucho más y se limitara a cumplir y hacer cumplir la ley.

Pero Carlos Lesmes, en línea con lo que pedía Pablo Casado, ha decidido retirar la habitual alusión a la idoneidad de Delgado que normalmente acompaña estos nombramientos. En una jugarreta que demuestra a las claras para qué sirve el CGPJ hoy. Para hacer oposición y torpedear al nuevo Gobierno, alineado con el PP que lo nombró.

Durante la reunión, Lesmes ha argumentado que prefería quitar la referencia a la idoneidad de la candidata para lograr un mayor consenso, para que, de esa forma, el CGPJ no mostrara una división.

Los vocales progresistas entendieron, de su discurso, que era el precio que ofrecía Lesmes para lograr la unanimidad. Y tras debatir el tema en tono cordial, han decidido dar su apoyo a ese texto, que ha sido el único que fue sometido a votación.

Su sorpresa en la votación ha sido mayúscula. De repente se han encontrado con que siete de los vocales nombrados por el PP, el núcleo duro de Lesmes, han decidido votar en contra de la designación de Dolores Delgado.

No solo eso. Estos siete vocales conservadores también han elaborado un largo voto particular, que tenían ya escrito desde antes de la reunión del pleno del CGPJ, y donde cuestionan a Delgado y la rechazan por no ser imparcial.

Así que la jugada es perfecta: Lesmes y sus fieles en el CGPJ han logrado el mejor titular posible: no solo retiran la "idoneidad" de Delgado sino que también le sacan los siete votos en contra a ese supuesto mínimo. Doble golpe.

Es la misma mayoría conservadora del CGPJ que cree que una juez de evidente cercanía al PP, Concepción Espejel, es la ideal para la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, la que juzga los casos de corrupción. Es esa jueza condecorada por De Cospedal y que fue apartada del caso Gürtel por sus propios compañeros por su evidente cercanía al PP.

El CGPJ que ahora cuestiona el nombramiento de Dolores Delgado es el que también ascendió a Enrique López al frente de la Sala de Apelaciones de la Audiencia Nacional. Hablamos del mismo Enrique López que Isabel Díaz Ayuso ha nombrado consejero de Justicia de Madrid. El mismo que tuvo que dimitir del Tribunal Constitucional por conducir su moto borracho. El mismo que fue apartado de la Gürtel por su cercanía al PP. El mismo que cobró decenas de conferencias de la FAES.

Según Casado, el nombramiento de la fiscal Dolores Delgado al frente de la Fiscalía General del Estado "vulnera la separación de poderes".

Y sí, Pablo Casado tiene razón cuando denuncia que en España se está vulnerando la separación de poderes. Pero no en el sentido que él denuncia. Es justo al revés.

Es un Poder Judicial en funciones, fuera de su mandato constitucional, quien está vulnerando la separación de poderes contra el Gobierno legal y legítimo elegido por las urnas.

Fuente: https://www.eldiario.es/escolar/pas...

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Claroscuros en el clima

20 January, 2020 - 00:00

Si los objetivos de la Cumbre eran, de inicio, tan etéreos como insuficientes, parece improbable que se concreten en hechos.

Carlos Taibo

Ningún motivo sólido invita a concluir que la cumbre oficial sobre el clima recién celebrada en Madrid se apresta a producir resultados más saludables que los que permitieron forjar sus predecesoras. Si los objetivos eran, de inicio, tan etéreos como insuficientes, parece improbable que, aun en su modestia, se concreten en hechos. No soplan necesariamente mejores vientos, sin embargo, en lo que hace a la configuración de un polo contestatario que plante cara por igual a la miseria de los intereses privados y a la de los aparatos políticos y mediáticos que los apuntalan.

Cierto es que alrededor de ese polo se han hecho valer posiciones muy diversas que merecen juicios también diferentes. A su amparo han despuntado en los últimos meses, por lo demás, iniciativas interesantes que han colocado en el centro de muchas inquietudes la relativa al clima y han permitido movilizar, venturosamente, a muchos jóvenes. Mucho me temo, sin embargo, que lo uno y lo otro se han visto medio contrarrestados por una inquietante pérdida de masa crítica en lo que respecta a contenidos y demandas.

Las señales mayores de esa pérdida son, a mi entender, tres. La primera asume la forma de una concentración abusiva de la discusión en torno al cambio climático. Aunque la cuestión correspondiente exhibe un relieve difícilmente rebajable, malo sería que dejásemos en el olvido otra dimensión crucial del tétrico escenario presente, como es la relativa al progresivo agotamiento de las materias primas energéticas, y no sólo de las energéticas, que hoy en día empleamos. A ello se suman otras crisis que, de relieve aparentemente menor, podrían oficiar, sin embargo, como multiplicadores de las tensiones. Pienso en las que remiten a una demografía que golpea en singular a determinadas regiones del planeta; a los cuidados y, con ellos, a la marginación simbólica y material que siguen padeciendo tantas mujeres; a una delicadísima situación social que bien puede ahondarse al amparo de la extensión del hambre y de los problemas de acceso al agua; a la previsible expansión, y en su caso reaparición, de muchas enfermedades; a la caotización y la incertidumbre que surgen de un impresentable escenario financiero; a la proliferación de violencias varias entre las que se cuentan genuinas guerras de rapiña, o, en suma, y por dejarlo ahí, a la idolatría que siguen mereciendo el crecimiento económico y las tecnologías salvadoras. Creo yo que es imposible hablar de manera serena y concienzuda del cambio climático sin tomar en consideración al tiempo lo que acarrea este panorama de crisis múltiples.

