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Actualizado: hace 2 horas 36 min

«La ‘Ley Mordaza' no es una ley ideológica del PP sino una ley ideológica del subsistema policial»

19 January, 2021 - 00:00

Ramiro García de Dios ha sido juez 31 años, hasta que se jubiló en 2018. Su defensa de los derechos y libertades reconocidos en la Constitución le han valido varias denuncias por parte de miembros de la Policía.

Como juez, ha tenido una relación diaria con la Policía durante buena parte de este periodo democrático de España. ¿Considera suficientes los mecanismos de control que hay sobre este cuerpo?

Mi experiencia a lo largo de 31 años me permite concluir que hay una insuficiencia en el control de las actuaciones policiales, tanto desde los mecanismos de control internos del propio subsistema policial, como son las brigadas de asuntos internos, como, por supuesto, de control externo, es decir, la actividad jurisdiccional tanto por la vía penal como contencioso administrativa. Es cierto que en el plano teórico existe un elenco de posibilidades de control, pero no es menos cierto que en relación con las irregularidades del subsistema policial, ya sean actuaciones arbitrarias, violentas o de otro tipo, el sistema judicial, en unos casos, mira para otro lado, en otros, es complaciente. Y, desde luego, se han consagrado una serie de privilegios en cuanto a la investigación judicial y el enjuiciamiento penal de aquellos casos ilícitos cometidos por agentes como torturas, malos tratos, detenciones ilegales, abusos contra la dignidad de las personas. Por ejemplo, todos los policías gozan de un fuero en relación con los delitos cometidos en el ejercicio de sus cargos y, por ello, en vez de ser juzgados por lo penal, lo son por audiencias provinciales, lo que les garantiza el recurso de casación, al que un ciudadano normal solo tiene acceso en determinados casos. Además, cualquier estudioso podrá observar cómo las escasas condenas a agentes por acciones en el ejercicio de su cargo tendrán penas no precisamente acordes con la gravedad de los delitos. En otros casos, las condenas han brillado por su ausencia y en otras no pocas ocasiones, cuando han existido condenas graves, el Tribunal Supremo o las Audiencias Provinciales han pedido su indulto y los gobiernos de turno los han concedido.

¿Cómo se traduce esa ‘impunidad' en su labor?

En la pregunta va incluida la respuesta porque esa garantía de una cierta impunidad produce que el subsistema policial se refuerce en sus prácticas arbitrarias, en su resistencia cultural, activa o pasiva, a la aplicación garantista del Derecho y, desde luego, en una interpretación reductora de los derechos, libertades y garantías. Así, en general, los agentes tienen una autoconciencia de poder actuar arbitrariamente porque se sienten amparados por el poder Ejecutivo o por el distanciamiento del control judicial respecto a sus actuaciones. Un distanciamiento que se traduce en esa consideración de que los agentes son funcionales a la necesidad de un sistema eficiente en relación con las garantías. Esta impunidad produce lo que Walter Benjamin dijo cuando definió a la Policía como una mezcolanza de dos especies de violencia: la que pone el derecho y la que lo conserva.

En 2016, el sindicato Unión Federal de Policía formuló una queja ante el CGPJ en la que le acusaban de “trato déspota” a unos agentes antidisturbios en el CIE de Aluche por recriminarles que fueran con armas de fuego, con chalecos antibalas, cascos… en una visita que realizó al mismo como juez de control con otros magistrados.

¿Qué lucha de poderes se está librando cuando la Policía denuncia a un juez por exigir el cumplimiento de la ley?

Ninguna de las denuncias que he tenido que aguantar a lo largo de mi carrera como juez me ha perturbado ni inquietado, porque estoy acostumbrado a conocer las actuaciones irregulares de la Policía. En el caso de las que interpusieron sindicatos policiales por mi labor como juez de control del CIE de Aluche, porque también las he recibido como juez de instrucción, venían promovidas por el jefe de seguridad -posteriormente director del centro- o por otros agentes con el fin de amedrentarme. Y son consecuencia de una Transición absolutamente desgraciada que no rompió con los aparatos represivos de la dictadura franquista por lo que los agentes piensan que un juez garantista es peligroso para sus actuaciones policiales. Lo que más ha molestado al director del CIE de Aluche, como a otros agentes, es que como juez tuviese actuaciones de control garantista de sus actuaciones en relación con los derechos y libertades de las personas en privación de libertad, ya fuese allí, en una cárcel o en los calabozos de una comisaría.

¿Cómo definiría el lenguaje específico que se emplea en los atestados policiales?

Es un lenguaje que se aplica cuando se trata de manipular la realidad para así enmascarar las irregularidades en relación con las actuaciones policiales sobre personas que no han hecho nada. Un ejemplo sería: “Que X iba caminando de forma atenta y tratando de ocultarse y al ver la presencia policial cambió de acera en actitud huidiza, con lo cual hizo sospechar a los agentes de la posibilidad de haber cometido un delito, por lo cual le dieron el alto, y entonces el sujeto trató de zafarse de la actuación policial, por lo que los agentes se vieron obligados a desencadenar la fuerza proporcional”. Estos son los términos habituales: “actitudes sospechosas”, “huidizas”… Otro ejemplo sería cuando hay gente joven sentada en un banco, pasa un coche policial y en el atestado dicen que los mismos se rieron a su paso y “por tanto, los agentes se vieron obligados a llamarles la atención. Los jóvenes les profirieron insultos y…”. Así se va engordando el atestado policial hasta justificar una detención absolutamente irregular o el uso de la fuerza de manera ilegítima sobre esas personas.

También nos encontramos atestados más complejos como los que elaboró el teniente coronel Baena de la Guardia Civil sobre el Procés, donde se va haciendo un relato absolutamente tramposo, en el que se mezclan suposiciones, presunciones, juicios de valor y sospechas… Y con todo ello, pretende construir un atestado como un mecanismo expresivo de fuentes de pruebas o de indicios de la comisión de delitos. En el caso del Procés salieron condenados por el Supremo, pero esto también se puede leer en los atestados que elaboraron el mismo Baena y el coronel Pérez de los Cobos sobre el major Trapero. En la sentencia se hace una crítica de las declaraciones de estos dos mandos de la Guardia Civil que, mediante suposiciones, trataron de involucrar al major, a la intendente Laplana y a otros mandos de la Generalitat como autores de delitos de rebelión o sedición. Construyeron unos atestados que elevaban sus opiniones, y en algunos casos afirmaciones carentes de sustento real, a pretendidos indicios para así fundar pruebas de cargo.

También ha seguido con atención el caso de Isabel Serra, condenada por su participación en la protesta para paralizar un desahucio en Madrid.

Fueron a por ella. Una de las agentes de la Policía Municipal la conocía, sabía que era una líder estudiantil y de movimientos sociales. A raíz de las protestas contra ese desahucio, ella y otros agentes articularon un relato en el que fijan una serie de hechos y colocan a Serra como partícipe de ellos. Ella estaba allí y se produjeron esos hechos, pero ni ella lanzó botes, ni piedras ni nada, ni profirió insultos o agarrones contra ningún agente. Los hechos habían ocurrido años atrás y me llamó la atención cómo la agente municipal verbalizó un relato construido de memoria de acuerdo a lo que habían dicho en el atestado. En la jurisdicción penal la declaración de un policía no goza de la presunción de verdad como en una denuncia por lo contencioso-administrativo. Pero hay una degradación del sistema judicial por la que se tiende a dar más veracidad a la declaración de los policías. Y por eso fue injustamente condenada.

¿Ha visto una evolución en el patrón de las prácticas irregulares de la Policía en estos 30 años?

Hay menos denuncias por maltrato policial que en los años 90, pero se mantiene el tipo de personas detenidas o abordadas por actuaciones policiales. En los nueve años que he sido juez de control del CIE de Madrid ha habido muchas denuncias por trato verbal degradante, de contenido racista, humillante, xenófobo. Y eso sí se ha mantenido.

El gobierno de Rajoy cambió la cesión de la formación de la Academia Policial de Ávila de la universidad pública a la privada Universidad Católica de Ávila. ¿Cómo ha influido en sus planes educativos?

No tengo conocimiento de cómo se han dado los contenidos, pero sí de que los planes de formación de la Academia de Ávila no son lo rigurosos que deberían ser en materia de derechos humanos, de comprensión por parte de la policía sobre la práctica acorde a esos derechos y en la interiorización de que los agentes deben ser unos servidores públicos y los principales garantes en el respeto de la dignidad de las personas. Hay una ausencia de planes formativos que contribuyan a dotar a los agentes de la Policía de un caudal de conocimientos bien claros, precisos e interiorizados de que deben de actuar siempre en defensa de la libertad, la integridad física y moral y la dignidad de las personas sin incurrir en falsificaciones, falsedades u omisiones.

Pero usted sostiene que esta fragilidad en el respeto de los derechos fundamentales por parte de agentes de la Policía es útil al poder Ejecutivo.

Es funcional al poder Ejecutivo precisamente porque este pretende que la Policía sea eficiente para dar tranquilidad a las pretensiones que existen en sectores sociales en relación con lo que podríamos llamar la alarma social y los mecanismos de defensa social. Si cogemos, por ejemplo, el tema de actualidad de las llamadas ocupaciones de viviendas, es evidente que si la Policía actúa irregularmente en relación con las mismas, hay sectores sociales que van a aplaudir esa respuesta y, por tanto, al poder Ejecutivo no le disgusta que se produzcan ese tipo dedisgusta actuaciones.
En los años 90, siendo ministro Corcuera, se trató de dar legalidad, a través de la primera ley de seguridad ciudadana –la llamada patada en la puerta– a que el policía pudiera entrar en un domicilio diciendo que se está cometiendo un delito flagrante cuando este solo se puede decir que se está produciendo si se ve. Se trata de un ejemplo más para explicar por qué estas actuaciones policiales son eficientes y, por lo tanto, el poder Ejecutivo mira para otro lado o trata de evitar su persecución.

También llama la atención que mientras los mossos d'Esquadra han aprobado que sus agentes antidisturbios lleven un sistema de perfecta identificación con números cortos y visibles en la espalda, el casco y en el parte frontal, en la Policía Nacional y en la Guardia Nacional cualquiera puede comprobar que es muy difícil la captación de esas identificaciones. Se trata de otro medio más para garantizar la impunidad. Es más. Los agentes del subsistema policial se han negado en numerosas ocasiones a que quede filmado lo que ocurre en las salas de interrogatorios. En los juzgados se graban todos los interrogatorios y los juicios. Pero parece que al subsistema policial le molesta.

¿Ha juzgado casos de irregularidades en la Policía?

En 31 años, solo he tenido dos casos que afectaban a agentes. Uno fue en Bilbao, en relación con policías que falsificaban pasaportes para el tráfico de mujeres con fines de explotación sexual. Y otro en Madrid, por el que varios agentes practicaban sobornos y cohechos.

¿Es habitual que un policía denuncie a otro agente por prácticas irregulares? ¿El sistema policial lo favorece o lo castiga?

Depende del tipo de actuación que se denuncia. Si es relativo a prácticas de corrupción, de conexiones con narcotraficantes o con delincuentes que se aprovechan de confidencias por parte de un agente, las brigadas de asuntos internos lo hacen lo mejor que pueden porque se trata de las acciones que ellos consideran que “pueden manchar el buen nombre del nombre”. Otra cosa es cuando se trata de denuncias por malos tratos, torturas, humillaciones, agresiones verbales, por golpear a personas… Entonces hay un cierre en banda por parte del resto de compañeros que lo consideran un traidor. Por eso es muy difícil encontrar agentes dispuestos a denunciar. Así que la protección real de ese agente dependerá de si la denuncia llega a asuntos internos y de que esta brigada actúe sin revelar el nombre del denunciante.

Numerosas investigaciones han demostrado que en Alemania, Italia y Francia hay un verdadero problema por la cantidad de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y del Ejército afines y/o miembros de organizaciones filonazis y ultraderechistas. En España, VOX ha desarrollado desde su inicio una estrategia para ganarse el apoyo de policías, guardia civiles y militares. ¿Lo está consiguiendo?

Me jubilé hace dos años, así que como juez no he tenido un número de casos que me permita concluir la existencia de una conexión fuerte de agentes de policía con VOX. Lo que sí he visto a lo largo de mi ejercicio judicial en relación con agentes de policía imputados o testificales, sobre todo en la jurisdicción penal, son numerosas expresiones y declaraciones de pensamiento neofranquista y reaccionario. Y como ciudadano estoy atento a la realidad y esta me dice que, mayoritariamente, el sindicato JUSAPOL no es más que un sindicato de VOX metido en la Policía Nacional y en la Guardia Civil. Y hay otro dato: el análisis de las zonas de votación demuestra que donde existen acuartelamientos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil hay un mayor número de votos a VOX.

La Transición se hizo como se hizo y no creo que haya habido una conversión repentina de lo que puede ser el aparato militar a unos principios plenamente democráticos. Hay que pensar que la Ley de Seguridad Ciudadana, la Ley Mordaza, fue elaborada en gran parte por comisarios de la Policía y por mandos de la Guardia Civil. Es un proyecto del Ejecutivo que entonces estaba gobernado por el PP, que fue aprobado por el poder legislativo. Pero la Ley Mordaza no es una ley ideológica del PP sino una ley ideológica del subsistema policial.

Fuente: https://www.lamarea.com/2021/01/13/...

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No más muertes en el Estrecho

19 January, 2021 - 00:00

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Una persistencia radical: Judith Butler y el abandono de la violencia

19 January, 2021 - 00:00

La fuerza de la no violencia fue publicado en febrero y traducido recientemente al español. En este ensayo, Judith Butler se pregunta por los modos de representación de los que disponemos para aprehender la violencia y propone, frente a ellos, una disputa semántica. La filósofa parte de la premisa de que la interdependencia es una condición inherente a los seres humanos y plantea la necesidad de apostar a una ética y una política de la no violencia, en tanto desobediencia civil radical frente al individualismo.

Judith Butler (Cleveland, 1956) es una intelectual prolífica. Su producción abarca libros y artículos académicos, reflexiones sobre la coyuntura al calor de las circunstancias y las demandas, colaboraciones y libros en coautoría. Forma parte de múltiples espacios de debate académico, publica periódicamente en distintos formatos de divulgación, participa activamente en la escena pública y aborda distintos problemas teóricos y discusiones éticas. Una de las principales características de su obra es que, a partir del diálogo con los debates que produce y las críticas que se le hacen, está en permanente proceso de escritura y reformulación.

En el libro Dar cuenta de sí mismo (2005) la propia autora desarrolla el devenir de su pensamiento. Comienza destacando las lecturas de los idealistas y de la teoría marxista, continúa explicitando el hito que significó Simone de Beauvoir para su trabajo y llega hasta la instalación de sus preocupaciones actuales, vinculadas al mundo social, la tensión entre estructura y acción, y la responsabilidad ética. Es una obra atravesada por el psicoanálisis, la teoría del discurso, la filosofía del lenguaje, el posestructuralismo, el psicoanálisis y la teoría de género.

