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Actualizado: hace 51 min 29 seg

"La gente sabe que esto ocurre, pero al verlo...": Dos noticias en busca de su poeta

2 June, 2019 - 00:00

Aquí van dos noticias de esas que suelen ser pasto de redes sociales. Tras leerlas consecutivamente, es de lamentar no tener a mano un Bertolt Brecht que las aune en una balada - Brecht pensaba que la tarea del poeta es unir hechos cotidianos aparentemente inconexos para despertar en quien lee o escucha la atención política irreversible hacia conexiones invisibles-. Mientras tanto, me conformo con reunirlas aquí en un solo bloque (Crates).

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Enlace: La gente vive la pobreza con vergüenza, en silencio y con tristeza

Juan Miguel del Castillo se metió al público del Festival de Málaga Cine Español en el bolsillo con su ópera prima, Techo y comida, una película que detalla la rutina de la pobreza, el día a día de una mujer y su hijo de ocho años poco antes de ser desahuciados.

Sin trabajo, sin dinero, sin familia ni amigos, Rocío soporta como puede la angustia de la miseria, pero no es capaz de superar la vergüenza que esta situación le produce. Protagonizada por Natalia de Molina (Mejor Actriz en Málaga), la película es, de una forma mucho más precisa, una crónica de la vergüenza.

Rodada en Jerez, tierra del director y guionista, 'Techo y comida' nació de la realidad de hace unos años, la misma que, desgraciadamente, se sigue viviendo hoy. En nuestro país, uno de cada cinco españoles vive por debajo del umbral de la pobreza. El número de desahucios no ha dejado de crecer desde 2007 (19.000 en los primeros seis meses de 2015/ desde 2013 hasta marzo de este año, los juzgados ordenaron 154.000 desalojos por orden judicial). Son los números de la miseria, trágicos, pero insuficientes para revelar la situación emocional de las personas que la padecen.

Uno de cada cinco españoles vive por debajo del umbral de la pobreza

Hace una semanas, la escritora Almudena Grandes, a propósito de su nuevo libro Los besos en el pan, decía que los españoles hemos perdido una batalla esencial, la de la dignidad. “La pobreza antes no era una realidad humillante. Había que luchar contra ella, sí, pero… éramos pobres dignos. Eso es lo que hemos perdido”.

Y esa nueva forma de vivir nuestra pobreza es justamente la que retrata Juan Miguel del Castillo en Techo y comida, una película honesta, tal vez demasiado evidente —es una obra que no trasciende—, pero, a la vista del Premio del Público en Málaga, sin duda es eficaz y por ello valiosa.

Su película muestra la vergüenza que siente esta mujer por no tener trabajo, ni dinero…

Es que es así. La gente vive la pobreza con vergüenza, en silencio y con tristeza. Yo tenía una vecina, una mujer que vivía con dos crías, en el piso de arriba y alguna vez me pedía leche y otras cosas. No imaginé que estaba en una situación tan mal y poco después me enteré por la televisión de que la habían desahuciado. Cuando estás tan mal, no lo puedes contar, no eres capaz.
¿Por qué ha querido hacer usted esta película?

Quería despertar conciencias dormidas. Con ‘Techo y comida' quiero aportar mi granito para que la sociedad cambie.

Pero, ¿lo que cuenta en la película, no lo sabe ya todo el mundo?

Sí, la gente sabe que esto ocurre, pero al verlo… Pocos se imaginan que para ducharte tengas que robar el champú y muchas otras cosas. Todos, al final, nos quedamos con lo que vemos en televisión, las manifestaciones, la policía, pero de puertas adentro nadie sabe nada. Y eso que en la película se muestra lo mínimo, porque los dramas que la gente vive de verdad son mayores.
Antes de rodar ¿conoció a mucha gente en esta situación?

Me puse en contacto con asociaciones y fui a los comedores sociales. He visto muchas cosas. Y, de verdad, los dramas de la realidad son mayores que los de la película.

¿Pensó que para sus propósitos la contención sería más poderosa que lo contrario?

Así es. La intención era contar lo mínimo y no caer en la lágrima fácil, porque el objetivo es que la historia llegue. El público que ha visto la película dice que es muy contundente, que funciona. También me agradecen la dignidad del personaje.
Eligió que el personaje fuera una mujer joven, madre soltera, ¿por qué?

Que fuera mujer me parecía más interesante, porque las mujeres lo tienen más difícil para salir adelante hoy en España. Así sensibiliza más y es más contundente el mensaje.

Ha dejado el final abierto, ¿qué cree usted que va a pasar con esta mujer?

Está claro que ella va a salir adelante, yo la veo con carácter y con valentía para salir adelante. Ese final es una manera de invitar al espectador a sentirse como ella.

Techo y comida es una película de la crisis, también de la crisis del cine, ¿ha sido difícil?

Me ha costado mucho. Es muy complicado sacar adelante una película en España. Nos encontramos con muchos intereses en contra porque no quieren que se de visibilidad al tema. Nos hemos encontrado barreras por todas partes. Nosotros hemos podido hacerla gracias a la productora Diversia Audiovisual. Espero que esto cambie, porque el cine es necesario. El arte es una herramienta muy buena para la crítica, muy potente para sensibilizar y concienciar a la gente y al estado. El cine puede aportar siempre algo, por pequeño que sea.

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Enlace: Una empleada de Iveco se sucida tras viralizarse en la empresa un vídeo sexual

Se llamaba Verónica. Tenía dos hijos de nueve meses y cuatro años. Y el pasado sábado se quitó la vida. No pudo soportar más la presión tras difundirse en un grupo de WhatsApp un vídeo sexual en el que aparecía ella sola.

La mujer, de 32 años, trabajaba de carretillera en la fábrica de camiones CNH Industrial situada en la Avenida de Aragón, en San Fernando de Henares, y que cuenta con 2.500 empleados. Durante la semana pasada comenzaron los rumores en los que existía un vídeo sexual de una compañera y fue, a lo largo de esa semana, cuando llegó a la mayoría de sus compañeros, hasta el punto de viralizarse.

En un principio se indicó que ella misma había mandado el vídeo por error a un grupo de WhatsApp. Sin embargo, la última versión de los hechos es que el vídeo lo compartió hace más de cinco años con una persona de la empresa con la que tuvo una relación sentimental. Ese noviazgo acabó y Verónica se casó y tuvo a sus dos niños. Ese ex amante se encaprichó hace poco con ella y quería de nuevo volver con Verónica. La mujer se negó y este hombre fue el que, según sospecha la empresa, la chantajeó con difundir el vídeo que le mandó hace tiempo, amenaza que llegó a cumplir.

El vídeo llegó al marido de la víctima, que sufrió una crisis de ansiedad. La mujer pidió perdón a su marido tras destaparse los hechos. Los propios compañeros de Verónica comentaban entre ellos, que debido a las presiones que la víctima estaba sufriendo por la difusión del vídeo acabaría abandonando el trabajo. El viernes, Verónica abandonó su puesto de trabajo antes de terminar su jornada laboral y, un día después, se ahorcó.

La mujer acudió a hablar de la situación a Recursos Humanos de la empresa, que le dijo que denunciase los hechos, pero ella no quiso dar ese paso.

Iveco ha señalado que tuvo conocimiento del caso el pasado jueves y que aplicó el protocolo que tiene para estos asuntos. Asegura que se puso a disposición de la empleada para que denunciase. También se le ofreció un cambio de puesto de trabajo o una baja. "Ella lo rechazó todo", señalan fuentes de la dirección de Iveco. Con todo, desde la empresa no tenían constancia de que la distribución del vídeo sexual hubiera sido masiva y apuntan a que creían que sólo se difundió en su entorno laboral más cercano.

La Policía Nacional está investigando los hechos como suicidio, después de que la mujer apareciese ahorcada en Alcalá. Sin embargo, desconocían la existencia del vídeo sexual. Si no hay ninguna denuncia de los hechos no se va a investigar el caso como un posible delito contra la intimidad por la difusión del vídeo.
El dolor de sus compañeros

El Comité de Empresa envió el lunes un comunicado para informar a todos los trabajadores de la situación y pedir un entorno de trabajo seguro, ya que entienden que en este caso "hay unas responsabilidades compartidas y tendrán que depurarse".

Tras conocer la noticia sus compañeros se han concentrado "a la hora del bocadillo" para manifestar su rechazo y dolor ante esta situación.

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Cárceles venezolanas, una historia escrita con sangre

2 June, 2019 - 00:00

Por RFI

Un nuevo episodio de violencia en cárceles de Venezuela dejó este viernes 29 presos muertos, denunció una ONG. El hecho ocurrió durante la intervención de las Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía nacional (FAES) para controlar un "intento de fuga masiva", en la localidad venezolana de Acarigua, en el estado Portuguesa (oeste), informaron las autoridades.

Según el secretario de Seguridad Ciudadana del estado Portuguesa, Oscar Valero, los reclusos recibieron a los agentes con "una lluvia de disparos", a la vez que detonaron tres granadas, andanadas que causaron heridas a 19 funcionarios policiales.

Un balance previo de la ONG Una Ventana a la Libertad, que defiende los derechos de presidiarios, daba cuenta de 25 reclusos fallecidos.

Carlos Nieto, director de esa ONG, declaró a la AFP que los comandos de las FAES irrumpieron para rescatar a visitantes que habían sido tomados como rehenes el jueves por el "pran" (líder de los presos), quien murió.

"Esta mañana enviaron al FAES y hubo un enfrentamiento. Los reclusos tenían armas, les dispararon a los policías", señaló el activista.

- Violencia crónica -

El Ministerio de Asuntos Penitenciarios no suele informar sobre estos incidentes, aduciendo que centros de detención preventiva como el de Acarigua no están a su cargo.

La violencia es moneda común en esos establecimientos, donde según el código penal los acusados no deberían pasar más de 48 horas.

Pero los cerca de 500 que existen en Venezuela albergan a unos 55.000 detenidos, cuando su capacidad es apenas para 8.000, de acuerdo con Una Ventana a la Libertad.

En la comisaría de Portuguesa, con capacidad para mantener detenidas temporalmente a 60 personas, había unos 500 reclusos, según un parte interno policial al que tuvo acceso la AFP.

Las cárceles venezolanas son de las más violentas de la región y también están hacinadas, lo que lleva al uso de las comisarías como prisiones improvisadas. El 28 de marzo de 2018, un total de 68 detenidos murieron en un incendio en unos calabozos policiales de la ciudad de Valencia (norte), en medio de un motín.

En agosto de 2017, una reyerta dejó 37 reclusos fallecidos en un centro de detención provisional en el estado Amazonas (sur), tras lo cual se denunció que algunos detenidos fueron ejecutados.

Se estima que más de 400 personas han sido asesinadas desde 2011 en las prisiones venezolanas, afectadas además por la corrupción y la falta de alimentos y atención médica, según organizaciones de derechos humanos.

- "¿Hasta cuándo?" -

Desde el jueves circulaba un video en redes sociales en el que se ve a un detenido, el señalado "pran" Wilfredo Ramos, con el rostro semicubierto, amenazando a dos mujeres.

"Es la vida de nosotros y de la visita que tenemos aquí; estamos apoderados de la visita", decía el hombre, blandiendo una pistola y lo que parecían dos granadas.

"No se me van a meter (a los calabozos), porque estoy dispuesto a morir. Aquí queremos la paz", advirtió, mientras una mujer suplicaba ayuda.

Nieto indicó que los internos exigían "ingreso de comida y traslado a prisiones" regulares, al tiempo que denunciaban "abusos" de los policías a cargo de su custodia.

Los centros de detención provisional "no son espacios aptos para tener reclusos por más de 48 horas. A quien le corresponde velar por los presos es al Ministerio, pero no asume las funciones que le corresponden", afirmó el activista.

La situación, añade, es "caótica" en todo el sistema penitenciario, lo que propicia que pandillas asuman el control de algunas cárceles.