La segunda señal, estrechamente relacionada con la anterior, es el olvido, tan común entre los habitantes del Norte rico, del escalofriante escenario que arrastran los países del Sur, un escenario fidedignamente retratado y denunciado, eso sí, por un sinfín de movimientos indígenas. Cuando, hace tres o cuatro años, trabajé en la redacción de un libro titulado Colapso, pronto me percaté de que algunas de las manifestaciones del concepto que daba aire a la obra tenían un carácter insorteablemente etnocéntrico. En el Norte del planeta entendemos con facilidad lo que invoca la palabra colapso por cuanto damos por descontado que todavía no estamos en el escenario correspondiente. Explicar qué es el colapso a una niña nacida en la franja de Gaza me parece, en cambio, extremadamente difícil. Esa niña no tiene la posibilidad de comparar el presente con algo que puede ocurrir en el futuro, toda vez que su vida ha sido, desde el momento inicial, un genuino colapso. Déjenme que en este terreno preciso rompa una lanza en favor de la vilipendiada Greta Thunberg, y que lo haga subrayando que, si es cierto que hasta el momento ha sido más bien liviana, por decir algo, su contestación de lo que significa el miserable capitalismo realmente existente, menudean en cambio en sus palabras, no sin alguna contradicción con lo anterior, las denuncias solidarias de lo que ocurre en el Sur del planeta.

Voy a por la tercera, y última, señal y lo hago rescatando una impresión que me asalta por momentos: buena parte del discurso que emiten algunos de los movimientos de reciente creación, y que repiten interesados muchos de nuestros medios de incomunicación, esquiva premeditadamente causas y efectos. Si uno rastrea lo que está por detrás de muchas declaraciones públicas, pareciera como si el cambio climático hubiese surgido, inopinadamente, de la nada y poco más reclamase que medidas que, relativamente hacederas, si se aplican con prontitud apenas vendrían a erosionar el nivel de vida de las gentes, aposentadas o no. El informativo de un canal de televisión batió días atrás un sonoro registro cuando consiguió hablar durante veinte minutos del cambio climático sin mencionar una sola vez la palabra capitalismo. El silencio correspondiente lo rellenan a menudo ingenuas peticiones dirigidas a nuestros gobernantes y encaminadas a que modifiquen su conducta. Se completa, en fin, con el firme designio de esquivar otras palabras –así, la mencionada colapso, que se reserva para describir lo que ocurre en el mar Menor, o la que identifica un incipiente ecofascismo- que al parecer se entiende que retratan escenarios catastrofistas poco estimulantes. Con colapso o sin él, con cumbres oficiales y sin ellas, el panorama es, sin embargo, extremadamente delicado y obliga a concluir que el planeta se nos va y que con él nos vamos nosotras.

Es verdad, y termino, que esos movimientos a los que me he referido unas líneas más arriba acaban de nacer y están a tiempo de ahondar en la realidad y de romper amarras con instancias que, de dudosa condición, se han entregado de siempre a manipulaciones groseras en provecho del capital y sus designios. Ojalá que no haya que aguardar a otra cumbre internacional para certificar que han hecho sus deberes al respecto.

Fuente: https://ctxt.es/es/20191218/Firmas/...

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Vuestros hijos no son vuestros hijos

19 January, 2020 - 10:44

"Vuestros hijos no son vuestros hijos, son los hijos y las hijas de la vida...", decía Khalil Gibran (ver poema completo). "...Son los hijos del Estado", tal vez, habría de rezar el poema si nos atenemos a determinados discursos que estamos escuchando estos días en la tele y leyendo en internet.

Pero digo por delante para que no se espante: Esto del pin parental, me parece, es un rollo que se han sacado de la manga unos partidos fachas en búsqueda de promoción, generando una batalla mediática en relación a un tema concreto (el género) que despierta polémica y, por lo tanto, les aporta mayor audiencia. Pero la cuestión a dirimir, también me lo parece, es más compleja.

Y lo suyo, poniéndonos a ello, sería diferenciar dos cosas: el quién y el qué.

Si le reconocemos al Estado -porque entendemos que es justo, democrático, de Derecho, racional, preocupado por las personas, etc.- la facultad de decidir qué cosas sí y cuales no debe interiorizar la infancia en la escuela, entonces el "qué" está de más. Todo lo que el padre Estado decida que debe ser administrado será apropiado -sea el inglés, sea la raíz cuadrada, sea la lista de los reyes godos, sea la glorificación de la patria y la monarquía-, y el recibir esos conceptos será un derecho de los menores al que los progenitores -subjetivos y recalcitrantes receptáculos de ignorancia y atavismo- no podrán oponerse en caso ninguno.