Butler empezó trabajando sobre Hegel (al que dedicó su tesis doctoral) para luego abordar los problemas del género, el lenguaje y el cuerpo en relación con el deseo y el reconocimiento. En la última etapa de su producción se ha centrado en problemas éticos y políticos vinculados a la gestión de la vida y la muerte. La repercusión que ha tenido su trabajo se evidencia en la enorme cantidad de textos que se dedican a presentar, organizar, analizar y discutir sus principales ejes conceptuales. Al mismo tiempo, su figura, su vida íntima y pública, así como su presencia en diversos acontecimientos sociales y su apoyo en numerosas manifestaciones han suscitado diferentes reacciones a escala global. En Butler la teoría no es un modo transparente de representación, sino una condición que produce sentidos posibles frente a la pregunta por la transformación social.

VULNERABILIDAD, VIOLENCIA Y RESISTENCIA

La fuerza de la no violencia se abre con tres epígrafes, uno de Mahatma Gandhi, otro de Martin Luther King y otro de Angela Davis. El libro se divide en una introducción y cuatro capítulos: «No violencia, duelidad y crítica al individualismo», «Preservar la vida del otro», «La ética y la política de la no violencia» y «La filosofía política en Freud: guerra, destrucción, manía y la facultad crítica». Para finalizar, incluye una posdata titulada «Repensar la vulnerabilidad, la violencia y la resistencia».

Butler comienza planteando preguntas sobre cómo ha sido definida la violencia. Expone la necesidad de cartografiar las apropiaciones semánticas del término para comprender a qué sujetos, actualmente, se les atribuye conductas violentas: «No podemos precipitarnos al fenómeno en sí sin pasar por los esquemas conceptuales que deciden el uso del término en varias direcciones, y sin un análisis de cómo operan esas decisiones». Con este procedimiento inicial, busca interpelar las justificaciones que se han realizado, desde cierto pensamiento de izquierda, del uso de la violencia en tanto herramienta estratégica frente a las violencias estructurales e institucionales. A través de las ideas de Walter Benjamin, advierte que la defensa instrumentalista de la violencia alimenta el problema de la destrucción en un mundo que se nos presenta como un campo de fuerza. En este sentido, además de develar que las representaciones de la violencia suelen estar sujetas a definiciones instrumentales que sirven a determinados intereses, subraya que la violencia contiene una ética egológica y una política individualista. Según la autora, en la actualidad ciertos discursos radicales de la defensa de la libertad personal se encuentran íntimamente ligados al derecho de hacerles daño a los demás y alimentan el impulso de la muerte en el contexto del mercado y la necropolítica.

Butler rompe con la idea de que la no violencia perpetúa el statu quo y, a lo largo del texto, entiende que su fuerza –idea que filia con la satyagraha o «fuerza del alma», de Gandhi– es una potencia colectiva superadora: «Como respuesta a la objeción de que una posición a favor de la no violencia sencillamente no es realista, esta línea de argumentación sostiene que la no violencia requiere una crítica de lo que se considera realidad y afirma el poder y la necesidad del antirrealismo en momentos como este». A lo largo del libro, insiste en advertir que existen formas de fantasmagoría política que implementan una «lógica defensiva impregnada de paranoia y odio» con el objetivo de legitimar el uso de la violencia por los poderes que siempre la han ostentado.

Uno de los ejes de su argumentación parte de su lectura crítica de la filosofía política contractualista. La autora sostiene que «algunos representantes de la historia del pensamiento liberal nos pueden haber hecho creer que aparecemos en este mundo político y social desde un estado de naturaleza» y llama la atención sobre la ruptura entre la ética y la política. El valor de los relatos de un estado primario natural de los seres humanos, sostiene, radica en el poder de estas ficciones, que «nos provee de una condición contrafáctica para evaluar nuestra situación contemporánea».

A través de una noción de interdependencia psicoanalítica y social, Butler desarrolla una aguda crítica del individualismo abstracto que caracteriza nuestra actualidad. Articula las ideas de Freud sobre la pulsión de muerte, el duelo y la melancolía con los trabajos de Melanie Klein, para comprender cómo ha sido la relación entre ética y violencia. Luego de ese recorrido, propone que el sujeto se encuentra siempre en una relación de interdependencia con otros y, por ende, resulta indispensable el reconocimiento de su condición de precariedad.

El análisis acerca de la tensión entre las nociones de vulnerabilidad y resistencia constituye uno de los núcleos del libro. La vulnerabilidad, generalmente, es entendida como la condición de ser potencialmente dañados. Butler apunta que, además, debe referir al carácter interdependiente de nuestras vidas. Si el individualismo se correlaciona con la economía de mercado, la interdependencia debe ser pensada a partir de principios de habitabilidad, igualdad y libertad social. La desigualdad supone mayores posibilidades de morir, por eso una política de la no violencia es necesaria. El pensamiento tradicional, que entiende la resistencia como una actividad pura que vence un estado de subyugación, pasa por alto que esa resistencia no implica la desaparición de la vulnerabilidad. Así, Butler sostiene que no se debe concebir la vulnerabilidad como una condición y que debe ser el fundamento de la acción política.

EL DUELO

El enfoque del valor igualitario de la vida, la perspectiva relacional, la autoconstitución del sujeto a partir de otros y la gestión de la vida y la muerte son asuntos que Butler viene desarrollando desde su libro Vida precaria (2004). Allí, llamó la atención sobre el borramiento en la representación pública de los nombres, las imágenes y las narraciones de los asesinados por Estados Unidos y, a partir de la recuperación de Emmanuel Lévinas, elaboró sus concepciones de vulnerabilidad y ética de la responsabilidad, que se articulan con el concepto de duelo.

En La fuerza de la no violencia la idea de duelo no se limita a una necesidad personal de llorar una pérdida. El ejercicio del biopoder, en alianza con la necropolítica, gestiona la vida y la muerte y, por ende, decide qué vidas son dignas de ser lloradas y cuáles no. Es el duelo público lo que otorga valor a las vidas de las personas. Butler sostiene que hay una distribución diferenciada de la duelidad –neologismo utilizado en las traducciones para referir al concepto grievability–, que refiere al derecho de una persona a tener una vida que importa y cuya pérdida merece ser llorada. La desigualdad manifiesta en la gestión de la vida y la muerte hace que, a veces, cuando las muertes no son reconocidas, el duelo público asuma la forma de protesta. Así sucede, ejemplifica la autora, en «Women in Black, en las Abuelas de Plaza de Mayo, en Argentina, y en los familiares de los 43 de Ayotzinapa». Se trata de colectividades que no solamente reclaman el derecho a la duelidad, sino que ponen de manifiesto la existencia de una distribución diferencial del valor de la vida que deviene en la constatación de que ciertos cuerpos no importan.

La duelidad en Butler es un acto de lucha contra la desigualdad, una práctica de memoria que se opone a la lógica de guerra, a las desapariciones, a las violencias estatal, racista y de género, al dejar morir: «No podemos asumir sin problemas una definición de violencia y luego comenzar nuestros debates morales sobre justificaciones sin haber examinado antes críticamente cómo ha quedado circunscripta la violencia y cuál de sus versiones funciona como presupuesto». Además de analizar la violencia racista y eventos geopolíticos de relevancia actual, Butler aborda en este libro el tema del feminicidio, analiza su carácter sistémico, la impunidad estructural, y lo describe como una forma extrema de terrorismo sexista. Destaca lo que sucede en Brasil, Honduras, Guatemala, Argentina y Venezuela, y da cuenta de que, pese a la violencia, persisten entramados de solidaridad colectiva que les dan un carácter transversal a las alianzas.

La autora argumenta por qué la no violencia es diferente a la violencia destructiva: la no violencia requiere desarrollar un nuevo imaginario que asuma la interdependencia de las vidas humanas y no humanas. Su postura consiste en buscar una forma de vivir en el mundo que pueda dar cuenta del enojo y la agresividad conducidas a la transformación de las estructuras que garantizan un sistema desigual: «Aun cuando ninguno de nosotros está liberado de la capacidad de destrucción, o precisamente porque ninguno de nosotros está exento de ella, la reflexión ética y política desemboca en la tarea de la no violencia. Es precisamente porque podemos destruir que tenemos la obligación de saber por qué no».

La fuerza de la no violencia, de Judith Butler, Paidós. 254 págs.

PERSISTENCIA RADICAL

Desde que El género en disputa fue publicado, en 1990, ha causado múltiples controversias en distintos campos del saber. En 1999 el libro fue reeditado con un prefacio en el que Butler da cuenta de las críticas y los debates que venían provocando sus planteos. Se le señaló, en el mundo angloparlante, la excesiva influencia del pensamiento francés. También se le criticó el lenguaje poco claro y, en las lecturas críticas, hubo una tendencia generalizada a confundir la noción de performatividad utilizada por la autora con el término referido a las artes de escenificación pública.

Durante esos nueve años, una de las controversias más extendidas surgió de la recepción del libro en Alemania, donde se la acusó de negar la materialidad del cuerpo. A pesar de que tanto en Cuerpos que importan (1993) como en Deshacer el género (2004) la autora desarrolla exactamente la posición contraria, algunos discursos y posiciones feministas aún insisten en que su crítica del género es antimaterialista y relativista. Este malentendido se hizo aún más evidente con el problema de las traducciones y del vocabulario disponible en cada idioma para referir a sus conceptos. Sin ahondar en cuestiones específicas, es importante subrayar que, para Butler, la relación entre el cuerpo y el lenguaje está configurada como quiasmo. El cuerpo excede la captura del esfuerzo lingüístico, pero, al mismo tiempo, está disponible en el mundo mediante la descripción. La idea del género como acto político performativo –emplazada en la interpretación derrideana de John Langshaw Austin– supone reconocerles agencia a los cuerpos que han sido desplazados, oprimidos y dominados. A lo largo de su obra, Butler desarma configuraciones naturalizadas como las de sexo e identidad y plantea una crisis respecto a la noción de género. No niega la materialidad del cuerpo: encuentra en la lectura del género y su representación un problema histórico y político.

Recientemente, otro acontecimiento público –esta vez en América Latina– volvió a demostrar que Butler importa en tanto figura que irrumpe, provoca e incluso convoca a quienes jamás la leyeron. Para el 7 de noviembre de 2017 estaba anunciada una conferencia suya en el coloquio «Los fines de la democracia», en el centro cultural SESC Pompeia, de San Pablo. Se trataba de una actividad coorganizada por la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de San Pablo. Desde que fue difundida, varios grupos conservadores solicitaron al SESC que cancelara el evento. Se hicieron campañas en redes sociales con el hashtag #ForaButler y la petición creada en el portal Citizen Go para que el seminario fuera revocado logró más de 350 mil firmas. El día de la conferencia hubo una manifestación en la que, al grito de «¡Quemen a la bruja!», se quemó una muñeca que simulaba una bruja con la cara de Butler, y la intelectual debió ser escoltada. También circuló un video en las redes sociales que la mostraba en el aeropuerto de Congonhas siendo agredida con gritos contrarios no sólo a su visita, sino también a sus ideas.

Luego de lo sucedido, Butler se refirió al hecho en la revista Folha de São Paulo, de Brasil, y el suplemento «SOY» de Página 12, de Argentina, en una nota titulada «El fantasma del género»: «Desde el comienzo hubo una charla imaginaria en lugar de la conferencia real, y se decía que yo iba a dar una ponencia, cuando, en verdad, yo era la organizadora de un evento internacional sobre populismo, autoritarismo y la impresión contemporánea de que la democracia está siendo atacada. No sé cuánto poder le atribuyeron a la charla que yo supuestamente iba a dar. Habrán tenido la idea de una conferencia muy poderosa, dado que aparentemente era para atacar a la familia, la moral e incluso la nación».1 La conferencia de Butler, tal como ella misma se encargó de aclarar, no trataba sobre teoría de género, sino sobre los fines de la democracia. Sin embargo, quienes se manifestaron en su contra portaban crucifijos, Biblias y carteles que proclamaban el «fin de la ideología de género», poniendo el foco, nuevamente, en una interpretación muy pobre de su producción.

Vale la pena, entonces, trazar la historicidad de la obra y el activismo de Butler para reconocer que lo que pasó en Brasil no fue un malentendido y que se enlaza, justamente, con el problema de la violencia al que dedica sus trabajos. Si el actual estado de excepción y transparencia encuentra su alianza perfecta en la amenaza del caos, la inseguridad y el exterminio, es necesario ponderar y reconocer el lugar de quienes, a través de su pensamiento, provocan una ruptura y hieren el engranaje. Desde la crítica a la ocupación en Palestina, los conflictos en Turquía, las desapariciones en América Latina y el movimiento antirracista hasta la crítica al voluntarismo, la ética belicista de Estados Unidos, los muertos de Irak y la denuncia del discurso provida y del individualismo como moral destructiva, Butler da cuenta de cómo teoría y activismo pueden hacer emerger una praxis necesaria para la transformación social.

En tiempos en los que parecería que el término intelectual está agotado y sus usos no pueden ser resignificados, Butler interviene con el saber, en lo público, de manera política. Esa intervención tiene forma de divulgación y acto pedagógico, en el campo académico, en los medios de difusión masivos y alternativos, y a escala global. La autora articula los saberes con la praxis, y su llamado refiere a una desobediencia civil enmarcada en la no violencia. Es una intelectual comprometida con el derecho a persistir, a que todas las vidas importen, a que no haya vidas que no puedan ser lloradas, a la habitabilidad sostenible del planeta. Para Butler, esos derechos sociales deben ser reclamados desde la ética de la no violencia: «Interdependiente, nuestra persistencia es relacional, frágil, a veces conflictiva e insoportable, a veces plena y gozosa. Mucha gente dice que no es realista plantearse la no violencia, pero tal vez estén demasiado fascinados con la realidad».

1. Butler, Judith (2017), «El fantasma del género», en el suplemento «SOY» de Página 12. Buenos Aires. https://www.pagina12.com.ar/77673-e...

Fuente: https://brecha.com.uy/una-persisten...

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Noam Chomsky: "Las elecciones son un método de marginar a la población"

18 January, 2021 - 00:00

El artículo completo de Paul Street, titulado "¿Por qué no hubo una rebelión popular contra un Presidente de Estados Unidos fascista?" fue publicado en Counterpunch el 15 de enero de 2021. Aportamos la cita que incluye el artículo, que no es del autor sino de Noam Chomsky (traducción e introducción de Agustín Velloso). Nota de Tortuga.

En un apartado de su artículo, Street se refiere al "fetichismo electoral en la vida política de Estados Unidos, acertadamente resumido por Noam Chomsky en vísperas de las elecciones de 2004", y aporta esta cita del lingüista:

"Se puede motivar a los estadounidenses a votar, pero no a participar de forma más significativa en la arena política. Esencialmente, las elecciones son un método de marginar a la población. Se monta una enorme campaña de propaganda para que la gente se centre en estas extravagancias personalizadas cada cuatro años y piense: 'Eso es política'. Pero no lo es. Es sólo una pequeña parte de la política... Lo apremiante es que los grupos populares progresistas crezcan y se hagan lo suficientemente fuertes para que los centros de poder no puedan ignorarlos. Las fuerzas de cambio que han surgido de las bases y que han sacudido la sociedad hasta sus cimientos, incluyen el movimiento obrero, el movimiento de derechos civiles, el movimiento por la paz, el movimiento de mujeres y otros, trabajados de forma constante y dedicados a todos los niveles, cada día, no sólo una vez cada cuatro años.... En las elecciones hay que tomar decisiones sensatas, pero son secundarias a la acción política seria. La principal tarea es crear una cultura democrática genuinamente receptiva, y ese esfuerzo tiene lugar antes y después de las extravagancias electorales, cualquiera que sea su resultado".