"¿Hasta cuándo van a seguir muriendo los presos en Venezuela que están bajo responsabilidad del Estado?", cuestionó Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones, al denunciar el caso como una "masacre".

Las FAES -un cuerpo élite de la policía- son acusadas de múltiples violaciones de derechos humanos en su lucha contra la delincuencia, incluidas supuestas ejecuciones.

-Historial carcelario dantesco-

Principales incidentes registrados en centros de reclusión venezolanos desde 2011, que según cifras del gobierno y organizaciones de derechos humanos se han saldado con más de 400 fallecidos.

Un plan para pacificar los penales y adecuarlos a estándares internacionales fue lanzado ese año.

2019

24 de mayo: 29 reclusos murieron en un motín en calabozos policiales de la localidad de Acarigua, según el secretario de Seguridad Ciudadana del estado Portuguesa (oeste), Oscar Valero.

De acuerdo con el funcionario, la intervención de Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía Nacional (FAES) para controlar un "intento de fuga masiva" desató un enfrentamiento a tiros y con granadas que dejó, además, 19 uniformados heridos.

2018

28 de marzo: 68 muertos dejó un incendio en la comandancia de policía de Carabobo (norte), según la Fiscalía, una de las peores tragedias carcelarias de los últimos años en el país.

El Ministerio Público no precisó cómo se originaron las llamas, pero la ONG Una Ventana a la Libertad, defensora de los derechos de los presidiarios, denunció que se produjeron durante un motín tras un intento de fuga.

2017

- Marzo: los restos de 15 personas fueron hallados en una fosa común en la Penitenciaría General, en San Juan de los Morros (centro), tras ser clausurada.

Abril: un choque entre bandas rivales dejó 12 muertos y 11 heridos en la cárcel de Puente Ayala, en Barcelona (este).

Junio: nueve muertos dejó un intento de fuga en un calabozo en Cumaná (este).

Agosto: una requisa de funcionarios del ministerio de Interior desató un enfrentamiento que dejó al menos 37 presos muertos y 17 funcionarios heridos en el Centro de Detención Judicial de Amazonas (sur).

2016

Marzo: Cinco presidiarios murieron y 57 sufrieron heridas tras tomar como rehén al director del Centro Penitenciario Fénix, en Lara (oeste).

2015

Agosto: 16 muertos y 17 heridos dejó un incendio en el penal de Tocuyito, Carabobo.

2014

Noviembre: 21 reclusos murieron y 145 resultaron intoxicados tras beber un cóctel de alcohol y medicamentos en protesta por las condiciones de reclusión en la cárcel de Uribana, en Lara.

2013

Enero: 60 reclusos fallecieron y unos 150 resultaron heridos en un motín en Uribana.

Septiembre: 16 presos murieron tras un enfrentamiento en la cárcel de Maracaibo (noroeste).

2012

Enero: enfrentamientos en dos cárceles de Táchira (oeste) se saldaron con la muerte de 10 internos.

Marzo: una riña en la cárcel de La Pica, estado Monagas (este), dejó diez muertos y nueve heridos.

Julio: 28 prisioneros fallecieron y 17 resultaron heridos en el Centro Penitenciario de la Región Andina, estado Mérida (oeste), en un conflicto que duró tres semanas.

Agosto: 20 reos murieron tras un enfrentamiento entre bandas en la cárcel de Yare I, en las cercanías de Caracas.

2011

Junio/julio: 30 internos y tres militares murieron durante un motín de un mes en la cárcel El Rodeo, a las afueras de Caracas.

Noviembre: ocho presos muertos dejó el secuestro de cuatro policías por varios días en el Cuartel de Prisiones del estado Táchira.

Con la AFP

Fuente: http://es.rfi.fr/americas/20190525-...

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Abecedario de Élisée Reclus

1 June, 2019 - 00:00

Geógrafo, a la vez comunista y anarquista, feminista y vegetariano. Jacques Élisée Reclus, adversario de la “funesta institución” que fue la esclavitud en Estados Unidos, hizo suyas, a menudo en contra de su tiempo, la mayor parte de las luchas por la emancipación.

Revue Ballast
Traducción: Eduardo Pérez

El pensamiento de Élisée Reclus no ha dejado de movilizarnos: geógrafo prolífico, a la vez comunista y anarquista, feminista y vegetariano, este adversario de la “funesta institución” que fue la esclavitud en Estados Unidos hizo suyas, a menudo en contra de su tiempo, la mayor parte de las luchas por la emancipación. Eso le supuso dos exilios: el primero, después del golpe de Estado de Louis Napoléon Bonaparte; el segundo, tras su participación en las filas de la Comuna. Cercano a Bakunin, este último decía de él y de su hermano mayor, Élie, que eran “los hombres más modestos, los más desinteresados, los más puros, los más religiosamente devotos de sus principios” que encontró durante toda su vida. Entremos, con algunas de sus letras, en este hombre para quien la victoria del capital implicaría que la humanidad “dejara de vivir”.

Alcantarilla: “En nuestros países de la Europa civilizada, donde el hombre interviene por todas partes para modificar la naturaleza a su gusto, el arroyo cesa de ser libre y se convierte en cosa de los habitantes de sus riberas. Lo utilizan, según les conviene, para regar las tierras o para moler el trigo. Pero, frecuentemente, no saben utilizarlo con inteligencia y lo aprisionan entre murallas mal construidas que la corriente derriba; conducen el agua hacia hondonadas donde se estaciona en charcas pestilentes; las llenan de basura que debiera servir de abono a sus campos y transforman el alegre arroyo en una alcantarilla inmunda”. (El arroyo, 1869).

Animales: “Si debiéramos realizar la felicidad de todos aquellos con figura humana y destinar a la muerte a todos nuestros semejantes con hocico y no más diferentes de nosotros que por un ángulo facial menos abierto, ciertamente no habríamos realizado nuestro ideal. Por mi parte, yo abrazo también a los animales en mi afecto de solidaridad socialista. […] no comprendo la muerte de un animal o de un hombre […]”. (Carta a Richard Heath, 28 de julio de 1884).

Belleza: “Vivimos en el siglo de los ingenieros y los soldados, para quienes todo debe trazarse en línea recta. ¡Alineación!, tal es la palabra de orden de esos pobres de espíritu que solo ven la belleza en la simetría, y la vida en la rigidez de la muerte”. (Evolución, revolución y anarquismo, 1902).

Comuna: “Asociaos con los compañeros cuyas tierras están amenazadas con las vuestras por el usurero, los grandes especuladores agrícolas y los aficionados a las grandes cacerías, cuya tendencia es convertir en bosques todos los campos roturados; olvidad las pequeñas rivalidades entre vecinos y agrupaos en comunidades en las que todos los intereses sean solidarios y cada puñado de tierra tenga como defensores a todos los miembros. Cien, mil o diez mil seréis bastante fuertes para luchar con el señor terrateniente; sin embargo, no seréis bastante fuertes contra un ejército. Asociaos, pues, por comunidades, y que la más débil disponga de la fuerza de todas. Más aún: haced un llamamiento a los que no poseen nada, desheredados de las ciudades, a quienes tal vez os hayan enseñado a odiar y que debéis amar, porque ellos ayudarán a conservar vuestras tierras y a reconquistar las que os han quitado. Con ellos podréis atacar y destruir todas las murallas y cercos que limitan las propiedades de los grandes señores de la tierra; con ellos podréis fundar la gran comunidad de los hombres libres, en la que se trabajará con concierto para vivificar el suelo, embellecerlo y vivir felices sobre esta buena tierra que nos da el pan”. (A mi hermano el campesino, 1893).

Cuatro: “Tal como la practicamos hoy, la domesticación atestigua también en muchos aspectos una verdadera regresión moral porque, lejos de mejorar a los animales, les hemos deteriorado, degradado, corrompido. Hemos podido, es verdad, mediante la elección de los sujetos, aumentar en el animal tal o cual cualidad de fuerza, de olfato, de velocidad, pero en nuestro papel de carniceros, hemos tenido la preocupación primordial de aumentar las masas de carne y grasa que andan a cuatro patas, de darnos almacenes de carne ambulante que se mueven con pesar desde el estiércol al matadero. ¿Podemos decir que el cerdo vale más que el jabalí o la asustadiza oveja más que el intrépido muflón?” (“La gran familia”, Le Magazine International, 1897).

Decadencia: “Existe una causa mayor, la causa de las causas, que resume la historia de la decadencia. Es la constitución social de forma que una parte de la humanidad sea dueña de la otra parte; es el acaparamiento de la tierra, de los capitales, del poder, de la instrucción y de los honores para unos cuantos solamente o para una clase aristocrática”. (Evolución, revolución y anarquismo, 1902).

Esfuerzo: “Finalmente contamos con un tercer vínculo, el que los estudiantes y los oyentes establecerán entre nosotros por su amor a la verdad, por su alto espíritu de estudio sincero y desinteresado. Elevarnos y mantenernos muy alto por su llamamiento constante que tienen el derecho de hacer a nuestro esfuerzo, porque les debemos una educación, si no siempre nueva, al menos incesantemente renovada por la dura investigación y la reflexión profunda”. (“La felicidad a la que la ciencia nos invita”, El gozo de aprender, Élisée Reclus y Piotr Kropotkin, 1895).

Hacha: “Como el cazador persiguiendo su presa, como el soldado dedicado a matar a sus semejantes, el cortador de árboles enloquece en su obra de destrucción porque siente tener ante sí a un ser vivo. El tronco gime por la mordedura del acero, y su lamento se repite de árbol en árbol por todo el bosque, como si participaran de su dolor y comprendieran que el hacha se volverá contra ellos también”. (El arroyo, 1869).

Huelga: “Un hecho capital domina toda la civilización moderna, el hecho de que la propiedad de uno solo puede aumentar indefinidamente, e incluso, en virtud del consentimiento casi universal, abarcar el mundo entero. El poder de los reyes y emperadores está limitado, el de la riqueza no. El dólar es el señor de los señores: es por su virtud, antes que por cualquier otro motivo, que los hombres son repartidos de forma diversa sobre la faz de la Tierra, distribuidos aquí y allá en las ciudades y campiñas, en los campos, los talleres y las fábricas, que son llevados y maltratados de trabajo en trabajo, de huelga en huelga”. (El hombre y la tierra, 1905).

Ingenieros: “Al resto, ¿no es así que actuamos hacia la naturaleza entera? Soltad una jauría de ingenieros en un valle encantador, en medio de praderas y árboles, en las orillas de algún bonito río, ¡y pronto veréis lo que habrán hecho! Habrán puesto todo su cuidado en hacer su obra personal tan evidente como sea posible y en ocultar la naturaleza debajo de sus montones de piedras y de carbón; del mismo modo estarán orgullosos de ver el humo de sus locomotoras entrecruzarse en el cielo en una sucia red de bandas amarillentas o negras”. (“A propósito del vegetarianismo”, La Réforme alimentaire, volumen V, n.º 3, 1901).

Justicia: “Una de dos: o bien la justicia es el ideal humano y, en este caso, la reivindicamos para todos; o bien sólo la fuerza gobierna las sociedades y, en este caso, usaremos la fuerza contra nuestros enemigos. O la libertad de los iguales, o la ley del talión. (Por qué somos anarquistas, 1889).

Mujer: “Es sobre todo dentro de la familia, es en sus relaciones diarias con los suyos, cuando mejor podemos juzgar al hombre; si respeta totalmente la libertad de su mujer, si los derechos, la dignidad de sus hijos e hijas le son tan preciosos como los suyos, entonces la prueba está hecha: es digno de entrar en una asamblea de ciudadanos libres; si no, él es aún esclavo, ya que es tirano”. (El hombre y la tierra, 1905).

