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Actualizado: hace 29 min 22 seg

El legado del primer objetor de conciencia israelí

9 September, 2019 - 00:00

Alasdair Soussi

The Electronic Intifada.

Traducción de Agustín Velloso para Tortuga.

Al comparecer en un juzgado de Haifa pocos meses después de que Israel fuese establecido en 1948, el violinista dejó patente que no participaría en la guerra que Israel luchaba entonces contra sus vecinos. Consideraba a los árabes como hermanos, no como enemigos.

Durante el juicio, Abileah, nacido en Australia, no se disculpó por su posición. Ésta incluía su objeción al establecimiento de un Estado predominantemente judío.

Incluso antes del establecimiento de Israel él se negó a enrolarse en la Haganah, la principal milicia sionista en Palestina.

Abileah eludió una sentencia de prisión, pero los jueces no consiguieron persuadirle de aceptar un puesto de no combatiente, lo cual, en palabras del fallecido Anthony Bing, autor de "Israeli Pacifist: The Life of Joseph Abileah", “comparò con el caso de un ladrón que vigilase para la policía mientras otro ladrón realizaba un robo".

"Me siento muy orgulloso de ser un descendiente de la familia Abileah y me he inspirado directamente en el trabajo de Joseph y su valor", dijo su sobrina nieta Rae Abileah, una activista de Voz Judìa por la Paz que vive en Colorado. Rae es muy conocida por interrumpir una alocución de Benjamin Netanyahu, el primer ministro israelí, al Congreso de Estados Unidos en 2011.

"Un mundo alternativo"

Joseph Abileah ha sido un modelo para otros que se ha negado a enrolarse en el ejército israelì. A diferencia de èl, muchos de esos objetores han ido a prisión.

Maya Wind es una de éstos. Se negó a enrolarse en 2008 y estuvo un tiempo en una prisión militar hasta que fue puesta en libertad.

Creciò en Jerusalén y fue activa políticamente en tiempos de la Segunda Intifada. Hacia el final del bachillerato empezó a manifestarse contra las prácticas israelíes como la demolición de casas palestinas.

"Empecé a descubrir este otro mundo alternativo al que no tuve acceso dentro de la sociedad israelí dominante", dijo Wind.

Ella se crió en lo que describía como "un hogar sionista", donde se esperaba que se uniría al ejército, lo que es obligatorio para la mayoría de hombres y mujeres judíos.

Antes de su compromiso con la causa palestina, ella había asumido que el ejército de Israel es una "fuerza defensiva" que "nos mantenía a salvo", dijo.

Lógicamente, como el rechazo al ejército no es algo común "en la narrativa del Estado", ella dijo que pasó muchos de sus años colegiales sin siquiera sospechar que existe la objeción de conciencia. Hasta que no estudió estos asuntos con mayor profundidad, no supo del ejemplo que significó Joseph Abileah.

“Abileah fue valiente al tomar su decisión en un tiempo en que el Estado estaba empezando a definirse y a establecer un fuerte consenso, así que romper con esto tan pronto es de admirar", dijo Wind.

"Te veo"

Sahar Vardi también objetó al servicio militar en 2008, cuando tenía 18 años.
Vardi, que fue encarcelada por sus acciones, argumentò que la mayoría de los israelíes justifican la inflexible agresión del Estado contra los palestinos sobre la base de que "no hay alternativa".

"Así, en este contexto, estamos en una especie de situación de supervivencia", dijo Vardi, quien trabaja para el American Friends Service Committee. “Y esta es la justificación para la derecha y la izquierda política".

El hijo de Jospeh Abileah, Adi, dijo que su padre "fue màs o menos aceptado por sus ideas entre sus amigos cercanos, no por muchos otros".

El acto de objetar contribuye a promover conciencia sobre la opresión contra los palestinos.

Maya Bernad-Figenbaum, 19 años, ha objetado recientemente. Su decisión se originó mediante los diálogos que tuvo con palestinos.

"Me identifico totalmente con la injusticia que están sufriendo", dijo al canal israelí Social TV. "Ésta es mi forma de decirles: os veo, entiendo vuestro dolor y no lo voy a ignorar".

Rae Abileah –la sobrina nieta de Joseph– afirmó que los objetores de hoy no han inventado nada, sino que extienden el legado.

"Siempre ha habido una resistencia judía a la ideología sionista y la represión colonial", dijo. "No tenemos que aceptar las cosas. Podemos decir no. Cuanta más gente conocemos que objeta, mas valientes nos hacemos".

Fuente: https://electronicintifada.net/cont...

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Problemas

8 September, 2019 - 00:00

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Los muertos en la cárcel se duplican en 20 años, a pesar de que disminuyen los presos

8 September, 2019 - 00:00

A pesar de que la cantidad de prisioneros se mantuvo prácticamente igual respecto al año anterior, en 2018 la cantidad de fallecidos aumentó un 43% frente a 2017.

EL CONFIDENCIAL.- El miércoles 26 de diciembre de 2018, un hombre mató a golpes a su compañero de celda en la prisión de Soto del Real. El agresor, que había sido ingresado unas horas antes en prisión preventiva por intento de homicidio, era un experto en artes marciales. La pelea se originó por la litera de abajo y la víctima falleció en la ambulancia rumbo al hospital por diversos traumatismos en el cráneo. Esta fue la única muerte registrada en este centro durante 2018, que cerró con 210 fallecidos en todas las prisiones.

Ese número representa la tasa de fallecidos más alta de los últimos 20 años, con 41,3 muertos por cada 10.000 internos y un aumento del 43% respecto al año anterior, según los datos del Ministerio del Interior proporcionados a este diario tras una consulta a través de la Ley de Transparencia. La población media carcelaria, mientras tanto, se mantuvo casi igual, con una disminución de apenas el 1% respecto a 2017.

Los sindicatos reclaman más personal y aseguran que muchas muertes son “evitables”. "Con el personal actual, es imposible cubrirlo todo”, asegura el responsable nacional de prisiones de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), Jorge Vilas. Pero si bien se ha reducido la plantilla, también ha disminuido la población penitenciaria.

En los últimos nueve años, la cantidad de reclusos ha caído de forma constante, hasta llegar a los 50.871 presos que se registraron de media en 2018 (un 22% menos que en 2010), mientras que la cantidad de fallecidos aumentó un 13% en el mismo periodo, aunque la variación ha sido irregular. Para encontrar una tasa de muertos en cárceles similar a la de 2018, hay que remontarse hasta 2006 (40 fallecidos por cada 10.000 internos). Y hay que irse a 1998 para encontrar un ejercicio que iguale en números de fallecidos al del último año.

Y en 2019 los números tampoco son alentadores. En los primeros siete meses del año, fallecieron 113 reclusos (en las cárceles o en algún centro hospitalario), una media de 16 muertos por mes, inferior a la registrada en 2018 (17,5) pero mayor que la de 2017 (12,2). Los datos de Cataluña no se incluyen en el análisis por tener transferidas las competencias en materia de prisiones.

Aumentan todas las causas

El informe anual sobre mortalidad en cárceles, que en los últimos siete años se ha publicado entre abril y junio del año siguiente al que aborda, todavía no está terminado con los datos de 2018. Según han dicho desde Instituciones Penitenciarias, la demora se debe a que faltan algunas autopsias o informes toxicológicos. Si bien prefirieron no realizar declaraciones, desde el gabinete de prensa aseguraron que para analizar los datos de fallecidos hay que tener en cuenta el “envejecimiento” de la población carcelaria.

Sin embargo, el porcentaje de fallecimientos por causas naturales descendió en 2018 respecto al año anterior. Mientras que en 2017 representaron el 62% del total de los fallecidos, al año pasado fueron el 52%. La causa que más aumentó fue la reacción adversa a las drogas, ya que en 2018 se cobró la vida de 62 internos (29% del total) y en 2017 de 18 (29%). Aun así, tanto las muertes naturales como todas las causas violentas, menos agresiones, registraron un aumento en el último año.

(DOCUMENTO COMPLETO EN PDF ADJUNTO): http://www.derechopenitenciario.com...

Fuente: http://www.derechopenitenciario.com...

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No existe eso que llaman guerra verde

8 September, 2019 - 00:00

Eleanor Goldfield

En el mes de junio, el Proyecto sobre Costes de la Guerra del Instituto Watson de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad Brown (Rhode Island, EE UU) publicó un informe titulado Consumo de combustible por el Pentágono, cambio climático y costes de la guerra. Haciéndose eco de anteriores informes sobre la relación entre el ejército estadounidense y el cambio climático, el documento señala las diversas maneras en que el Pentágono es “el consumidor institucional de petróleo más grande del mundo y, por consiguiente, el mayor generador singular de gases de efecto invernadero (GEI) del planeta”.

Aunque esto no sea necesariamente una noticia, no es malo recordarlo; y los datos detallados del documento sobre cuestiones como el consumo de combustible y las emisiones de GEI no dejan de resultar chocantes y darían para titulares sensacionales. En 2017, por ejemplo, “las emisiones de GEI del Pentágono fueron mayores que las de países industrializados enteros como Suecia o Dinamarca”. De todos modos, aunque el informe relaciona claramente al ejército estadounidense con el caos climático, la conclusión benévola y el tratamiento del complejo militar-industrial con guantes de seda deja algunos agujeros importantes en lo que de otro modo podría ser un potente comentario sobre la interseccionalidad y la necesidad de un cambio de sistema.

No basta con trazar académicamente un hilo rojo entre distintas cuestiones. Reconocer las conexiones que vinculan el caos climático con la guerra, el imperialismo y la creciente crisis de los refugiados exige soluciones basadas en esta interseccionalidad del mundo real. Necesitamos una solidaridad activa que borre las demarcaciones de los movimientos unitemáticos y construya un poder que refleje la realidad del aquí y ahora. Asimismo, debemos desconfiar de las reformas tímidas, de la ecología de fachada y de la tendencia impertérrita del capitalismo a avergonzar a la gente.

Caos climático y seguridad nacional

Las pequeñas reformas están asociadas a menudo al deseo de reverdecer la propia imagen en una especie de chupito combinado hecho para aplacar a la gente y en última instancia mantener el status quo. Por supuesto, esta falsa solución suele venir envuelta en un lenguaje que dice mucho y significa poco, que suena lógico sin recurrir realmente a la lógica. Por ejemplo, el informe concluye que “reduciendo el consumo de combustibles emisores de GEI (junto con reducciones de la emisión en otros sectores), el Pentágono reduciría su contribución a las amenazas asociadas del cambio climático para la seguridad nacional”. Esto me recuerda a aquellas frases de los exámenes de gramática que utilizaban largas inanidades de lógica circular que no decían esencialmente nada. Algo así como esto: el Pentágono podría dejar de crear amenazas para la seguridad nacional si dejara de crear amenazas para la seguridad nacional.

Es más, las conclusiones generales formuladas en el informe nos llevan a contemplar el caos climático a través de la lente de la seguridad nacional y no de la destrucción de millones de especies, tierras de cultivo, agua potable, aire respirable y un futuro vivible en general. En este punto me viene a la memoria el tuit de la senadora Elizabeth Warren de mediados de mayo en el que lamentaba que “el cambio climático es real y se agrava cada día, y socava nuestra disponibilidad militar. Cada vez más, el cumplimiento de la misión depende de nuestra capacidad para seguir operando en situaciones de inundación, sequía, incendios, desertización y frío extremo.” Pero ¡por Dios, hemos de cumplir la misión! ¡Incluso si implica optar por lo ecológico!

Por supuesto, la idea de una guerra cuidadosa con el medio ambiente es tan ridícula como suena. Lo que llaman nuestra seguridad nacional está basada en invasiones no provocadas, graves violaciones de los derechos humanos, guerra económica, cambio de regímenes y terrorismo abierto. Es un imperialismo modernizado que se preocupa tan poco por la gente como por los ecosistemas en que vivimos.

El informe formula propuestas válidas e importantes sobre la reducción de nuestra dependencia del petróleo, que incluye la disminución de las operaciones en Oriente Medio, el abandono de bases militares y destinar el dinero del presupuesto de defensa a “actividades económicamente más productivas”. Sin embargo, ni la senadora Warren ni el informe del Instituto Watson van a la raíz y se preguntan si el ejército y su imperialismo violento son necesarios, sino únicamente si es suficientemente verde. Con ello, pasan por alto la paradoja central de que en una enfermiza espiral de muerte, nuestro ejército utiliza el cambio climático y la desestabilización que conlleva para justificar el aumento del presupuesto de defensa, creando de este modo –y acelerando– una profecía homicida autocumplida.