Original en inglés:

Americans may be encouraged to vote, but not to participate more meaningfully in the political arena. Essentially the election is a method of marginalising the population. A huge propaganda campaign is mounted to get people to focus on these personalised quadrennial extravaganzas and to think, “That's politics.” But it isn't. It's only a small part of politics…The urgency is for popular progressive groups to grow and become strong enough so that centres of power can't ignore them. Forces for change that have come up from the grass roots and shaken the society to its core include the labour movement, the civil rights movement, the peace movement, the women's movement and others, cultivated by steady, dedicated work at all levels, every day, not just once every four years….in the election, sensible choices have to be made. But they are secondary to serious political action. The main task is to create a genuinely responsive democratic culture, and that effort goes on before and after electoral extravaganzas, whatever their outcome.

Artículo completo en inglés: https://www.counterpunch.org/2021/0...

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¿Podemos saber el gasto militar de 2019? (3ª parte)

18 January, 2021 - 00:00

Ver también:

¿Podemos saber el gasto militar de 2019? (1ª parte)

¿Podemos saber el gasto militar de 2019? (2ª parte)

4 ¿PODEMOS DETECTAR/ESTIMAR MáS SOBREGASTO MILITAR EN OTRAS PARTIDAS FUERA DEL PRESUPUESTO DE DEFENSA?

Empezando por el final, la respuesta es que, con los datos de IAGE en la mano, no, o no con certeza, porque IGAE no desglosa las partidas más enjundiosas para saber el desvío real que se ha producido entre lo presupuestado y lo ejecutado.
No obstante, en no es un no matizable, porque, como hemos visto, el nudo gordiano del desvío presupuestario en nuestras cuentas públicas se encuentra en interior y defensa, que suman más del 43% del sobregasto de las cuentas públicas.
Pero es posible complementar lo que dice la IGAE con lo que dicen otras fuentes, como el BOE, las memorias que manejan los diversos departamentos, etcétera.
De modo que vamos ahora a intentar desgranar el gasto que, al menos, es posible detectar en el gasto ejecutado en 2019, repasando los distintos ministerios y organismos implicados en el gasto militar.

El enorme gasto militar de Interior

Fijémonos en primer lugar en el caso de Interior, cuyo sobregasto es de nada menos que 1.126´11 millones de euros, de los que 413´25 millones han ido a parar a la equiparación de sueldos y 235,99 a los correspondientes aumentos en las mutualidades administrativas de guardia civiles y policías.

Habida cuenta de la disparidad salarial entre unos y otros y de todos ellos respecto del referente que ha dado lugar al incremento, con una leve menor retribuciones de la guardia civil, hemos optado por dividir la cifra en dos, es decir, atribuir al aumento salarial más la mutualidad de los guardia civiles la cantidad de 355,98 millones de euros que incrementarían los gastos de personal de la guardia civil y por consiguiente el gasto militar estricto.

La distribución de los restantes 486,77 millones de euros resulta más compleja, pues una parte de ella se debe a los procesos electorales. Concretamente el Estado emitió un crédito extraordinario para celebración de elecciones generales en abril de 2019 y para las elecciones locales de mayo del mismo año.

El gobierno aprobó un crédito extraordinario con cargo al fondo de contingencia de 134,83 millones de euros para las elecciones a cortes generales, que hay que descontar del sobrecoste de gasto militar. Nos queda por desentrañar dónde han ido a parar los restantes 351,94 millones de euros de interior.

Tenemos una partida con cargo a fondo de contingencia nítidamente militar: los 30 millones autorizados en junio de 2019 para financiar el control de frontera que ejerce marruecos y que, para remate, aparece publicado en el BOE.

Otra parte ha ido a financiar la renovación tecnológica para los nuevos DNI 3.0, una vez descubrieron que la anterior emisión de DNI con chip electrónico fallaba más que una escopeta de feria, cantidad que tampoco computará como gasto militar en principio.

En noviembre de 2019 se consignaron igualmente con cargo a fondo de contingencia otros 0´86 millones de euros destinados a ayudas a catástrofes, cantidad que tampoco asignamos, con mucha reticencia por cierto, al gasto militar.
Del resto de partidas no he sido capaz de identificar a qué se han destinado y, por tanto, de verificar si debemos consignarlas directamente como gasto militar o no.

De este modo, la contribución estricta del Ministerio del Interior al gasto militar supondría

  1. Partida inicial estimada: 3.028,04 millones de euros
  2. Subregasto guardia civil: 355,98 millones de euros
  3. Subtotal: 3.384,02 millones de euros

Lo cual nos permite elevar el gasto militar ejecutado, sumado el de Defensa y sus organismos autónomos, más el del Ministerio del Interior de carácter indiscutiblemente militar a la cifra de:

  1. Defensa y OOAA: 11.467,99
  2. Gasto militar Interior: 3.384,02
  3. Subtotal: 14.852,01

Podemos hacernos una cuenta más, y más abrumadora, si sumamos todo lo que ha gastado en conjunto interior y defensa con sus organismos autónomos.
Esta cifra se justifica, lo hemos dicho antes, porque Defensa e interior incorporan las instituciones de seguridad y defensa, bajo la óptica securitizaddora y el paradigma militarista, del Estado y, en definitiva, los mecanismos más poderosos del ejercicio de la militarización social.

De este modo, la cifra de gasto militar más control social/securitización el Estado sería:

  1. Ministerio de Defensa + OOAA militares: 11.477,99
  2. Ministerio del Interior: 8.810,65
  3. OOAA interior: 946,01
  4. Subtotal 21.234,65 millones de euros.

De este modo, la composición del gasto militar y de control social/securitización del Estado tiene la siguiente composición:

Desde luego, la cifra es escalofriante.

El gasto en clases pasivas y pensiones de guerra:

Uno de los capítulos más voluminosos del gasto militar no reconocido por nuestras autoridades se encuentra en el pago de las clases pasivas militares y las pensiones de guerra.

La partida inicial de clases pasivas, donde se agrupan las militares y las del personal civil del Estado, fueron presupuestadas en 2019 en 14.791,23 millones de euros y tuvieron una ampliación de 969,5 millones más durante el ejercicio, así como una baja por anulación por importe de 32 millones, con un crédito definitivo de 15.719,73 millones de euros.

Una parte de este incremento se explica por la revalorización de pensiones y clases pasivas que se aprobó con efectos a partir de 1 de enero de 2019 por el Gobierno.
La liquidación no especifica qué cantidad de este aumento se debe a clases pasivas militares y a clases pasivas civiles, por lo que nos vemos obligados a establecer una estimación, para la que tenemos en cuenta el porcentaje en que la pensiones militares participan del total de clases pasivas, lo que nos arroja un sobregasto por clases pasivas militares de 224,18 millones de euros y una cifra estimada de gasto militar por clases pasivas militares, antes de aplicar las pensiones de guerra y las otras pensiones especiales militares, de 3.659,69 millones de euros.

A ello hay que sumar la cantidad de 126,81 millones de euros liquidados por pensiones de guerra y los 42,27 por otras pensiones, de las que 6,6 millones se corresponden con financiación de pensiones militares.

De este modo, la contribución de las clases pasivas que abona el ministerio de Hacienda participó en 2019 al gasto militar español en las siguientes dimensiones.

  1. Clases pasivas militares 3.659,69 mill. de euros
  2. Pensiones de guerra 126,81 mill. de euros.
  3. Otras pensiones de vinculación militar 6,60 mill. de euros.
  4. Subtotal por clases pasivas militares 3.793,10 mill. de euros.

Este enorme dineral alcanza a pagar pensiones para 2.425.612 militares, familiares de militares con derecho a clases pasivas y otros beneficiarios de clases pasivas militares, entre ellos beneficiarios de pensiones de guerra, extintas fuerzas militares, como la de regulares, fueras mahazén del ejército español, fuerzas nómadas y otros residuos de nuestro pasado colonial, un contingente de voto a suma a los otros más de 600.000 beneficiarios del ejército (Militares en activo, reservistas, beneficrios de prestaciones sociales del ISFAS, etc.) cautivo a favor del militarismo que explica en parte el peso sociológico que para un político de «hizquierdasss» tiene el no hacer nada de nada para cambiar las cosas en materia de defensa.

De nuevo, incorporamos estos datos a los que ya teníamos de Defensa e interior, para arrojarnos una nueva cifra de gasto militar liquidado:
Defensa y OOAA: 11.467,99 mill. de euros

  1. Gasto militar Interior: 3.384,02 mill. de euros
  2. Clases pasivas militares: 3.793,10 mill. de euros
  3. Subtotal: 18.645,11 mill. de euros

El Ministerio de industria, comercio y turismo.

Otro de los grandes partícipes en el gasto militar español es el Ministerio de Industria, que en el año 2019 presupuestó al menos 630,38 millones de euros enfocados a gasto militar, principalmente a los programa de i+d militares, que consignaban 467,61 millones de euros, más la financiación de la fabricación y operatividad los satélites paz e ingenio, por importe de 150 millones de euros , así como otras partidas menos significativas, como la transferencia al INTA de 0´73 millones de euros, la aportación a la fundación El cano, por importe de 0,04 millones de euros, y las subvenciones del CDTI a la industria militar, estimada en 12 millones de euros.

Los aumentos producidos, a tenor de la información disponible, no parece que se refieran a programas imputables a gasto militar.
Defensa y OOAA: 11.467,99 mill. de euros

  1. Gasto militar Interior: 3.384,02 mill. de euros
  2. Clases pasivas militares: 3.793,10 mill. de euros
  3. Ministerio de Industria 630,38 mill. de euros
  4. Subtotal 19.275,41 mill. de euros

El Ministerio de Asuntos Exteriores.

También el Ministerio de Asuntos exteriores contribuye en una parte nada despreciable a la construcción del gasto militar y, con él, a la política de Adscripción y supeditación de nuestra política de seguridad a la de la OTAN y al protagonismo que el ejército español tiene en la operaciones de injerencia militar en el exterior.
En 2019 detectamos una participación de este ministerio en el gasto militar de 188,65 millones de euros.

La liquidación de gasto no ofrece variaciones significativas respecto a los capítulos que conforman este gasto, fuera del aumento en 69,96 millones de euros (hasta llegar a los 211,34 millones) que se aplican desde el fondo de contingencia para operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, que son financiadas desde el Ministerio de Asuntos exteriores.

De este modo, a los 188,65 millones de euros consignados en este capítulo, hemos de sumar os 68,96 millones, lo que sitúa la contribución del Ministerio de asuntos exteriores en el gasto militar en 257,61 millones de euros.

Nuevamente incorporamos esta magnitud al gasto militar que ha liquidado nuestro gobierno en 2018 y aparece que la composición de este, hasta el momento, sería como sigue:

  1. Defensa y OOAA: 11.467,99 mill. de euros
  2. Gasto militar Interior: 3.384,02 mill. de euros
  3. Clases pasivas militares: 3.793,10 mill. de euros
  4. Ministerio de Industria 630,38 mill. de euros
  5. Ministerio de Exteriores 257,61 mill. de euros
  6. Subtotal 19.533,02 mill. de euros

El Ministerio de ciencia innovación y Universidades

El citado ministerio es uno de los que han supuesto decrecimiento de su presupuesto, pasando de los 5.065,61 millones de euros a los 5.059,44 millones.
Esta disminución de 6,1 millones de euros no ha afectado a la parte de contribución de este ministerio al gasto militar de 7,63 millones de euros por la financiación del buque Hespérides del Ministerio de Defensa, que en 2019 fue de 7,63 millones de euros en cumplimiento del Convenio entre los ministerios de defensa y de Ciencia y Universidades de 27 de marzo de 2015, modificado por el de 11/12/2019.

A este gasto hay que añadir el de mantenimiento de la base que mantienen en la antártica el ministerio de defensa, Base Gabriel de Castilla, que se viene financiando también desde el Ministerio de Ciencia e innovación conforme a un protocolo de actuación firmado entre ambos ministerios, de 4 de abril de 2011, al que se han añadido dos adendas de 21 de diciembre de 2012 y de 31 de diciembre de 2014, garantizando la financiación por parte del Ministerio de Ciencia y, en la actualidad, un nuevo protocolo de colaboración entra ambos ministerios de 17 de mayo de 2019 para asegurar la financiación de 2019 a 2021 ( BOE núm. 153, de 27 de junio de 2019, páginas 68848 a 68855) en el que se establecen los diversos conceptos de las transferencias que el Ministerio de Ciencia debe realizar a favor del de Defensa en pago de dicho mantenimiento y de cuyo importe la IGAE no nos da noticia.
Conocemos por información periodística una aproximación al coste de mantenimiento anual de dicha base, 0´3 millones de euros que hemos de sumar a los 7,63 que ya teníamos como estimación presupuestaria al analizar el presupuesto prorrogado para 2019.

A ello debe sumarse un nuevo protocolo, el «Protocolo general de actuación entre ambos Ministerios para el apoyo y promoción de la tecnología y de la innovación en los ámbitos de defensa y seguridad» firmado entre Defensa y Ciencia el 23 de abril de 2019 para facilitar el acceso de la industria militar a los programas de I+D de la UE por mediación del Ministerio de Ciencia y abrir la puerta a la industria militar a las ayudas y líneas de actuación del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) y la Agencia Estatal de Investigación (AEI) en cuya virtud debería analizarse también la línea de ayudas de estos organismos a defensa. El Protocolo considera materia reservada esta información, de modo que, para conocer los entresijos de la transferencia económica que por esta vía constituye otra parcela de colaboración del ministerio de Ciencia con el gasto militar, hay que acudir a otras fuentes que, hoy por hoy, y a falta de ayuda al respecto, me resultan un trabajo demasiado laborioso e inabordable.

De este modo, la cuenta del gasto militar se incrementa de nuevo:

  1. Defensa y OOAA: 11.467,99 mill. de euros
  2. Gasto militar Interior: 3.384,02 mill. de euros
  3. Clases pasivas militares: 3.793,10 mill. de euros
  4. Ministerio de Industria 630,38 mill. de euros
  5. Ministerio de Exteriores 257,61 mill. de euros
  6. Ministerio de Ciencia 7,66 mill. de euros
  7. Subtotal 19.540,68 mill. de euros

Vamos engrosando la cifra de gasto militar y aún nos queda más de la mitad de los ministerios por analizar.

El Ministerio de Transición ecológica.

Habíamos consignado 24,55 millones de euros como partida de gasto militar con la que dicho ministerio participaba en el gasto militar, lo que se corresponde con la participación de Defensa en AEMET.

Como se sabe, por RD 186/2008 e 8 de Febrero se asignó a AEMET un 19% de su estructura y un 11% de su personal como prioridades de defensa y asignaciones con las que dicho organismo ha de contribuir a las necesidades metrológicas del Ministerio de Defensa.

La contribución militar de AEMET a Defensa viene detallada en los convenios de colaboración entre Defensa y AEMET. El vigente en la actualidad se aprobó en resolución de la Subsecretaría de la Presidencia de 2 de enero de 2020, pero en cuanto a la consignación económica refleja la misma que ha servido durante 2019, que no ha variado.