Moral: “Así, pues, el hombre que quiere desenvolverse y ser moral debe hacer absolutamente lo contrario de cuanto le recomiendan la Iglesia y el Estado: es preciso pensar, hablar y obrar libremente. Estas condiciones son indispensables para todo progreso”. (Evolución, revolución y anarquismo, 1902).

Negación: “Entrad en una escuela superior: el profesor habla allí de Descartes y nos cuenta cómo el gran filósofo comenzó haciendo tabla rasa de todos los prejuicios, de todos los estereotipos, de todos los sistemas anteriores. Le alaba mucho por haber tenido este vigor intelectual; nos dice que desde el momento en que fue pronunciada la audaz palabra de negación absoluta, el pensamiento humano se emancipó; ¡pero este mismo profesor no tiene más que exclamaciones de horror para todos aquellos que se pudieran atrever a imitar a su héroe!” (La evolución legal y la anarquía, 1878).

Obra: “Contra el tigre le es posible a la víctima alguna defensa; contra los libros de banca, ninguna; sus fallos no admiten apelación; los hombres y los pueblos mueren aplastados por el peso de esos archivos cuyas páginas silenciosas nos relatan con cifras la obra inhumana que ellos representan. Si el capital debiera prevalecer, sería tiempo de llorar por nuestra edad de oro, podríamos entonces mirar atrás y ver, como una luz que se apaga, todo lo que la tierra tuvo de dulce y de bueno, el amor, la alegría, la esperanza. La humanidad habría dejado de vivir” (La evolución, la revolución y el anarquismo, 1902).

Ojos: “[…] en estos casos han de vencerse las dificultades por ‘golpes de Estado': los soberanos, los poderosos, se lamentan de que ‘la legalidad los mata' y se salen de ella bravamente para ‘entrar en el derecho'. El éxito legitima sus actos a los ojos de la historia; el fracaso los coloca entre los facinerosos”. (La evolución, la revolución y el anarquismo, 1902).

Quepis: “[…] el espíritu de cuerpo, entre gentes que salen de la misma escuela con diploma, convierte a los ‘camaradas', por honestos que sean, en otros tantos conspiradores inconscientes, unidos para su bienestar particular y contra el bien público, y convertidos en hombres de rapiña que saquearán a cualquiera para repartirse la presa. Ved si no a los futuros funcionarios en el colegio, con el quepis numerado, o en algunas universidades con gorras verdes o blancas: quizás no hayan jurado al ponerse el uniforme como en el ejército y la magistratura; pero no obstante obran como éstos, según el espíritu de casta, resueltos siempre a tomar la mejor parte”. (Evolución, revolución y anarquismo, 1902).

Revolución: “[…] la evolución y la revolución son dos actos sucesivos de un mismo fenómeno; la evolución precede a la revolución, y ésta a una nueva evolución, causa de revoluciones futuras”. (Evolución, revolución y anarquismo, 1902).

Solidaridad: “Ver de un lado la multitud de desgraciados hambrientos y del otro unos cuantos privilegiados comiendo según su apetito y vistiendo según su capricho y hacer creer ingenuamente que no puede ser otra cosa, tal es la misión de la moderna economía política. Es cierto que en tiempo de abundancia sería posible ‘coger del montón' y que en momentos de escasez todo el mundo podría racionarse de común acuerdo, pero tal modo de obrar supone una sociedad estrechamente unida por los lazos fraternales de la solidaridad”. (Evolución, revolución y anarquismo, 1902).

Tierra: “Allí donde el suelo se ha deteriorado, allí donde toda poesía ha desaparecido del paisaje, las imaginaciones se apagan, los espíritus se empobrecen, la rutina y el servilismo se apoderan de las almas y las disponen al sopor y a la muerte. Entre las causas que en la historia de la humanidad ya han hecho desaparecer tantas civilizaciones sucesivas, habría que contar en primera línea con la brutal violencia con la que la mayoría de las naciones trataban a la madre tierra. Talaban los bosques, dejaban empobrecerse los manantiales y desbordarse los ríos, deterioraban los entornos, rodeaban las ciudades de zonas pantanosas y pestilentes; después, cuando la naturaleza, por ellos profanada, se les volvía hostil, la odiaban y, sin poder renovarse como el salvaje en la vida de los bosques, se dejaban cada vez más embrutecer por el despotismo de los sacerdotes y reyes”. (“Del sentimiento de la naturaleza en las sociedades modernas”, La Revue des deux Mondes, 63, 15 de mayo de 1866).

Trabajo: “El trabajo es indispensable para quien desea gozar del reposo, lo mismo que el recreo cotidiano es necesario al obrero para renovar sus fuerzas. No habrá tranquilidad en el mundo, ni equilibrio estable en la sociedad, mientras los hombres, condenados en número infinito a la miseria, no tengan todos, después de la diaria tarea, un momento de descanso para regenerar el vigor y mantenerse así con la dignidad de seres libres y pensantes”. (El arroyo, 1869)

Utilidad: “El sabio tiene una inmensa utilidad como minero; extrae los materiales, pero no es él quien los emplea: es al pueblo, al conjunto de hombres asociados, a quien corresponde la tarea de construir el edificio”. (Evolución, revolución y anarquismo, 1902).

Vagón: “[…] es fuera de las escuelas donde más nos instruimos; en la calle, en el taller, en los barracones de la feria, en el teatro, en el vagón del ferrocarril, a bordo de los barcos, contemplando los paisajes nunca vistos, visitando las ciudades extranjeras” (Evolución, revolución y anarquismo, 1902).

Veneno: “Vea lo que los budistas han hecho de Buda, lo que los cristianos han hecho de Cristo, suponiendo que uno y otro hayan vivido, lo que importa poco además, porque uno y otro no son para nosotros más que ‘voces'. De sus palabras, tan esencialmente humanas, con las que se mezclaban por lo tanto errores y debilidades, los sacerdotes han hecho palabras divinas, indiscutibles, e interpretándolas a su conveniencia, las han utilizado para imponer al rebaño de los hombres sus propios errores y sus delirios. No obstante, la traición de Buda por los budistas, de Cristo por los cristianos, no nos impide retomar los documentos primitivos de su historia y yo me guardaría bien de descuidar por ejemplo todo lo que encuentro de humano y de verdadero en los Evangelios. Pero, cuando me los dan como una obra divina o de no sé cuál ‘divinidad' o ‘santidad' concreta, ya no los quiero. Atribuir lo que sea de infalible a una obra cualquiera, Evangelios o Palabras de un creyente o Cantos de la Comuna, no lo quiero, protesto. Es de ahí de dónde nos vendrá el veneno”. (Carta a Richard Heath, 28 de julio de 1884).

Votar: “Votar es abdicar; nombrar uno o varios amos por un periodo corto o largo, es renunciar a su propia soberanía. Que se vuelva monarca absoluto, príncipe constitucional o simplemente mandatario dotado de una pequeña parte de realeza, el candidato que ustedes llevan al trono o a la silla será su superior. Ustedes nombran a hombres que están más allá de las leyes, puesto que ellos se encargan de redactarlas y su misión es hacerles obedecer a ustedes”. (Carta a Jean Grave, Le Révolté, 1885).

XIV: “Cada soberano tiene su camarilla, sin contar sus ministros, delegados, consejeros de
Estado, cada uno de los cuales es un virrey; luego éste se ve contenido, ligado por los que lo precedieron, considerandos, protocolos, convenciones, compromisos y otras muchas cosas que
constituyen una ciencia con problemas infinitos: el más insolente Luis XIV se siente cogido en la red de miles de hilos diferentes y le es muy difícil salirse de ella. Todas esas convenciones en las cuales el amo se ha encerrado fastuosamente le producen cierto disgusto y disminuyen sus fuerzas reaccionarias”. (Evolución, revolución y anarquismo, 1902).

revue ballard
Texto original en francés publicado en Revue Ballast.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/anarq...

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Cómo apoyó LA CIA a los yihadistas en Siria

1 June, 2019 - 00:00

Un pormenorizado trabajo publicado el 17 de abril en el portal GlobalGeoNews con la firma del periodista francés Maxime Chaix, autor del libro “La Guerra en la Sombra en Siria” aporta importante información acerca de los orígenes de la sorpresiva vinculación protagónica de Estados Unidos en la guerra anti-Assad en Siria. “Timber Sycamore” es el nombre en clave de una operación encubierta autorizada oficialmente por el entonces Presidente estadounidense Barack Obama en junio de 2013 para entrenar y equipar los rebeldes contra su homólogo sirio. Pero en realidad ese “apoyo” comenzó en octubre de 2011, cuando la CIA estaba operando a través del MI6 (el servicio de inteligencia exterior británico) para evitar tener que notificar al Congreso que estaba armando a los rebeldes en Siria. Originalmente, la CIA y el MI6 establecieron una red de suministro de armas a los rebeldes en Siria desde Libia, un plan en el que participaron los servicios de inteligencia saudíes, qataríes y turcos.

En la primavera de 2012, Obama firmó de mala gana una orden ejecutiva de alto secreto, que autorizó a la CIA a proporcionar "apoyo no letal" a los rebeldes en Siria. En concreto, lo que hizo la CIA fue vincular a sus aliados de Qatar y Arabia Saudí con una serie de fabricantes de armas de los Balcanes (Bulgaria, Rumanía, Serbia, Croacia, etc.). Con el apoyo de la OTAN, que controla las exportaciones de armas de los Balcanes a través de la EUFOR, los servicios secretos de Qatar y Arabia Saudí empezaron a comprar armas y municiones de estos países para equipar ilegalmente a los rebeldes sirios. En octubre de 2012, el New York Times reveló que este vasto tráfico de armas patrocinado por la CIA iba a apoyar principalmente a grupos yihadistas en Siria, mientras que las exportaciones de armas por vía aérea iban en aumento, con la inyección de armas en territorio sirio desde "teatros de operaciones" en Turquía y Jordania, a través de la FSA ("Ejército Libre de Siria") y de traficantes de armas locales. Finalmente, resultó que estos "quirófanos" fueron improvisados por quince servicios de inteligencia occidentales y de Oriente Medio, entre ellos la DGSE y el MI6, aunque todavía no se sabe exactamente qué papel desempeñaban estas agencias en esta guerra secreta.

Lo que está claro es que decenas de miles de toneladas de armas y millones de cartuchos de municiones fueron introducidos en el escenario de guerra sirio por esta operación. También se ha comprobado que estos armamentos fueron destinados en su mayoría a equipar a los grupos yihadistas, incluyendo a la milicia terrorista que se proclamó a sí misma "Estado Islámico" en junio de 2014.

Finalmente, Donald Trump decidió eliminar esta operación a principios del verano de 2017. Este fue un gran revés para la CIA, ya que el Presidente de los Estados Unidos pronosticaba una derrota de Estados Unidos y sus aliados rusos, iraníes y libaneses en la guerra contra Siria. El papel coordinador de la Agencia fue confirmado en junio de 2018 por Ben Rhodes, asesor principal de Obama de 2009 a 2017 quien argumentó que la inclusión de al-Nusra en el listado de organizaciones terroristas del Departamento de Estado en diciembre de 2012 fue un movimiento "esquizofrénico", ya que era obvio que la milicia yihadista era una "parte importante" de la oposición anti-Assad.

Según el periodista Mehdi Hasan la CIA había desempeñado un papel de coordinación en este vasto comercio de armas y la participación de Estados Unidos en esta guerra en la sombra había sido mucho mayor de lo que se pensaba. Según el Washington Post, ésta fue una de las mayores operaciones encubiertas" de la CIA en su historia. En enero de 2016, el New York Times lo confirmó, señalando que las maniobras de la CIA para derrocar a Assad formaban parte de una campaña multinacional que incluía miles de millones de petrodólares de los estados del Golfo, invertidos principalmente por Arabia Saudita. Esta guerra secreta marcó el comienzo, entre 2011 y 2017, de una estrecha cooperación entre los servicios secretos occidentales y sus homólogos turcos y del Cercano Oriente.