Se podría argumentar que es perfectamente comprensible que un informe que trata del consumo de combustible y las emisiones de GEI por parte del ejército no plantee el cambio de sistema. Sin embargo, se supone que las conclusiones han de servir para analizar los datos mostrados, y si no se analiza la naturaleza destructiva y opresiva de las fuerzas armadas estadounidenses, toda conclusión que saquemos con o sin un informe no servirá para abordar el cambio de sistema necesario que implica la lucha contra el caos climático. Esta es la razón que explica por qué el proyecto de ley copatrocinado por la senadora Warren para reducir la huella de carbono del Pentágono está condenado al fracaso. Incluso si se promulga, no hará más que reverdecer la fachada llena de sangre de una máquina de guerra imperialista. Por ejemplo, en vez de reclamar el cierre de cualquiera de nuestras casi mil bases militares que hay en el mundo, Warren quiere asegurarse de que estén preparadas para resistir una climatología extrema.

Ahora bien, estas bases que ella pretende salvar constituyen verdaderas catástrofes ambientales. Docenas de bases militares de EE UU figuran en la lista de lugares Superfund de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), en la que figuran los lugares que albergan vertidos de residuos tóxicos y peligrosos altamente contaminados y requieren medidas de descontaminación especiales. En 2014, Newsweek informó de que “unos 900 de los alrededor de 1.200 lugares Superfund en EE UU son instalaciones militares abandonadas o instalaciones que sirven a necesidades de apoyo militar”.

En todo el mundo, las bases estadounidenses vierten en el suelo y las aguas subterráneas productos químicos tóxicos como uranio empobrecido, petróleo, queroseno, pesticidas y exfoliantes como el agente naranja y plomo. Durante años, comunidades locales se han manifestado en contra de las respectivas bases estadounidenses por los daños provocados en los cultivos y el medioambiente, desde Okinawa hasta Guam, Galápagos y Seychelles. No cabe duda de que lo más favorable para el medio ambiente que se puede hacer es cerrar las bases militares de EE UU y desmantelar efectivamente el complejo militar-industrial imperialista en su conjunto. De paso, también constituiría el mayor impulso a nuestra sacrosanta seguridad nacional, no solo con respecto al clima, sino también en relación con la migración y los desplazamientos forzados.

La intersección de nuestros movimientos

Mientras que el cambio climático es un recién llegado en el debate sobre la seguridad nacional, el miedo a que unos refugiados y/o inmigrantes mancillen nuestra ciudad situada en la cima de un monte es prácticamente un pasatiempo estadounidense. Desde que se estableció esta nación colonialista de colonos EE UU ha sido siempre antiinmigrante, y este paradigma se mantiene sólido a pesar del hecho de que actualmente la gente esté migrando directamente por nuestra culpa. Sí, la ironía también es tan nuestra como la tarta de manzana.

Un informe reciente del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados revela que “el número de refugiados en todo el mundo es actualmente el más elevado desde que Naciones Unidas comenzó a mantener registros, con más de 70 millones de personas buscando refugio después de haber sido expulsadas a la fuerza de sus hogares”. Según el Consejo Noruego para los Refugiados, “en promedio, cada año son desplazadas 26 millones de personas a causa de catástrofes como inundaciones y tempestades. Cada segundo, una persona se ve obligada a huir".

Se prevé que el cambio climático hará que en la próxima década busquen refugio decenas de millones de personas. Oriente Medio y África sufrirán tal vez los peores efectos del cambio climático en los próximos decenios, sobre todo en forma de sequía y calor extremo. Conviene señalar que Oriente Medio, África y Asia Central y Meridional no solo son los lugares de procedencia de la mayoría de refugiados del mundo, sino también los lugares que reciben la mayoría de los refugiados; otro ejemplo de cómo vamos dejando catástrofes en nuestra estela.

Y mientras continúa la guerra contra el terrorismo en Oriente Medio, el menos comentado nuevo barullo para África, el Mando África de EE UU (Africom) oculta la competencia imperialista por recursos naturales tras otra mentira más sobre una supuesta amenaza para la seguridad nacional. En resumen, nuestra seguridad nacional se ve amenazada todos los días por nuestra ansia de seguridad nacional: nuestra necesidad de perforar, verter, extraer y quemar está vinculada inextricablemente a los planes militares de desestabilizar, destruir y desplazar.

Del mismo modo que no existe eso que llaman una guerra verde, tampoco hay manera de hacer frente al cambio climático si no nos oponemos a la maquinaria de guerra, y viceversa. No hay manera de abordar la crisis de los refugiados a menos que luchemos contra el cambio climático y la maquinaria de guerra. A fin de desbaratar la mencionada profecía autocumplida, homicida y cada vez más acelerada, hemos de observar las intersecciones de nuestros movimientos y reconocer que en esos puntos se halla nuestro poder colectivo, el potencial para construir movimientos colaborativos de largo alcance que realmente vayan a las raíces, al corazón mismo del sistema.

Como sindicalista he visto tantos movimientos unitemáticos dispersarse por cansancio y sectarismo. De hecho, es un regalo a los poderes establecidos que a menudo tracemos líneas de demarcación tan profundas: el movimiento ecologista está aquí, el movimiento por los derechos de los refugiados y los migrantes está ahí, el movimiento antiguerra está allá, y nunca confluyen los tres. Aunque ahí está el ejemplo de la reciente manifestación en Bath, Maine, donde un grupo de activistas cortó el tráfico a la salida de un astillero donde se construyen buques de guerra, reclamando dinero para soluciones para el clima y no para la guerra interminable.

En la junta general de accionistas de la empresa de gestión de activos BlackRock se presentaron numerosos grupos –desde la Organización Indígena Nacional de Brasil hasta Code Pink– para denunciar al director ejecutivo de BlackRock y a toda la empresa por sus inversiones masivas y grotescas en muerte y destrucción a través del caos climático y la guerra. Muchas comunidades movilizadas por la justicia climática y la acción directa han forjado estas alianzas durante mucho tiempo, blandiendo literalmente la bandera del anticapitalismo en solidaridad con las luchas en el mundo entero. Estos empeños interseccionales son fuente de inspiración, poder e ideas. Parten de los principios de cooperación, solidaridad y respeto, antítesis del violento sistema capitalista. Y puesto que rompen con el paradigma de divide y vencerás en el que hemos caído tantas veces, también arrojan luz sobre los problemas inherentes a la tendencia de las opciones personales.

Bloquea, protesta, movilízate, levántate

Con el avance del capitalismo verde (un oxímoron tan claro como el de la guerra verde) también ha proliferado la falsa idea de que podemos salvar el planeta llevando siempre en la mochila una o dos bolsas para la compra. Esto lo llamo la falacia de volverme verde. Si todo el mundo reciclara, si todo el mundo instalara paneles solares y tuviera una botella de agua reutilizable con la palabra Námaste escrita en un lado; si todo el mundo comprara un Tesla… Pero esta manera de pensar no es más que otra manifestación de la estrategia de divide y vencerás de un sistema capitalista basado en la extracción y la destrucción. Avergüenza a la gente que no puede pagar o acceder a las nuevas tecnologías o alternativas verdes y divide aún más nuestro potencial de unificación a lo largo de las fallas del poder adquisitivo pintado de verde. Cuando un barrio cae víctima de un tsunami de gentrificación, enseguida acuden establecimientos verdes de cosmética eco-chic, tech trendy e hipster, que miran de arriba abajo y expulsan a quienes no pueden pagar sus ofertas consumistas, mientras hacen caja y hacen caso omiso del puñado de empresas y de la máquina de guerra que realmente tiene la culpa de esta crisis climática que se agrava por momentos.

Un chiste que ha circulado recientemente en las redes sociales dice: “harías más por el clima si te comieras a un ejecutivo del petróleo que si te volvieras vegano”. No solo es gracioso, sino que también da en el clavo. Rousseau tal vez se adelantó a su tiempo al sentar las bases de una revolución contra el cambio climático: “Cuando la gente ya no tenga nada más que comer, se comerá a los ricos…”. Por supuesto, hazte vegano si tienes el privilegio de hacerlo. Pero no mezclemos esta opción personal con las acciones necesarias para desmantelar la maquinaria que saca beneficio de la tortura de animales.

Sí, los y las activistas acudirán a menudo a lugares lejanos para luchar contra un gasoducto o una empresa maderera. Sí, la gente irá a comprar a Wal-Mart porque carece del privilegio económico de poder ir a comprar a otros sitios. Si todos aquellos que se dedican a criticar a la gente que hace esas cosas hubieran acudido en vez de ello a la primera línea de la lucha contra un gasoducto, la energía sucia tendría a miles contra las que luchar, y no un puñado de activistas de una férrea fuerza de voluntad.

Cuando se dice que “toda persona puede hacer algo”, estoy de acuerdo. Pero el mero compromiso por reciclar no basta. Por supuesto, dado que alrededor del 91 % del plástico no se recicla, sigo pensando que debemos luchar por instituir mejores prácticas de gestión de residuos y exigir instalaciones de reciclado. Debemos utilizar el transporte público siempre que podamos. También debemos cepillarnos los dientes regularmente, no beber demasiado alcohol y evitar los alimentos procesados.

En otras palabras, el llamado reverdecimiento de nuestra vida personal no debe considerarse una contribución a la protección del clima, sino una faceta más de comportarse como un adulto en el mundo de hoy. Actuar por el clima, ese algo que toda persona puede hacer, debería significar realmente actuar por el clima. Debería significar que bloqueamos, protestamos, nos manifestamos y nos levantamos y de alguna manera dedicamos tiempo, energía, cuerpo y mente a una aguda lucha sistémica. Debería significar que nos organizamos en nuestras comunidades para establecer conexiones entre nuestros diversos problemas, desde la gentrificación del barrio hasta el imperialismo, pasando por la soberanía alimentaria, la salud pública y el racismo sistémico, cuestiones todas que están relacionadas con el caos climático.

Debería significar que apuntamos contra el sistema y no unos contra otros, que diferenciamos nuestro poder de nuestro poder adquisitivo verde y que no dirigimos la guerra de clases contra nosotros mismos. Debería significar que educamos y nos comprometemos con los principios de la lucha contra la opresión, del antiimperialismo y del anticapitalismo. Debería significar que soñamos y hacemos y construimos comunidades y redes que existen fuera de los confines del sistema capitalista bajo el que todas y todos sufrimos.

No existe ningún plan definitivo para llevar a cabo esta tarea. La verdadera solidaridad y la interseccionalidad real implican ir más allá de nuestras zonas de confort y pisar terrenos que desconocemos, de maneras que no están previstas en la teoría. Los movimientos ecologistas tendrán que abordar el caos climático intrínseco a una maquinaria de guerra imperialista y racista. Los y las activistas contra la guerra tendrán que calibrar la importancia de la justicia climática en su actividad.

La gente más afectada no solo necesitará un asiento a la mesa, sino también una solidaridad real y respeto por sus experiencias de vida. Todas tendremos que examinar a fondo los peligros de las falsas soluciones que vienen de arriba, del reverdecimiento y de la crítica a quienes hacen lo que tienen que hacer para sobrevivir. Cuando crucemos la divisoria y dominemos la narrativa de nuestro propio futuro, habremos de aprender a sentirnos cómodas estando incómodas, a pasar del progreso prescrito de un sistema regresivo. Parece desalentador, suena imposible, pero no estamos solas, a menos que optemos por estarlo.

https://roarmag.org/essays/there-is...

Eleanor Goldfield es activista creativa, periodista y poeta.

Traducción: viento sur

Tomado de: https://vientosur.info/spip.php?art...

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Quién fue Popeye

7 September, 2019 - 00:00

Frank 'Rocky' Fiegel, inspiración de Popeye, fue un marinero polaco asentado en Illinois, que andaba enredado en peleas y grescas. Conocido por su descomunal fuerza, hizo correr a contrincantes mucho más grandes. También es recordado por su buen corazón y cariño hacia los niños.

Elzie Crisler Segar (vecino suyo), creó el personaje en 1919 en una tira cómica del periódico New York Journal, inmortalizando a este sujeto.

Por su aspecto, se le bautizó 'Pop-Eye' (ojo saltón).

Olivia fue inspirada en una mujer real llamada Dora Paskel, mientras que Blutus, se inspiró en un grandulón que llegó al puerto donde estaba Franz 'Rocky' Fiegel, y peleó con él... ganando Popeye ante la incredulidad de los que espectaban.

Fuente: https://www.facebook.com/codigoocul...