Este convenio nos ofrece la clave económica que la liquidación de gasto de IGAE no ofrece, al asignar como gasto de AEMET para las necesidades metrológicas de defensa en 2019 (y 2020 la misma) 18,52 millones de euros.

Amén de esto, el Ministerio de Transición Ecológica cuenta con otros medios propios de actuación que son cedidos y operados por Defensa.

El 2 de agosto de 2013 se firmó el Convenio entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para la operación y mantenimiento por el Ejército del Aire de la flota de medios aéreos estatales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Conforme a este convenio Agricultura pagaba a Defensa tanto por la participación de la UME en catástrofes, como por operar los medios de Agricultura para incendios.

Mas adelante, la remodelación ministerial ha hecho que parte de las competencias del antiguo ministerio de Agricultura pasaran a Transición ecológica. Entre otros, se ha hecho con los medios aéreos para incendios del antiguo ministerio de Agricultura y de la mayor parte de la competencia en esta materia.

A raíz de la Ley del régimen jurídico del Sector público (Ley 40/2015 de 1 de octubre) se produjo un reciente informe de la abogacía del Estado manifestando que los antiguos convenios deberían ser sustituidos por Acuerdos Interministeriales, de modo que se ha tenido que modificar el convenio antiguo, para lo que se ha aprovechado el cambio de competencias por Acuerdo interministerial entre defensa y Transición ecológica de 15 de septiembre de 2020 (BOE 247 de 16 de septiembre, páginas 77049 a 77953) que regula el mantenimiento de la flota de aeronaves de Transición ecológica por parte de Defensa y los pagos que hace Transición ecológica por ello.

Según éste, los costes que asume el ministerio de Transición ecológica a partir de 2020 (y que básicamente son los que asumía agricultura) con cargo a sus presupuestos y por transferencias que efectúa a Defensa ( y que responde a conceptos similares a los que pagó durante 2019 Agricultura por los medios de la UME) son:

1) Personal: a) Dietas y gastos de transporte: Se compone de gastos en dietas (alimentación y alojamiento) más los gastos de locomoción. b) Gratificaciones por servicios extraordinarios, que se aprobarán anualmente por la Comisión Mixta de Alto Nivel arbitrada entre ambos ministerios.

2) Mantenimiento: a) La adquisición de repuestos y servicios de mantenimiento que incluirá los expedientes anuales de adquisición de repuestos y material, así como los expedientes de servicios y mantenimiento externalizados. En este caso expedientes cuyo objeto se restringe únicamente a la flota de medios aéreos del MITECORD, y otros compartidos con medios aéreos del MINISDEF. Su imputación se realiza en función del porcentaje del expediente destinado al UD-13/14, según justificación documental del MINISDEF. b) Mantenimiento de centros logísticos: Se incorporarán en este apartado únicamente la parte proporcional de los costes salariales del personal de mantenimiento de maestranzas y centros logísticos del Ejército del Aire, correspondiente a las horas de trabajo efectivamente dedicadas a la flota de medios aéreos del MITERD.

3) Combustible: Es el coste resultante de la agregación del consumo mensual de litros de combustible JP-8 en las bases, y aeropuertos nacionales, por parte del UD-13/14, valorado al precio medio ponderado mensual del suministro al Ejército del Aire.

Conforme al anexo de dicho Acuerdo Interministerial, los pagos a Defensa para 2020 serán los que desgloso:

Dado que no hay otras referencias y, en general, parecen costes que toman como referencia la ejecución del año anterior, los vamos a dar por válidos para el ejercicio 2019 también.

De este modo, los pagos de 2019 a Defensa, que no están desglosados en la liquidación presupuestaria del IGAE, los estimamos en 19,99 millones de euros.

  1. Defensa y OOAA: 11.467,99 mill. de euros
  2. Gasto militar Interior: 3.384,02 mill. de euros
  3. Clases pasivas militares: 3.793,10 mill. de euros
  4. Ministerio de Industria 630,38 mill. de euros
  5. Ministerio de Exteriores 257,61 mill. de euros
  6. Ministerio de Ciencia 7,66 mill. de euros
  7. Ministerio de Transición Ecol. 38,48 mill. de euros
  8. Subtotal 19.579,24 mill. de euros

El Ministerio de Agricultura, pesca y alimentación.

Se consignan en este apartado distintos pagos efectuados por dicho ministerio en contribución al gasto militar español.

Concretamente la financiación de diversos barcos de su propiedad que participan en la operación militar Atalanta en apoyo a los barcos militares españoles.

En concreto la cesión de barcos de la Secretaría de Pesca Marítima (luego integrada en el ministerio de Agricultura) se efectuó por acuerdo entre la Armada y dicha secretaría sobre mantenimiento y explotación de los barcos de la citada secretaría, de 8 de enero de 1997. Los barcos fueron integrados en la flota de la Armada y han venido prestando apoyo a ésta desde entonces. UN segundo acuerdo, de 20 de enero de 2001, entrega un nuevo barco del ministerio de Agricultura y Pesca a la Armada, y otro de 22 de junio de 2004 entrega el último (por ahora) de los barcos de Agricultura a la Armada.

Las obligaciones a las que antes hemos aludido de actualizar los antiguos convenios de colaboración para adecuarlos a las exigencias legales ha hecho que por resolución de 14 de febrero de 2019 se publicara el nuevo convenio de colaboración entre Defensa y el Ministerio de Agricultura sobre inspección y vigilancia marítima, el cual viene a consolidar esta cesión de barcos a Defensa y a legalizar las transferencias de mantenimiento y demás contempladas en el convenio a favor de defensa.
Estos barcos, principalmente, prestan un apoyo logístico a la Armada en las operaciones militares que realiza, particularmente en el índico.

En su día efectuamos una estimación de 0,4 millones de euros en concepto de pagos desde Agricultura por estos barcos.

Es una financiación muy a la baja. El propio Acuerdo vigente establece que la misma no superará los 7 millones de euros, cantidad que hemos de fijar como idónea, porque la financiación, de acuerdo con el citado convenio incluye los siguientes capítulos presupuestarios:

Aparte de este convenio que se destina exclusivamente a la cesión de barcos de Vigilancia Pesquera, existe otro acuerdo de colaboración entre Defensa y la Secretaría de Pesca de 31 de octubre de 2018 que regula las labore de vigilancia pesquera, y que incorpora otros 19,18 millones de euros.

A su vez. el 2 de agosto de 2013 se firmó un «Convenio entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente sobre el empleo de los medios aéreos del 43 Grupo de Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire» que ha sido la base legal para justificar los pagos de este ministerio al de Defensa por el uso de medios aéreos contraincendios y más delante de la participación de la UME en la lucha contra catástrofes naturales con cargo al ministerio de Agricultura; colaboración que se reguló de forma específica en la disposición adicional segunda del Real Decreto 1097/2011, por el que se aprueba el protocolo de actuación de la Unidad Militar de Emergencias, establece que los Ministerios de Defensa (MINISDEF) y de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. Más tarde se formalizó un convenio de colaboración para establecer las condiciones de atención por el MINISDEF a las necesidades de operatividad, mantenimiento y disponibilidad de los medios aéreos de lucha contra incendios de los que es titular actualmente el MITERD.

Por último, el 6 de agosto de 2020 ( BOE 212, de 6 de agosto, páginas 65439 a 65447) dada la dispersión normativa que obligaba a pagar al ministerio de Agricultura a Defensa, se ha firmado un Acuerdo Interministerial entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio para la Transición Ecológica que viene a desplazar los pagos por el uso del Grupo 43 de las Fuerzas Armadas, dependiente de la UME, a partir de 2020 desde el anterior ministerio de Agricultura. En concreto, el convenio estipula que el pago de dietas de traslado y alojamiento de los operativos del Ministerio de defensa, que abonará la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación.

Los pagos que Agricultura efectuó como pago por las operaciones de la UME (R.D. 1097/2011, Disposición Final 2) no cuentan, como en otros tantos aspectos del gasto militar oculto en ministerios diversos, con la transparencia adecuada, pero los hemos venido consignando muy a la baja en las últimas estimaciones en 0,22 millones de euros.

Tampoco la liquidación de gasto de la IGAE nos permite verificar estos pagos, por lo que hemos recurrido a otras fuentes. Se trata de meras estimaciones, pero entendemos que, conforme a estas, la cifra de transferencias de agricultura en 2019 por pagos a la UME no puede esta por debajo de 0,7 millones de euros.

Lo cual nos arroja la siguiente nueva cifra del gasto militar

  1. Defensa y OOAA: 11.467,99 mill. de euros
  2. Gasto militar Interior: 3.384,02 mill. de euros
  3. Clases pasivas militares: 3.793,10 mill. de euros
  4. Ministerio de Industria 630,38 mill. de euros
  5. Ministerio de Exteriores 257,61 mill. de euros
  6. Ministerio de Ciencia 7,66 mill. de euros
  7. Ministerio de Transición Ecol. 38,48 mill. de euros
  8. Ministerio de Agricultura ´26,88 mill. de euros
  9. Subtotal 19.606,12 mill. de euros.

Comienza a ser difícil de digerir el gasto y, por encima de éste, la participación descarada, opaca y entusiasta de los ministerios «civiles» en su financiación.

Pero para que no se nos indigeste, por exceso de información, este levantamiento del velo de opacidad de los aspectos financieros de nuestro militarismo, nos tomamos un descanso hasta la cuarta entrega, donde hablaremos del gasto militar ejecutado por los restantes ministerios y organismos, para llegar a la cifra que ofrecemos como adelanto:
20.406,35 millones de euros ejecutados antes de imputar la deuda contraída y pagada, con cuya contabilización alcanzamos los 25.293,71 millones de euros; cantidad que se elevará aún más si además consignamos el resto del gasto de control social y su propia deuda, en cuyo caso hablamos de 46.388,60 millones de euros. Pero eso lo explicaremos otro día. De momento queda anticipado el escandaloso anuncio de este chorro de dinero que se desagua en detrimento de las necesidades sociales y de la solidaridad.

(Proxima entrega: Otros ministerios, 2).

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No me gustan ni la "burrocracia" ni los bancos (4)

17 January, 2021 - 00:00

Corría el año 2008, justo antes de la crisis, mi padre había fallecido justo el año anterior. El pintoresco kiosco/bodega iba de “categoría”. De hecho, en estos cinco años no había tenido ni un día libre de descanso; trabajaba de lunes a domingo. Me lo cuentas ahora y no me lo creo.

Un día me entran dos vendedores muy “profesionales”, a uno de ellos lo conocía del barrio de vista. Por lo visto me pillaron de buenas, de superpardilla. La cagué. Me quedé con una super máquina de auto recargas de móvil en la que el cliente solo tenía que marcar su número, meter la pasta y ya tenía el móvil recargado. Era de una empresa que se llamaba o llama G.M.Vending: se dedican a hacerle a la peña la vida más “agradable” mediante maquinitas de todo tipo: dispensador de condones, librillos de fumar, de sándwiches de mortadela, de bebidas refrescantes, etc. Tienen un surtido que lo flipas. Pues yo “solo” piqué con la maquinita de recargas. ¡Buff, menos mal! Me dieron todas las facilidades de pago, me pidieron un aval -por supuesto me negué- pero al final me la financió el "súper banco amigo” BBVA sin aval ni nada, sin desplazarme a ningún lado. Una firmita y au. Solo tenía que pagar 78 pavos al mes durante 5 años (como casi lo que cuesta un coche). Me dijeron que era un renting y que al terminar de pagarla sería mía.

Bueno, estuve pagando religiosamente hasta el año 2012 (4 años). En el 2013 cerré la “paraeta” y quise devolver la máquina. Misión imposible. La sigo teniendo en un armario del balcón de casa de mi madre. Fui al BBVA para llegar a un acuerdo. Me dijeron que no constaba como morosa, pero hasta día de hoy recibo llamadas de todo tipo de superagentes de todas las nacionalidades, contestadores automáticos, agentes super guais, maleducados... De todo tipo. La solución que veo es cambiar de móvil, pero no me da la gana.

Aún tuve suerte, era la época de las preferentes, de los sellos del Fórum Filatélico, hipotecas por las nubes... Vamos, te agachabas y te la clavaban por todos lados.

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Colombia: Entre el genocidio y la resistencia cultural

17 January, 2021 - 00:00

Diego Quiroga
Red Antimilitarista de América Latina y el Caribe (RAMALC)

Ser colombianx y vivir en Colombia en estos tiempos se siente como tomar una terrible fotografía de la historia y darse cuenta de que, aunque pasan los años, los paisajes y personajes retratados mutan, cambian de apariencia, pero no se altera el orden original de la imagen. En otras palabras, el genocidio que estamos presenciando hoy es una fotografía del genocidio que sacude al país desde hace décadas, pero la desmemoria ha sido también una política institucional, y eso tiene un peso especial hoy en día.

A partir de información aportada por la organización de Derechos humanos Indepaz, en lo corrido del 2020 se contabilizan alrededor de 66 masacres en las que han muerto cerca de 263 personas en 19 departamentos distintos del territorio colombiano. La mayoría de hechos se le adjudican a grupos paramilitares que nunca se desmovilizaron, hoy actúan como bandas descentralizadas sin obedecer a una estructura de mando unificada y controlan rutas de tráfico de drogas, armamento y personas. A pesar de lo alarmante de las cifras, es una realidad ajena para los principales centros urbanos, pero que se vive a diario en las zonas rurales del país. Sin embargo la masacre del 9 de septiembre en Bogotá marcó un punto de quiebre, pues allí la policía nacional asesinó con armas de fuego a por lo menos doce personas e hirió de gravedad a cerca de 170 que participaban de las protestas por el asesinato del abogado Javier Ordoñez.

La tragedia se repite como suspendida en el tiempo, las víctimas son diversas y a la vez comparten el mismo perfil: líderes y lideresas que promueven alternativas al modelo económico capitalista, que se oponen a la megaminería y los megaproyectos, personas firmantes de la paz que decidieron dejar las armas para construir otros caminos, mujeres y personas disidentes del género y la sexualidad, jóvenes estudiantes señalados de pertenecer a grupos ilegales, víctimas del conflicto armado que fueron desplazados por la violencia y hoy exigen la restitución de sus tierras.

Sobre esto, en uno de sus textos clave, Daniel Feierstein señala que el genocidio es una práctica social 1 pues en ella participan (por acción u omisión) diferentes actores de la sociedad y no solo los victimarios directos. En ese sentido, existe un elemento fundamental allí, y es que el genocidio se logra consolidar cuando una parte de la sociedad lo considera legítimo, y por lo tanto es aceptable y necesario exterminar a ciertos grupos para constituir el orden social deseado por algunos. El correlato de la guerra en Colombia ha logrado posicionarse con tal nivel de sistematicidad que en muchas ocasiones la construcción misma de la identidad nacional está fundamentada en el desconocimiento del otro como diferente, negando su condición individual o colectiva, decidiendo sobre su vida, considerándolo como “algo” exterminable.

Una de las estrategias que se utilizan para negar a ese “otro diferente”, es la construcción de eufemismos mediáticos que difuminan el significado y la magnitud de esta realidad que desborda la ficción. Así, el presidente Iván Duque, en declaraciones recientes afirmó que en Colombia están ocurriendo “homicidios colectivos”, pero no masacres. De igual forma en días recientes, después del asesinato de Juliana Giraldo, una mujer transexual que murió tras el disparo de un soldado del Ejército, algunos medios anunciaron la noticia diciendo que la victima era hombre, que había muerto en un cruce de disparos y que en el lugar había un retén del Ejército; tres mentiras en un solo encabezado.