Si, por el contrario, consideramos que el Estado, y sus dirigentes, por lo que sea, no son de fiar del todo, entonces considero que sí procede hablar del "qué". Y no es nada inoportuno debatir sobre qué conceptos se administran desde la educación, que es "obligatoria" -recordémoslo-, diseñada por los gobiernos de turno. Y si lo que se decide impartir ha de ser "café para todos" o, como sucede con la asignatura de religión, por ejemplo, se pueden plantear determinadas excepciones.

Porque si bien es cierto que las niñas y niños no son objetos que "pertenezcan" a sus padres, en el sentido de quien posee un peine, mucho menos debería considerarse, en mi modesta opinión, que pertenezcan de alguna manera a la institución estatal. Y en un conflicto de intereses e interpretaciones sobre la oportunidad o inoportunidad de determinadas enseñanzas a aplicar -sean idiomas, sean conceptos morales, sean interpretaciones de la realidad política y social- pienso que la decisión a tomar debe corresponder principalmente a las madres y padres; es decir, al pueblo. Aunque sea un poco lío organizarlo. Aunque dichas personas sean, tal vez, machistas, rastafaris, forofos del Alcoyano, policías, partidarias del esperanto o defensoras de la revolución cubana. Nadie es perfecto. Pero sobre todo no lo es el Estado del Capital, de las élites, la burocracia y los trepas de los partidos políticos. Ese "Estado opresor" que, según Las Tesis "es un macho violador". Ente gobernado, directamente y en la sombra, por individualidades de quienes yo, disculpadme, no me fío ni un pelo. He dicho.

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México: Ejecutan y calcinan a diez músicos indígenas en Guerrero

19 January, 2020 - 00:00

Ezequiel Flores Contreras

CHILPANCINGO, Gro. (apro).- El grupo delictivo Los Ardillos, que dirige la familia del diputado local perredista Bernardo Ortega Jiménez, ejecutó y calcinó a 10 músicos indígenas en el municipio de Chilapa, denunció esta noche el líder de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF), David Sánchez Luna.

En respuesta, más de dos mil indígenas nahuas de la CRAC-PF, entre hombres armados, mujeres y niños mantienen bloqueado el camino que conecta los municipios de Chilapa y Hueycantenango, para exigir la intervención de las autoridades ante la masacre.

Indígenas nahuas mantienen bloqueado el camino que conecta los municipios de Chilapa y Hueycantenango. Foto: Especial

A través de un comunicado oficial, Sánchez Luna narró que las víctimas, todos originarios del poblado de Alcozacán, se dirigieron a la comunidad de Tlayelpa para amenizar un festejo patronal y cuando regresaban a bordo de una camioneta particular, fueron emboscados a la altura del punto conocido como Mezcalcingo por sujetos armados.

Además, aseguró que los 10 hombres asesinados fueron calcinados y acusó directamente de la agresión al grupo delictivo Los Ardillos que encabeza Celso Ortega, hermano del diputado local perredista, Bernardo Ortega.

El dirigente de la CRAC-PF informó que autoridades ministeriales confirmaron la masacre y habrían señalado que los cuerpos no pueden ser entregados a sus familiares “porque están irreconocibles”.

Hasta el momento, el gobierno de Héctor Astudillo Flores no ha fijado una postura oficial sobre este hecho que exhibe el vacío de autoridad en la zona indígena de Chilapa donde la CRAC-PF y Los Ardillos mantienen una confrontación armada desde el año pasado que ha dejado una estela de asesinatos, desaparecidos y desplazados.

Fuente: https://www.proceso.com.mx/614694/e...

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Un pin que no es un pin para una objeción de conciencia escolar que no es legal

19 January, 2020 - 00:00

¿Es procedente que los padres puedan plantear objeción de conciencia a determinados contenidos que la educación obligatoria diseñada por el Estado administra a sus hijos? Pensamos que el tema tiene muchas aristas, más allá del caso concreto del llamado "pin parental" y la batalla mediática desatada en su derredor por los partidos políticos, y que merecería más de una reflexión. Por lo pronto Íñigo Sáenz de Ugarte disecciona en este artículo la actual polémica y da algunas pistas para poderlo encuadrar de forma más amplia. Nota de Tortuga.

Los grandes debates ideológicos son más fáciles de afrontar cuando son secuelas de películas anteriores. Los argumentos se repiten –con leves cambios para adaptarlos al nuevo tema–, lo que es una ventaja para los políticos que se mueven a gusto con los eslóganes más básicos. Todo es muy sencillo también para los medios de comunicación, que pueden reciclar argumentos de años anteriores, además de dedicarse sin complejos al periodismo de declaraciones. Todo el mundo tiene una opinión y, si no tiene ganas de ofrecerla, ya nos ocuparemos nosotros de arrancarla.

La secuela actual tiene que ver con el (mal) llamado pin parental. La obra original estuvo dedicada a la asignatura Educación para la Ciudadanía. Una novedad importante: ahora aparece como actor principal la extrema derecha, ausente en la época de la asignatura que puso en marcha el Gobierno de Zapatero y que luego eliminó el de Rajoy.

Vox ha conseguido colar otro de los temas fundamentales de su permanente guerra identitaria, el que tiene en el punto de mira a las reivindicaciones feministas y los derechos de la comunidad LGTBI, eso que denomina "ideología de género" para darle un barniz siniestro.