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Granados y Delgado: Los Sacco y Vanzetti españoles.

7 September, 2019 - 00:00

Francisco Granado Gata (1935-1963), Joaquín Delgado Martínez (1934-1963)

El día 18 de agosto de 1963 la prensa española anunció que en las primeras horas de la mañana, “y con sujección a las formalidades de la ley penal común, ha sido ejecutada la sentencia de pena capital dictada contra los terroristas Francisco Granados Gata y Joaquín Delgado Martínez“.

Bajo esa hipócrita retórica se encubría el hecho de que dos jóvenes anarquistas habían sido estrangulados por el aro de hierro del garrote vil tras el “enterado” del general Franco y después de un juicio militar sumarísimo que se celebró apenas diez días después de los hechos que se les atribuyeron.

Granados y Delgado habían sido acusados de colocar sendos artefactos explosivos el 29 de julio de 1963 en la Sección de Pasaportes de la Dirección General de Seguridad y en la Delegación Nacional de Sindicatos. El primero de los artefactos, una carga de plástico de doscientos gramos de peso, provocó heridas a una veintena de personas.

Dos días después de los atentados, el 31 de julio, a las 4 de la tarde, Francisco y Joaquín son detenidos, posiblemente a causa de una delación. Apenas tres semanas separaron la vida de la muerte para estos dos luchadores libertarios, sometidos primeros a torturas policiales y después a un juicio carente de garantías en el que son condenados a muerte. El Consejo de Guerra sumarísimo anunciado sólo 48 horas antes de su celebración les condena sin otras pruebas que las declaraciones arrancados bajo tortura, en un juicio lleno de irregularidades que incluyen el hecho de que el defensor no tenía título de abogado. Granados y Delgado negaron cualquier participación en las acciones armadas que se les atribuían y reconocieron ser miembros de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias.

El Consejo Ibérico de Liberación, la organización clandestina anarquista a la cual pertenecían Granados y Delgado, declaró el 11 de agosto ante la opinión pública nacional e internacional que Joaquín Delgado y Francisco Granados eran absolutamente ajenos a los hechos ocurridos el 29 de julio en Madrid, que los autores no habían sido detenidos y que el depósito de armas atribuido a Francisco Granados no había sido utilizado y permanecía intacto al ser descubierto por la policía.

Posteriormente esta misma organización haría público que el material descubierto por la policía estaba destinado a un atentado contra Franco.

El año 1963 fue muy importante para la lucha antifranquista, no en vano en dicho año continuaron las movilizaciones mineras asturianas iniciadas en la primavera de 1962. El renacer de la lucha contra la dictadura fue posiblemente uno de los motivos por los que el franquismo quiso “dar un escarmiento” a las nuevas generaciones libertarias que estaban entrando en actividad en aquellos años. También quisieron, probablemente, castigar la campaña contra el turismo en España que venían desarrollando la CNT, la FIJL y otras organizaciones anarquistas.

Después de su muerte, un largo silencio se extendió sobre ellos, silencio que ha llegado a nuestros días. El PCE iba a adquirir durante los años sesenta una amplia hegemonía en la oposición antifranquista, que no había tenido en las dos décadas anteriores, y para el PCE sólo cabía recordar a sus propias víctimas. Algo similar ocurriría diez años después, en 1973, cuando otro joven anarquista, Salvador Puig Antich, fuera ejecutado, también a garrote vil, en otra farsa judicial.

Robert Escarpit escribió en Le Monde (22-8-1963), poco después de las ejecuciones, unas palabras que hay forzosamente que compartir: “Joaquín Delgado y Francisco Granados han dado su vida por algo pero, como siempre, los verdugos los han ejecutado por nada”. Por una nada que era un vacío asesino, la sinrazón de un poder dictatorial.

Es obligación de todos nosotros recordar que esos dos hombres murieron por algo, por algo tan importante como la libertad, y exigir que la verdad histórica de estos crímenes franquistas sea reconocida oficialmente.

Un crimen legal contra dos inocentes

Hace cuatro años asistimos atónitos a la anulación de la sentencia condenatoria contra Joaquín Delgado y Francisco Granados declarándoseles inocentes de los hechos que se les imputaban. El tribunal supremo dejaba sin efecto después de cuarenta y cinco años aquel “fallo judicial” que condenó a garrote vil a dos jóvenes proletarios inocentes de los cargos de los que se les acusaba, en concreto la colocación de dos artefactos explosivos en la Dirección General de Seguridad y en la Delegación Nacional de Sindicatos, culpables de no tener mas que sus manos como único capital y que utilizaron para ganarse la vida y para defender a su clase.

La madrugada del 16 de agosto de 1963, dos jóvenes libertarios esperaban que la sentencia dictada por el Tribunal de Orden Público y que les había condenado a la pena capital se materializase.

Francisco Granado Gata, de veintisiete años, natural de Ventoso provincia de Badajoz, casado y con tres hijos, y Joaquín Delgado Martínez, soltero y nacido de la localidad barcelonesa de Cardona, ambos militantes de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL), fueron asesinados por el salvaje método del garrote vil, sus cuellos pasaron por el aro metálico del garrote por no haber pasado por el aro fascista que imponía la dictadura sobre el proletariado y los pueblos de España.

Hacía veintinueve años que los dos habían cruzado la frontera arrastrados a la emigración por forma parte de los perdedores políticos y sociales de la guerra civil, formaban parte de aquel sector de la población que huyó en busca del pan que le negaba el franquismo, en el caso de Delgado cuando en 1949 junto con su madre y su hermano menor cruzaron los Pirineos para reunirse con su padre Francisco Delgado Tapia, militante de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) que llevaba diez años refugiado en Francia. Joaquín Delgado comienza sufriendo como la mayoría de los emigrantes que venían de este otro lado de los Pirineos el rechazo social que le impedía encontrar un trabajo con el cual obtener el mísero salario que cobraban la mayoría de los obreros españoles. Tras nacionalizarse francés consigue encontrar un empleo como ebanista. En su juventud comienza a tomar contacto con los grupos de exiliados españoles residentes en la ciudad de Grenoble y comienza a frecuentar las reuniones de los jóvenes anarquistas colaborando de forma esporádica primero en festivales, acudiendo a las charlas, conferencias y demás actividades de propaganda pasando poco tiempo después a la militancia activa dentro del grupo de la FIJL de la ciudad vascofrancesa. Los motivos para la emigración de Granado fueron simplemente económicos proveniente de una familia campesina extremeña fue en busca de un mejor futuro, tras cumplir el servicio militar, en el cual le fue detectada leucemia, cruza en abril de 1952 la frontera.

El proceso contra estos dos jóvenes libertarios fue un suceso curioso, según la declaración de la policía franquista, los dos jóvenes fueron detenidos mientras le gritaban a unas jóvenes extranjeras. Tras su detención se produjeron registros domiciliarios en los cuales se encontraron explosivos. La detención de Granado y Delgado no pudo ser fruto de la casualidad y la explicación esta clara, la infiltración por parte de agentes de la Policía franquista y de la OAS (Organización Armada Secreta) en los círculos anarquistas en el exilio y en el grupo Defensa Interior (DI), organismo generado por el Movimiento Libertario Español (MLE) fundado en 1962 por históricos del anarcosindicalismo como Cipriano Mera o Juan García Oliver ocupado de organizar las acciones armadas contra la dictadura. Oscuros personajes como un joven llamado Jacinto Guerrero Puente, que terminaría como agregado del condenado por el caso GAL y máximo responsable de la seguridad del Estado durante los gobiernos de Felipe González, Rafael Vera en la trama de los fondos reservados. La precaución y la alerta dentro del Movimiento Libertario Español (MLE) fueron descuidadas por los dirigentes anarquistas incapaces de descubrir al provocador que se encontraba dentro de sus propias filas y que llegó a ocupar el máximo cargo del área de propaganda en el grupo Defensa Interior y que incluso llegó a ser propuesto por varios sindicatos para ocupar la secretaría general de la Confederación Nacional del Trabajo durante el pleno de núcleos intercontinentales de la CNT celebrado en Agosto del año 1969.

delgado-granadoTras la detención gracias a la delación de este oscuro personaje los dos anarquistas son conducidos a la prisión de Carabanchel donde permanecerán diecisiete días antes de ser condenados por un Consejo de Guerra sumarísimo a sufrir una de las muertes mas crueles que puede sufrir un ser humano y que fue un genuino invento al que se dio forma bajo el solar hispano.

El proceso judicial estuvo, como corresponde a un juicio político plagado de irregularidades, dado que la defensa de los dos jóvenes anarquistas en ningún momento pudo presentar las pruebas y las coartadas que en ningún momento les colocaban en esas horas y esos días en esas calles donde fueron colocados los artefactos explosivos, aunque los dos reconocieron ser miembros de la Federación Ibérica de Juventudes libertarias asumiendo así la sentencia a la cual todo revolucionario esta condenado, dispuestos a pagar con su vida el crimen de luchar contra la dictadura franquista y por la emancipación de los trabajadores.

La inocencia de Granado y Delgado es hoy un hecho, y no lo es en absoluto porque el sucesor judicial del Tribunal de Orden Público haya declarado nula de pleno derecho la sentencia condenatoria sino porque la autoría de el hecho fue reconocida públicamente por otros dos militantes anarquistas miembros del grupo Defensa Interior en un programa emitido el 4 de Diciembre de 1996 por la cadena de televisión franco-alemana ARTE así como ante notario. Las pruebas utilizadas en su momento para encausarles no resistían ningún contraste plausible pero el principio de “castigar y amedrentar” con la mayor publicidad posible a través de una prensa que era la voz de su amo cumplió el objetivo marcado.

Joaquín Delgado y Granado fueron asesinados el 16 de agosto de 1963 cuando todavía estaba fresca la sangre del militante comunista Julián Grimau y de los guerrilleros Ramón Vías y “Caraquemada”, el régimen franquista dejaba una vez mas su estela de terror contra los hijos del pueblo que seguirían entonces y hoy siguen portando sobre sus espaldas el peso de la muerte y la explotación.

Granado y Delgado: un crimen legal

La Historia de Francisco Granado y Joaquín Delgado no interesaba a nadie. No aparecía en los libros de historia. Preferían que no apareciera nunca. Además, la investigación de su caso, podía llegar a demostrar que, efectivamente, los dos jóvenes libertarios eran inocentes de los actos por los que fueron condenados y ejecutados, y, quizá, abrir una brecha de reclamaciones legales, de revisiones de juicios, de acusaciones concretas y probadas de las criminales injusticias cometidas durante la dictadura de Franco.

Ningún dirigente de las televisiones a las que acudimos en busca de financiación se expresó con tal claridad, pero estaba claro que su interés era nulo. Llegaron a decir que era una historia “muy humana”, que hiciéramos una película, que no les cabía en la programación, que les parecía muy interesante pero que si queríamos que se divulgara, lo debía hacer un equipo designado por ellos, que había que hacerlo en poco tiempo, etc. Un sin fin de patrañas que pretendían obstaculizar – sobre todo – nuestro interés de investigar el caso y divulgarlo públicamente, denunciando a los responsables del régimen con la máxima contundencia y rigor posibles.

Esta actitud oficial no suponía nada nuevo. Desde la muerte del dictador, un pacto de silencio, entre los partidos de izquierda y la derecha franquista, impedía reflexionar e investigar sobre el pasado. Fue un pacto contra la historia. Nos negaban la memoria histórica, la posibilidad de analizar de dónde veníamos para entender mejor el presente. Y, sobre todo, nos negaban la posibilidad de pedir explicaciones, de señalar y denunciar a los antiguos criminales reconvertidos en demócratas. La derecha franquista maquillada, la misma que ahora gobierna, sabía perfectamente que el desconocimiento del pasado absuelve al presente. Querían la impunidad para actuar, y la consiguieron. La tienen.

Finalmente, el canal ARTE francés fue receptivo a nuestra propuesta y, con la participación de Ovideo TV, de Barcelona, y Point du Jour, de París, pudimos investigar a conciencia los hechos y realizar el documental. Granado y Delgado eran inocentes, lo demostramos en nuestro trabajo, gracias a las declaraciones de Antonio Martín y Sergio Hernández, y a la investigación realizada a partir del Sumario del Consejo de Guerra y otros testigos directos de los acontecimientos.