Esto hace evidente la pretensión permanente por ocultar la crisis social y política que está atravesando el país, desconociendo una historia donde las masacres aparecieron con fuerza durante los años 90, cuando los grupos armados (legales e ilegales) descubrieron que masacrar comunidades era una forma mucho más eficaz de intimidar y sembrar el terror en poblaciones que consideraban de su oposición.

Durante las protestas del 9 de septiembre en Bogotá, los manifestantes incineraron varias estaciones de policía (CAI) en diferentes barrios; la indignación acumulada por las condiciones de precariedad que se hicieron visibles durante la cuarentena encontró un lugar detonante en el asesinato de Ordóñez, las calles ardieron y aunque los medios de comunicación oficiales no revelaron toda la información, el país conoció que muchas de las estaciones incineradas tienen denuncias en curso por detenciones arbitrarias, violencia sexual, asesinatos, vínculos con bandas de trafico de drogas, entre otros delitos.

Al día siguiente, el 10 de septiembre, las comunidades de los barrios se volcaron con acciones artísticas para resignificar las estaciones de policía consumidas por el fuego; poco a poco los vecinos y vecinas se fueron juntando con libros, plantas, pinturas y música; los lugares físicos y simbólicos de la “autoridad” se fueron convirtiendo poco a poco en bibliotecas comunitarias, centros culturales, espacios de experimentación creativa, su voz decía con fuerza: “No más centros de tortura, sí a los centros culturales”. En algunos lugares los policías retornaron censurando las imágenes que evocaban la memoria de las víctimas, y la comunidad volvió a llenar de color los espacios.

Este es un testimonio más de la disputa de la memoria contra el olvido que se libra en las calles y con herramientas diversas. Nada garantiza que la justicia llegue para las víctimas y sus familiares, o que las masacres tengan la misma visibilidad cuando ocurren en el campo que en la ciudad. Nada garantiza que el genocidio tenga fin en Colombia. Sin embargo, está quedando claro que existen relatos alternos, puntos de fuga, creaciones potentes que se rebelan con fuerza ante aquel fotograma de guerra que se repite como una espiral genocida. Todavía el rollo no se termina de revelar, aún quedan muchas historias por retratar y por fortuna el pueblo también tiene su propio flash.

1 Feierstein, D. El Genocidio como práctica social: Entre el nazismo y la experiencia argentina. Buenos Aires, FCR. 2011.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/plane...

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Ni sumisión ni negacionismo

16 January, 2021 - 00:00

La izquierda social va a pagar muy caro no haber desobedecido cabalmente ese guión securitario, con militares y generales de la Guardia Civil dando ruedas de prensa. La sumisión del contrapoder al Estado, y a los partidos políticos estadocéntricos, nunca es una buena opción.

Hordago El Salto

Puede que 2020 sea recordado como uno de los momentos verdaderamente constituyentes del Capitaloceno. Noviembre ha sido el mes más cálido desde que se tienen registros, y es probable que este año haya sido el más caluroso de la historia. El agua empieza a cotizar en el mercado de futuros, colocando a la realidad por detrás de Black Mirror. Y como banda sonora, la epidemia global.

Con estos tres acontecimientos netamente distópicos de fondo, camino de tres meses de estado de alarma y de toque de queda, y con el fantasma de un empobrecimiento generalizado, la coacción instigada desde el poder lo impregna todo. La dinámica punitiva de Ertzaintza, Policía Foral y cuerpos municipales está alcanzando cotas de represión socioeconómica sin precedentes: 15.000 multas en Araba, Gipuzkoa y Bizkaia desde el final del primer estado de alarma, casi 3.000 en Nafarroa. La mayoría relacionadas con el uso de la mascarilla, sobre cuyas virtudes en los espacios abiertos no hay, a día de hoy, evidencia científica. Pero, a falta de propiedades profilácticas es, al aire libre, un inmejorable dispositivo simbólico de disciplinamiento social.

El reciente asalto de la policía al centro cultural autogestionado Auzotegi de la Txantrea, para clausurar un pequeño taller en el que se estaban respetando escrupulosamente las medidas higiénicas, y las siete multas de 3.000 euros, dan pistas del acoso e impunidad que hay en curso. La izquierda social va a pagar muy caro no haber desobedecido cabalmente ese guión securitario, con militares y generales de la Guardia Civil dando ruedas de prensa. La sumisión del contrapoder al Estado, y a los partidos políticos estadocéntricos, nunca es una buena opción.

Entre tanto, la quiebra social ha sido contenida por los ERTE, con la economía subvencionada por las ayudas europeas. La pérdida de empleo durante la pandemia ha sido menor de la esperada, concentrada en hostelería, educación, industria y comercio, pero el riesgo de una nueva devaluación salarial se cierne sobre unas relaciones laborales aún reguladas a favor del capital. Con partes relevantes de la población sumidas en la pobreza, seguimos a la espera de medidas de apoyo para quienes no pueden hacer frente a los suministros básicos. Siguen sin interrumpirse todos los desahucios, mientras que el fin del periodo de garantía de empleo de la primera ola de ERTE sume en la incertidumbre a capas relevantes de la clase trabajadora.

En este contexto, las derivas negacionistas y conspiracionistas tampoco son una opción. Por supuesto que los complejos farmacéutico y militar-industrial, como el panóptico al que nos aboca el dominio del big data, son realidades cada vez más poderosas y hostiles para la vida autónoma y libre. Pero enfrentarse a ellas desde paranoias, códigos ideológicos autorreferenciales y sentimientos de superioridad moral... forma parte de lo peor de la tradición política de la ruptura.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/edito...

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Yemen: Más venta de armas, menos ayuda humanitaria

16 January, 2021 - 00:00

“Ganar miles de millones con las exportaciones de armas que alimentan el conflicto y, al mismo tiempo, proporcionar una pequeña fracción de eso en ayuda a Yemen es inmoral e incoherente”. Muhsin Siddiquey, director de Oxfam en Yemen.

Enormes ganancias del G20 con la venta de armas de la guerra civil de Yemen e irrisorias cantidades de los paises que componen es foro compuesto por los paises industrializados y emergentes ((Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía) y la Unión Europea.

“Ganar miles de millones con las exportaciones de armas que alimentan el conflicto y, al mismo tiempo, proporcionar una pequeña fracción de eso en ayuda a Yemen es inmoral e incoherente”. Así denunció el director de Oxfam en Yemen, Muhsin Siddiquey, después de consultar cifras del Instituto de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) que muestran que los miembros del G20 han exportado armas por valor de más de 17.000 millones de dólares a Arabia Saudita desde que el Reino entró en conflicto en Yemen. “Las naciones más ricas del mundo no pueden seguir poniendo las ganancias por encima del pueblo yemení”.

Lo hacen, y seguirán haciéndolo, a pesar del brote de cólera, el coronavirus, los hospitales que funcionan mal y 10 millones de bocas hambrientas. La última ilustración de esto es la venta apresurada de 23.000 millones de dólares de la administración Trump de 50 aviones de combate F-35, 18 aviones no tripulados MQ-9B Reaper, misiles aire-aire y varias otras municiones a los Emiratos Árabes Unidos. Los Emiratos Árabes Unidos solían ser un miembro más entusiasta de la coalición liderada por Arabia Saudita que ha estado golpeando a Yemen desde 2015. A pesar de completar una retirada militar gradual del conflicto en febrero de 2020 con mucha fanfarria, Abu Dhabi sigue involucrado en la coalición y un influyente agente. Amnistía Internacional ha emitido una severa advertencia que esas armas bien podrían usarse en “ataques que violan el derecho internacional humanitario y matan, así como lesionan, a miles de civiles yemeníes”.

Las gigantescas ventas de armas continúan siendo un asunto de negocios y política, y los negocios tienden a ser los representantes masivos. Detener o frenar la venta de armas solo está de moda y nunca es permanente. Oxfam nos recuerda esa verdad empapada de sangre. “Cuando se incluyen las exportaciones de armas de las naciones del G20 a otros miembros de esta coalición [árabe], la cifra de 17.000 millones de dólares aumenta a al menos 31.400 millones de dólares entre 2015 y 2019, el último año del que hay registros disponibles”.

Además de los miembros del G20, se invita a participar a otros países:

España es invitada permanente a las reuniones del G20.
En 2020, Jordania, Singapur y Suiza están invitados como países invitados.

También se invita a las organizaciones internacionales que históricamente han contribuido al trabajo del G20. Estos incluyen:

Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
Junta de Estabilidad Financiera (FSB)
Organización Internacional del Trabajo (OIT)
Fondo Monetario Internacional (FMI)
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)
Naciones Unidas (ONU)
Grupo del Banco Mundial (GBM)
Organización Mundial de la Salud (OMS)
Organización Mundial de Comercio (OMC)

En 2020, las organizaciones regionales también están invitadas, incluido: el Fondo Monetario Árabe (AMF), el Banco Islámico de Desarrollo (IsDB), así como Vietnam, Presidente de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), Sudáfrica, Presidente de la Asociación Africana. Unión (UA), los Emiratos Árabes Unidos, el presidente del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y la República de Ruanda, el presidente de la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD).

Fuente: https://oiradilos.wordpress.com/202...

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La industria armamentística saca pecho por estar a la cabeza de a inversión en I+D en España

15 January, 2021 - 00:00

¡Curioso! Lo que nosotros denunciamos como una tragedia es celebrado como una bendición del cielo por la industria de defensa. Con sus medias verdades y sus trolas (principalmente la referida a los "retornos" de la industria militar) el artículo que publicita la patronal de la industria militar no tiene desperdicio y no necesita comentarios (nota de J.C. Rois).

La industria aeronáutica y militar, a la cabeza de la inversión en I+D en España

Las empresas del sector invirtieron 2.000 millones de euros en investigación y desarrollo en 2019.

Benjamín Carrasco (Infodefensa.com)

Las empresas de defensa, aeronáutica, espacio y seguridad están a la cabeza de la inversión en investigación y desarrollo en España. Estos sectores industriales, reunidos en torno a la Asociación Española de Tecnologías de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae), dedicaron el año pasado a actividades directas de I+D+i el 8% de su facturación, unos 1.120 millones de euros, lo que los convierte en el principal motor de la innovación, por delante de gigantes como la industria farmacéutica (1.060 millones) y la de vehículos a motor (990 millones).

La cifra asciende hasta los 2.000 millones si, además de tener en cuenta las inversiones directas en proyectos propios de las empresas del sector, se suman las inversiones indirectas gracias a estos programas. Estos datos están extraídos de un reciente informe elaborado por la consultora KPMG que mide el impacto de estas industrias en la sociedad. El esfuerzo en inversión en I+D+i, subraya este documento, permite a los sectores citados mantener un alto nivel de competitividad, resistir mejor ante situación de crisis económica como la actual y, por último, retener, atraer y mantener el talento en España.

El estudio también pone de manifiesto que las compañías de estos sectores se consolidan como uno de los principales contribuyentes a la economía española. Las empresas de defensa, seguridad, aeronáutica y espacio aportan de manera directa o indirecta 20.630 millones de euros al Producto Interior Bruto (PIB) nacional, cifra que representa el 1,7% del total en 2019.

El Estado recaudó en 2019 entre las industrias de Tedae unos 2.540 millones de euros, lo que representa en torno al 1,2% del total. El 45% corresponde a recaudación directa; el 2% a indirecta; y el 53% restante es resultado del efecto inducido. El análisis destaca que, a pesar de ser un sector exportador y por tanto con un reducido impacto en el IVA, presenta una elevada aportación a través del IRPF y el impuesto de Sociedades.

Récord de facturación

Un año más, y ya van cuatro seguidos, la facturación batió un nuevo récord situándose en los 14.101 millones de euros. El salto es considerable respecto a los 12.600 millones de 2018. Por áreas, seguridad generó 180 millones; espacio, 967 millones; defensa, 2.035 millones -excluyendo la aeronáutica militar y espacio militar-, y aeronáutica, 10.918. El grueso de las ventas está en los mercados internacionales.

Aproximadamente del 70% de la facturación corresponde a ventas a clientes situados en el extranjero, lo que, según recoge el informe, pone de manifiesto el impacto tanto dentro de como fuera de España de estas empresas, que no depende únicamente de la demanda doméstica ni de los presupuestos generales del Estado.

El informe también hace hincapié en el empleo. Las industrias de defensa, seguridad, aeronáutica y espacio generan 50.600 puesto de trabajo directos. A esto hay que sumar más de 160.000 empleos indirectos e inducidos, dedicados a satisfacer las necesidades de la cadena de suministros del sector y dar respuesta al gasto generado por los empleos directos e indirectos.

En total, son responsable directa o indirectamente de un total de 211.921 empleos en España. Respecto a los directos, la aeronáutica (civil y militar) produce 35.280 empleos; defensa (solo la parte naval y terrestre) 9.898; espacio (civil y militar) 4.322; y seguridad 1.100

En plena crisis de la Covid, Tedae reivindica que las industrias que componen la asociación se caracterizan por un empleo de calidad con un salario medio bruto de 42.800 euros anuales, un 83% superior a la media nacional, a la par que el de la industria farmacéutica y notablemente superior al de otras industrias como la química, vehículos del motor o manufacturas metálicas.

El sector aeronáutico y la Covid

Las cifras del informe están sustentadas en buena medida en el sector aeronáutico, tanto civil como militar, en el que Airbus actúa como empresa tractora. En el caso, por ejemplo, del PIB, las compañías de este sector contribuyen con el 77% del total, mientras que en inversión en I+D+i aportan 1.452 de los 2.000 millones. Algo similar ocurre con el empleo. El 75% se concentra en aeronáutica.

El estudio pone el foco en la actividad durante el año 2019 y no entra a medir el impacto de la pandemia de la Covid, que ha golpeado especialmente al negocio aeronáutico civil. El coronavirus ha reducido considerablemente el tráfico aéreo mundial, lo que ha tenido efectos inmediatos en el ritmo de producción y entrega de aviones.

Para mitigar los efectos de la crisis, a principios del próximo año verá la luz un fondo de rescate bautizado como “Aerofondo”, impulsado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales y Airbus, que contará con un presupuesto superior a los 100 millones de euros. Este mecanismo es uno de los puntos del acuerdo suscrito por el Gobierno de Pedro Sánchez y el consorcio europeo el pasado mes de julio, con el objetivo de apoyar a la industria aeronáutica a recuperar la actividad previa a la Covid. El fondo estará dirigido, sobre todo, a las empresas aeronáuticas de la cadena de suministro con menos margen de maniobra financiero ante el parón de la producción de aviones.

Los resultados de 2020 estarán, sin duda, condicionados por la Covid, sin embargo, la experiencia de anteriores crisis demuestra que la competitividad, la exportación y la inversión en I+D, tres de las señas de identidad de las compañías aeronáuticas y militares españolas, son la clave para capear mejor el temporal y afrontar con rapidez la recuperación.

Fuente: https://www.larazon.es/espana/20210...