Lo llaman pin parental, pero es en realidad un veto educativo o escolar con el que los padres podrían impedir que sus hijos reciban formación, cursos o actividades sobre asuntos como la educación sexual o la lucha contra la homofobia.

"Es un instrumento para dar a los padres libertad para elegir qué quieren hacer con sus hijos", dijo Iván Espinosa de los Monteros, sobre todo si quieren "adoctrinarlos".

La elección del término no es inocente. En realidad, no es más que una forma de objeción de conciencia por razones ideológicas. Lo malo para la derecha y la ultraderecha es que deberían saber que eso no pasaría el corte en los tribunales. En una sentencia de 11 de febrero de 2009 el Tribunal Supremo afirmó que no existe un derecho constitucional general a la objeción de conciencia, y tampoco en el ámbito educativo. Eso "equivaldría en la práctica a que la eficacia de las normas jurídicas dependiera de su conformidad con cada conciencia individual, lo que supondría socavar los fundamentos mismos del Estado democrático de Derecho", dijo el Supremo en un caso relacionado con la Educación para la Ciudadanía.

La forma de ocultar ese veto ideológico es aplicarle el término 'pin'. Los padres bloquean con ese filtro protegido por una contraseña ciertos canales de televisión para que no los vean sus hijos y mantenerlos alejados de la violencia, las tetas, los culos y todas esas ideas que los rojos meten en la cabeza de los niños para convertirlos en marxistas leninistas antes de llegar a la pubertad.

Pero un sistema educativo no es como un servicio de televisión de pago. Lo que Vox está haciendo es exigir una educación a la carta en función de las ideas políticas de los padres.

Hay un truco en la polémica por la descripción del veto. El número dos del PP, García Egea, se refirió a "charlas extracurriculares" para defender el permiso preceptivo de los padres. El Gobierno está hablando de otra cosa. La ministra de Educación, Isabel Celaá, contó el viernes que se trata de actividades complementarias que son obligatorias al formar parte del currículum educativo. Los padres las deberían conocer: "Son actividades que aprueban el centro y los docentes en el consejo escolar (de los colegios), del que forman parte las familias".

Marcando el paso al PP y Cs

Es el tipo perfecto de debate para un partido como Vox que no aspira ahora mismo a gobernar, sino a marcar el territorio en aquellas comunidades autónomas en que el PP y Ciudadanos necesitan su apoyo en el legislativo. Plantean a sus votantes que esa es la mejor forma de rentabilizar el voto, obligando a la derecha a asumir su discurso. Se presentan como principal dique de contención frente a la izquierda.

Al mismo tiempo, es un debate que la izquierda no puede ignorar y en el que no debería ser un problema para el PSOE y Podemos encontrar una posición común. Cómo se plantee esa batalla es otro asunto. Las ministras que defendieron el recurso del Gobierno contra las medidas pactadas por el PP y Vox en Murcia apelaron a los derechos del niño. "Son derechos fundamentales y constitucionales del menor que asisten a todas las personas desde su nacimiento. Lo contrario sería pensar que los menores, por serlo, no tienen derechos fundamentales", explicó Celaá. Hasta ahí todo bien. Pero luego siguió y ofreció una baza que la derecha no tardó en aprovechar: "No podemos pensar de ninguna de las maneras que los hijos pertenecen a los padres", dijo la ministra.

Los hijos –como los seres humanos en general– no pueden ser propiedad de nadie. Pero al emplear Celaá el concepto de 'pertenecer' en el PP y Vox empezaron a relamerse. Si no pertenecen a los padres, ¿pertenecen al Estado? En otras palabras: "La tierra pertenece al viento y nuestros hijos a Sánchez", dijo Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz parlamentaria del PP. "¿A quién pertenecen, Celaá? ¿Al Estado? ¿A Irene Montero? Sacad vuestras manos de nuestros hijos", fue la respuesta de Vox en su cuenta de Twitter.

Unas horas después, Pablo Casado calcó esa última frase del tuit de Vox: "Saquen sus manos de nuestras familias". En el tuit, también decía: "Mis hijos son míos y no del Estado".

Es el Estado –ese ente demoníaco en las pesadillas de los diputados de PP y Vox– el que fija los programas y currículos escolares a través de leyes votadas en el Parlamento (del Estado), y normas aprobadas por el Gobierno (del Estado) y gestionadas por los gobiernos autonómicos (del Estado). Los padres intervienen a través de los consejos escolares.

El PP de Murcia sostiene que esta censura previa por los padres ya existe allí desde hace ocho meses y que ahora se formalizará con los decretos necesarios para cumplir las exigencias de Vox en la negociación de los presupuestos. Los dirigentes de Ciudadanos han dado opiniones diferentes sobre el tema, pero ahora parece que están en contra: "Lo más sensato sería paralizar esta orden hasta que se sepa si es legal, y parece ser que no lo es". Hay una cierta indefinición legal si creemos al propio presidente de Murcia, Fernando López Miras. Comentó que se trata de una polémica "interesada y partidista", pero admitió que no tiene claro "cuáles van a ser los trámites legislativos y administrativos".

Será mejor que sus asesores jurídicos estén mejor informados porque van a tener que defender la medida en los tribunales.