Se emitió en Francia y nos dieron un premio Fipa de Plata en el festival de televisión de Biarritz. No obstante, Televisión Española hizo todo lo que pudo por no emitirlo. La prensa española se hizo eco de esta actitud y la criticó ampliamente. El canal ARTE les obligó, merced a un acuerdo de colaboración que habían firmado recientemente. Finalmente se vio, de noche, a altas horas de la madrugada, casi clandestinamente. Ahora niegan la revisión judicial del caso. Razonan como los franquistas. La guerra continúa. Y Manuel Fraga Iribarne también. El entonces Ministro de Información de Franco se negó a ser entrevistado por nosotros, hecho que subrayamos en el documental. Sigue siendo Presidente de Galicia,

Fuente: https://sobrelaanarquiayotrostemasi...

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Cachemira: Silencio ensordecedor

6 September, 2019 - 00:00

El ministro indio de Interior ha propuesto al Parlamento la abolición del artículo 370 de la Constitución india (que establece las obligaciones legales derivadas del tratado de adhesión). Con el voto en contra de los partidos de oposición, tanto la cámara alta como la cámara baja han aprobado la nueva ley, que anula el estatuto particular, junto con la constitución y la bandera propias de Cachemira. Asimismo, divide el territorio en dos partes: Jammu y Cachemira, que será administrada directamente por el Gobierno central de Nueva Delhi (aunque manteniendo una asamblea legislativa electa, cuyos poderes han quedado notablemente mermados), y Ladaj, que también será administrado directamente por Nueva Delhi, pero no tendrá ninguna asamblea legislativa.

En la práctica, los ciudadanos indios ahora pueden comprar tierras e instalarse en Cachemira sin ninguna traba. Inversores indios, como el industrial más rico del país Mukesh Ambani, ya sueñan con poseer esta tierra rica en vastos glaciares, lagos de alta montaña y cinco grandes ríos. La disolución de la entidad jurídica del Estado comporta asimismo la abolición del artículo 35A, que otorgaba a los residentes derechos y privilegios que les permitían controlar su propio territorio. Desde hace tiempo, los cachemiríes temen esta eventualidad. Es una pesadilla recurrente en que se ven arrastrados por una avalancha de indios y convertidos en una especie de palestinos de los territorios ocupados y repoblados con colonos.

Lo más chocante en estos momentos es el silencio mortal de las calles de Cachemira patrulladas y cortadas por barricadas y de sus casi siete millones de personas encerradas, humilladas, espiadas por drones, aisladas del mundo. Esta situación es fruto de una lenta destrucción. Un momento decisivo se produjo en 1987, cuando Nueva Delhi falseó de modo flagrante el resultado de las elecciones en este Estado. En 1989, la reivindicación del derecho de autodeterminación, hasta entonces defendida de manera no violenta, se transformó en una lucha por la libertad. Cientos de miles de personas salieron a la calle para ser abatidas en una masacre tras otra.

El valle de Cachemira fue invadido rápidamente por militantes cachemiríes de ambos lados de la frontera, así como por combatientes extranjeros, entrenados, armados y adoctrinados por Pakistán. De este modo, Cachemira se metió en la tormenta: por un lado, un islam cada vez más radicalizado en Pakistán y Afganistán, completamente extraño a la cultura cachemirí, y por otro, el nacionalismo hindú fanático que se hallaba en pleno ascenso en India.

La primera víctima del levantamiento fue el vínculo secular entre los musulmanes de Cachemira y su pequeña minoría de hindús, conocida localmente con el nombre de pandits. Poco a poco surgió la violencia. Varios pandits fueron asesinados y más de 25.000 se fueron de Cachemira. Veinte años más tarde, miles de ellos malviven en campos de refugiados miserables en la ciudad de Jammu, que los gobiernos de Nueva Delhi perpetúan para mantener a esta población en el limbo y atizar su enfado y la amargura con el fin de alimentar el peligroso relato nacionalista de India con respecto a Cachemira. Hoy, Cachemira es una de las zonas más militarizadas del mundo: allí se han desplegado más de medio millón de soldados. Se calcula que a causa del conflicto han muerto 70.000 personas, entre civiles, militantes y fuerzas de seguridad. Miles de personas están desaparecidas y decenas de miles han sufrido tortura en tugurios instalados por todo el valle como pequeños Abu Ghraib.

En el transcurso de los últimos años, cientos de adolescentes se han quedado ciegos al ser atacados con escopetas de perdigones, la nueva arma de elección de las fuerzas de seguridad. La mayor parte de los militantes que operan hoy en el valle son jóvenes cachemiríes, armados y formados localmente. Actúan a sabiendas de que desde el momento en que toman un arma de fuego, su esperanza de vida se reduce a menos de seis meses. Cada vez que muere un terrorista, los cachemiríes se presentan por decenas de millares para enterrar a un joven, al que veneran como un shaheed, un mártir.

Durante el primer mandato de Narendra Modi como primer ministro de India, esta violencia se exacerbó. En febrero, después de que un kamikaze cachemirí matara a 40 miembros de las fuerzas de seguridad indias, el Gobierno indio lanzó una incursión aérea contra Pakistán, que respondió. Estos dos países son las primeras potencias nucleares del mundo que se han atacado mutuamente con aviones de guerra. Ahora, dos meses después de su reelección, Narendra Modi ha echado una cerilla encendida en un barril de pólvora.

El 15 de agosto, en su discurso del Día de la Independencia, Narendra Modi alardeó desde las murallas del Fuerte Rojo de Delhi de que su Gobierno había hecho realidad finalmente el sueño de hacer de India “una nación, una Constitución”. Pero la misma víspera, grupos rebeldes que operan en varios Estados que se hallan en condiciones precarias en el noreste de India, entre ellos algunos que gozan de un estatuto especial como el antiguo Estado de Jammu y Cachemira, anunciaron un boicot a la fiesta de la Independencia.

Es muy probable que la violencia en Cachemira se extienda a otras partes de India. La utilizarán para inflamar la hostilidad hacia los musulmanes indios, que ya están siendo demonizados, guetizados , empujados hacia lo más bajo de la escala económica y, cada vez más, simplemente linchados. El Estado también aprovechará para atacar a otras personas –militantes, abogados, artistas, estudiantes, intelectuales, periodistas– que han protestado abierta y valerosamente.

La poderosa organización de extrema derecha Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS) cuenta con más de 600.000 miembros, entre ellos Narendra Modi y varios de sus ministros. Dispone de una milicia voluntaria, inspirada en la Camisas Negras. Todos los días, la RSS refuerza su control de las instituciones del Estado indio. Se dedica a atacar a intelectuales y universitarios que, según Ram Madhav, secretario general de RSS, deben ser apartados del paisaje académico, cultural e intelectual del país. Con este propósito se ha modificado la Ley de prevención de actividades ilegales, que de por sí ya era draconiana, para incluir en la definición de terrorista a los individuos, y no únicamente a organizaciones. La modificación permite al Gobierno calificar a una persona de terrorista sin seguir el procedimiento regular y sin juicio.

Cuando el mundo observa pasivamente, la arquitectura del fascismo indio se instala a marchas forzadas.

www.alter.quebec

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Objeción en Medellín

6 September, 2019 - 00:00

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Antimilitarización y antimilitarismos

6 September, 2019 - 00:00

Convocada por la Internacional de Resistencias a la Guerra, cada cuatro años se organiza la Conferencia Internacional Antimilitarismos en Movimiento. Este año tuvo por sede Bogotá, Colombia, del 31 de julio al 2 de agosto. La conferencia se realizó en estrecha colaboración con organizaciones y grupos locales que forman una red mundial antimilitarista y pacifista de base que trabaja por un mundo sin guerra.

Si partimos de que la guerra es un crimen contra la humanidad, el compromiso radica en no apoyar ninguna de sus expresiones y erradicar todas sus causas. Así, la conferencia fue un espacio en el que personas de diversas partes del mundo compartieron prácticas y narrativas de resistencia a la guerra.

Dos ejes facilitaron las discusiones: el antimilitarismo, referido a la resistencia contra modelos culturales, sociales y educativos que buscan interiorizar en las personas prácticas de ordenamiento militar de los cuerpos y cualquier expresión de la vida, y la antimilitarización, que es la oposición contra las estructuras sociales e institucionales que usan la fuerza armada pública o privada para imponer el control de las sociedades y economías.

Estas aproximaciones permiten entender las estrategias y alianzas entre sistemas opresivos, como el capitalismo, el patriarcado y el colonialismo que, a través de diversas intervenciones, con distintos grados de conflictividad social, resguardan intereses geopolíticos de países hegemónicos y grandes capitales.

Dichas situaciones fueron ilustradas en la conferencia por distintas problemáticas interrelacionadas que, para erradicarlas, nos desafían a todas las sociedades del planeta. En los territorios de diversas regiones del mundo se observa el uso de armas y diversos tipos de agresiones por parte de cuerpos militares y paramilitares para permitir el control de territorios y de la tierra en favor de desmedidos modelos extractivistas de bienes comunes. Conflictos que además generan crisis de deterioro ambiental, desplazamiento forzado y asesinatos de defensores comunitarios de los derechos humanos.

Estas incursiones se reflejan también en la externalización de las fronteras y en controles migratorios, como se dan en los casos de América Latina y África. Con respecto a las afectaciones del militarismo hacia la diversidad, nos encontramos con un modelo cultural de exclusión y discriminación de las identidades no heteronormadas, así como con la diseminación del miedo a todas aquellas personas o grupos diferentes.

Estos controles se llevan a cabo por medio de discursos de odio y de estigmatización provenientes de distintas instituciones sociales. Se proveen, asimismo, entrenamientos militares y tecnologías para vigilar pautas colectivas que avizoren formas autónomas de organización social, como es el caso de Estados Unidos e Israel sobre los pueblos latinoamericanos y palestino, sólo por mencionar dos ejemplos.

En la búsqueda de "estados justos y democráticos", el control se ejerce por medio de modelos represivos a la protesta y la organización social en varias regiones del mundo, restringiéndose el espacio público; así como por medio de la militarización de las juventudes y el reclutamiento forzoso en varios países latinoamericanos y asiáticos.

La militarización, igualmente, se lleva a cabo en las transiciones políticas de algunos gobiernos, al militarizar los cuerpos policíacos encargados de la seguridad pública. Por tanto, una apuesta de transformación hacia sociedades más pacíficas busca articulaciones en torno a procesos de paz paulatinos que sean sustentables, diversos y justos.

Sustentables, con la finalidad de alcanzar una justicia climática para los ecosistemas mediante relaciones cooperativas en las que se garanticen para todas las personas el acceso al agua, los territorios y la movilidad, así como una distribución equitativa de la riqueza y la generación de economías alternativas.

Para las diversas pacificaciones es también indispensable el ejercicio pleno de los derechos individuales y colectivos, con perspectiva de multiculturalidad, así como la incorporación de las reivindicaciones de los movimientos feministas y de mujeres, la diversidad sexogenérica y las de los pueblos y comunidades indígenas y afros.

Mientras que las pacificaciones justas requieren dar lugar a nuevos modelos de justicia desde las comunidades, al igual que a formas efectivas de justicia transicional, disruptores con relación al pasado, sostenidos por paradigmas de memoria, restauración y restitución, los cuales también contemplen el diálogo con distintas espiritualidades y cosmovisiones para la construcción de la paz. Como propuesta para resistir desde el antimilitarismo y la antimilitarización de estructuras y relaciones sociales, la conferencia invita a contar con elementos de análisis y acción directa no violenta, aparte de los vínculos cotidianos que establecemos entre personas y comunidades para poder ser partícipes en la construcción de mundos pacíficos.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2019/08/...

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El trauma de la vida diaria en el noroeste de Siria

5 September, 2019 - 00:00

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.

Sobreviviendo con una comida al día… (Shutterstock)

“Tres millones de personas –dos terceras partes de ellas mujeres y niños- cuentan con ustedes para que paren esa violencia”, dijo Mark Lowcock, coordinador de la ayuda de emergencia de Naciones Unidas, al Consejo de Seguridad el pasado jueves sobre la situación en el noroeste de Siria.

La súplica de Lowcock es la última de una larga lista de apasionados llamamientos de funcionarios de la ONU a la comunidad internacional para que presione a las partes beligerantes a fin de dar una oportunidad a la paz en Siria. Todos esos llamamientos, en gran medida, han caído en oídos sordos.

Para los residentes de Idlib, no solo no ha habido un respiro de la guerra desde 2011, la violencia se ha intensificado bruscamente desde que las fuerzas del presidente Bashar al-Asad lanzaron una ofensiva hace cuatro meses para recuperar el gobernorado de los combatientes de la oposición.