Así, muchos expertos y periodistas cometían el error de analizar las operaciones de las distintas potencias de Oriente Medio de forma aislada de las de los gobiernos occidentales. Por el contrario, como admitió el ex primer ministro de Qatar en 2017, se trataba de una operación conjunta y coordinada en la que participaban todos esos servicios de inteligencia. Debido al número récord de financiadores públicos y privados que apoyan esta campaña, y a las decenas de miles de muyahidines anti-Assad que fueron ayudados directa o indirectamente por la CIA y sus aliados, creo que esta podría ser la operación clandestina más masiva en la historia de la Agencia. Sin embargo, no se he podido determinar eso con certeza debido al secretismo de esta guerra en la sombra, que impide el acceso a los archivos y limita severamente la cantidad de filtraciones a la prensa.

http://manuelyepe.wordpress.com/

Tomado de Rebelión

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Cartel de la marcha a Bardenas

31 May, 2019 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

La XXXII Marcha al polígono de tiro de las Bardenas o cómo mantener vivo un clásico del movimiento antimilitarista

31 May, 2019 - 00:00

Miguel M. Ariztegi

La Asamblea Antipolígono ha convocado para este domingo, 2 de junio, la XXXII Marcha al polígono de tiro de las Bardenas para reivindicar un año más el desmantelamiento de la única instalación militar donde se producen bombardeos con fuego real en Europa.

Milagros Rubio, una de las portavoces y de las caras más conocidas del movimiento, reconoce las “dificultades” a las que se enfrentan. Llevan más de tres décadas tratando de aunar voluntades por el desmantelamiento de las instalaciones militares, sin éxito. Inaugurado el 9 de junio de 1951 –“en plena dictadura franquista”, indican los convocantes-, el polígono de tiro ha sido rechazado con la boca pequeña por intereses económicos, pues el Ejército riega de millones a las poblaciones de alrededor del parque, los llamados entes congozantes, que componen la Junta de Bardenas. Son 22 entidades: 19 localidades, dos valles pirenaicos navarros y un monasterio, el de la Oliva, cuya media docena de monjes se reparten los dineros en igualdad de condiciones con, por ejemplo, los 35.000 habitantes de Tudela.

La última renovación del canon de uso entre la Junta de Bardenas y el Ministerio de Defensa fue en 2008 y por 20 años: cobraron 7 millones de euros anuales los 10 primeros -hasta 2018- y 14 millones los diez siguientes, hasta 2028.

El domingo, el acto comenzará con una concentración, a las 11.30 horas, en Los Aguilares, para emprender, a mediodía, una caminata de aproximadamente cuatro kilómetros hasta las inmediaciones del polígono de tiro, donde se leerá un comunicado. También se recordará a Gladys de Estal, cuando se cumple el 40 aniversario de su muerte por un disparo de la Guardia Civil.

La Asamblea Antipolígono ha hecho un llamamiento a las personas, colectivos, formaciones políticas y sindicatos "que aspiran a un mundo más humano y apuestan por una resolución dialogada y pacífica de los conflictos nacionales e internacionales", a apoyar esta convocatoria.

Entre las adhesiones a esta edición se encuentran formaciones políticas navarras como Geroa Bai, Podemos, Izquierda-Ezkerra y Equo, además de otras como Barcelona en Comú o Chunta Aragonesista. También se han sumado agrupaciones locales de diversas localidades de Navarra, los sindicatos CCOO, EHNE, ELA, ESK, Solidari, Steilas y Osta; y colectivos como Greenpeace, SEO/Birdlife o Iruñea Ciudad de Acogida.

En un comunicado, la Asamblea Antipolígono ha criticado que la instalación militar de las Bardenas "se puso en pie en plena dictadura franquista" pero, tras la llegada de la democracia, "no se cuestionó su existencia desde los diversos gobiernos que han venido ejerciendo hasta nuestros días".

"En la actualidad, el polígono de tiro se ubica como un agujero negro dentro de un Parque Natural, en medio de una Reserva Mundial de la Biosfera, e impide que Bardenas sea declarado Parque Nacional", han lamentado.

Asimismo, desde el colectivo han afirmado que el gasto militar en 2018 ha sido "el más elevado desde el final de la Guerra Fría" y han rechazado que "como resultado de esta carrera armamentística y política militarista, las guerras siguen extendiéndose por toda la geografía del planeta".

A los motivos medioambientales y antimilitaristas, la Asamblea Antipolígono suma los de seguridad: "Para las personas que habitamos en el entorno del polígono de tiro, como consecuencia de los cada vez más intensos y persistente bombardeos con fuego real que experimentan", y ha afirmado que "han sido numerosos los accidentes que han provocado a lo largo de tantos años".

“Sabemos que está difícil, pero estamos muy satisfechos de nuestra labor, de haber mantenido la movilización durante estos 32 años”, apunta Milagros Rubio. “No nos van a hacer caso, pero por lo menos se cuestiona la existencia del polígono, y eso es importante”, sentencia.

El Diario

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Ordenan investigar por “posible delito de tortura” a policías del CIE de Madrid

31 May, 2019 - 00:00

La Jueza de control del CIE de Aluche ordena investigar hechos que podrían ser constitutivos de delito de tortura. Las pesquisas se centran en la actuación de policías del centro el pasado 18 de abril, cuando un grupo de internos fue cacheado en el patio bajo una intensa lluvia.

Pablo 'Pampa' Sainz

La titular del Juzgado en lo penal nº 19 que cumple funciones de control del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche, Inmaculada Iglesias Sánchez, ha ordenado investigar unos hechos sucedidos el pasado 18 de abril y denunciados por un grupo de 69 internos, por entender —tras el visionado de las cámaras de seguridad del Centro— que la actuación policial puede ser constitutiva “de delito de tortura”.

“Se ha incumplido el deber legal de velar por el respeto a la integridad física y salud de las personas internas, sin que puedan en ningún caso ser sometidos a tratos degradantes o vejatorios y a que sea preservada su dignidad e integridad”, afirma la magistrada, y agrega que el día de los hechos denunciados “se han adoptado medidas de seguridad desproporcionadas, con violación al respeto a la dignidad y demás derechos fundamentales de las personas internas, que por imperativo legal no deben tener más limitaciones que las derivadas de su situación de internamiento”.

El contundente auto, de fecha 27 de mayo, se pronuncia respecto una serie de quejas presentadas por las organizaciones acreditadas en el CIE y “por un número elevadísimo de internos (69 identificados y otros muchos que rubrican el escrito)”, aunque se centra especialmente en los hechos sucedidos en la mañana del jueves 18 de abril, cuando varios internos fueron sacados al patio por un grupo de policías antidisturbios en momentos de una intensa lluvia.

“Queremos poner en conocimiento que hoy día 18 de abril de 2019 a las 12:30hs, la policía del CIE de Madrid nos ha sacado al patio en una lluvia muy fuerte y nos ha obligado a poner la cabeza contra la pared para un cacheo inesperado en unas condiciones inhumanas, habiendo gente mayor y enferma. Tratándonos de manera ‘racista' y despreciable, obligándonos a pasar por un pantano de agua ocasionado por la fuerte lluvia que se presentaba en el momento”, dice el manuscrito firmado por los denunciantes, quienes alegan que han sido víctimas de acoso policial al recibir insultos del tipo: “vais a ir a tu puto país”, “moro de mierda”, “negros de mierda” o “vais a pudrirte en la puta cárcel”. “Estamos en constante preocupación con la guardia puesto que no sabemos cuándo van a atacarnos sin nosotros poder hacer nada”, aseguran.

A partir de estos hechos la jueza dio audiencia a varios internos que ratificaron su denuncia en sede judicial, requirió los informes respectivos al director del CIE, Antonio Montes Rodríguez, y copias de las cámaras de seguridad. Además de hacer dos visitas al Centro para investigar los hechos denunciados.

“Tras el visionado de los DVD remitidos se comprueba la existencia de indicios de comisión de delito por agentes de la Policía”, afirma la magistrada, y agrega que “han podido someterles a este tipo de trato degradantes poniendo en peligro su salud, violando su honor y dignidad”.

“Se lleva a cabo un cacheo de los internos en el patio un día de lluvia, apreciándose en las grabaciones unos charcos enormes de agua y si bien es cierto que la mayor parte del patio está techada, se observa a los internos en determinados momentos de la intervención policial, bajo la lluvia”, describe el auto firmado por Iglesias, a quien le llama la atención “el elevado número de efectivos policiales uniformados, con cascos y defensas, generando un evidente clima intimidatorio, sin que se haya apreciado causa para justificar dicha medida”.

Asimismo, la jueza indica que “no se alcanza a comprender cómo se decide hacer un cacheo en el patio un día lluvioso con bajas temperaturas”, y observa que una vez que se va realizando, los internos “se ven obligados a quedarse en dicho lugar hasta el final de la intervención, permaneciendo todos los internos más de media hora en dicho lugar”.

“Se ha podido observar a través de las grabaciones que miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, legalmente obligados a velar por la vida e integridad de las personas que se encuentren bajo su custodia, lejos de respetar su honor y dignidad han podido incurrir en un delito de torturas al extralimitarse en sus funciones, sometiendo a los internos del CIE a condiciones y procedimientos que por las circunstancias que concurren atentan contra su integridad moral”, concluye, no sin antes ratificar que “también se aprecia, cómo algunos de ellos realizan gestos y movimientos que parecen indicar que tal y como en su queja, pasaron frío debido a las bajas temperaturas y a la lluvia”.

El director del CIE de Aluche en el oficio remitido a requerimiento de la jueza, explica que el operativo policial se produjo a partir de percatarse que “algunos internos se encontraban manipulando la puerta situada en el comedor, y que da acceso a la cocina del Centro, mientras dos de ellos trataban de impedir el control de los agentes situándose frente a las cámaras para impedir su visualización”.

En tal sentido, y con la excusa de buscar elementos que pudieran servir para una fuga, Montes admite que se realizaron esos cacheos en el exterior pero por razones “puramente operativas” y “siempre respetando la dignidad de las personas”.

Las entidades piden la dimisión o cese del director

Antonio Montes Rodríguez lleva al menos una década en funciones de responsabilidad dentro del Centro. Era jefe de seguridad cuando la congoleña Samba Martine falleció tras treinta y nueve días encerrada sin recibir la asistencia médica adecuada para la dolencia que la llevo a la muerte.

Conocido por su carácter fuerte, los internos siempre han manifestado quejas cuando “Antonio” (así lo suelen nombrar) ocupaba el máximo cargo como responsable de seguridad. Incluso quien fuera titular del Juzgado de lo penal nº 6 en funciones de control CIE durante nueve años, Ramiro García de Dios, ha declarado en diferentes oportunidades que en el ambiente se lo conoce como “el sádico”.

Ya en 2009, el libro “Voces desde y contra los Centros de Internamiento de Extranjeros, editado por las organizaciones Médicos del Mundo, SOS Racismo Madrid y la Red de Apoyo Ferrocarril Clandestino, recuperaba una innumerable cantidad de testimonios en donde se inculpaba a las autoridades del CIE, director y jefe de seguridad, de vulneración de derechos humanos y hechos constitutivos de delito.

“…los policías están enfadados con lo que está saliendo a la luz y el jefe del CIE les ha llamado la atención y está haciendo esto último. Lo que me enteré: a las tres de la mañana les han sacado desnudos a trotar por la cancha de fútbol [en realidad de baloncesto, en el patio de hombres], que se ha vuelto costumbre, por ahí que salen a trotar, trote, trote todos”, refiere el testimonio de Diego, ciudadano boliviano, recogido en enero de 2009.

Con el nuevo auto dictado por la jueza Inmaculada Iglesias Sánchez, las entidades denunciantes exigen “la dimisión o cese del director del CIE de Aluche como último responsable de los hechos”.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/cie-d...