El debate que no acaba nunca

Todas estas polémicas son tan viejas como la Constitución. El debate sobre educación fue de los más enconados en el proceso de negociación de la Carta Magna (ver 'La educación en la Constitución española de 1978. Debates parlamentarios', de Juan Carlos Hernández Beltrán, pdf). El artículo sobre la educación que aparecía en el anteproyecto aprobado por la ponencia fue el que más enmiendas recibió. Y las que llegaron de UCD y el PP reforzaban los derechos de los padres, no sólo sobre la enseñanza de religión. "Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban el tipo de educación y la formación religiosa y moral que habrá de darse a sus hijos", decía por ejemplo la enmienda del diputado de UCD Miguel Ortí Bordas.

El resultado que apareció finalmente en el punto tercero del artículo 27 no llegó tan lejos como quería la derecha, en especial AP: "Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones".

La Constitución no avala el derecho de veto de los padres sobre los contenidos del currículum educativo. La parte de "formación moral" podría ser interpretada de distintas maneras por un tribunal, pero no olvidemos que el Supremo no acepta la objeción de conciencia en este ámbito.

"Lucharé para que este Gobierno radical y sectario no imponga a los padres cómo tenemos que educar a nuestros niños", dijo el líder del PP. En realidad, los gobiernos llevan haciendo eso desde hace mucho tiempo con todo tipo de leyes, incluidos los de su partido.

Casado puede estar tranquilo. Sus hijos siguen siendo suyos y no van a ser lobotomizados por Sánchez. Es sólo que lo tiene difícil para impedir que en el futuro les den una charla sobre derechos humanos o educación sexual.

El Diario

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Seguimos contra la otan

19 January, 2020 - 00:00

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Reclaman la libertad condicional de dos presos de ETA para evitar la separación de su hija de tres años

18 January, 2020 - 11:33

En todo el Estado hay 124 niñas y niños menores de tres años que viven en la cárcel junto a sus progenitoras.

DANILO ALBIN

Xua está a punto de soplar tres velas. Su cumpleaños será este domingo, un día que sus padres temían: siguiendo lo que indica la ley penitenciaria, la niña dejará de vivir en la cárcel de Picassent junto a su madre. Sus progenitores, Olatz Lasagabaster y Patxi Uranga –recluido también en la prisión valenciana–, fueron condenados a penas de 12 años de prisión por pertenecer a ETA. Ya han cumplido más de las tres cuartas partes de la condena, por lo que la red ciudadana Sare y la campaña “Xua gurasoekin etxera” (“Xua con los padres a casa”) reclaman que se tomen medidas para evitar que sean separados de la pequeña.

“Llevamos así muchas décadas”, reflexionaba el ex consejero de Justicia del Gobierno Vasco y portavoz de Sare, Joseba Azkarraga, poco antes de que dicha plataforma anunciara el acto que tendrá lugar este domingo en Donostia para denunciar esta situación. “El día de cumpleaños de una niña o niño suele ser un día feliz, colorido y alegre. Los niños y niñas cuentan con ilusión y nerviosismo los días que faltan para el día de su cumpleaños. El tercer cumpleaños de Xua, sin embargo, tiene un componente particular”, destaca Sare.

"Xua sólo podrá estar con sus padres en las visitas mensuales"

La plataforma subraya que la niña nació el 19 de enero de 2017 en Valencia, ya con sus padres encarcelados. “Desde entonces ha vivido con su madre en la cárcel de Picassent, y como su padre también está preso en la misma cárcel, están juntos en las visitas”, recuerda. Sin embargo, “a partir del domingo, Xua se convertirá en una niña con mochila y sólo podrá estar con sus padres en las visitas mensuales. Para ello, tendrá que realizar un viaje de 600 kilómetros desde Usurbil hasta Valencia. Un viaje largo, peligroso, aburrido y costoso”.

El payaso Porrotx junto a integrantes de Sare durante la presentación del acto que tendrá lugar el domingo en Donostia. SARE

Azkarraga reclamó que en caso de que se mantenga esa "política de excepción" y, por tanto, no sean puestos en libertad condicional, al menos sean acercados a la prisión de Zaballa, situada en Vitoria. De esa manera, la distancia a recorrer para visitar a sus padres durante el próximo año y medio sería sustancialmente menor.
Apoyo de las Juntas Generales

El caso concreto de Xua ha llegado incluso a las Juntas Generales de Gipuzkoa, donde PNV, PSE, EH Bildu y Podemos aprobaron días atrás un texto en el que reivindican que se adopten “las medidas necesarias para garantizar al máximo posible, teniendo en cuenta la legislación, la relación, los cuidados y la cercanía entre la menor con sus padres, contribuyendo a la unidad familiar en el entorno social en el que tengan arraigo, y protegiendo el interés superior de la menor”.

En la declaración –remitida a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias y al Ministerio del Interior–, los grupos políticos sostienen que “aplicando la normativa común española, ambos tienen derecho a obtener la libertad condicional”.

El único juntero del PP en Gipuzkoa, Juan Carlos Cano Aristoy, se quedó solo en el “no” a esta reivindicación. “Está fuera de todo entendimiento que, por una hija, unos padres se nieguen a firmar un papel reconociendo que matar y colaborar a que otros maten está mal”, afirmó.