Alrededor de las diez de la noche del 28 de abril, solo unos días antes del Ramadán, las familias de Kafr Nabudah, en el gobernorado de Hama, se apiñaban en sus hogares tratando de concentrarse en el mes sagrado que se acercaba, cuando el ruido de los bombardeos en la distancia las hizo estremecerse.

Pocos sabían que el bombardeo era solo el comienzo de un torrente de muerte y destrucción que los residentes de Idlib y Hama describen como el peor que han sufrido en ocho años de levantamiento y guerra civil.

Un hombre que conoce bien el miedo que sienten las personas de Idlib y Hama desde esa noche de abril es Ahmad Dbis, gerente de seguridad de la Unión de Organizaciones de Asistencia Médica y Socorro (UOSSM), con sede en Turquía, una coalición de organizaciones humanitarias fundada en 2012. En ese momento, comenzó a recibir mensajes de voz en su teléfono inteligente de su familia en Kafr Nabudah.

“Mi madre y mis hermanos, junto con sus familias, vivían en diferentes vecindarios de Kafr Nabudah, a solo una hora de Idlib”, dijo a Arab News desde algún lugar cercano a la frontera entre Turquía y Siria. “No podíamos comunicarnos a través de líneas telefónicas, pero Internet seguía funcionando. En los mensajes se podían escuchar los ataques aéreos al fondo. Era algo irreal. No podía creer que los bombardeos estuvieran reproduciéndose de nuevo”.

La familia de Dbis dijo que era el ataque aéreo más intenso que habían soportado desde el comienzo de la guerra.

“Recibimos información de otros miembros del personal médico de que las fuerzas del régimen estaban atacando a los automóviles que circulaban en esa zona de Siria”, dijo. “La gente estaba en casa con sus familias o se abastecía de suministros para el Ramadán”.

Abril fue el mes en que el ejército sirio, respaldado por aviones de combate rusos, lanzaba un ataque violento contra los bastiones rebeldes en Idlib y Hama. La ofensiva, que continúa hoy, mató a cientos de combatientes y civiles, destruyó la infraestructura civil y desplazó a decenas de miles de sirios, según la ONU y las organizaciones de ayuda locales.

Un día después de que Lowcock pidiera al Consejo de Seguridad que tomara “medidas significativas” para proteger a los civiles en Idlib, Rusia, cuyo ejército ha respaldado a Asad desde 2015, anunció que el sábado por la mañana entraría en vigor un alto el fuego por parte de las fuerzas del régimen sirio en la “zona de desescalada”.

En septiembre de 2018, Irán, Rusia y Turquía habían anunciado un acuerdo que se suponía iba a convertir amplias partes de Idlib en una zona-tampón donde los ataques estarían prohibidos. Se esperaba que los grupos de oposición permanecieran en las áreas donde ya estaban presentes, mientras que Rusia y Turquía se dedicarían a patrullar la zona.

Sin embargo, el 5 de agosto, el colapso de un alto el fuego condicional creó una situación peligrosa para los civiles en un gobernorado cuya población ha aumentado de 1,5 a 3 millones debido a la guerra. Casi la mitad de los recién llegados son sirios que ya se han visto obligados a huir de sus hogares en múltiples ocasiones.

A pesar de que en un determinado momento del conflicto la posición de Asad fue un tanto precaria, fue recuperando rápidamente el control de la mayor parte de Siria con la ayuda de Rusia e Irán. Ahora, las fuerzas de Asad están tratando de retomar Idlib a las facciones rivales, que disponen aún de unos 30.000 combatientes bajo su mando.

Dbis dijo que el ataque del régimen sobre Idlib cogió por sorpresa a las organizaciones humanitarias. Solo unas pocas agencias estaban en condiciones de ayudar a los necesitados, dijo, y agregó que la ayuda disponible no era suficiente para satisfacer las necesidades de las decenas de miles de civiles desplazados. Según él, algunas familias en la zona de guerra tratan de sobrevivir con una única comida al día.

“Los hospitales o centros médicos que con anterioridad atendían entre 2.000 y 3.000 pacientes se vieron obligados a admitir hasta 6.000 procedentes de diferentes áreas afectadas por los ataques aéreos. Esto, para cualquier instalación médica, es una situación imposible”, dijo Dbis a Arab News.

“Apenas puede prestarse un máximo de unos minutos de atención a cada paciente. Los suministros eran ya escasos. Los ataques aéreos se concentraban sobre áreas residenciales, centros médicos y hospitales importantes, uno de los cuales estaba operado por la UOSSM. A partir de hoy, 50 hospitales y centros médicos han quedado fuera de servicio. Finalmente, el personal médico y algunos voluntarios no tuvieron más remedio que proporcionar servicios médicos móviles. Iban conduciendo tratando de encontrar a los heridos o a los necesitados de ayuda. Pero incluso esos autos o ambulancias fueron atacados”.

La situación de las mujeres embarazadas fue terrible, dijo Dbis, y agregó que no tenían dónde ir a dar a luz a sus bebés. Muchas de ellas se vieron obligadas a parir dentro de los campamentos, que no contaban con equipo médico ni agua. Agregó que en la mayoría de los asentamientos algunas de las tiendas albergaban hasta 25 personas a la vez y que no disponían de aseos.

“Quienes estaban ya buscando tratamiento médico para sus enfermedades crónicas o lesiones anteriores se han quedado ahora sin nada”, dijo Dbis. “Resultaba imposible trasladar a esas personas a hospitales o centros de atención cercanos. Al menos 30 trabajadores sanitarios han muerto en el cumplimiento del deber y docenas de personas han resultado heridas. Nadie sabía a dónde ir ni qué hacer. Algunos buscaron refugio en campamentos cercanos, otros pasaron noches en automóviles y sótanos abandonados o durmiendo bajo los árboles, en cualquier lugar que creyeran que podían estar a salvo de los mortales ataques aéreos”.

Lowcock, en su sesión informativa del 29 de agosto ante la ONU, describió una imagen sombría muy similar: “En las últimas tres semanas... decenas de comunidades han sido vaciadas en el norte de Hama y el sur de Idlib. Las imágenes de satélite muestran que ciudades y pueblos enteros han sido arrasados. La mayoría de los que pueden huyen hacia el norte, hacia el gobernorado de Idlib y más cerca de la frontera turca. Los que se quedan atrás viven sobrecogidos en sótanos o en lo que queda de sus hogares”.

UOSSM dice que al menos 878 civiles han muerto asesinados en el noroeste de Siria desde abril, casi la mitad de ellos mujeres y niños. Cifra el número de heridos durante el mismo período en 1.800. Dbis, buen conocedor de la zona, estima que casi 750.000 personas han tenido que desplazarse como resultado de los ataques aéreos y los combates en el noroeste de Siria, la mayoría de ellos se hallan actualmente dispersos en ciudades a lo largo de la frontera con Turquía.

Muchos de los que han huido de sus hogares en Hama e Idlib han dejado atrás sus únicas fuentes de ingresos. Algunas farmacias propias, supermercados y peluquerías. Pero los agricultores, que cultivaban la que se considera una de las tierras más fértiles de Siria, no pueden darse el lujo de alquilar alojamiento en otro lugar o cruzar la frontera con Turquía. La gente de estas dos provincias ya necesitaba urgentemente ayuda antes de que el régimen lanzara su ofensiva.

Jens Laerke, portavoz adjunto de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), dijo a Arab News que varias agencias de la ONU están en contacto con instalaciones sanitarias en Idlib y sus alrededores. Se están enviando suministros de ayuda a través de la frontera con Turquía, desde Gaziantep, donde la OCHA tiene en una oficina de coordinación de la crisis en Siria.

Según la ONU, la cifra estimada de la guerra civil siria es de más de 500.000 muertos o desaparecidos. Desde 2011, más de 5,6 millones de personas han huido del país y hay otros 6,6 millones de desplazados internos.

Cifras de los tres últimos meses (Fuente, OCHA):

· 500 civiles asesinados en Idlib y Hama

· 440.000 personas desplazadas en Idlib y Hama

· 3 millones de personas atrapadas en estos momentos bajo el fuego cruzado y los bombardeos.

Diana Rifai es una periodista que cubre información de Oriente Medio, principalmente la relativa a asuntos políticos, derechos humanos, crisis de refugiados y crisis humanitaria en Siria. Fue productora asistente de Deutsche Welle en Berlín. Anteriormente trabajó en la Academia Americana en Berlín y con varias ONG que ayudan a los refugiados sirios en el Líbano, Turquía y los desplazados internos dentro de Siria.

Fuente: https://www.arabnews.com/node/15479...

Tomado de: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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370 promesas para incumplir y ninguna referida al militarismo

5 September, 2019 - 00:00

Juan Carlos Rois
Tortuga.

Aunque prefiero en mi colaboración con Tortuga no comentar hechos puntuales y sí ofrecer análisis más amplios sobre problemas crónicos de nuestro militarismo, lo que creo que nos ofrece mejores herramientas tanto para el debate como para la acción, me voy a referir a la oferta del PSOE en esta teatralización política a la que unos y otros nos vienen sometiendo desde hace ya mucho tiempo.

He leído el prospecto de las 370 promesas del PSOE, (que no acabo de saber si es una oferta real a Podemos, o un programa electoral adelantado o cualquier otra argucia de mercadeo político muy del gusto de los gurús a sueldo de los partidos) para ver qué política de seguridad/defensa o qué propuestas referidas a nuestro desmesurado militarismo se ofrecen y estas son mis conclusiones:

1) El tema no interesa. Nada se dice del gasto militar. Nada de la venta de armas brutal y promotora de conflictos que desarrollamos. Nada de la impagable deuda militar ilegítima que arrastramos y que el PP y el PSOE cuando se han alternado en el gobierno se han encargado de agrandar. Nada del desmesurado ejército existente ni de la dependencia de la OTAN. Nada de las bases. Nada de las 18 intervenciones militares en las que tenemos presencia o de las 90 que llevamos desde 1989 ( lo que nos convierte en un país agresivo e intervencionista). Nada de nada. Eso se queda para la infrapolítica que pactan por debajo de la mesa de forma opaca y sin luz ni taquígrafos (es una política de Estado, dicen) los «partidos de gobierno» (¿y los señores de la guerra y sus complicidades?).

2) Las únicas menciones que he encontrado son la «promesa» 341, ir hacia un ejército europeo y una política europea de defensa (que hasta ahora por sus hechos y operaciones tanto pasadas como actuales es tan intervencionista. neocolonialista y nefasta que produce náuseas) y, de refilón, el canto al sol 334, desarrollar el plan Africa III, que, como sus antecesores planes I y II, aparte de su bla-bla-bla, sirve para la justificación y operatividad de «nuestra» agresiva política de «seguridad de fronteras avanzadas» (este aspecto lo detallaré más dentro de un par de entregas en el texto que venimos publicando sobre las intervenciones militares en el exterior):

3) Sin duda, las conversaciones con las «oeneges» para este tipo de cosas que ha mantenido el PSOE o no han dado resultado (lo que muestra la irrelevancia de este lobby pacifista e «centroinvestigadoresparalapaz» que se pretende representarnos) o ni siquiera han tenido lugar (lo que muestra exactamente lo mismo, su carácter ornamental). Porque suponer que alguien de ese entorno haya avalado este silencio militarista y está apuesta por ese ejército europeo sería impensable.

4) Y ahora cabe preguntarse si Podemos aplaudirán este «silencio» tan sordo. Mi opinión es que, como dice Pablo Iglesias, lo probable es que les suene bien. Una pena, pero una pena coherente con el militarismo de bajo perfil que hasta la fecha ha mostrado Podemos mirando para otro lado cuando ha hecho falta o apoyando propuestas que fortalecen el gigantismo del ejército, como la de consolidar la soldadesca mayor de 45 años por unos pretendidos y sedicentes derechos sindicales que los civiles con contratos temporales no tienen en la vida civil, o cuando pactaron unos presupuestos con el PSOE que consolidaba el desmesurado y camuflado gasto militar.

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Apretando

4 September, 2019 - 00:00

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Colombia: ¿Por qué los militares hacen secuestros extorsivos?

4 September, 2019 - 00:00

¿Habrá que preguntarle al Presidente Duque y a su Consejero para la guerra Miguel Ceballos, si ya saben cuántos secuestrados tienen el Gaula y el resto de dependencias de las Fuerzas Armadas?

Recientemente se conoció uno de los tantos casos de secuestro donde han participado integrantes del Gaula del Ejército [1]; esa ha sido una práctica que se ha dado muchas veces desde tiempo atrás con el mayor sigilo y para beneficio personal, no solo los Gaula del Ejército y la Policía sino también otras instancias y personal de las Fuerzas Armadas.