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En esta guerra solo hay un bando, y estamos todos dentro

15 January, 2021 - 00:00

¿Te imaginas qué pasaría si el multimillonario presupuesto de Defensa se destinase a defendernos de la mayor amenaza que ha tenido nunca la humanidad? La lucha contra el cambio climático debería ser una parte central del presupuesto de Defensa.

Hope! En pie por el planeta

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El estado mata

15 January, 2021 - 00:00

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Las declaraciones de Alberto Garzón (sobre las bases militares de Andalucía) son vergonzosas

14 January, 2021 - 00:00

Con todo respeto a Alberto Garzón y a la organización que representa, a su trabajo en el gobierno y a su trayectoria como persona comprometida de izquierdas, digo públicamente, y por supuesto a él se lo diría igual si lo tuviera delante, que sus declaraciones en el programa de La Sexta acerca de las bases militares son sencillamente vergonzosas e impropias de alguien que sabe bien lo que significa la militarización de Andalucía y del Mediterráneo a través de la VI Flota:
http://www.izquierdadiario.es/Alber...

Minuto 1:35 del vídeo:

Estas declaraciones, desgraciadamente, coinciden con la política tan conciliadora de Unidas Podemos con el PSOE en materia de política exterior y de defensa:
http://noviolencia62.blogspot.com/2...

Fuente: http://noviolencia62.blogspot.com/2...

Véase también: Entrevista a Ángeles Diez: Las razones de Alberto Garzón para defender las bases de EE.UU. al descubierto (vídeo)

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El poder del ejército y el artículo de la Constitución que hace soñar a los golpistas

14 January, 2021 - 00:00

Los movimientos protogolpistas de una serie de militares retirados son el último síntoma de la crisis de las instituciones en España. Cuatro décadas después de la Transición, las Fuerzas Armadas siguen siendo el mismo poder fáctico que impuso límites a la democracia y aseguró que un artículo de la Constitución las facultase para intervenir si detectaban que la “unidad de la patria” o la soberanía están en peligro.

Pol Serra
Pablo Elorduy

Tienen su propia universidad, su farmacia, sus seguros, sus residencias vacacionales, centros deportivos y bibliotecas. Se administran por su cuenta, y sus pensiones y prestaciones van en una caja distinta a la del sistema de la Seguridad Social. Tienen una Justicia distinta a la que se aplica para cualquier otro ciudadano, y las deliberaciones de esos procesos no son de dominio público salvo en el caso de que lleguen al Tribunal Supremo. El mandato aconfesional de la Constitución Española ni está ni se lo espera: de hecho tienen una catedral propia. Se ha definido a las Fuerzas Armadas como un “Estado dentro del Estado”. Indiscutiblemente, si existe eso que se ha llamado “Estado profundo”, los militares tienen su silla en el consejo de administración, a la derecha de la de los servicios secretos. Hubo un tiempo en el que cualquier noticia sobre el “malestar” de sus altos mandos cambiaba el tono de piel de ministros y presidentes. En 2020, ese tiempo ha vuelto.

La banda sonora del ruido de sables la ha puesto la publicación de dos cartas enviadas por militares retirados de la XIX promoción del ejército del aire y la XXIII promoción de la Academia General Militar de Zaragoza. Cartas dirigidas al rey Felipe VI y, en el primer caso, también a David Sassoli, presidente del Parlamento Europeo. Junto al contenido de un chat privado de la XIX promoción —en el que un general de división aseguró desear el fusilamiento de 26 millones de personas—, las cartas han sido identificadas, en su estilo y por el contexto político, con el programa de Vox.

Entre todos los elementos inquietantes de este despertar de los sables, uno de los más relevantes es el hecho de que al menos uno de los firmantes de la carta de la Academia de Zaragoza sea agente “retirado” del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), y que según Voz Pópuli hayan firmado la carta entre cinco y diez exmiembros más de “La Casa”, como se conoce a los servicios secretos. En los últimos años, el CNI ha variado su composición y dado entrada a más y más agentes civiles pero en su origen y su historia sigue funcionando como un apéndice de los altos mandos de las Fuerzas Armadas.

La conjunción de publicidad y propaganda política, las balas de fogueo de mensajes de WhatsApp, y la presencia recurrente del antiguo CESID cuando se habla de, o se amaga con, tumbar gobiernos, sin embargo, devuelve al primer plano el poder de lo que el catedrático de Filosofía del Derecho Juan Ramón Capella llamó “el partido militar”. Un factor clave, un “poder fáctico” en la Transición de Régimen que jugó un papel fundamental en la construcción del actual sistema y que inspiró directamente el artículo 8 de la Constitución, el punto ciego en la Carta Magna que serviría eventualmente para desarrollar el golpismo avalado por el texto de 1978.

Del golpismo al escándalo

El coronel de Infantería en la reserva Enrique Vega Fernández, que ejerce como portavoz del Foro Milicia y Democracia, considera que no existe en este momento ninguna posibilidad de un golpe de Estado. Los propios militares de la XIX lamentaban en el chat que no se “entendería” un golpe como aquel con el que fantasearon para expulsar al Gobierno de Pedro Sánchez del poder. “Todo el mundo es consciente de que en el mundo de hoy en día, en la Europa de hoy en día no sería posible”, remacha Vega Fernández, para quien las amenazas veladas parten de personas de una generación de militares retirados y que eso “no se puede equiparar” con lo que piensa el cuerpo de oficiales, suboficiales y la tropa. Así, para este militar retirado, “como institución” el Ejército está comprometido con la Constitución del 78, aunque eso no quiere decir, apunta, “que como en cualquier sector haya nostálgicos de otra época”. Vega Fernández reconoce que lo que él ha visto en sus años de servicio ha sido más conservadurismo que otras tendencias, pero descarta que el aumento de la tendencia ultra sea más alta en los cuarteles que en el resto de la sociedad.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, hizo la misma distinción cuando el problema generado por esa vieja guardia de militares en la reserva se hizo explícito. En una entrevista en La Vanguardia, Robles defendió las Fuerzas Armadas actuales como “totalmente democráticas”. La ministra ha presentado el actual runrún como el fruto del “miedo y el prejuicio” de figuras aisladas que no están ya dentro del Ejército. Durante la Pascua Militar del 6 de enero, la ministra de Defensa insistió en que se trata de una “insignificante minoría, que sólo se representa a sí misma”. Le respondió pocas horas después el general retirado Emilio Pérez Alamán, promotor del manifiesto de defensa de la Fundación Franciso Franco. Reclamó “un giro de timón” y advirtió de que los enemigos del Consejo de Ministros en el ejército son “algo más que minoría”.

Para Juan Carlos Rois, abogado y fundador del colectivo antimilitarista ya desaparecido Utopía Contagiosa, la pátina de democracia del Ejército “no ha pulido lo que hay por debajo de arraigo de la cultura, de la mentalidad, de los valores y, a veces, de la ideología franquista”. Gemma Amorós, del Centro Delàs d'Estudis per la Pau, cree que no se puede considerar democrática a una institución “opaca” como el Ejército, que funciona como una sociedad de clases, en la que no se permite la sindicalización ni el derecho de huelga ─derechos que sí reconocen países de nuestro entorno─ y en la que tradicionalmente no se ha investigado la corrupción. La organización Transparencia Internacional destacó que España “aún no ha realizado ninguna evaluación exhaustiva de los riesgos de corrupción en el ejército” y el caso Defex, que supone el mayor caso de fraude en una empresa pública en la historia reciente de España, implica a un coronel y a un puñado de nombres ligados a la casta militar del Franquismo y la restauración borbónica.

Tres días después de la entrevista de Margarita Robles en La Vanguardia, La Marea publicaba un vídeo grabado en diciembre de 2019 en el que se ve a varios soldados en una fiesta en las instalaciones de la Brigada Paracaidista (BRIPAC) de Paracuellos del Jarama saludando al modo fascista y cantando una canción del grupo neonazi Estirpe Imperial. No es el primer caso y parece que no será el último en el que militares en activo son grabados haciendo apología del fascismo. En este caso se trata de la BRIPAC, junto a la División Brunete, una de las más destacadas del conjunto de las Fuerzas Armadas.

Luis Gonzalo Segura, exteniente expulsado de las Fuerzas Armadas en 2015, considera que Robles “miente” cuando asegura que la ultraderecha no está presente en el Ejército. “No sé cuántos episodios más necesitamos para demostrar que las Fuerzas Armadas son ultraderechistas”, dice, en referencia al vídeo publicado en La Marea. En su libro, El ejército de Vox (Foca, 2020), demostró que el porcentaje de votos de este partido ultra en las secciones censales que integran a los cuarteles es muy superior a la del resto del territorio donde se asientan. Para Gonzalo Segura, no cabe duda de que los tentáculos de la extrema derecha sobrepasan lo anecdótico y alcanzan incluso a la cúpula militar. Este exteniente acusa a la actual Jefatura de Estado Mayor del Ejército de Tierra de España (JEME) de aplicar un prejuicio de ultraderecha para expulsar al cabo Marco Antonio Santos.

Santos fue expedientado por firmar un manifiesto “en contra del franquismo en las Fuerzas Armadas” y, a raíz de aquello, el JEME denunció también una serie de opiniones vertidas en las redes sociales que derivaron en su expulsión. Eran mensajes en contra de la condena de jóvenes de Alsasua por una pelea en un bar y a favor del derecho a decidir del pueblo catalán, “elementos que solo pueden ser vistos como una falta muy grave, como un motivo para expulsar a alguien del ejército, por alguien de ultraderecha”, desarrolla Luis Gonzalo Segura, en referencia al JEME.

El profesor de filosofía del Derecho José Luis Gordillo apunta a que hay una cuestión económica dentro de esa presencia de la ultraderecha en el Ejército, y es la tendencia de elementos de esa ideología a buscar empleo en contacto con las armas. Por otro lado, señala, la historia de España durante el siglo XX arroja una tradición específica de injerencia de los ejércitos en la política que se superpone a sus contactos con los movimientos civiles de extrema derecha.

Si el siglo XIX fue el de los pronunciamientos liberales, el golpe del general Pavía contra la I República marcó un nuevo hito en la asunción por parte del ejército “de una función política interna, un partido conservador con distintas alas que llega, de manera mitigada, a nuestros días”, señala Gordillo. A partir del comienzo de siglo XX, los ejércitos europeos adquirieron un perfil colonial. En el ejército español se generalizó el llamado “africanismo” entre quienes sirvieron en la Guerra de Marruecos, un punto de inflexión entre dos épocas que determinó el crecimiento de un sector ultra dentro de las Fuerzas Armadas. Un sector que protagonizó dos golpes definitivos para la historia de España: el de 1920 y el de 1936.

Tras cuarenta años de depuración de las tendencias democráticas o liberales dentro del cuerpo, en los años clave desde 1973 —asesinato del presidente Luis Carrero Blanco— hasta 1978, las Fuerzas Armadas pasaron, no sin enormes resistencias, de servir a una dictadura a estar supeditadas a un sistema democrático. Un proceso que, para Gemma Amorós, modeló un Estado y una sociedad con los valores del capitalismo, el colonialismo y el patriarcado. En su opinión, el Ejército funciona en ese sentido como espejo del Estado, que por su parte trata de obviar que quienes ahora firman cartas con aroma golpista defendieron ese modelo de “paz y seguridad” que dice perseguir el Gobierno y que, añade, “se apropia” de valores como la democracia o el sentimiento nacional. “La sorpresa es que no haya consecuencias, no puede pasar a la ligera que quien dice que quiere fusilar a 26 millones de personas es un funcionario, alguien que ha representado de forma profesional al Estado”, apunta Amorós.

“No es verdad, como ha dicho la ministra, que esos señores no son militares, son militares hasta que se mueran —denuncia Juan Carlos Rois—, forman parte de un cuerpo muy corporativo hasta que se mueran; están en contacto con ese cuerpo tan corporativo hasta que se mueran. Y lo que es más llamativo es que esas clases militares incorporan un voto cautivo muy importante”, dice este abogado antimilitarista, en referencia a 3,5 millones de personas, “muchas de ellas de sagas familiares” que perciben rentas por el régimen de clases pasivas y por prestaciones de la asistencia militar del Instituto Social de las Fuerzas Armadas.

Tolerancia ultra

Los episodios de exhibicionismo de ideas de ultraderecha han tenido respuestas moderadas. El 16 de diciembre, el Ejército anunciaba que un suboficial y dos soldados, protagonistas del vídeo de la base de Paracuellos del Jarama, habían sido sancionados con una falta leve, cuyo máximo castigo puede ser 14 días de arresto. Las sanciones provocadas por un manifiesto de apología del dictador Francisco Franco firmado por un millar de militares alcanzaron apenas a cinco de los firmantes y fueron igualmente “leves”, según las informaciones facilitadas por el Ejército.

Ese es otro de los puntos delicados de una de las potestades de las Fuerzas Armadas: el hecho de que su Justicia no es pública, de modo que no se pueden examinar las deliberaciones en estos y otros procesos, como por ejemplo los de acoso y abuso sexual. Una anomalía en la Unión Europea, como reseña Luis Gonzalo Segura: “En los últimos cien años la justicia militar en Alemania solo existió en tiempos de Hitler; en Francia desapareció en los años 80”.

En junio de 2020, la ministra de Defensa alemana, Annegret Kramp-Karrenbauer, anunciaba la disolución de una de las unidades del Kommando Spezialkräfte, las fuerzas especiales del ejército, por la infiltración de agentes de la extrema derecha. En Italia, el escándalo de la logia Propaganda Due, en los años 80, convulsionó el panorama político y arrojó luz sobre los vínculos de altos mandos militares con el fascismo en el marco de la Operación Gladio y las prácticas de contrasubversión y terrorismo de Estado.

El caso español se presenta, sin embargo, como una historia de éxito. Después del 23F, y a pesar de que hubo dos tentativas golpistas más, se terminó oficialmente la tentación “nostálgica” en el seno de las Fuerzas Armadas. La integración en la OTAN ─que, de hecho, fue uno de los detonantes de la caída del presidente Adolfo Suárez─ transformó la idea de las Fuerzas Armadas mediante el uso de la propaganda en torno a la idea de un “ejército humanitario” y la entrada en conflictos fuera de nuestras fronteras.

Tras el acatamiento por parte del Partido Comunista de España de las reglas del juego impuestas para su legalización, el cuestionamiento de las Fuerzas Armadas ha quedado solo en el haber de los movimientos antimilitaristas, que lograron erradicar el Servicio Militar Obligatorio, a través de la desobediencia de la objeción de conciencia y la insumisión, pero en los últimos 30 años no han conseguido permear en el programa de ningún partido político de ámbito estatal.

Juan Carlos Rois critica el ingenuo “maximalismo” de propuestas políticas que, sin embargo, son completamente minimalistas a la hora de discutir la capacidad de las Fuerzas Armadas. La Directiva de Defensa Nacional, detalla, no es evaluada ni discutida por el Parlamento y la Comisión de Defensa del Congreso no fiscaliza la acción de los Ejércitos. “La militarización social es muy elevada en nuestra sociedad”, lamenta, si bien precisa que antes de hablar de un “partido militar” lo que hay es “un partido militarista tácito, transversal, y que está en todos los partidos políticos”.