A su juicio, “Olatz Uranga y Paxi Lasagabaster decidieron voluntariamente ser parte de ETA, formar parte de un comando y almacenar explosivos y documentación, y cabe preguntarse cuántas personas se hubieran incorporado a la lista de asesinados por ETA si la Policía nacional no los hubiera detenido con setenta kilos de explosivos en su poder”. “Escogieron su futuro y también condicionaron el de la hija que tuvieron estando encarcelados”, sostuvo.

124 menores en todo el Estado

Según ha podido confirmar Público, a día de hoy existen en total cinco madres condenadas por delitos relacionados con ETA que conviven en prisión con sus hijas o hijos menores de tres años. Todas ellas están en cárceles situadas fuera de Euskadi: cuatro están en la prisión de Picassent (Valencia) y la restante en Aranjuez (Madrid).

Fuentes de Instituciones Penitenciarias indicaron que en total hay en las cárceles de España 114 niñas o niños menores de tres años que conviven junto a sus madres. A esa cifra se suman otros diez casos en Cataluña, donde están transferidas las competencias en materia carcelaria.

Público

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México: La guerra contra los pueblos indígenas

18 January, 2020 - 00:00

Mientras el gobierno de la Cuarta Transformación celebraba su pírrica victoria de una supuesta aprobación ciudadana del megaproyecto "Tren Maya" (sic), con una votación de menos de 3 por ciento del padrón electoral, y con el apócrifo consentimiento de los pueblos originarios, violando el Convenio 169 de la OIT y con la condena de la ONU, en el caracol zapatista Jacinto Canek, Cideci-Unitierra, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, tuvieron lugar sendas reuniones del 18 al 22 de diciembre, organizadas por el Congreso Nacional Indígena (CNI)-Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); por un lado, la Cuarta Asamblea Nacional conjunta de esas organizaciones, y, por otro, el Foro en Defensa del Territorio y la Madre Tierra.

Resultó estremecedor y significativo escuchar durante esos días los testimonios de delegados y concejales provenientes de todos los rincones de nuestra asediada República, en los que se entrelazaban el "luto y la rabia" por los despojos de todas las formas de vida, por las amenazas y agravios a la Madre Tierra, por los asesinatos de sus defensores, como el del delegado popoluca del CNI, Josué Bernardo Marcial Campo, “también conocido como Tío Bad, quien por su arte, su música y su protesta en contra de los megaproyectos que el mal gobierno pregona haber terminado, como es el fracking, fue desaparecido y encontrado brutalmente asesinado el pasado 16 de diciembre”, como los crímenes de Estado (por omisión o comisión) de Samir Flores Soberanes (nahua de Morelos), Julián Cortés Flores (mephaa de Guerrero), Ignacio Pérez Girón (tzotzil de Chiapas), José Lucio Bartolo Faustino, Modesto Verales Sebastián, Bartolo Hilario Morales e Isaías Xanteco Ahujote (nahuas de Guerrero), Juan Monroy y José Luis Rosales (nahuas de Jalisco), Feliciano Corona Cirino (nahua de Michoacán). Todos ellos, "asesinados por oponerse a la guerra con la que el mal gobierno pretende hacerse de nuestras tierras, montes y aguas, para consolidar el despojo que amenaza nuestra existencia como pueblos originarios".

Los participantes calificaron las consultas del gobierno actual como "mentirosas" y "manipuladas", y se reiteró que violaban la jurisprudencia internacional. Se pretende suplantar la voluntad colectiva y se ignoran las formas de organización comunitaria, principalmente las asambleas como órganos máximos de debate y decisión. Se apuesta al desmantelamiento de los tejidos comunitarios, fomentando los conflictos, la polarización y el enfrentamiento dentro de los pueblos por parte de las corporaciones capitalistas y por los programas individualizados y clientelares del gobierno, como Sembrando Vida, duramente criticado. “Los conflictos internos (…) tiñen de violencia a las comunidades entre quienes defienden la vida y quienes decidieron ponerle precio, aun a costa de vender las futuras generaciones para el beneficio millonario de unos cuantos corruptos, a los que sirven los grupos armados de la delincuencia organizada”.

La expresión "guerra contra los pueblos" se escuchó en todas las mesas de trabajo y plenarias, destacando que el mal gobierno, junto con sus grupos armados militares, policiales, paramilitares, guardias blancas y grupos de choque, extienden, en nombre del dinero y el "progreso", la destrucción sobre todo el territorio nacional.

Se evidenciaron las amenazas a la vida y la reproducción de los pueblos originarios, por la imposición de gasoductos, acueductos, hidroeléctricas, termoeléctricas, eólicos, fractura hidráulica, despojo y privatización del agua, proyectos mineros, carreteros, aeroportuarios, inmobiliarios, turísticos, corredores industriales, presas y represas, zonas francas, monocultivos, destrucción y saqueo de bosques, muerte de lagos y ríos y, en todos las regiones, la violencia desatada de la delincuencia organizada como otra corporación capitalista, apoyada desde y al servicio del poder, como agente del terror y el saqueo, como otro brazo armado destinado a vaciar territorios y eliminar resistencias comunitarias.