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Reclaman que las instituciones dejen de prestigiar y apoyar a la industria armamentística vasca

30 May, 2019 - 00:00

Naiz|Gasteiz

Los convocantes han remarcado que en Euskal Herria «hay más de un centenar de empresas que dedican parte o toda su producción a fines militares», armas que «se utilizan, por una parte, en las operaciones de guerra de la OTAN, de la UE o de los ‘ejércitos pacificadores' y, por otra, se exportan a países en conflicto, como Arabia Saudí, Turquía, Israel, Egipto…».

Asimismo, han denunciado «la implicación e hipocresía» de administraciones públicas, instituciones educativas –universidades, centros de formación profesional o centros de investigación–, entidades bancarias y partidos políticos que «alaban, apoyan y prestigian socialmente a los empresarios que invierten e impulsan el sector militar».

Los colectivos han reclamado que se termine con esta postura, ya que la industria militar da «pingües beneficios para unos pocos mercaderes de la muerte» mientras que «tiene fatales consecuencias en las vidas de millones de personas».

«Nuestro derecho al trabajo no puede estar por encima del derecho a la vida y a la libertad de otras personas», remarcan, por lo que demandan «la reconversión de la industria militar vasca en producción para uso civil, atendiendo a criterios éticos, sostenibles y solidarios».

Además, exigen que las instituciones públicas ofrezcan «una acogida real para todas las personas que llegan a nuestras tierras. Si nuestras bombas son responsables de que miles de personas se vean obligadas a desplazarse de forma forzosa, tenemos el deber de construir ciudades y pueblos de acogida».

Fuente: https://www.naiz.eus/eu/actualidad/...

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Vidas gobernadas: La biopolítica según Foucault

30 May, 2019 - 00:00

La biopolítica es un concepto introducido por Foucault para describir las transformaciones de las formas de gobierno modernas, caracterizadas por el despliegue de todo un conjunto de tecnologías, prácticas, estrategias y racionalidades políticas que tienen como objetivo el gobierno de la vida.

Ester Jordana Lluch
Investigadora y docente

El uno de marzo hizo diez años de la muerte de Pepe Rubianes, el entrañable canalla cuyo corrosivo humor crítico salvó a más de una y más de uno de caer en manos de Paulo Coehlo. Si asomase la cabeza unos segundos para ver cómo ha ido la cosa en estos años, probablemente se sonreiría y diría algo así como “pues mira, qué queréis que os diga, viendo lo visto, igual mejor muerto que preso”. Durante una década, Rubianes llenó una y otra vez el Teatro Capitol de Barcelona con el monólogo “Rubianes solamente”, una ficción autobiográfica a través de la cual el actor efectuaba una hilarante crítica social (si no lo has visto aún, lo tienes en youtube). Uno de los momentos más desternillantes del monólogo era cuando, emulando un musical, teatralizaba a modo de coreografía colectiva la “alegría social” que se desencadena todas las mañanas de camino al trabajo. Rubianes evocaba a multitudes sonrientes y felices cantando y bailando juntas: “¡Vamos a trabajaaaar!, ¡a traaa-baaa-jaar!”. Una escena delirante que arrancaba una sonora carcajada en el público. “Semejante funcionamiento social”, decía para sí sonriéndose.

Quién sabe las derivas que hubiera tomado ese monólogo a lo largo de estos diez años. Sin embargo, no deja de tener sorna descubrir que las empresas de todo el mundo destinan hoy en día muchísimo dinero a generar, efectivamente, alegría social en el trabajo. No es ninguna broma cínica, parece que han demostrado que la felicidad incrementa la productividad y, desde entonces, multitud de coaches han hecho el agosto. De hecho, no me extrañaría que a alguno de ellos se le haya ocurrido que hacer coreografías conjuntas mejora la autoestima y la cohesión de grupo. Podría ser que, en alguna parte del mundo, un grupo de trabajadores dispuestos en fila con los brazos entrecruzados estén ahora mismo bailando al unísono y gritando motivacionalmente “¡vamos a trabajaaaar!, ¡a traaa-baaa-jaar!”. Sí, querido Pepe, sí... “semejante funcionamiento social”.

Objetivo: el gobierno de la vida

Más allá de lo liberador de un ejercicio de sátira como ese, la cuestión es preguntarnos cómo somos capaces de vernos inmersas en esas actividades sin soltar una carcajada ante lo aparentemente irrisorio de esas propuestas. La respuesta es que esas técnicas de gestión de nuestras conductas, afectos o pensamientos no son una mera colección de las estrategias de management empresarial de algún gurú de moda. Arraigan, mucho más profundamente, en aquello que Michel Foucault trataba de caracterizar como la transformación política que acompaña la constitución de las sociedades modernas: el despliegue de todo un conjunto de tecnologías, prácticas, estrategias y racionalidades políticas que tienen como objetivo el gobierno de la vida.

En efecto, para que la economía capitalista funcione, no basta con instituir la propiedad privada y la división del trabajo; son necesarias todo un conjunto de tecnologías para hacer efectiva esa división del trabajo, es necesaria la selección y clasificación de las aptitudes y capacidades de la población, organizar esas formas de producción colectiva. No basta tampoco con que el trabajo dependa de las contingencias empresariales obligando a una enorme masa de gente a desplazarse irremediablemente de un lugar a otro. Además de eso, es necesario hacer que trabajen efectivamente, hay que supervisar las tareas a realizar, establecer mecanismos de rendición de cuentas, hacer rentable el tiempo de trabajo, etc.

Para que la economía capitalista funcione, no basta con instituir la propiedad privada, la división del trabajo y la organización social del mismo, son necesarias todo un conjunto de tecnologías para hacer efectiva esa división del trabajo, es necesaria la selección y clasificación de las aptitudes y capacidades de la población.

Las tecnologías que organizan ese gobierno de la vida fueron fundamentales para el despliegue del capitalismo. Sin embargo, esas estrategias de gobierno no tienen por finalidad última garantizar el adecuado funcionamiento del sistema productivo. El gobierno de la vida constituye un ámbito autónomo de actuación y regulación de la vida misma, sus formas y límites, sus amenazas y defensas. Para ello, la población se constituirá como una categoría que estará en la encrucijada de todo un conjunto de saberes y tecnologías de gobierno a través de la medicina, la sociología, la biología, la psicología, la psiquiatría y, cómo no, la estadística como aproximación transversal a todas ellas. La escala biopolítica permite, en efecto, conocer y gobernar fenómenos considerados hasta entonces como accidentales o azarosos a partir de poder determinar su frecuencia, incidencia o patrones de repetición a lo largo del tiempo. Se desplegarán así todo un conjunto de mecanismos destinados a gestionar la seguridad, detectar situaciones de riesgo o peligrosidad que permitan determinar el modo de intervención política necesaria. Peligrosidad en términos de enfermedad, a través de la higiene pública, el control y gestión de las enfermedades, prevención de las epidemias, políticas de salud tanto en casas y lugares de trabajo como en barrios y ciudades. Peligrosidad también en términos de criminalidad, necesidad de determinar qué riesgos de criminalidad son inherentes a determinados sujetos, lugares o situaciones, el control y vigilancia generalizados de la población como métodos que permitan intervenir en caso necesario.

Esas estrategias de gobierno se despliegan tanto en la escala concreta de los cuerpos (las relaciones que establecen, los espacios que habitan, sus capacidades, conductas o afectos) como de la población (sus movimientos, su volumen, sus afecciones y amenazas). En el seno de esa doble dimensión, la norma se erige el concepto vertebrador que articula la escala del cuerpo y la de la población. En la escala del cuerpo, todo un conjunto de tecnologías destinadas a producir cuerpos y capacidades normales; en la escala de la población, todo un conjunto de tecnologías destinadas a regular las relaciones de unos fenómenos con otros para mantenerlas dentro de los parámetros de la “normalidad”. La biopolítica va, pues, de la mano de la instauración de la norma como un mecanismo de orden y organización social cuya centralidad pone en crisis el orden social que pivotaba en torno a la ley. En efecto, si la ley era concebida como un mecanismo que prohíbe, impidiendo y limitando determinadas acciones, la norma actuará positivamente prescribiendo o regulando qué es lo que debe suceder y cómo. Eso no significa que la ley desaparezca o retroceda en favor de la norma, pero sí quedará resituada a partir de ese nuevo paradigma de gobierno.

No se trata de un poder que se ejerce de modo jerárquico o vertical, se trata, por el contrario, de producir permanentemente determinados modos de vida apoyados en mecanismos que se deslizan hasta lo más íntimo de nuestra subjetividad, operando sobre nuestros cuerpos, nuestros pensamientos, nuestras conductas y nuestros afectos.

La “libertad” según el liberalismo

A nuestro juicio, y contra ciertas lecturas sobre el autor, una de las críticas políticas fundamentales que se derivan del análisis de la biopolítica como forma de gobierno es, justamente, cómo esta permite impugnar los principios de gobierno enunciados desde posturas liberales y neoliberales. Allí donde tanto el liberalismo como el neoliberalismo se presentan como formas de gobierno que tratan de defender las libertades de los individuos limitando lo máximo posible la acción gubernamental sobre ellos, Foucault muestra cómo, justamente, esa racionalidad de gobierno basada en el cálculo de cuánto es necesario gobernar necesita apoyarse en una multiplicidad de tecnologías y prácticas de observación, vigilancia, registro y monitorización constante de la vida. No se trata, en efecto, de un control coercitivo, de un poder que se ejerce de modo jerárquico o vertical, se trata, por el contrario, de producir permanentemente determinados modos de vida y de relación, intervenir sobre nuestras experiencias, operar movilizando nuestros deseos, inducirnos o disuadirnos de tomar determinadas decisiones. Ese gobierno de la población no deja de apoyarse en mecanismos que se deslizan hasta lo más íntimo de nuestra subjetividad, operando sobre nuestros cuerpos, nuestros pensamientos, nuestras conductas y nuestros afectos. Por tanto, resulta un tanto cínico escuchar a los liberales hablando de la necesidad de preservar la libertad individual de toda injerencia gubernamental mientras no tienen reparos en impulsar prácticas de gobierno que tienen como objetivo operar sobre la conducta, el pensamiento o los afectos de esos sacrosantos sujetos.

Foucault situaba el desarrollo de la crítica moderna como una de las formas de resistencia a esas formas de gobierno que, históricamente, han tratado de conducir la vida de la gente. Una crítica que, sin embargo, era necesario concebir y ejercer, a juicio del autor, como el modo de resistir, desafiar y cuestionar esas formas de ser gobernado: la crítica entendida como una actitud, una práctica y herramienta de lucha, no como un ejercicio intelectual.

Volviendo a las carcajadas que nos sonsacaba Pepe Rubianes al parodiar nuestras formas de organización social, podemos afirmar que, en efecto, una buena sátira encarna perfectamente esa actitud crítica. La sátira nos permite observar nuestras costumbres o hábitos sociales al tiempo que desautoriza de forma sacrílega e irreverente aquello que los legitima y los sostiene. Esa actitud crítica nos invita a que nos llevemos esa experiencia del teatro a la propia vida, nos invita a reconocernos en esa misma situación social que la sátira pretendía emular y ser capaces de sostener la carcajada ante esas formas de gobernar nuestra vida.

Ester Jordana Lluch es autora de Michel Foucault. Biopolítica i governamentalitat . Barcelona: Gedisa, 2019.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/el-ru...

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FEINDEF (4): La feria internacional de la guerra se inaugura el 29 de mayo en Madrid

29 May, 2019 - 00:00

Josemi Lorenzo Arribas, Desarma Madrid, en El Salto.

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Felipe el facha

29 May, 2019 - 00:00

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Frontera Sur: Menos llegadas de inmigrantes, más militarización

29 May, 2019 - 00:00

Descienden desde enero un 85% las llegadas de embarcaciones irregulares a costas españolas mientras diferentes organizaciones hablan de “apagón informativo” y de mayor presencia de la Guardia Civil en el salvamento marítimo. Al mismo tiempo, las muertes y desapariciones no bajan pese al menor el tráfico.