Actualmente, solo Estados Unidos tiene presencia de militares en más países que España. El Ejército está presente en 16 misiones internacionales ─en operaciones conjuntas─ y tiene cuatro misiones propias en el exterior en curso. Un aspecto recurrente en el análisis del sector militar en España es su “macrocefalia”. Por cada dos soldados regulares hay un mando militar, una tasa sin parangón en el entorno europeo. Para José Luis Gordillo, el periodo de expansión de los ejércitos fuera de nuestras fronteras obedeció a una consigna tácita del PSOE de Felipe González y el entonces ministro de Defensa, Narcís Serra: “Vamos a combatir el golpismo con imperialismo”. En palabras de Juan Carlos Rois, eso ha tenido como consecuencia un enorme despilfarro a favor de la industria militar “a costa de pobreza, aquí y en otros países”.

La potencia industrial y militar

La entrada en la OTAN y el desarrollo de la Industria Armamentística han convertido a ese “Estado dentro del Estado” en un poder económico en sí mismo. Siguen goteando los casos de puertas giratorias entre las industrias de armamento y material de Seguridad y el propio presupuesto público se encarga, año tras año, de aumentar el gasto militar y las concesiones a empresas del sector. El dinero ejerce de combustible para mantener el militarismo como algo “transversal” a los partidos de izquierda y de derecha, denuncia Juan Carlos Rois, quien critica que la diferencia entre lo presupuestado y lo ejecutado se dispara “un 30% cada año” sin que en el Congreso o en la Comisión de Defensa del mismo se mueva un dedo.

En 2021, los préstamos a grandes empresas armamentistas privadas como Airbus, Santa Bárbara, Indra, Escribano o SAPA aumentarán más del 400%. Son, con mucha diferencia, las industrias mejor tratadas por los gobiernos del bipartidismo. Después de analizar partidas escondidas en el gasto y las inversiones de otros ministerios, el Centre Delàs ha situado recientemente el presupuesto militar para 2020 en 21.623 millones. Para Gemma Amorós, la industria militar constituye “el techo” de las aspiraciones de limitar el poder de los ejércitos. “Estamos tocando muchos poderes distintos”, indica, antes de recordar que tres de cada cuatro armas “no se podrían fabricar sin los bancos”.

El teniente coronel retirado Fernando Reinlein, que fue expulsado en 1975 del ejército por pertenecer a la ilegal Unión Militar Democrática (UMD), señalaba recientemente en un artículo en Infolibre que “los movimientos golpistas (...) no hay que buscarlos en los cuarteles sino en grandes corporaciones y palacios”. Desde el Foro Milicia y Democracia, sucesora de la UMD, Enrique Vega Fernández comunica su esperanza de que el rey Felipe VI emita, durante la Pascua Militar del 6 de enero, un posicionamiento en contra “de quienes lo han involucrado” durante 2020 en los intentos de derrocar el Gobierno de coalición formado hace un año. “El Foro cree que una alusión del rey a este asunto sería positiva”, zanja Vega Fernández.

El hecho es que, se distancie o mantenga su silencio, la relación del actual rey con las Fuerzas Armadas sigue siendo potencialmente conflictiva. La “autonomía” del Ejército queda corroborada por el artículo 8 de la Constitución, al que se remitieron los golpistas del 23F, el exjefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campo en 2000 cuando defendió que se recurriera a él ante las "concesiones separatistas o el teniente general José Mena durante la Pascua Militar de 2006 cuando explicó que los tres ejércitos tienen “como misión garantizar la soberanía e independencia de España” si se sobrepasan unos límites. Hace exactamente un año, un eurodiputado de Vox que pidió una intervención de las Fuerzas Armadas para que interrumpan “un obvio proceso golpista de voladura de España como nación”.

Luis Gonzalo Segura considera que, efectivamente, el discutido artículo 8 “te faculta literalmente para dar un golpe de Estado, algo que sería impensable en cualquier país de Europa”. El artículo, indica por su parte José Luis Gordillo, “está calcado del artículo 37 de la Ley Orgánica del Estado Franquista de 1967”. En el difícil proceso de elaboración de la Constitución, una nota de la que no se podía “tocar ni una coma” enviada por Moncloa tras una discusión con “interlocutores fácticos”, fijó de esta manera el artículo octavo: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Ese punto de la Carta Magna entra en diálogo con otro de los consensos tácitos de la Transición, el papel del monarca. Tan pronto meramente honorífico como de “garante de la Constitución”, Felipe VI y antes Juan Carlos I están sujetos a dos artículos que pueden ser contradictorios entre sí, el 97 y el 61. La literatura en torno a un mantra que tuvo cierto éxito durante la fase plácida de la Transición ─“el rey reina pero no gobierna”─ ha sido puesta a prueba en distintos episodios de intervención política a la que, también en esa época, se le dio el verbo de “borbonear”. El citado artículo 8, pese a que nunca se ha interpretado oficialmente de esta manera, confiere al actual rey como “jefe de las Fuerzas Armadas” la potestad de poner en marcha la defensa “de la soberanía e independencia de España” por encima del poder civil, que no aparece reflejado en ese punto.

Comunistas y separatistas

En su ensayo La Transición. Historia y Relatos (Siglo XXI, 2018), los profesores Carme Molinero y Pere Ysás recogen documentalmente las motivaciones generales de los movimientos del golpismo y de los “amagos golpistas” que confluyeron en la primera etapa de la Transición: “Erradicar legalmente y de hecho el comunismo y legislar para impedir la existencia de la mayor parte de los partidos regionales y de todos los de ideología nacionalista”. Objetivos muy similares a los que ahora encarna Vox y que están fijados por la persistencia de un sentimiento de hostilidad hacia el enemigo interno: el comunismo y los partidos independentistas de País Vasco ─donde los ejércitos consideran que libraron una guerra en la que cayeron 301 militares a manos de ETA─ y Catalunya. Ese sentimiento revitalizado por Vox y los sectores ultras de la sociedad civil aparece, punto por punto, en las cartas remitidas a Felipe VI y divulgadas en diciembre de 2020.

La preocupación de Defensa por la presencia de agentes del CNI en las cartas, sentimiento que aventura o recoge Voz Pópuli, no se extiende hacia la Casa Real que, a fecha del 21 de diciembre, no ha emitido ninguna señal de repulsa ante las informaciones que le implican en estos pronunciamientos. Al contrario que en otras épocas, recuerda la periodista Rebeca Quintáns, autora de Juan Carlos I: la biografía sin silencios, la ultraderecha está cerrando filas con el actual monarca, “se ve que lo necesitaban, porque realmente la monarquía no tiene apoyos; puede que no haya una gran beligerancia contra la monarquía, un movimiento republicano fuerte, que el PSOE pase ampliamente del tema; pero no hay afecto por la monarquía en la población”.

El paso dado por militares en la reserva tiene un efecto simbólico importante en un contexto de crisis multiorgánica o ciclogénesis explosiva de las instituciones del 78. El poder judicial, con un mandato caducado, o la propia Casa Real, que afronta las consecuencias de la corrupción en torno a las comisiones del rey Juan Carlos, se encuentran atacadas. Los llamamientos a acabar, por varias vías, con el Gobierno, son el pan de cada día de algunos medios de comunicación, como ya lo fueron en el golpismo del ciclo 77-82.

La solución no es fácil. José Antonio Zarzalejo, un periodista con información de la Zarzuela, deslizó que la Casa Real estaría preparando un “Estatuto Real” para clarificar sus funciones. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, también ha marcado línea en ese sentido. El 29 de diciembre, después de un discurso navideño en el que el rey no hizo alusiones de ningún tipo a la cuestión, el Gobierno anunció que se trabaja en una ley de la Corona basada en los conceptos de renovación y “rendición de cuentas”. Del papel militar del rey no se dijo palabra.

Junto a medidas de transparencia, el papel del monarca, que recibió formación militar y es capitán general “sin mando en plaza”, y su sucesora, la princesa Leonor, al frente de las Fuerzas Armadas es la clave de un movimiento del que, hasta ahora, solo llegan rumores. Una retirada del rey de esa jefatura de los ejércitos aliviaría la presión sobre cualquier Gobierno y disiparía muchas dudas en torno a una probable tentación autoritaria que está en el ADN de los Borbones.

Expertos consultados por El Salto dudan de que, sin una reforma constitucional, sea viable una solución duradera que pueda enterrar la percepción de que hay un agujero en el texto de 1978 que faculta una solución golpista. Pero esa reforma constitucional implica cortes constituyentes y que se reabran debates fundamentales sobre la jefatura de Estado o la unidad de España. Implica, por consiguiente, cuestionar principios establecidos a hierro en la ideología del poder fáctico que determinó unos cuantos límites a la Transición de los años 70 y a la Constitución actual. Implicaría sacar al dragón de su guarida y tener la fuerza suficiente para cuestionar su poder. Casi nada.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/regim...

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Titular alternativo: "un guardia civil mata a un enfemo mental en Teruel"

13 January, 2021 - 00:00

Titular de Diario de Noticias de Navarra: "Muere un joven en Teruel abatido por un guardia civil". Subtítulo: "El hombre, que estaba fuera de sí y amenazaba a sus familiares, atacó al agente con un cuchillo".

Y leemos en el artículo: "...según las fuentes, que añaden que el fallecido podría tener problemas mentales (...) Al parecer, uno de los hermanos del joven resultó herido al recibir un impacto de bala en la rodilla."

Pues no, aparte de que el titular de la noticia es una verdadera abominación que rema todo lo que puede para criminalizar al muerto y absolver al homicida de uniforme, matarlo a balazos y herir al hermano, no parece una actuación ni lógica, ni proporcionada, ni competente por parte del benemérito. Más teniendo en cuenta que la situación que dio lugar al homicidio no cogió por sopresa a nadie, y sucedió "junto con un equipo de sanitarios que intentaron calmar al joven" y "tras una larga conversación".

Lamentable; ni los enfermos mentales merecen ser tratados con esa violencia brutal, ni los lectores de prensa merecemos que nos traten como imbéciles.
Nota de Tortuga.

Ver también en Tortuga: Nuestros soldados "abaten”, ellos “asesinan”

Muere un joven en Teruel abatido por un guardia civil

El hombre, que estaba fuera de sí y amenazaba a sus familiares, atacó al agente con un cuchillo

efe / teruel

Un joven de 30 años ha muerto en la localidad turolense de Andorra tras ser abatido por un guardia civil que había acudido a su domicilio después de que la familia alertara de que estaba muy agresivo y que les estaba amenazando con un cuchillo y un destornillador.

Según han informado a Efe fuentes de la Guardia Civil de Teruel, los agentes recibieron el aviso del 112 en torno a las 17.00 horas de este lunes y una patrulla se desplazó hasta el domicilio familiar junto con un equipo de sanitarios que intentaron calmar al joven, que continuó agresivo.

Tras una larga conversación, el hombre atacó a uno de los agentes de la Guardia Civil con un cuchillo que llegó a rajar la chaqueta pero que no le hirió porque llevaba chaleco antibalas, según las citadas fuentes.

Fue en ese momento cuando el guardia civil se defendió y abatió al joven, disparando con su arma reglamentaria, según las fuentes, que añaden que el fallecido podría tener problemas mentales.

Los sanitarios intentaron reanimarle durante una hora, pero no lo consiguieron.
Al parecer, uno de los hermanos del joven resultó herido al recibir un impacto de bala en la rodilla, por lo que tuvo que acudir al centro de salud de Andorra, desde donde fue derivado al hospital de Alcañiz.

Fuente: https://www.noticiasdenavarra.com/a...

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Un planeta agotado cojea hacia el 2021

13 January, 2021 - 00:00

Por Robert Hunziker

A principios de este nuevo año, la Alianza de Científicos Mundiales (13.700 miembros) presentó un informe mordaz, sin rodeos:

Los científicos consideran actualmente que el catastrófico cambio climático podría hacer inhabitable una porción significativa de la Tierra como consecuencia de las continuas altas emisiones, los bucles de retroalimentación climática auto-reforzados y los inminentes puntos de inflexión. (1)

La misión: "Los científicos tenemos la obligación moral de advertir claramente a la humanidad de cualquier amenaza catastrófica".

Aunque es muy difícil aceptar una afirmación caricaturesca de que "Estamos destruyendo la Tierra", acostúmbrate a ello porque está sucediendo, aunque no ante nuestros ojos o bajo nuestras narices. Para entender mejor la carnicería, revisa la ciencia y descubre los ecosistemas que se están colapsando dentro de un sistema climático caóticamente amenazado, especialmente donde en las zonas deshabitadas.

Ahí es donde comienza y se destaca con todo su colorido a la vista de todos en el Ártico, la Antártida, Groenlandia, Australia, Siberia, las selvas tropicales del mundo y dentro de la vasta extensión de los océanos. Casi nadie vive en esos ecosistemas.

¿Qué es lo siguiente?

Se están llevando a cabo esfuerzos incipientes para detener el impacto de un sistema climático dañado. Cada vez más, en toda la tierra, se está reconociendo una grave emergencia climática por lo que es. De hecho, en los últimos dos años el diez por ciento de la población mundial ha reconocido una emergencia climática:

1) 1.859 jurisdicciones de 33 países han emitido declaraciones de emergencia climática en nombre de 820 millones de personas. Cerca de mil millones de personas "se han dado cuenta”.

2) 60 millones de ciudadanos del Reino Unido, el noventa por ciento de la población, vive en zonas donde las autoridades locales han declarado una emergencia climática.

(3) Australia, el hijastro del Reino Unido - Más de un tercio de la población ha reconocido una emergencia climática.

(4) El Senado argentino, que representa a 45 millones de personas, declaró una emergencia climática el 17 de julio de 2019.

(5) Las asambleas canadienses, que representan casi el cien por cien de la población, declararon una emergencia climática en 2019-20.

(6) En Italia, casi el cuarenta por ciento de la población a través de asambleas declaró una emergencia climática en 2019-2020.

(7) España el cien por cien.

(8) Mientras tanto, en Estados Unidos el diez por ciento, bajo la férrea directiva de Trump el noventa por ciento restante rechaza vigorosamente cualquier consideración sobre el cambio climático.

En agudo contraste con la postura de Estados Unidos antes del 20 de enero, la Alianza de Científicos Mundiales no se anda con rodeos sobre el desafío que se avecina:

La emergencia climática ha llegado y se está acelerando más rápidamente de lo que la mayoría de los científicos anticipaban, muchos de ellos están profundamente preocupados. Los efectos adversos del cambio climático son mucho más graves de lo que se esperaba, y ahora amenazan tanto a la biosfera como a la humanidad. (2)

Esto son palabras fuertes: "...amenazando tanto a la biosfera como a la humanidad...." Significa: "Los científicos consideran actualmente que el catastrófico cambio climático podría hacer inhabitable una porción significativa de la Tierra. (3)

El calentamiento global ya ha hecho que algunas partes del mundo sean más calientes de lo que el cuerpo humano puede soportar décadas antes de lo que esperaban los modelos climáticos. Las mediciones realizadas en Jacobabad, en Pakistán, y Ras al Khaimah, en los Emiratos Árabes Unidos, han pasado repetidamente al menos una o dos horas por encima de un umbral mortal. (4)

En realidad, el calor excesivo combinado con la humedad excesiva conduce a la muerte en seis horas. Los primeros signos de esto ya están apareciendo décadas antes de lo esperado. Después de todo, el cuerpo humano tiene límites. Si el índice de temperatura/humedad es lo suficientemente extremo, incluso una persona sana sentada en la sombra con abundante agua para beber sufrirá gravemente o probablemente morirá. Es el Wet-Bulb Temperature (WBT: termómetro de bulbo húmedo: termómetro de mercurio que tiene el bulbo envuelto en un paño de algodón empapado de agua, que se emplea para medir la temperatura húmeda del aire). En términos generales, se alcanza un umbral cuando la temperatura del aire sube por encima de los 35 grados centígrados (95 grados Fahrenheit) combinada con una humedad superior al noventa por ciento.