Fueron significativas las críticas al megaproyecto del Istmo de Tehuantepec, "atentado contra la madre naturaleza, los pueblos originarios y la soberanía nacional", que transformaría a la región "en un inmenso parque industrial", así como al Proyecto Integral Morelos y al Tren Maya (sic), pues el objetivo de todos es la entrega a las corporaciones capitalistas de los territorios y recursos naturales de la nación y los pueblos.

Unánime y contundente en las reuniones fue la convicción de seguir fortaleciendo la autonomía anticapitalista, antirracista y antipatriarcal (semilla de rebeldía en medio de la muerte) como estrategia fundamental de las resistencias emancipatorias, reconociendo los extraordinarios procesos autonómicos de los mayas zapatistas, ejemplo de integralidad y articulación con las luchas de México y el mundo.

"¡Samir vive, la lucha sigue!"

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2019/12/2...

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Crisis bancaria y económica: Las soluciones de Proudhon

18 January, 2020 - 00:00

Es de buen tono entre los economistas marxistas considerar a Proudhon como una especie de acémila. En cuanto a los economistas burgueses, ironizan sobre el proyecto de "Banco del Pueblo" de un utopista confuso al que la realidad ha llamado al orden al exigirle el reembolso a sus suscriptores incluso antes de la apertura efectiva de su "banco de cambio". Estábamos en 1848.

Pero hoy día le tocaría sonreír a Proudhon. La crisis norteamericana de las "subprimes", convertida en crisis bancaria mundial, muestra una serie de infartos en la circulación del capital, asociada al humillante fracaso de la "especulación a toda costa". Cuestionando la dominación estatal sobre la economía mundial tanto como la teoría liberal del "laisser faire", el crack de 2008 se parece a un tsunami: el maremoto ha tenido lugar y el mar se ha retirado. Pero numerosos veraneantes ingenuos siguen en la playa y creen que podrán seguir recogiendo cangrejos y coquinas. En realidad la ola, a la larga, se expande y avanza. Un recesión de gran amplitud va a golpear al comienzo del año 2009 a todas las economías frágiles por el bloqueo de los créditos, mientras que algunos plutócratas advertidos presionarán un poco más a los pueblos.

¿Habrá llegado ya el momento de reconsiderar con seriedad las propuestas de Proudhon, obrero tipógrafo autodidacta y fundador de la economía política revolucionaria, cuyo famoso "¿qué es la propiedad? ¡Un robo!" tuvo lugar en 1840, primer adoquín lanzado contra el pantano de las teorías económicas bienpensantes? Sus descubrimientos y propuestas alternativas son lo suficientemente radicales y están construidas para iluminar un día nuevo esta gran crisis del capitalismo contemporáneo. El tiempo de la revancha le ha llegado a Proudhon. Estemos preparados pues, para tomar el relevo a un sistema a partir de ahora bajo mínimos. Porque a esta crisis inédita ya había respondido Proudhon por adelantado.

Una circulación sin peajes

Según Proudhon, la revolución social debe culminar el trabajo iniciado por la Revolución francesa, que se detuvo en medio del vado: la burguesía concedió derechos formales al pueblo, pero no derechos reales; en otros términos, la proclamación de la igualdad de derechos no estuvo acompañada por la igualdad de hecho. Para él, falta por tanto continuar el proceso atacando a la máquina desigualitaria que está en el corazón del sistema de propiedad: el interés bancario. Éste define el intercambio desigual, verdadero fundamento del capitalismo. Así es como, en un artículo del 20 de mayo de 1848, Proudhon escribe: "La suma de vuestra miseria actual es igual a la suma del bienestar que os arrebata el capital" (Solución del problema social).

Según Proudhon, el capitalismo es comparable a un sistema de esclusas de peaje situadas a lo largo de un río. Así, el interés exigido a un prestatario por su prestamista es un robo. En efecto, Proudhon explica que se trata de un valor ficticio que no corresponde a un producto real. El interés es captado en nombre de un servicio que no existe; el que presta tiene bastante y no se priva de nada. No crea ninguna riqueza y, sin embargo, "recibe más que lo que aporta en el intercambio", nos dice Proudhon (quinta carta a Frédéric Bastiat, 3 de diciembre de 1849). El solo hecho de poseer una esclusa permite despojar a los barcos que pasan. Esto lleva a Proudhon a definir el socialismo como "el préstamo sin interés". Esta teoría de la gratuidad del crédito es el núcleo de su condena a la propiedad, porque ésta permite el intercambio desigual. Porque es fácil demostrar, nos dice, que dos personas que, de un año a otro, por ejemplo, se hubieran prestado una suma al ocho por ciento podrían haberlo hecho sin ningún interés (tercera carta a Bastiat). Esto demuestra que es posible concebir y establecer un sistema económico basado en la reciprocidad y no en el choriceo. Es necesario que cese esta ceguera que consiste en no ver la radicalidad de la propuesta de Proudhon sobre el crédito gratuito, que desembocaría sencillamente, si se aplicara, en impedir que el capitalismo funcionara. En la realidad. No en sueños.