Redacción El Salto

Bajan las llegadas irregulares de inmigrantes a las costas españolas en los tres primeros meses de 2019, según datos del Ministerio de Interior. Si en enero llegaron 4.104 personas, esa cifra se redujo hasta 588 en marzo, un 85,6% menos. En febrero, las llegadas (936) también fueron muy inferiores a las registradas en el primer mes del año.

Estas cifras, resalta Interior según recoge Europa Press, suponen un cambio de tendencia desde el año 2014, en el que se volvieron a registrar aumentos menuales en las llegadas por mar.

En los tres primeros meses de 2019, al menos 119 personas perdieron la vida o han desaparecido en su intento de llegar a las costas españolas, según la Organización Internacional de las Migraciones. El mes de marzo ha sido el que más desapariciones o muertes ha registrado en relación al número total de llegadas: las 53 muertes suponen un 179% más que las 19 del mes anterior, y tan solo 9 menos que las reportadas en enero, con un tráfico casi siete veces mayor.

Diferentes organizaciones sociales de defensa de los derechos humanos y de apoyo a las labores de salvamento marítimo y acogida vienen denunciando en los últimos meses una menor transparencia de las distintas agencias involucradas en la frontera sur, así como una creciente militarización de las labores de rescate y acogida a los náufragos.

Así lo denunciaron el viernes en un comunicado conjunto de prensa la Asociación ProDerechos Humanos de Andalucía (APdHA), el Sindicato de Periodistas de Andalucía y el centro Iridia. Estas organizaciones consideran que se está produciendo un “recorte de los medios de rescate de embarcaciones en el Estrecho y en el mar de Alborán, la militarización de estos recursos”, todo ello con el objetivo de presionar a Marruecos “para que sea este país quien realice las labores de salvamento y sea destino de las personas migrantes”.

En este sentido, las organizaciones denuncian de nuevo un “desmantelamiento paulatino” de Salvamento Marítimo y demandan que Marruecos no sea considerado un “puerto seguro” para la admisión de personas rescatadas en su viaje a la costa europea, y se remiten a informes de Amnistía Internacional o de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) en los que se destaca un marco legal menos garantista en dicho país y se recogen diferentes prácticas lesivas en el trato a las personas rescatadas (“violencia no justificada, agresiones de toda índole, robos, maltrato por las fuerzas de seguridad marroquíes”), irregularidades en los procedimientos de expulsión (“expulsiones sin garantías ni respeto a los derechos de las personas afectadas, entre ellas a mujeres y menores de edad, expulsiones en caliente sin ninguna garantía para aquellas personas que desean solicitar protección internacional, deportaciones a la frontera con Argelia o al sur del país”) o represión política a personas procedentes del Rif, entre otras.

Estos colectivos se reunieron el mes pasado con Benito Núñez, director general de la Marina Mercante, que les confirmó un “cambio de la filosofía operativa en el Sur”, que pasa por la dotación a Marruecos de salvamares (lanchas rápidas de rescate), con el objetivo de “proveer a Marruecos de medios marítimos propios”, y la formación de personal militar marroquí, todo ello bajo la supervisión tanto del Estado español y de FRONTEX (Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas).

Este mayor protagonismo de la Guardia Civil en el salvamento marítimo llega al extremo de haber incluido a tres agentes antidisturbios en el buque Clara Campoamor, que, según comunicó Núñez, es el único destacado ahora mismo en las aguas de Alborán y en el Estrecho, después de que otros tres buques fueran enviados a Cartagena, Alciante y Baleares. Las organizaciones cuestionan “la efectividad y seguridad de que un solo buque asuma una sección tan extensa de mar, antes cubierta por más embarcaciones”. Del lado civil, en enero fueron retirados los refuerzos de salvamento marítimo desplegados durante el pico de llegadas del pasado verano.

Por último, APDHA, Sindicato de Periodistas de Andalucía e Iridia demandan que se cierren los acuerdos de con Marruecos y con terceros países en materia de vigilancia y control de fronteras, y pidieron una mayor transparencia en todo caso a los Gobiernos, empezando por el español, en cuanto a los protocolos de actuación de las distintas agencias implicadas en estas tareas.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/front...

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Juego de Tronos: Acabó la serie más parafascista de la historia

28 May, 2019 - 00:00

Javier Cortines

Su historia coral tomó el pulso a “una humanidad devorada por el capitalismo” donde los derechos humanos comienzan a ser una farsa, “un catálogo de los buenos”, un concepto de “lo políticamente correcto”.

¿Qué importa que el final de GOT (acrónimo de Game Of Thrones) haya sido decepcionante y que en lugar de sentarse en el Trono de Hierro un hombre o una mujer elegidos por los dioses lo haya hecho “un tullido” para hacer un guiño hipócrita, rompiendo con el mensaje lanzado durante ocho años, a “la pseudohumanidad” vigente?

Tal vez en una sociedad más sana moralmente, un poco más espiritual y menos animal, GOT hubiera sido un rotundo fracaso, pero el hombre y la mujer necesitan emociones fuertes (para no ser caminantes blancos) y dar rienda suelta a su cerebro primitivo. La condición humana, si no es moldeada con mimo y en un ambiente escolar, familiar y social positivo y amable, acaba aferrándose a la terrible y selectiva ley de la naturaleza, esa que dice: los débiles deben morir, el mundo es de los más fuertes.

Empecé a ver GOT cuando ya se había convertido en un fenómeno social y cultural sin precedentes, para no quedarme como un bobo ante la Esfinge. Quería saber por qué un producto de esa categoría había causado tamaño impacto global.

Entre los millones de espectadores había gente de izquierda (todavía recuerdo la imagen de Pablo Iglesias regalando un “set” de GOT al rey Felipe VI), centro, derecha, creyentes, ateos, ricos, pobres, violentos, pacíficos, santos y pecadores. El veneno de todo lo peor de la especie humana se metió en las venas, como esa heroína que te transporta a otros mundos y luego te “monstruiza”.

La serie del siglo estuvo impregnada de principio a fin de “un escalofriante parafascismo” embellecido por la fantasía, la mitología, el lujo, las bacanales, “degradaciones y torturas” en lóbregos y fascinantes castillos, héroes y heroínas con espadas fulgurantes y dragones apocalípticos a los que, a pesar de su instinto genocida, acabábamos queriendo un poco porque su creador los “había humanizado”.

En verdad, GOT podría haberse basado en un bestseller de Hitler. Los débiles, la plebe, “los nadies” (expresión de Galeano) tienen menos valor ahí que los insectos más repugnantes. Se les extermina de un manotazo y luego hay que lamerse la sangre que dulcifica la epidermis.

Funcionó lo que siempre ha funcionado en el cine y en cierto tipo de “subculturas”: la violencia y las violaciones, el sexo duro y el blando, la guerra, la frialdad ante el sufrimiento ajeno, la mentira política, la traición, la farsa, el teatro [en el sentido de farsa], la religión y su caza de pervertidos, homosexuales, lesbianas, desviados, y la eterna y sangrienta lucha por el poder que todavía seguimos viendo, desde diferentes ángulos, en este mundo de perros.

La serie triunfó en todos los estamentos sociales de Oriente y Occidente (en el mundo musulmán no), lo que es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. El capitalismo, el neofascismo, ha arrancado el alma de muchos y muchas y ha comenzado a robotizarnos para que empecemos a adaptarnos al mundo que se nos viene encima.

Si no hay una reacción global y contundente contra el monstruo que mueve la rueda de oro, sangre y plata, de nada servirá el tardío tañer de las campanas. La bestia seguirá aplastando a los más débiles y enriqueciendo a los amos, esos que sólo te nombran caballer@ si te arrodillas ante ellos y les prometes lealtad y obediencia hasta el final de tus días.

GOT fue un éxito porque el hombre y la mujer están fracasando. Porque no estamos educando a la especie en escuelas donde enseñen los sabios y las sabias, donde se inculque la solidaridad que nos permita dar el salto comunal. Porque en las aulas (y en la mayor de ellas, la televisión) nos obligan aprender que sólo hay dos opciones: competir para ganar o engrosar las filas de los perdedores.

Eso explica que al calor de este “humus” escalen hasta las más altas cimas esperpentos como Donald Trump, paradigma del racismo, xenofobia, “apartheid”, machismo, homofobia, y de toda la mierda que se desprende de “la ley del más fuerte”, cuyo único dios es el dinero y la imposición de la voluntad de unos pocos sobre la inmensa mayoría.

Aquellos que “viven en el trono o alrededor del trono” pueden darse todos los caprichos del mundo, independientemente de que sean éticos o no. Para que su disfrute no tenga límites sólo necesitan que mil millones de seres humanos: débiles, mujeres, menores, niños y niñas, trabajen en la semiesclavitud en los países del Tercer Mundo donde el mayor pecado es haber nacido.

m.nilo-homerico.es

La Haine

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La abstención como chivo expiatorio

27 May, 2019 - 14:18

Reconozco que, como tanta gente, sigo alguna red social. Navego, curioseo, a veces escribo algo, reboto alguna noticia... También discuto; cada vez menos, por cierto. Como cualquiera puede fácilmente comprobar, estos espacios cibernéticos, superando, casi, el tradicional papel de las televisiones y periódicos, se han convertido en un importante espacio para la promoción de los partidos políticos. Meses antes de cada contienda electoral se ven crecientemente inundados por la autopropaganda de unos y de otros, así como del fervor de quienes siguen a los distintos bloques y partidos, adquiriendo dicho seguidismo una inquietante similitud con el forofismo futbolero. Si además, como es mi caso, uno se relaciona con el mundo de la política desde algún tipo de movimiento o plataforma social, es inevitable ser espectador de la campaña personal de un buen número de amigos y conocidos, en funciones de candidatos o de simpatizantes.

Ya sabemos lo que son las campañas electorales, y cómo cada partido, con estrategias de mercadotecnia más espontáneas o más planificadas, se esfuerza en movilizar a su electorado y en captar votos de entre los vecinos. Se da el caso de que en España el tradicional bipartidismo entre PP y PSOE ha desembocado en una, no por más moderna y sectorizada menos bipartidista, pugna entre "derechas" e "izquierdas". A menudo, por cierto, cuesta distinguir donde empieza una y acaba otra, atendiendo tanto a sus propuestas electorales como a su forma de gobernar. Hay un tercer "bloque" del que se habla lo menos posible que, fluctuado habitualmente entre un 30 y un 40% del censo, en realidad podría ser cuantitativamente superior a cualquiera de los otros dos nombrados. Sin embargo las personas abstencionistas apenas estamos organizadas, y apenas hacemos campaña nunca. Especialmente si comparamos lo poco que se hace en tal sentido con los ingentes medios desplegados y el martilleo -por tierra, mar y aire- de los partidos. Es corriente que los miembros de dichos partidos traten de pescar en tan nutrido -y poco beligerante- caladero con apelaciones a la utilidad, al temor y, sobre todo, con lo que me resulta una especie de cutre chantaje emocional: "será culpa vuestra si gobiernan los malos". Como si la causa de no haber obtenido el resultado deseado no fuera la "democrática" acción de (también) votar de esa mayoría de personas igualmente ciudadanas que ha optado por las candidaturas contrarias. Esas son las reglas del juego para quienes aceptan jugar a él, ¿no?

Por otra parte, sabiendo lo peligroso que es generalizar, no puedo dejar de pensar en que la inmensa mayoría de los integrantes de listas de partidos -a nivel local y otros niveles- que han estado inundando nuestras pantallas estos días con todo tipo de mensajes "ilusionantes", más allá de sus encendidos discursos sobre lo maravillosa que sería la ciudad o la autonomía si llegaran a gobernar, estén ahí por algo que vaya más lejos de la simple esperanza de medro personal. Ya sé que está feo insinuar este tipo de cosas, pero es que uno compara el esfuerzo y la energía que se invierte en el electoralismo con, por ejemplo, la que se entrega a causas en las que no hay puestos ni dinero que repartir, y salen las cuentas que salen.