Según los científicos, para detener el inicio del peligro de la temperatura de bulbo húmedo, las emisiones de CO2 deben reducirse drásticamente y con rapidez, especialmente teniendo en cuenta el inquietante hecho de que los cinco años más calurosos de los que se tiene constancia se han producido desde 2015.

Un estudio reciente descubrió que las combinaciones extremas de humedad y calor se producen mucho más allá de la tolerancia fisiológica humana prolongada durante una a dos horas de duración, concentradas en Asia meridional, Oriente Medio costero y el sur costero de América del Norte. (5)

Mientras tanto, el principal culpable, el CO2, el principal impulsor del calor global, recientemente alcanzó un récord histórico para la Época del Holoceno, que representa 11.700 años de comportamiento climático estable, la Era del Gran Paseo del Sueño de Ricitos de Oro a través del Tiempo (cuento infantil con moraleja, Ricitos de oro, sobre las trastadas de una niña traviesa). Eso es hasta que los niveles excesivos de CO2 comenzaron a aumentar el calentamiento global, después de 1750.

El artículo de la Alianza de Científicos del Mundo ha declarado el año 2020 como uno de los años más calurosos de los que se tiene constancia y añade que provocó una actividad masiva extraordinaria de incendios forestales en todo el planeta, Siberia, el oeste de EE.UU., el Amazonas y Australia. Estas alteraciones sin precedentes son indicativas de un mal funcionamiento del sistema climático. Claramente, el planeta está enfermo.

Según la Alianza:

Debe hacerse todo lo posible para reducir las emisiones y aumentar la absorción del carbono atmosférico.

En consonancia varios países se han comprometido a tener cero emisiones netas de carbono para 2050-60; sin embargo, cada vez hay más pruebas de que esos objetivos son inadecuados. Más bien, las nuevas pruebas sugieren que el carbono neto cero debe lograrse para 2030, y no 20-30 años después. Eso es demasiado tarde.

Para lograr algo más que una mera apariencia de equilibrio del sistema climático (si es que eso es posible) será necesario adherirse a los objetivos de la Iniciativa de Restauración Global "Desafío de Bonn" de 2011, que consiste en restaurar 350 millones de hectáreas de bosques y tierras para 2030. Setenta y cuatro países han respaldado esta solución basada en la naturaleza.

La Alianza de Científicos del Mundo ofrece soluciones al dilema:

Acabar con los combustibles fósiles, una prioridad máxima.

Detener las emisiones industriales como el metano, el carbón negro (hollín) y otras emisiones similares, para reducir drásticamente la tasa de calentamiento.

Restablecer los ecosistemas naturales, especialmente la agricultura, en especial: "la tala del Amazonas, bosques tropicales del sudeste asiático y otras selvas tropicales, incluida la propuesta de tala en el Bosque Nacional Tongas de Alaska, es especialmente devastadora para el clima ".

Reducir la carne de vacuno y los productos cárnicos para ayudar a reducir las emisiones de metano. Las plantas son comestibles y más sanas.

La transición a una economía libre de carbono, lo que reflejaría nuestra dependencia de la salud de la biosfera afectuosamente llamada Madre Tierra. Adoptar la eco-economía como un saludable reemplazo del estilo neoliberal de capitalismo de crecimiento eterno, navegando por un camino pavimentado de oro hacia la tierra de nunca jamás de la fantasía y el éxtasis.

La actual tasa de crecimiento de la población humana de 200.000 recién nacidos por día debe estabilizarse y disminuir mediante el apoyo y la educación de las jóvenes de todo el mundo.

Por consiguiente, la Alianza proclama:

En diciembre de 2020, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, pidió a todas las naciones que declararan una "emergencia climática". Por lo tanto, pedimos que el gobierno de Estados Unidos proclame una emergencia climática con Joe Biden declarando una emergencia climática nacional a través de una orden ejecutiva o que el Congreso apruebe una importante financiación para la mitigación del clima y una declaración de una emergencia climática que ha sido enterrada en un comité del Congreso a lo largo de 2020. Hace un año, estábamos preocupados por el pobre progreso en la mitigación del cambio climático. Ahora estamos alarmados por el fracaso de un progreso suficiente durante el 2020.2

Foto tomada de aquí.

...........

Notas

William J. Ripple, et al, The Climate Emergency: 2020 in Review, Scientific American, 6 de enero de 2021. (1)

Científico americano. (2)

Ibid. (3)

"El cambio climático ya ha hecho que partes del mundo sean demasiado calientes para los humanos", NewScientist, 8 de mayo de 2020. (4)

Colin Raymond, et al, "The Emergence of Heat and Humidity Too Severe for Human Tolerance", Science Advances, Vol. 6, no. 19, 8 de mayo de 2020. (5)

Traducción y notas de Agustín Velloso con ayuda de https://www.deepl.com/translator

Fuente: https://dissidentvoice.org/2021/01/...

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Gran Teatre

13 January, 2021 - 00:00

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El Ministerio de Defensa publica un disco con canciones de la Legión en versión flamenco

12 January, 2021 - 00:01

Si hay un cuerpo en el ejército español que se ha distinguido históricamente de los restantes por ser, aún más, un dechado de acciones inmorales, garrulas e, incluso, delictivas, ese es la legión. El ministerio de defensa se ha empeñado en celebrar el centenario de su fundación, a cargo del reconocido fascista Millán Astray, por todo lo alto. De momento, los expertos y finos analistas del ministerio han diseñado esta propuesta cultural de altos vuelos que, sin duda, enriquecerá notablemente el acerbo de publicaciones culturales del ejército español. Expectantes quedamos a ver cuánto tarda en salir a la luz algún mix de éxitos legionarios interpretados por Bertín Osborne con cobertura orquestal de Luis Cobos. Nota de Tortuga.

La iniciativa forma parte de las actividades oficiales impulsadas en 2020 por el centenario de la fundación de esa fuerza militar. "Es una magnífica obra musical plena de sentimiento, honestidad y emoción que resumen cien años de respeto y pasión por España", sostiene la cartera que dirige Margarita Robles.

danilo albin

El cancionero legionario suena a flamenco. La nueva versión de "El novio de la muerte" está ya disponible en el catálogo oficial del ministerio de Defensa, que ha editado y publicado un disco con esa y otras 12 canciones tradicionales de la Legión española. La iniciativa forma parte de los actos oficiales impulsados para celebrar el centenario del cuerpo militar fundado por José Millán-Astray.

"Con motivo de la celebración del centenario de la Legión española, unidad emblemática de nuestro Ejército, conocida por su particular idiosincrasia, por su eficacia en el combate y, sobre todo, por el valor de sus hombres y mujeres, el alma del legionario es pasión, alegría y profundo sentimiento vinculado a la canción y a la música", señala la descripción del producto que ha incluido Defensa en su listado de publicaciones oficiales.

El ministerio que dirige Margarita Robles indica que "de este modo, los himnos y cánticos legionarios muestran el amor a España y la devoción por la tierra". "A pesar de que estas canciones no fueron compuestas como cantes flamencos, por lo que fue necesario realizar las correspondientes adaptaciones en las letras originales para que éstas cuadrasen con la métrica y ritmo de los correspondientes palos, el resultado es una magnífica obra musical plena de sentimiento, honestidad y emoción que resumen 100 años de respeto y pasión por España", añade.

En los detalles del CD se indica expresamente que su edición ha estado a cargo de la Secretaría General Técnica del Ministerio de Defensa. Además, el producto cuenta con un código NIPO, el número de identificación de las publicaciones oficiales de los organismos gubernamentales. Su precio de venta al público es de 10 euros.

Durante los últimos días, Público se ha dirigido en cuatro ocasiones por escrito al ministerio de Defensa para conocer el coste de la edición de ese material y el número de discos vendidos hasta ahora. Sin embargo, de momento no ha sido posible recibir una respuesta.

En el disco se indica que tanto la dirección artística como la "adaptación musical, literaria y métrica" de las viejas canciones legionarias ha estado a cargo del cantaor flamenco Alfredo Arrebola. Por su parte, las canciones son interpretadas por distintos cantaores y guitarristas de ese ámbito.

"Extravagante adaptación"

La Fundación Tercio de Extranjeros, que tiene entre sus fines "la promoción social de aquellas personas que habiendo servido en las filas de La Legión, se encuentran en la actualidad en situación de desamparo, desarraigo, sin familia, o simplemente sin techo", ofrece ese mismo CD en su "tienda solidaria".

De hecho, el pasado 13 de noviembre el Ejército de Tierra publicó una breve reseña en la que señala que fue precisamente esa fundación la que "tuvo la genial idea de fusionar el cancionero legionario con el arte flamenco". "En colaboración con la Subdirección General de Publicaciones del Ministerio de Defensa, ha editado una obra única en su género", señalaba ese texto.

"El maestro Alfredo Arrebola (Premio Nacional de Nacional de Flamenco y Flamencología 1974), ha dirigido la grabación del disco, que reúne a importante elenco de artistas –cantaores, guitarristas y palmeros– para dar vida a una muy extravagante adaptación de las canciones legionarias a los distintos palos del flamenco". Señalaba que se trataba de una "iniciativa altruista" y que la Fundación Tercio de Extranjeros "destinará sus beneficios a satisfacer las necesidades de aquellos que más lo necesiten".

Sin embargo, la descripción del producto en el catálogo oficial de Defensa no incluye ninguna alusión a esa colaboración con la Fundación Tercio de Extranjeros. De hecho, la imagen de la portada del disco sufre una significativa alteración según quien la publicite: en el listado de publicaciones oficiales de Defensa lleva el emblema de ese ministerio, mientras que en la tienda de Tercio de Extranjeros aparece en su lugar el logo de dicha fundación.

Público

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Cuatro magistrados del Supremo que aprobaron la Doctrina Botín fueron presuntamente víctimas de chantaje

12 January, 2021 - 00:00

José Antonio Gómez

Documentación a la que ha tenido acceso Diario16 y que se adjunta a una denuncia presentada por la asociación contra la corrupción ACODAP, revelaría una trama de presuntos chantajes y sobornos a cuatro magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, en la actualidad jubilados. Dichos documentos manuscritos mostrarían cómo, supuestamente, a estos jueces se les habría condicionado su decisión respecto a una querella presentada contra un fiscal quien, en base a la documentación, sería la persona que presuntamente chantajeó a los magistrados a través de supuestas actividades de sus esposas.

Los hechos sucedieron en el año 2006, según manifiestan los documentos. Un año después, estos mismos cuatro magistrados intervinieron un año después en la Sala que tenía que resolver la Doctrina Botín y votaron a favor de exonerar de cualquier tipo de responsabilidad al entonces presidente de Banco Santander, Emilio Botín, respecto al caso de las Cesiones de Crédito.

Según los documentos manuscritos incorporados en la denuncia de ACODAP, los magistrados Joaquín Giménez García, Carlos Granados Pérez, Antonio Ramos Gancedo y José Ramón Soriano Soriano se les indicó lo siguiente para que apoyaran al fiscal en una querella presentada contra él.

A Joaquín Giménez: «Tú me das tu apoyo y yo no divulgo la procedencia del dinero con que tu esposa compró 40.000 m2 de terreno en Jaén el 4-9-2005 días antes de que resolvieses favorablemente un recurso presentado por el autor de una estafa, en la que robaron 8 millones de euros, sin que apareciera el dinero por ninguna parte».

A Carlos Granados: «Tú me das tu apoyo y yo no divulgo la titularidad de tu esposa sobre un depósito de 1.000.000 € que Emilio Botín le abrió en Suiza el pasado mes de febrero en compensación por tus gestiones acerca del problema personal del banquero con la justicia».

A Diego Antonio Ramos Gancedo: «Tú me das tu apoyo y yo no divulgo cómo te hiciste con tu casa de Menorca, que era patrimonio, a través de sociedades interpuestas, del narco Fajardo, al que tú dejaste en libertad y se dio a la fuga».

A José Ramón Soriano: «Tú me das tu apoyo y yo no divulgo el depósito de 600.000.-€ abierto en el Santander en mayo de 2003, a nombre de una sociedad administrada por tu esposa, justo 2 días antes de que dictaras una sentencia absolutoria de un conocido narcotraficante gallego. Si tenemos en cuenta que la profesión de tu esposa es sus labores, el citado depósito es harto sospechoso, ¿no lo crees así también?».

Estas cartas estarían mostrando, además del presunto chantaje por parte del fiscal que se quería proteger de una querella, algunos supuestos manejos internos de determinados miembros de la Administración de Justicia que mostrarían la presunta corrupción judicial existente en España y que, tal y como hemos publicado en Diario16, ha provocado la presentación ante la Justicia Europea de denuncias por parte de cientos de ciudadanos y ciudadanas que se encuentran desamparados por las decisiones favorables a determinadas élites por una parte de la judicatura.

La gravedad de las acusaciones de la denuncia de ACODAP obligan al fiscal y a los magistrados ya jubilados a, en el caso de no ser ciertos los hechos denunciados, hacer un comunicado público o convocar una rueda de prensa para exponer su versión de los hechos denunciados o para desmentirlos.

Las Cesiones de Crédito y la Doctrina Botín

Tal y como indicamos anteriormente, estos cuatro magistrados votaron a favor de la exoneración de Emilio Botín y de la implantación de la Doctrina Botín, uno de los mayores escándalos judiciales de la historia de España. No hay más que recordar cómo, durante la declaración del entonces presidente del Santander, un furgón blindado, que cargaba en su interior 3.000 millones de pesetas (18 millones de euros), daba vueltas por los alrededores de la Audiencia Nacional en espera de que el juez Moreiras le impusiera una fianza para no entrar en prisión calculada en esa cifra.

Entre 1987 y 1991 el Santander captó 430.000 millones de pesetas (2.584,35 millones de euros) a través de las cesiones de crédito, un producto que ofreció la posibilidad de eludir el pago a Hacienda del 25% del capital invertido. La entidad cántabra colaboró con el fisco, pero quedó sin resolver un asunto: un importante número de suscriptores tenían identidad falsa. Por tanto, el Santander había incurrido en un presunto delito de falsedad documental y colaboración necesaria para el fraude.

El fiscal Jesús Santos, junto a varios peritos fiscales, elaboró un informe demoledor que demostraba, precisamente, que el Santander había ocultado la titularidad de algunos suscriptores con nombres falsos o con identidades de personas fallecidas. Por ello, en contra del criterio de la Fiscalía, propuso la imputación de Emilio Botín, Rodrigo Echenique y del resto del Comité Ejecutivo del banco. Tal fue la presión que debió asumir Santos que dejó el caso para que continuara con su labor Eduardo Fungairiño que apenas tardó un par de meses en retirar la acusación en contra del criterio de la jueza instructora: Teresa Palacios. A principios de 2001 Fungairiño volvió a la carga y volvió a pedir el archivo de la causa.

Fuente: https://diario16.com/cuatro-magistr...

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