Una de las investigaciones que cursan sobre el General Guatibonza son precisamente los secuestros de los que este se lucró con la banda de los Magníficos, hechos conocidos desde atrás y sobre los cuales la institución y la gran prensa ahora guardan silencio.

¿Cuantos secuestrados tienen las Fuerzas Armadas?

El pasado 20 de julio el comerciante Steven Beltrán Motta fue secuestrado por personal militar adscrito al Gaula Ejército, además fue trasladado en un carro asignado al Director del Gaula Militar, el Teniente Coronel César Augusto Martínez, sobrino del Comandante del Ejército Nicacio Martínez.

Habrá que preguntarle al Presidente Duque y a su Comisionado de Paz Miguel Ceballos, si ya saben cuantos secuestrados más tienen los Gaula y el resto de dependencias de las Fuerzas Militares; también es valido preguntar ¿En cuántos de los casos de secuestros que ha reportado el Comisionado de Paz han participado miembros de las Fuerzas Militares y de los servicios de inteligencia?

Hasta el momento el General Martínez y su sobrino al igual que el Ministro de Defensa siguen en sus cargos sin dar ninguna explicación, como si nada hubiese pasado en este caso y en muchos otros que se han conocido en estos meses.

La corrupción está en los genes

En estos meses han salido a flote varios escándalos referidos a hechos de corrupción de quienes nos han vendido como los “héroes de la patria”, responsables entre otras cosas de no menos de 10.000 Ejecuciones Extrajudiciales, que según el New York Times se volvían a incentivar con la Circular Operacional que hace unos meses emitió el General Nicacio Martínez, Comandante del Ejército.

Hace mes y medio se conoció que varios Generales estaban comprometidos en hechos de corrupción, entre ellos el segundo Comandante del Ejército General Adelmo Fajardo, el jefe de Contrainteligencia General Eduardo Quiróz, y el General Jorge Horacio Romero antiguo Comandante de la Cuarta Brigada.

La semana pasada se conoció que el Gaula Cundinamarca ha desarrollado una estrategia de trampas para inflar sus resultados y así cobrar recompensas y gastos por operaciones infladas o incluso inventadas [2], practica de corrupción que es lo habitual en las FFAA.

Las autoridades y los grandes medios muestran estas situaciones al igual que hechos como el asesinato del desmovilizado Dimar Torres, las ejecuciones judiciales, entre otros, como casos de manzanas podridas dentro de las Fuerzas Militares, ocultando deliberadamente que el régimen y sus instituciones están carcomidos por la corrupción.

Nunca van a cambiar por sí mismos

Los casi 12 millones de votos del Referendo del año pasado que respaldaron unas pocas y tibias medidas contra la corrupción, se han visto burlados en cada escándalo que se conoce y que afecta a las Cortes, como el Cartel de la Toga, el Fiscal Martínez y el caso Odebrech, las Fuerzas Militares, el Congreso, Gobernadores y Alcaldes, entre otros.

Esperar que este régimen y estas clases dominantes sean capaces de reformarse voluntariamente es un gran engaño y una frustración; nunca van a cambiar por sí mismos, sólo un gran movimiento, un gran terremoto de cambios impulsados por la unidad popular podrá alumbrar nuevas situaciones y los cambios que el país necesita.

Notas

[1-2] El secuestro que involucra a uniformados y los delitos inventados en los Gaulas Militares. https://www.semana.com/nacion/artic...

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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Último año de los Villalobos, el bar más antiguo de Elche

4 September, 2019 - 00:00

Por Ana Pascual Boix

El bar Villalobos, situado en pleno corazón de la ciudad es, sin duda, uno de los lugares más emblemáticos de Elche. También lo es para todo ilicitano al que sus padres hayan llevado a comer el bocadillo de atún con tomate y anchoas o el cartucho de estraza con olivas. Un local que desde que abrió sus puertas en 1932, ha pasado por tres generaciones distintas. El próximo verano Vicente Villalobos, actual dueño del local, se jubilará y el bar cerrará definitivamente su persiana.

En 1901 ‘Casa Barceló' abría sus puertas en el centro de Elche. Fue en 1932 cuando este bar pasó a manos de la familia Villalobos para situarse en la calle Empedrats, sin pensar que un día llegaría a ser un lugar tan simbólico para los ilicitanos.

Especial porque nadie recuerda haber tomado un bocadillo mejor que el que hacía el padre de Vicente, el actual dueño de la casa, de atún con tomate y anchoas. Único por el modo en que lo hacían, usando solo el dedo pulgar, y lo servían en papel de estraza.

Después de 87 años sin dejar de funcionar, el bar cerrará su persiana el próximo verano porque nadie sucederá en el puesto al dueño, pero mientras tanto seguirán manteniendo la tradición para que Elche no se olvide nunca de los Villalobos.

Un bar por el que han pasado todo tipo de clientes, que ha pasado buenos y duros momentos como la Guerra Civil o la dictadura y que a pesar de su cierre, seguirá siendo recordado en Elche.

Teleelx

Adiós al mítico bocata de atún del bar Villalobos de Elche

El local anuncia su cierre para agosto de 2020 por la jubilación del dueño y la falta de un sucesor que quiera continuar.

daniel álvarez

El bar Villalobos, con 109 años a sus espaldas, cerrará sus puertas en agosto de 2020 por la jubilación de Vicente Villalobos, el actual dueño del local. La saga de hosteleros echa la vista atrás y recuerda su historia desde que llegó a manos de su bisabuelo en 1932 conocido como Casa Barceló, hasta sus famosas tertulias de los jueves para conseguir beneficios frente a la crisis. Sin olvidar de su bocadillo estrella que tanta fama le ha dado.

A tan solo unos metros de la Glorieta se encuentra el bar más antiguo del municipio con 109 años, un lugar que sigue siendo muy frecuentado tanto por ciudadanos de a pie como por figuras políticas de Elche. El bar Villalobos, que lleva abierto desde 1962 en la calle Empedrat, tiene previsto echar la persiana en agosto del próximo año ya que Vicente Villalobos, el actual dueño, se jubila.

Cruzar las puertas del local es lo mismo que hacer un viaje al pasado. Varios cuadros, algunos familiares y otros con políticos, cuelgan de las paredes como prueba de su larga trayectoria. Y es que en 1901 fue conocido como Casa Barceló, ubicado en otra calle, hasta que en 1932 pasó a manos de José Villalobos Soler, bisabuelo de Vicente. En 1962 tuvieron que trasladarse por reformas al edificio familiar que se encuentra en la calle Empedrat. Una vez que tuvieron opción de volver decidieron quedarse allí, pasando a ser un lugar emblemático tanto para el municipio como para los ilicitanos.

«Después de que muriese mi tía Manolita reuní a la familia», dijo Vicente Villalobos, actual dueño, sentado en la terraza del bar, «Les dije que en agosto del año que viene me voy a jubilar. Como mis hijas no quieren seguir trabajando en el local y ningún familiar tampoco quiere mantenerlo, el año que viene el Villalobos se despedirá de sus clientes». Y es que la historia tiene muchos lazos familiares al ser una herencia con tantos tíos y sobrinos. «Decir adiós es una verdadera pena porque dejamos entre estas paredes toda una saga familiar», lamentó Margarita Villalobos, prima y socia de Vicente.

Tan solo hay que pasar por delante del local y ver a la gente mientras piden su famoso bocadillo de atún con tomate y anchoas, o comen su cartucho de estraza con olivas. «Hay opiniones de todo tipo. Algunos se alegran porque son clientes de toda la vida y saben que necesito un descanso después de tantos años detrás de la barra. A otros le da pena porque tenemos una larga trayectoria y somos únicos en la ciudad.

Pero no todo ha sido de color de rosas. La tradicional tertulia de los jueves de 'Amigos de Villalobos' fue, hace ocho años, una vía de escape frente a las pérdidas que sufría el bar a consecuencia de la crisis económica. «Estaba a punto de cerrar. Un grupo de clientes, entre los que se encontraba Juan Perán -fundador de Pikolinos- y Enrique Sanchís -trompetista-, me dijeron que traerían a gente importante para darle vida al local. Con los años ha pasado gente de todo tipo, desde el ministro José Manuel García-Margallo, hasta Alberto Fabra. Sin contar los muchos políticos de la ciudad que vienen a desayunar todos los días».

Las puertas del bar Villalobos ha estado siempre abierta «para todos los colores políticos y todas las clases sociales». De esta manera, el municipio se despide de toda una saga familiar de hosteleros, que desde que llegó el local a sus manos en 1932, nunca dejó de servir sus famosos almuerzos.

Diario Información

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El ejército español quiere partir en dos el monte Ezkaba (Navarra) levantando una valla de 500 metros

3 September, 2019 - 00:00

Por Redacción Ahotsa

Colectivos montañeros han denunciado que el Ministerio de Defensa español está tratando de levantar una valla que dividiría en dos el monte Ezkaba.

Colectivos montañeros han denunciado que el Ministerio de Defensa español está tratando de levantar una valla que dividiría en dos el monte Ezkaba. Ha presentado un proyecto al Ayuntamiento de Berrioplano en el que detalla este cierre del espacio forestal con el fin de ampliar la zona de seguridad del Campo de Tiro que tienen en el acuartelamiento de Ainzoain . Se trataría de una valla de 4.550 metros de longitud que ocuparía 52 hectareas. Este cierre cinegético soportado por postes de acero galvanizado de 1,5 m de altura y señales informativas, prevé además un desbroce de la vegetación de un pasillo de 3 m de anchura. Dicho cierre discurriría por la ladera suroeste del monte cerrando unos terrenos que hoy en catastro son comunales del Concejo de Aizoain y que el Ministerio reclama como suyos alegando una expropiación de los años cuarenta del siglo pasado. El citado cercado uniría el Campo de Tiro, sito junto al acuartelamiento de Aizoain, con el Fuerte Alfonso XII.

Según las asociaciones montañeras, entre las que se encuentra la Federación de Montaña navarra, el impacto sobre el Monte Ezkaba sería muy importante. El Monte Ezkaba es un área natural y recreativa para miles de personas de Iruñea y su comarca que lo utilizan, desde siempre, para diferentes fines: deportivos, esparcimiento, educativos, etc. tanto a pie como en BTT. De un somero análisis de las características del cierre que el Ministerio proyecta colocar en el monte, obtenido a partir de las coordenadas del denominado Polígono de Maniobras y Tiro, cabe destacar su impacto sobre la movilidad de la fauna existente, pero especialmente su impacto sobre la red de circulación de vehículos (emergencias contraincendios, guarderío forestal y medioambiental…), bicicletas y personas.

A partir de la superposición de la propuesta de cierre con la red de senderos existente y que formará parte del futuro Parque Ezkaba, se obtiene que la malla de itinerarios recientemente creada (incluida la GR 225 Fuga de Ezkaba) sufriría significativas alteraciones. Además, se producirían cortes en los senderos de montaña marcados y en las rutas de BTT.

Estas asociaciones opinan que visto el proyecto existente del Parque Comarcal de Ezkaba, la iniciativa del Ministerio de Defensa no debería ser aprobada por entender que el impacto del cierre proyectado no es compatible con los usos y actividades propuestos en el futuro Parque, y solicitan tanto al Gobierno de Navarra y al Ayuntamiento de Berrioplano que establezcan una moratoria a la solicitud del Ministerio de Defensa hasta la aprobación definitiva del PSIS del Parque Comarcal de Ezkaba, y se deniegue el permiso para su instalación.

«Parece razonable que si se desea proteger a las personas, estableciendo una zona de seguridad para el Campo de Tiro, se deberían adoptar medidas de otra naturaleza dado que el cierre propuesto no solucionaría el problema de la seguridad del Campo», dicen estas asociaciones, que han iniciado una campaña contra este proyecto militar.

Fuente: http://ahotsa.info/edukia/el-ejerci...

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Wallerstein sin anestesia

3 September, 2019 - 00:00

Atilio Boron

Una pérdida doblemente lamentable en un momento tan crítico como el actual, cuando el sistema internacional cruje ante las presiones combinadas de las tensiones provocadas por la declinación del imperialismo norteamericano y la crisis sistémica del capitalismo.