Y yo, de hecho, pienso que es precisamente en esos sitios -de base-, y no en las butacas desde donde se gobierna, donde hay que estar para que pueda darse un verdadero cambio social. Me podré equivocar mucho o poco y entiendo que es completamente discutible lo que digo, pero lo cierto es que no tengo fe en un cambio social transformador que proceda de las estructuras de gobierno del sistema: un conjunto de resortes casi automáticos, más que determinados y penetrados hasta la médula por poderes tan incontrolados e incontrolables como el militarista, el mediático o el económico, a niveles que incluso trascienden las fronteras estatales.

Por ello me resulta tristemente lamentable ese señalamiento a las personas no votantes que tan de moda se ha puesto últimamente: "vuestra irresponsabilidad abre el camino a la derecha (o al fascismo, póngase la etiqueta que se desee)". Cuando no se habla directamente de capricho o de pereza. Y, ciertamente, mucho podríamos hablar sobre pecados capitales en relación a este tema... Sin embargo, más allá de la falta de respeto que supone la expresión de este punto de vista, que no tiene el menor interés en conocer la motivación de quien se niega a votar, ni respeta su libertad individual, podría perfectamente oponerse una queja similar hacia quienes lo mantienen. Es, precisamente, la falta de personas y medios suficientes en proyectos sociales de base, de autogestión, de comunidad..., lo que paraliza e impide el cambio social. La ausencia de tejido social organizado que alumbre una cultura participativa, solidaria, humana y soberana es, de hecho, lo que alimenta el avance de la mentalidad derechista-conservadora en la sociedad, y no la falta de papeletas en las urnas. Pero cierto es que ir al colegio electoral de cuando en cuando requiere infinitos menos esfuerzos que el trabajo citado. Ser electo para un cargo político, además, suele conllevar una interesante recompensa económica. Podríamos analizar también, largo y tendido, el papel desmovilizador con respecto a este tipo de realidades populares y soberanas que provoca la "cultura" del electoralismo. Así que, por favor, un poco más de respeto y, tal vez, de autocrítica.

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Tras el baile de “La Conga”, llega el desfile al son de “Banderita” en Lourdes

27 May, 2019 - 00:05

Ver el vídeo: https://twitter.com/i/status/113013...

Lo habías visto alguna vez❓ Es la 61 Peregrinación Militar Internacional a #Lourdes.

Visto aquí: https://mobile.twitter.com/joninarr...

Lo curioso de estas peregrinaciones religioso-musicales por parte de las FFAA y GC es que las sufraga el Gobierno de un Estado aconfesional.

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Smartphones y redes sociales, un enfoque crítico

27 May, 2019 - 00:00

Escribo de parte de un grupo (el col·lectiu contra el domini tecnológic “les hienes”) que tuvo una vida efímera. Empezamos juntándonos miembros de una misma asamblea universitaria para tratar el vasto tema de la tecnología. Veíamos a todo el mundo (también a nuestros compañeros) enganchados al teléfono móvil o a Internet. Compartíamos un rechazo y cierto desazón en la experiencia cotidiana de hablar con alguien y que éste estuviera constantemente mirando la pantalla de su smartphone. Al principio, constatamos como el tema nos afectaba profundamente y bromeamos sobre llamarnos Plataforma de Afectados por la Tecnología, parodiando a la PAH.

Viendo que la cuestión de la tecnología era tan grande, decidimos acercarnos a ella por esa parte que más nos tocaba diariamente: la sociabilidad. Nuestras formas de relacionarnos están cambiando muy deprisa. Hemos sido testigos en muy pocos años de una rápida penetración de los smartphones e Internet en la vida social. Nosotros creemos que los movimientos sociales anticapitalistas deberían haberse tomado un tiempo de reflexión antes de asimilarlos ciegamente, intentando comprender que dinámicas colectivas generan. No pretendemos negar su poder de difusión ni su realidad para así marginarnos aún más, tan solo queremos suscitar un debate que ha brillado por su ausencia.

Antes que nada, para analizar estas transformaciones, me gustaría que el texto partiera de una breve anotación sobre la propia materialidad de los smartphones. Muy a menudo, las discusiones sobre si la red es libre (y democrática) pasan por alto la naturaleza física de estos dispositivos en un afán de presentar Internet y toda tecnología como neutral y carente de ideología. Pero la realidad es otra, y en este caso sangrienta y brutal. Los condensadores de los teléfonos móviles están hechos de coltán, un mineral escaso en el planeta por el cual se libran guerras desde 1998. Solo entre 1998 y 2003 se contabilizaron unos 7 millones de muertos [1]. Además, la propia extracción del coltán genera también millares de muertos y enfermos puesto que los trabajadores se ven expuestos a la radioactividad de otros minerales que se encuentran bajo tierra junto al coltán. Detrás de estos conflictos bélicos está el financiamiento del FMI y de diversas empresas fantasmas de las cuales se benefician los productores de móviles [2].

Esta materia prima es transportada a fábricas chinas del sudeste asiático como la gigante Foxconn, que ensambla aparatos para Apple, entre otras marcas. Esta compañía, en la cual trabajan 1,2 millones de personas, es conocida por su trato inhumano hacia sus trabajadores: jornadas laborales de más de 10 horas, 6 días a la semana, horas extra impagadas, salarios de miseria... Bajo estas condiciones, en la planta industrial de Foxconn se han suicidado decenas de personas. A raíz de esto, la empresa decidió colocar unas redes para los trabajadores que se tiraban por la ventana, así como establecer un contrato laboral por el cual los empleados se comprometían a no suicidarse.

Hace dos años, uno de estos trabajadores decidió terminar con su vida. Era Xu Lizhi, un joven obrero de 24 años. Su caso apareció en algunos medios debido a su juventud y a que, en su escaso tiempo libre, se dedicaba a escribir poesía. Cito aquí parte de un poema suyo:

Taller, línea de ensamblaje, máquina, tarjeta de fichar, horas extra, salario,..
Ellos me han entrenado para volverme dócil
No sé gritar o rebelarme
Cómo quejarme o denunciar
Solo cómo sufrir silenciosamente el agotamiento.

(...)

Renuncio a faltar, renuncio a enfermar, renuncio a las faltas por asuntos personales.
Renuncio a llegar tarde, renuncio a irme temprano.
Por la línea de ensamblaje me mantengo firme como el hierro y mis manos vuelan.

¿Cuántos días, cuántas noches
habré estado - así - dormido de pie? [3]

Y de la fábrica a la tienda nos encontramos en los escaparates esos móviles brillantes y relucientes en sus cajas de colores, completamente desconectados de las consecuencias sociales de su proceso de producción. Ni más ni menos que como cualquier otra mercadería que nos vendan.

Curiosamente, este ciclo de vida del teléfono termina, otra vez, en el continente africano. Ahí van a parar todos esos móviles estropeados o deshechados [4]. En este sentido hay que hacer hincapié en su deliberada producción defectuosa para que tengan una fecha de caducidad. Se trata de la obsolescencia programada, aunque también hay que considerar la obsolescencia social, es decir, el hecho de que un móvil se considere pasado de moda y se cambie por otro con mejores prestaciones. En este punto hay que señalar la incesante presión que ejerce la publicidad para que compremos algo y, al cabo de poco, renovemos el producto.

Otro aspecto del que hablábamos en las charlas son las consecuencias ecológicas de la telefonía e Internet. Por ejemplo, hay enormes cifras sobre el gasto energético de las antenas repetidoras, los cables kilométricos que cruzan los océanos o la refrigeración de los centros de procesamiento de datos. También hay abundante documentación sobre los efectos que provocan en la salud las ondas del móvil y las redes wifi. Son otras formas interesantes de abordar la nocividad de Internet y los smartphones pero no las trataré en este texto puesto que, como he dicho, ya hay suficiente información al respecto [5].

El tema que realmente generaba debate en las charlas que hicimos con el colectivo era la parte referida a las consecuencias sociales del uso de Internet y los smartphones. También era el apartado que considerábamos más atractivo porque era el que notábamos más presente y nos hacía reflexionar sobre nuestra cotidianidad.

He aquí el quid de la cuestión. ¿Cómo nos afecta ese cambio de paradigma relacional?

Primero de todo, para decir simple y llanamente nuestra tesis, nosotras pensamos que el smartphone aísla y aliena al individuo, a la vez que fomenta el individualismo. Con esto no queremos decir que el ser humano fuese autónomo antes de la llegada de éste, más bien queremos señalar que el smartphone refuerza notablemente la estrategia capitalista de separar las personas y romper las comunidades humanas, o lo que quede de ellas.

Analizamos primero el smartphone como pantalla y, para entender que sucedía entre esta y nosotros, miramos hacia atrás para poder contextualizar mejor de dónde provenía. De esta forma, inscribimos al smartphone en una evolución histórica de la pantalla que, muy a grosso a modo, la resumimos así:
El primer espectáculo de masas de la era industrial fue el cine. El cine es, tradicionalmente, un espectáculo colectivo, es decir, vemos la pantalla acompañados de más gente que, a menudo, no conocemos. Luego, entre los 60 y los 70 aproximadamente, en distintos países europeos se instauró la televisión en casi cada hogar. La pantalla entró en un ámbito doméstico y familiar, es decir, con menos gente y de confianza. Después, con los ordenadores e Internet, el consumo se volvió plenamente individual y desde casa, pero ya no desde el salón. Y así hasta llegar al Smartphone o teléfono inteligente, donde la pantalla se libera de sus ataduras para que la llevemos siempre encima.

Ver en perspectiva este periplo de la pantalla nos da algunas ideas. Hoy en día, fruto y continuación de ese transcurso histórico, las pantallas se multiplican a nuestro alrededor sumergiéndonos de lleno en la realidad virtual. Llevando un miniordenador en el bolsillo, esta segunda realidad es cada vez más inmersiva. La meta final de este proceso podría terminar en las Google Glass o en las gafas de realidad aumentada, ya promocionadas en la última edición del Mobile World Congress. En este sentido, también cabría destacar el furor generado por la aplicación Pokemon Go, de la que hablaremos más adelante.

Se podría haber ido aún más atrás para hablar de la relación filosófica entre el ser humano y la imagen, e incluso encontraríamos aportaciones interesantes en la caverna platónica o en la querella iconoclasta de los siglos VIII y IX, pero decidimos acotar un poco más el terreno. A quién sí utilizamos para nuestra crítica fue a Debord (La sociedad del espectáculo, 1967) para referirnos a la pantalla como eso que nos pone siempre en una condición de espectador, el cual es siempre un sujeto pasivo: la imagen aparece ante nosotros sin capacidad de poderla contestar, revelando así su carácter autoritario y unidireccional. En esta línea, el autor francés nos dice: “El espectáculo se presenta como una enorme positividad indiscutible e inaccesible. No dice más que lo que aparece es bueno, lo que es bueno aparece". La actitud que exige por principio es esta aceptación pasiva que ya ha obtenido de hecho por su forma de aparecer sin réplica, por su monopolio de la apariencia.” [6]

Esta inmersión en lo visual, este retraimiento en uno mismo que permite la pantalla portátil del smartphone es la que desconecta al individuo y lo fija temporalmente en otra realidad. Cuando decíamos que el smartphone aísla al individuo, a menudo pensábamos en ese silencioso vagón de metro en el que todas las personas van mirando su móvil, en un estado de semi-ausencia, separadas de su entorno físico.