El crédito gratuito

Este "feudalismo mercantil e industrial", esta "aristocracia de terratenientes" que instalan peajes por todas partes en el río de la circulación del capital, se verían privados inmediatamente de la capacidad de explotar a los verdaderos trabajadores si se aboliera el préstamo con interés. ¿Cómo? Proudhon lo explica: si el objetivo es eliminar todas las formas de intercambio desigual, hay que privar a los capitalistas propietarios en concreto de la capacidad de explotar al resto de la humanidad.

Al abolir el interés bancario gracias al establecimiento de un gran banco central de cambio que preste a interés cero, Proudhon priva de recursos a los organismos prestamistas y a los rentistas que "viven sin trabajar".

Proudhon abole el uso del oro y la plata porque su banco central proporciona bonos de cambio basados en los productos existentes ya entregados y facturados. La transacción se hace posible por la centralización eficaz de la comunicación entre todos los productores y consumidores adheridos. Al final, todo el cuerpo social.

El numerario deja ya de ser el "equivalente general" que permite a algunos atesorar el trabajo de otros bajo la forma de oro y plata; Proudhon propone hacer desaparecer los salarios "arruinando el dinero". Los productores, asociados en las fábricas, parcelas de tierra o comercios, intercambiarán directamente, sin tasas ni vigilancia del Estado, lo que estará basado en el intercambio recíproco de productos y servicios, expresados no en la moneda clásica sino en valor de trabajo. De este modo, la fuerza colectiva que el empresario no paga jamás al trabajador, esa famosa diferencia que Proudhon llama "error de cuenta" en su Primera memoria, se repartirá y contabilizará en la suma social de todos los intercambios efectuados por el Banco del Pueblo. Así, al ser imposible la extorsión de la plusvalía debido a abolición de los sueldos en moneda ¿qué será de los patronos?

De golpe, todo lo que oprime a los trabajadores, ya sean los alquileres de la ciudad o la granja del campo, así como el beneficio en el comercio, se hacen económicamente inútiles y desaparecen. Los billetes de cambio del Banco del Pueblo, que no se pueden ahorrar, provocan la desaparición de la moneda y el salario, mientras que el crédito gratuito arruinará a los usureros. Al privar a la propiedad de su capacidad de perjudicar, es decir, al prohibir la extorsión del "error de cuenta" en el marco del asalariado, del alquiler en el capital-cemento, de las granjas en el capital-tierra, del beneficio en el capital-comercio, Proudhon lo vacía de todo su contenido social habitualmente nefasto.

Una utopía concreta

El sistema de Proudhon constituye una respuesta práctica posible e inmediata al crack de 2008, cuyos efectos podrían ser dramáticos para todos los pueblos del mundo, condenados a absorber las pérdidas colosales ligadas a la incuria y la rapacidad de la casta capitalista que oprime al mundo.
Porque, al fin y al cabo ¿qué vemos?

Los créditos de riesgo, llamados "subprimes" con sus tasas variables, han desplumado a las familias americanas modestas, cuyos créditos, falazmente transformados en acciones por los mercachifles de los "hedgefunds", han envenenado las carteras de los bancos de todo el planeta. Resultado: paro cardiaco por el paro de la circulación del capital, al haber bloqueado la desconfianza general los créditos de banco a banco. ¿No es evidente que con el crédito gratuito del Banco del Pueblo de Proudhon esos dos millones de familias norteamericanas seguirían teniendo techo?

A esta crisis de la circulación se añade en 2008 la de la especulación. Con el sistema proudhoniano, en el que desaparecerían la moneda clásica, los beneficios comerciales y los salarios pagados en metálico, ¿quién podría seguir haciendo fortuna moviendo los capitales de un país a otro con un click del ratón?

¿En qué se convertiría esta mortal cartelización del capital, que la globalización trata de imponer por la fuerza de sus armas o por el chantaje político si, tras esta crisis de la dominación económica de Wall Street, se crean por todas partes federaciones de productores, de consumidores, de distribuidores que favorezcan la economía local y el intercambio servicio-producto, abandonando el paso al consumo ciego en los supermercados?

¿Cómo, bajo esta óptica, podrán mantenerse todavía los inverosímiles derroches en gastos militares, en vigilancia policial, o en represión judicial? ¿Cómo podremos necesitar un Estado omnipotente cuando la clase dominante, definitivamente arruinada, haya perdido su omnipotencia económica sobre la sociedad?
La crisis económica que pronto va a golpear duro a todas las economías fuertemente integradas en el mercado mundial, no podrá en cualquier caso hacer estragos a las economías basadas en la autogestión y el desarrollo autocentrado.

Contra el intercambio desigual, el beneficio y la explotación del trabajo, contra las soluciones bancarias o estatales a la crisis, los anarquistas deben proponer y poner en marcha inmediatamente un socialismo federativo basado en una economía alternativa apoyada en redes locales politizadas y dispuestas a federarse; valoremos las monedas autónomas de intercambio recíproco, salgamos del sistema monetario mercantil. Si el capitalismo no nos contrata, contratémonos nosotros por medio del trueque de servicios y de productos.

Es hora de que en cada ciudad los círculos anarquistas propongan al pueblo que recupere lo que se le ha robado, y que deje de permitir que le roben.

Philippe Paraire
(Le Monde libertaire)

Publicado en Tierra y Libertad, enero de 2009

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Pere Ortega en Alcoi

17 January, 2020 - 00:00

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