Wallerstein fue un académico de dilatada trayectoria que se extendió a lo largo de poco más de medio siglo. Comenzó con sus investigaciones sobre los países del África poscolonial para luego dar inicio a la construcción de una gran síntesis teórica acerca del capitalismo como sistema histórico, tarea a la que se abocó desde finales de la década de los ochentas y que culminó con la producción de una gran cantidad de libros, artículos para revistas especializadas y notas dirigidas a la opinión pública internacional.

Wallerstein no sólo cumplió a cabalidad con el principio ético que exige que un académico se convierta en un intelectual público para que sus ideas nutran el debate que toda sociedad debe darse sobre sí misma y su futuro sino que, además, siguió una trayectoria poco común en el medio universitario. Partió desde una postura teórica inscripta en el paradigma dominante de las ciencias sociales de su país y con el paso del tiempo se fue acercando al marxismo hasta terminar, en sus últimos años, con una coincidencia fundamental con teóricos como Samir Amin, Giovanni Arrighi, Andre Gunder Frank, Beverly Silver y Elmar Altvater entre tantos otros, acerca de la naturaleza del sistema capitalista y sus irresolubles contradicciones.

Su trayectoria es inversa a la de tantos colegas que, críticos del capitalismo en su juventud o en las etapas iniciales de su vida universitaria acabaron como publicistas de la derecha: Daniel Bell y Seymour Lipset, profetas de la reacción neoconservadora de Ronald Reagan en los años ochentas; o Max Horkheimer y Theodor Adorno que culminaron su descenso intelectual y político iniciado en la Escuela de Frankfurt absteniéndose de condenar la guerra de Vietnam. O a la de escritores o pensadores que surgidos en el campo de la izquierda -como Octavio Paz, Mario Vargas Llosa y Regis Debray- convertidos en portavoces del imperio y la reacción.

Wallerstein fue distinto a todos ellos no sólo en el plano sustantivo de la teoría social y política sino también en el de la discusión epistemológica como lo revela su magnífica obra de 1998: Impensar las ciencias sociales. En este texto convoca a realizar una crítica radical al paradigma metodológico dominante en las ciencias sociales, cuyo núcleo duro positivista condena a éstas a una incurable incapacidad para comprender la enmarañada dialéctica y la historicidad de la vida social. En línea con esta perspectiva de análisis sus previsiones sobre el curso de la dominación imperialista no podrían haber sido más acertadas.

En uno de sus artículos del año 2011 advertía que “la visión de que EEUU está en decadencia, en seria decadencia, es una banalidad. Todo el mundo lo dice, excepto algunos políticos estadunidenses que temen ser culpados por las malas noticias de la decadencia si la discuten.” Y agregaba que si bien “hay muchos, muchos aspectos positivos para muchos países a causa de la decadencia estadounidense, no hay certeza de que en el loco bamboleo del barco mundial, otros países puedan de hecho beneficiarse como esperan de esta nueva situación.” El curso seguido por la Administración Trump y el derrumbe irreversible del orden mundial de posguerra que tenía su eje en EEUU confirma cada una de estas palabras.

Para concluir, ¿dónde nutrirnos teóricamente para comprender y transformar al mundo actual, superando definitivamente al capitalismo y dejando atrás esa dolorosa y bárbara prehistoria de la humanidad? El mensaje que dirige a las jóvenes generaciones es cristalino: lean a Marx y no tanto a quienes escriben sobre Marx. “Uno debe leer a personas interesantes” –dice Wallerstein- “y Marx es el erudito más interesante de los siglos XIX y XX. No hay dudas al respecto. Nadie es comparable en términos de la cantidad de cosas que escribió, ni por la calidad de sus análisis.

Por lo tanto, mi mensaje a la nueva generación es que vale mucho la pena descubrir a Marx, pero hay que leerle, leerle y leerle. ¡Leer a Karl Marx!” Ese fue uno de sus últimos consejos para entender la naturaleza y dinámica de un sistema, el capitalismo, al que ya en el 2009 le asignaba como máximo dos o tres décadas de sobrevida. ¡Gracias Immanuel por las luces que has aportado a lo largo de tantos años!

Fuente www.pagina12.com.ar

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Amazonia: En la mira de laboratorio militar

2 September, 2019 - 00:00

Hace poco dimos a conocer por medio de la Serie ABC de la Geopolítica, en youtube, la existencia de una base militar de la marina de EEUU llamada NAMRU-6, que esta ubicada en Perú, donde funciona un laboratorio que investiga agentes causadores de patologías infecciosas. Su actuación es poco o casi nada conocida y es un […]
Hace poco dimos a conocer por medio de la Serie ABC de la Geopolítica, en youtube, la existencia de una base militar de la marina de EEUU llamada NAMRU-6, que esta ubicada en Perú, donde funciona un laboratorio que investiga agentes causadores de patologías infecciosas. Su actuación es poco o casi nada conocida y es un peligro latente para todos nosotros.

Pero partamos diciendo que la Guerra Biológica es el uso de «organismos vivos» o patógenos (bacteria, virus u otro organismo) adaptados militarmente para causar enfermedades en humanos, animales o plantas con el fin de aniquilar o causar el mayor daño en el enemigo.

Antes del siglo XX, el uso de agentes biológicos tomó tres formas principales: envenenamiento deliberado de comida y agua con material infeccioso y el uso de animales, vivos o muertos, en sistemas de armas.

Ya en el período, durante y después la segunda guerra mundial, las armas biológicas fueron sofisticadas en programas estatales, de grandes potencias, con el respaldo de científicos y laboratorios de poderosas corporaciones.

Innumerables experimentaciones fueron llevadas a cabo con seres humanos. Las más conocidas fueron realizadas en los campos de concentración nazi. Sin embargo, Gran Bretaña y EEUU tiene largo historial en hacer experimentos químicos y bacteriológicos con personas sin que ellas supieran o dieran su consentimiento para tales pruebas.

Con el fin de la Segunda Guerra, Estados Unidos, incluso, reclutó a científicos nazis, en la Operación denominada Paperclip, también conocida por Overcast, que eran especialistas en las llamadas armas maravillosas del Tercer Reich.

Uno de los más destacados era Eric Traub responsable de la sección de armamento biológico de Hitler. Este experto en patógenos virales, desde que llegó a EEUU trabajó para la Marina de este país (Naval Medical Research Institute, en Bethesda) y quedó en sus manos la investigación de las 40 cepas más virulentas del mundo. Eric Traub también prestó asesoría en Fort Detrick que está ubicado en la ciudad Frederick, en el estado de Maryland. Hasta 1969 fue el centro del programa de armas biológicas de EEUU, y hasta hoy es el blanco de distintas investigaciones y denuncias de manipulación de agentes infecciosos para fines bélicos.

Fort Detrick ha sido acusado formalmente de la propagación del dengue, en Nicaragua, en el año de 1985, por medio del esparcimiento del mosquito Aedes Aegypti (que además de dengue, es el transmisor de la chikungunya, zica y fiebre amarilla).

Años antes, el mismo mosquito Aedes Aegypti y otros vectores biológicos fueron utilizados contra Cuba.

En 1975, entró en vigor la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y el Almacenamiento de Armas Bacteriológicas (biológicas) y Toxínicas y sobre su Destrucción.

Aun así, pocos años después, el régimen del apartheid en Sudáfrica lanzó un programa secreto, llamado “Project Coast” que fue dirigido por el Dr. Wouter Basson (o Dr. Muerte), cuyo objetivo era desarrollar agentes biológicos y químicos que matarían o esterilizarían a la población negra y asesinarían enemigos políticos.

Entre los agentes desarrollados estaban los virus Marburg, Antrax y el Ébola. Se afirma que miles de personas murieron en esos experimentos.

El ex presidente Mandela fue uno de los intentos de asesinato del doctor Wouter Basson, que en 2002, tras una fianza simbólica, fue liberado de cualquier condena y, actualmente, trabaja de cardiólogo en Sudáfrica.

Basson afirma haber tenido contacto con agencias occidentales que proporcionaron “asistencia ideológica” al “Project Coast”, pese la expresión de preocupación de Washington de que el “Doctor Muerte” revelara las conexiones del “Project Coast” y el Pentágono.

Alerta en América Latina

En esta misma década, en que hubo secretas cooperaciones de agencias estadounidenses con el régimen del apartheid, fue instalado un laboratorio de investigación biomédica de la Marina de los EEUU, en Perú.

Actualmente, conocida como NAMRU-6 (Unidad de Investigación Médica Naval Seis).

Una de sus instalaciones está ubicada, nada menos que en la Amazonia Peruana, en las cercanías del Río Amazonas, en la ciudad de Iquitos, lo que debiera ponernos en alerta delante del grave riesgo de contaminación, difusión y proliferación de agentes infecciosos, aunque formalmente digan que están para identificar e intervenir contra enfermedades tropicales infecciosas.

Tras el largo historial, donde se contrastan discurso y práctica del gobierno estadounidense, queda la preocupación ante la manipulación de patógenos por instituciones militares foráneas y que estuvieron involucradas directamente en la elaboración de armas biológicas en diferentes períodos de la historia.

Todas las bases militares de EEUU, en Latinoamérica, hacen parte de una política de injerencia externa, y NAMRU-6 además de su carácter militar, desarrolla investigaciones bacteriológicas a servicio de un país que desde el principio demostró resistencia en aceptar la convención de la ONU que prohíbe las armas biológicas y que desde muchas décadas interviene con apoyo directo o logístico en la desestabilización de gobiernos democráticos en nuestro continente.

En Indonesia, también había sido instalada una NAMRU (2), pero este laboratorio militar fue cerrado posteriormente, tras el gobierno indonesio darse cuenta de sus controversiales actuaciones. Además de las denuncias de que el conocimiento de las medicinas elaboradas eran destinados a beneficio de transnacionales farmacéuticas que con esas enfermedades infecciosas adquirían voluptuosas ganancias, como fue con el laboratorio Gilead Science, del entonces Donald Rumsfeld, ex secretario de defensa de Bush, que patentó el fármaco Tamiflu, único utilizado para tratar el virus de la gripe, H1N1.

Puede ver el video en:

Fuente: https://kaosenlared.net/amazonia-en...

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El militarismo en Estados Unidos: Arraigo y proyección global

2 September, 2019 - 00:00

Desde hace más de un siglo, los gobiernos de Estados Unidos han seguido vanagloriándose de asumir “una responsabilidad global”. El Informe en 2001 de su “ministerio de guerra” (engañosamente denominado Departamento de Defensa) decía que la estrategia militar estadounidense “descansa en la capacidad de sus fuerzas para proyectar su poderío a todas partes del mundo”.

La política exterior arrogante y agresiva, y la generación de tensiones bélicas no es coyuntural ni depende en lo fundamental de quién habite la Casa Blanca. En la misma se relega la diplomacia y lo multilateral para enfocarse en la intimidación y la fuerza.

Se centra en una campaña de generación de terror, basada en una muy alta tecnología militar, operaciones encubiertas, aviones no tripulados, la externalización de las labores de combate con el empleo masivo de mercenarios y ejércitos subalternos, y el uso de alrededor de 800 bases e instalaciones militares en el exterior en más de 130 países, desde muchas de las cuales, unidades de Fuerzas Especiales de EE.UU. efectúan acciones ‘quirúrgicas' letales, cacerías humanas, operaciones sicológicas y de control de disturbios.

Se ha calculado que los fondos destinados por EE.UU. para financiar la llamada ‘guerra contra el terrorismo' desde septiembre de 2001 a 2018, se acercaba entonces a la modesta cifra de 6 billones (millones de millones). Paralelamente, estimados conservadores referidos a tales acciones bélicas [en el Medio Oriente, los Balkanes y el Norte de África] señalan entre seis y ocho millones de personas la cifra de muertos, dos tercios de ellos civiles.

Recursos desproporcionados para fines militares

El total de gastos para fines militares y de seguridad estarían alcanzando cada año más de un millón y medio de millones de dólares, representan casi un 60% del presupuesto anual del pais y son de hecho la principal causa del déficit federal.

La parte de ese presupuesto más mencionada es la asignada al Pentágono (contratos para la producción de armas y sostenimiento de las FF.AA., entre otros) – que sobrepasa los $730 mil millones, cada año; equivalentes a casi el 40% de los gastos militares del planeta. Estados Unidos es también el mayor vendedor internacional de armas. Durante la década de 2001-2010, las ganancias de la industria militar casi se cuadruplicaron.

Por otro lado, generalmente se dejan de tomar en cuenta enormes partidas para fines militares adscritos a los presupuestos de otros ministerios y entidades. Hay gastos de naturaleza militar del Dpto. de Seguridad de la Patria (Homeland Security); el Dpto. de Energía paga por las armas nucleares, al Dpto. de Estado se asigna buena parte del costo de los mercenarios y la asistencia militar al exterior; los gastos por las bases militares están manipulados u ocultos en los presupuestos de varios departamentos, mientras que otras dependencias asumen el pago a veteranos y jubilados, el costoso Programa Espacial, y otros.

Son reiteradas las informaciones acerca de la falta de control, el libertinaje y la corrupción respecto al manejo de los enormes presupuestos militares y al sistema de adquisiciones y contratos. Está en entredicho el rigor con que se administran tales recursos. Estudios revelan un fuerte debilitamiento en las capacidades de innovación tecnológica. Trascienden informaciones acerca de pagos varias veces sobre su valor de determinadas adquisiciones o suministros.

Existe una falta de correlato entre tales recursos respecto a una evidente perdida de ventajas en las capacidades militares y tecnológicas estadounidenses. Parte de ello tiene que ver con el contagio especulativo existente, con Wall Street y sus presiones sobre los ejecutivos para adoptar decisiones diseñadas para impresionar (y sacar ventajas de corto plazo) en los mercados financieros.

Junto a su naturaleza e ínfulas imperiales, y el haber extendido sus negocios y bases de sustentación por todo el planeta, el estado capitalista y los poderes dominantes en EE.UU. han generado –como apuntamos antes- un entramado político y socioeconómico interno que nutre y garantiza el permanente crecimiento del gasto militar como uno de los fundamentos de reciclaje del sistema, como elemento contra cíclico y fuente de inmensas ganancias para sus más poderosas corporaciones, con fuerte impacto en los bolsillos y en las mentes de millones de estadounidenses.

De ahí se deriva un importante factor para que políticos de ambos partidos, apoyen las políticas agresivas y defiendan a capa y espada los proyectos y contratos que benefician a sus distritos. Para viabilizar el contubernio, jerarcas de la industria son traídos como directivos en el Pentágono, y viceversa, militares de alto rango son integrados a los directorios de las corporaciones del sector.

Es poco probable que se produzca una disminución de las tensiones en el escenario internacional en el corto plazo. La política del gobierno estadounidense trabaja en sentido contrario. Enormes recursos destinados a esa economía de guerra se justifican precisamente a partir de esas tensiones, y de continuas y manipuladas alarmas sobre “situaciones de emergencia” y campañas mediáticas sobre supuestos enemigos malignos y “peligros a la seguridad nacional”. Ello es parte de la preparación de la opinión pública para el conflicto.

El trasfondo real es la decisión o pretensión de mantener una posición de liderazgo global basado en la fuerza militar.

La política que se despliega responde principalmente a intereses comerciales; a respaldar con su poderío militar el sistema de comercio internacional administrado por occidente; así como la búsqueda del control de recursos energéticos; la influencia e intereses del complejo-militar-industrial y otros; hasta razones y prioridades geopolíticas que no dejan en segundo plano la prioridad de calzar a toda costa la integridad del capitalismo como sistema global, más los intentos de intimidar y demostrar que mantienen su poderío.

Externalizacion y privatizacion de la labores de combate

Pese al respaldo cómplice de los grandes medios de difusión y del prolongado y notable reflujo de los movimientos contra la guerra, aun e n el contexto de una creciente militarización y dominio neoconservador de la política exterior, se han producido modificaciones respecto a las concepciones y presencia militar en el exterior. En ello han pesado los cambios geopolíticos así como en la opinión pública ante el evidente fracaso del despliegue de tropas y guerras permanentes en el Oriente Medio y su periferia .

Durante el gobierno de Obama - sin desconocer que se llevó a cabo un mayor involucramiento logístico en múltiples e interminables conflictos b é licos -, se terminó de concretar un giro de estrat e gia para reducir las bajas y los costos que implicaba el llamado “estilo” de guerra del gobierno Bush y que se concreta en un proceso de externalización y privatización de la labores de combate.

Actualmente predomina el criterio de limitar el despliegue de grandes contingentes de tropas regulares en zonas de conflicto, y en su lugar se enfatiza subcontratar empresas privadas de tropas mercenarias, la expansión del uso de fuerzas especiales y las transferencias (ventas) masivas de armamento a aliados y estados clientes como un sustituto de la acción militar directa.

Es a transferencia creciente de funciones logísticas y militares a contratistas privados y a tropas mercenarias, les permite evadir aún más el control público acerca de los costos, las bajas y el cumplimiento de las normas en la conducción de la guerra.

Con un mayor protagonismo, las Fuerzas de Operaciones Especiales (Special Operations Forces, SOF) - los Boinas Verdes del Ejército, los SEALs de la Marina, Delta Force y otras unidades altamente entrenadas (Rangers, Night Stalkers) - , han duplicado el número de integrantes hasta casi 70,000, su presupuesto se ha triplicado, y actualmente supera los US$17 mil millones al año. Estas fuerzas operan mayormente en secreto, y habitualmente sin supervisión e incluso sin conocimiento del Congreso.

Con un sistema de respaldo logístico y de inteligencia altamente sofisticado, la guerra mediante las fuerzas especiales le permite a EE.UU. proyectar pequeñas unidades letales y de asalto, diseñadas según el objetivo, hacia cualquier lugar en el planeta. En 2015, se desplegaron en 135 de las 196 naciones del mundo. Entre 2007-2014 triplicaron sus operaciones en América Latina.

Por su importancia y por ser menos conocido y deliberadamente ignorado por los medios, antes de concluir no detendremos en el relativamente reciente pero amplio despliegue militar estadounidense en una veintena de países de África, con acuerdos de cooperación en seguridad en muchos países de ese continente, que les proveen inmunidad y con acceso a sus aeropuertos internacionales y al reabastecimiento de combustibles, etc.

La importancia geopolítica de ese continente se ha incrementado. La puja por el petróleo y los recursos naturales, junto a propósitos diversos, se manifiesta en la exacerbación interesada de los conflictos étnicos y religiosos y de la inestabilidad de esos países.

Desde que su comando para Africa (AFRICOM) comenzó sus operaciones en 2008, el personal militar de EE.UU. se ha triplicado, y ha crecido de manera exponencial el número de misiones, programas y ejercicios, golpes aéreos, etc. pero su efecto ha sido inefectivo o contraproducente dado que los hechos violentos, la inestabilidad y el número de grupos armados locales se ha expandido notablemente.

Bien sea con la contrata masiva de mercenarios, el suministro y venta de armas a países satélites para suplir tareas bélicas sobre el terreno o con el despliegue “discreto” por todo el planeta de sus tropas especiales, la llamada “guerra al terrorismo” no muestra signos de ser detenida a pesar de su espectacular fracaso.

En octubre de 2016, el ex congresista demócrata progresista Dennis Kucinich expresó: “…Nuestros líderes no han aprendido nada de las experiencia en Vietnam, Afganistán, Irak y Libia… Nuestras relaciones internacionales están estructuradas sobre mentiras para promover cambio de regímenes, la fantasía de un mundo unipolar dominado por EE.UU., y para proveer un cheque en blanco para el estado de seguridad nacional”.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

Ver también:

El militarismo en Estados Unidos y su deber moral como nación “predestinada”

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La guerra perfecta

2 September, 2019 - 00:00

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La frágil masculinidad del siglo XXI

1 September, 2019 - 00:00

La frágil situación por la que atraviesa la masculinidad en el siglo XXI, no debe verse como una agresión al hombre, no es para nada una ofensa que nos haga dejar de ser hombres, pero sí es y debe ser, un grito urgente de atender para dejar de ser los hombres que hemos sido a lo largo de la historia.

Quienes soñamos con un mundo mejor, un “mundo donde quepan todos los mundos”, tenemos sin reparo en tiempo ni escusas, que replantearnos todo el sentido de la existencia humana, revisando la historia como ejercicio que proyecte los caminos venideros por los que habremos de andar para dar sentido y razón al eventual porvenir, los reclamos sociales de hoy tienen la misma fuerza del ayer, pero manifiestan significativas particularidades relegadas al fondo de los grandes manifiestos que guiaron la batallas acaecidas, uno de esos pendientes urgentes e impostergables a la luz del siglo XXI, es la revisión y el replanteamiento de la idea del hombre y su consecuente interpretación de la masculinidad. El feminismo a puesto las bases para que la mujer reclame su lugar en la historia y se apodere de él, pues las conquistas en la historia son todo menos paliativos derivados de la bondad o la merced del opresor, la voz del feminismo a logrado construir la fuerza más pujante en estos tiempos alrededor de la necesidad y el deseo de superar cada una de las estructuras déspotas que la han sojuzgado por siglos, los pasos que la mujer da para conquistar sus derechos plenos resquebrajan, cuarteadura por cuarteadura, las viejas paredes del sistema patriarcal sustentado en el seno mismo del capitalismo; la apuesta feminista es sin lugar a dudas anticapitalista por esencia.

En este contexto, de reclamos y reivindicaciones de los llamados grupos marginales por la igualdad y equidad, contra el racismo y la discriminación, por los derechos humanos y frente al despojo material y espiritual que sufrimos los seres humanos, el hombre, su idea y esencia, se ve cuestionado por el desarrollo de las demandas sociales, cada una de esas rajaduras en las paredes del patriarcado que genera el avance del movimiento feminista, es sin duda, una rasgadura en la vestidura tradicional del hombre y su masculinidad. Es un reclamo para el despertar consciente de la necesidad de aceptar la validez de esas demandas como una tarea que debemos asumir despojados del orgullo, el ego, la vanidad, la soberbia y cada uno de los rasgos que sustentan el supuesto poder del hombre, las reacciones violentas, despectivas y totalmente desquiciadas que miles de hombres asumen frente al feminismo, no es otra cosa que la manifestación del miedo generado por las inseguridades que subsisten en un sistema que se ha sostenido únicamente por la violencia, pues en el campo de las ideas, hace mucho tiempo que el patriarcado perdió la batalla y quedo demostrada su absurda existencia.

Hace algunos años, en la introducción de su célebre obra, El segundo sexo, Simone De Beauvoir, puso el dedo en la llaga, al referirse al hecho innegable de que el hombre, en la historia como en el presente, no ha tenido por principio que definirse a sí mismo para dar sentido a su existencia ante el colectivo social ni en la particularidad de la intimidad, esta situación sustentada por la idea de superioridad insertada como fundamento ideológico del patriarcado, el lugar del hombre se ha asumido como seguro y bien definido, en contra posición al lugar de la mujer, que por la opresión padecida, sí tiene en principio que definirse a sí misma como mujer para ser reconocida, una vieja injusticia compartida con otros grupos y sectores marginados como los pueblos originarios a quienes desde la conquista les fue negó su esencia cultural para ser redefinidos a partir de la mirada impuesta por el conquistador occidental. La propia Simone De Beauvoir, párrafos más adelante, vuelve a lanzar una importante llamada de atención cuando dice: “A un hombre no se le ocurriría la idea de escribir un libro sobre la singular situación que ocupan los varones en la Humanidad”. El tiempo de atender esta afirmación a llegado, seguir con el absurdo discurso que justifica la indiferencia como reafirmación sistémica y opresiva, únicamente acrecienta la violencia divisoria entre seres humanos, el replanteamiento de la idea del hombre y la masculinidad ha de ser un ejercicio expiatorio de aquello que nos ata al eterno condicionamiento del ser masculino representado por el macho, aquello que se ha creído y sostenido tiene que ser derribado y reconfigurado para desnaturalizar las formas opresivas ejercidas de manera consciente e inconsciente por el hombre sobre la mujer y también sobre otros hombres.

La frágil situación por la que atraviesa la masculinidad en el siglo XXI, no debe verse como una agresión al hombre, no es para nada una ofensa que nos haga dejar de ser hombres, pero sí es y debe ser, un grito urgente de atender para dejar de ser los hombres que hemos sido a lo largo de la historia, es decir, es para finalizar con el machismo, es aceptar nuestra responsabilidad en la reproducción del patriarcado y de la opresión violenta sobre la mujer, y por supuesto, debe ser la toma de conciencia de que para poder construir de verdad “un mundo donde quepan todos los mundos”, tenemos que reconstruirnos y reconstruir nuestras relaciones entre hombres y mujeres, replantearnos la idea misma de humanidad, trabajar en conjunto para ese otro mundo posible, emancipándonos de toda explotación, discriminación y desigualdad, en un mundo justo, democrático, anticapitalista y antipatriarcal.

* Cristóbal León Campos. Integrante del Colectivo Disyuntivas

Fuente: https://kaosenlared.net/la-fragil-m...

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