Para entender la función del móvil en nuestra sociedad hundimos las raíces en las pulsiones más elementales del individuo. Todo ser humano tiene unas necesidades básicas: de comida, de casa, afectivas... En los ambientes que vivimos, especialmente en esas ciudades cada vez menos habitables, impersonales y con un creciente número de espacios privatizados, observamos que el móvil viene a suplir una carencia social de afectos y de comunicación. Un déficit que se hace más manifiesto en estas grandes urbes donde pasamos largas horas en esos no-lugares que son los transportes públicos [7]. Hoy en día, con la crisis se ha ido acentuando una tendencia hacia la precarización donde ya nada es estable: un día trabajamos aquí y otro allí, nos hemos mudado del barrio en que crecimos, los amigos de siempre también y nos vamos dispersando todos... a falta de espacio público o de comunidad por culpa de esa movilidad constante a la que estamos sometidas, el móvil se hace necesario para reconectar todas esas partes fragmentadas de la vida, para no quedarse demasiado solo y ser un infeliz. Los anuncios se adaptan a todo ese ambiente y te dicen “la vida es móvil”, “consúltalo estés donde estés”, “cuéntaselo a todos tus amigos”, “connecting people”... la publicidad, auténtico combustible del capitalismo, juega con nuestros sentimientos diciéndonos “Nunca estarás sola”, y claro, en este mundo monótono y asfixiante, ¿quién podría seguir viviendo sin la compañía o el afecto de las otras? Este sistema propone parches para los problemas que él mismo crea. Si este mundo rendido a la competición, la prisa y el trabajo ha sacrificado las relaciones humanas por el camino, es este mismo mundo el que te ofrecerá el móvil o Internet como remedio a esa enfermedad que ha generado [8]. Pero esa solución no es perfecta, pues no cura el dolor de la distancia, ni mejora las relaciones entre las personas, únicamente las hace pasar por otro canal.

La comunicación crea un indicio de comunidad. Entre la televisión y el smartphone hemos pasado (y estamos) por una época que, con sus más y sus menos, carece de conciencia de clase o de religión, de esos grandes relatos que aunaban la comunidad [9]. Compartir fotos, chatear constantemente con amigos y, en general, participar del mundo online hace sentir al individuo formar parte de un todo. La simulación tecnológica provoca artificialmente una sensación de congregación [10]. Parece cumplir con las características de ese espacio público cada vez más muerto que deviene en espacio virtual. Sin embargo, nosotros vemos la “comunidad virtual” como un oxímoron, ya que esta comunidad no junta a las personas para cantar al unísono, si no que, por lo contrario, Internet tan solo incita a publicitar nuestro aislamiento, creyendo que de la suma de aislamientos surgirá la comunidad [11]. La red solo une electrónicamente a los individuos, puesto que realmente cada uno de ellos está solo, en su cuarto o concentrado en su smartphone, separado del mundo. Volviendo a Debord: “El espectáculo no es más que el lenguaje común de esta separación. Lo que liga a los espectadores no es sino un vínculo irreversible con el mismo centro que sostiene su separación. El espectáculo reúne lo separado, pero lo reúne en tanto que separado.” [12]

Constatamos con el grupo que esta comunicación constante que facilitan las nuevas tecnologías muchas veces se vuelve en coacción. Pensamos que controlamos el móvil pero a menudo es él el que nos controla a nosotros, ya que cuando suena tenemos la obligación de mirarlo. En este sentido es sabido del alto número de parejas que han finalizado sus relaciones por el tema del doble tick del WhatsApp (¡Has visto el mensaje y no me has contestado!). Un estudio de 2013 afirmaba que 28 millones de parejas de todo el mundo habían terminado por culpa de esta aplicación [13]. Asimismo, en lo que atañe al móvil en relación al mundo laboral tendríamos al dispositivo jugando aquí también el rol de controlador: el jefe te puede vigilar más y mejor. En muchos casos, la instauración del móvil ha significado para el trabajador el hecho de llevarse el trabajo a casa y así extender la jornada laboral más allá del horario marcado sin que la parte restante sea remunerada. En cuanto al control en el trabajo, ya han habido diversas sentencias judiciales sobre despidos improcedentes en pleitos sobre vigilancia de redes sociales de los superiores a los trabajadores[VALERO MOLDES, FABIÁN. (2013), La actividad en las redes sociales como causa de despido.]]. También tenemos otras expresiones del mismo asunto en fenómenos como el cyberbullying o el ciberacoso, los cuales están en el orden del día. En definitiva, lo que vemos en común en todos estos casos es que Internet no libera al individuo, sino que lo ata aún más a lo mismo que ya estaba atado antes: al trabajo, al jefe controlador, al novio machito que vigila, al matón del patio... La dominación se hace extensible más allá de las barreras físicas de la presencia. Se perfecciona incluso.

Otro ejemplo que salió en uno de los debates, este quizá más trivial pero que sin embargo nos pareció ilustrativo, es la anticuada concepción de que no se debía llamar por teléfono a la hora de comer. Antes era de mala educación, ahora, en cambio, no contestar es quedar mal. De alguna forma, tanto en la vida laboral como en el resto de la vida, se nos dice que siempre tenemos que estar conectados, permanentemente en alerta.

Cada día que pasa se detectan más cambios en los comportamientos y las actitudes de las personas. Hechos que pueden parecer banalidades o nostalgias de cariz costumbrista, para nosotros indican el camino que tomamos de ahora para el futuro. Fijémonos también en la diana predilecta de toda publicidad, la juventud. En estos días que corren, para los adolescentes es un imperativo estar en las redes sociales (Facebook, Twitter, Whatsapp, Snapchat, Instagram...) y ser activo en ellas para no quedarse al margen de nada. La psicología afirma que en la pubertad y la adultez temprana es cuando se empieza a desarrollar la pertenencia al grupo y las redes, tal como he dicho, ofrecen una manera de amplificar la sensación de conexión con otras personas. En relación a esto, algunos investigadores han propuesto una nueva patología llamada FoMO (fear of missing out) que se puede traducir como “miedo a perderse algo”. Este fenómeno explica bastante bien la presión que siente algunos chavales por estar “dentro” del grupo, por no quedar marginados y ser objeto de burlas. Otra patología relacionada que nos puede resultar familiar es el denominado ringxiety (de ring y ansxiety, ansia), en el cual sentimos vibrar el móvil y nos parece oírlo, cuando éste en realidad no está sonando.

¿Y por qué tanta adicción? ¿Por qué en todos lados gente mirando el móvil?

Cuando uno está en Internet, tanto desde el ordenador como desde el teléfono inteligente, uno experimenta cierta sensación de confort y comodidad. Uno navega velozmente por la interfaz controlando cada detalle, mostrando lo que quiere mostrar, configurando hasta las más pequeñas cosas. El mundo digital aparece como un refugio del mundo real. Si la realidad para uno es desordenada, caótica, decepcionante y, en general, se tiene poca capacidad de decisión ella, el revés de la pantalla, la otra realidad, es gestionable, accesible, previsible y se le puede dar la forma que uno quiera. En un mundo masificado en el que unos estamos a merced de otros (o muchos lo estamos a merced de pocos) se nos permite ser minidioses en lo que atañe a nuestro mundo virtual, nuestro refugio-huida electrónica.

Lo que no controlamos son las consecuencias personales de cada uno en este giro colectivo hacia lo digital. La lógica del navegante de Internet es la dispersión y la multitarea. En la web se perciben constantemente estímulos de colores y formas que nos quieren llamar la atención para que pulsemos ahí. La gamificación pretende mostrar toda operación como un juego. De un sitio se va a otro y un clic alimenta otro clic, los ojos vuelan en diferentes direcciones. Por estas razones, Internet dificulta la capacidad de concentrarse en una sola cosa y, por lo tanto, tiende a sintetizar todo cada vez más, haciendo la lectura de más de 6 líneas algo inaceptable. Un ejemplo claro es Twitter.

Todo esto nos hace más dispersos e impacientes, necesitamos estímulos cada vez más inmediatos y todo es sujeto de cambio en cualquier momento. Lo sólido parece desvanecerse: cuando quedas con alguien, nunca sabes si el otro va a venir hasta que no lo confirma a última hora por Whatsapp. Se ha generado una nueva subjetividad. Y esta nueva subjetividad, como las anteriores, está condicionada por los instrumentos (los aparatos) que la burguesía (el capital) ha puesto sobre la mesa.

La circulación libre por Internet ha escondido la imposición obligatoria de su uso para relacionarnos. Si ya en los adultos y la gente mayor ha habido la necesidad de adaptarse y así generar nuevas dependencias, en los niños y los jóvenes hablamos de un crecimiento completamente condicionado por las redes sociales y los smartphones que van a empobrecer y degradar los conceptos de amistad o intimidad, reduciendo estos a la cantidad de mensajes y me gustas o al espectáculo que puede llegar a hacerse uno de su propia vida.

“Si al principio el móvil se asociaba al businessman, poco a poco se ha convertido en la herramienta imprescindible del ser humano liberal. Corresponde así a muchas de sus “cualidades” emblemáticas: individual, consumidor, moderno, flexible, eficiente, móvil, en comunicación permanente, etc. La difusión masiva y sin cuestionar del móvil ha participado de la propagación de estos valores, modificando en profundidad las relaciones sociales.” [14] En cuanto a objeto necesario y paradigmático de nuestra era, en cuanto mercadería que vincula las demás mercaderías, el smartphone se ha erigido como símbolo máximo de esta nueva etapa capitalista, así como lo fue anteriormente el automóvil.

Por otro lado y cambiando un poco de tema, ¿cómo es toda esa comunicación telemática entre smartphones y ordenadores? Evidentemente un diálogo cara a cara es mucho más rico en particularidades que no una conversación de WhatsApp. Hay que considerar que aproximadamente un 80% de nuestra comunicación es no verbal. El filtro tecnológico elimina las diferencias para crear un lenguaje único y computable. En la red, las palabras se vuelven mensajes y las emociones quedan reducidas a emoticonos. De ahí esa ansia en llenar las frases con ellos y descubrir nuevos constantemente [15].

En este tipo de relaciones virtuales también tiene un gran protagonismo la imagen, sobre todo la de uno mismo. Hemos denominado este fenómeno como “cultura del postureo”. Facebook, el ejemplo más claro, transmite una positividad absoluta: hay me gusta, pero no hay "no me gusta”; hay amigos, pero no hay "enemigos”. La gente enseña lo maravillosa y alucinante que es su vida, como mercaderías autopromocionándose. Se muestran hipócritas, como si fuesen los actores de sus propias vidas. Es todo un universo virtual creciente que entendemos como una forma de evasión a una vida efectivamente miserable y aburrida.

“La Jovencita es optimista, radiante, positiva, alegre, entusiasta,
en otros términos, sufre”

“La Jovencita no se ama a sí misma, lo que “ama” es su imagen” [16]

Además, gran parte de esta comunicación es espiable. Damos nuestros datos a “los amos de Internet” (Google, Apple, Facebook, Amazon) para que realicen estudios de mercado a partir de la perfilación de nuestras identidades digitales. Mediante el mecanismo perverso de la gratuidad aceptamos los TOS (terms of service, “términos de servicio”) y facilitamos nuestra información a terceros, sin ser capaces de ver que si no hay producto que vender, el producto somos nosotros mismos. De nosotros sacan sus ingentes beneficios estas empresas que no venden nada físico.

En este sentido, el Big Data hace referencia a los grandes almacenes de información que, a partir del tratamiento de esos datos cedidos voluntariamente, permiten a las compañías conocer mejor a sus clientes, clasificar la población en grupos o segmentos dependiendo de diferentes variables (clusters) y, mejor aún, predecir las reacciones de los usuarios. El procesado de información que ejecuta el Big Data responde a una mezcla entre marketing y seguimiento policial, pero extendido al conjunto de la población. Cabe decir que sus intereses son mayoritariamente comerciales [17].

El Big Data es una fuente económica en plena expansión. Empresas como Google o Facebook, a pesar de no “producir” nada, atesoran unos ingresos altísimos que las equiparan a las más grandes multinacionales. La venta de datos personales es un sector relativamente nuevo, aparecido con la popularización de Internet. Hasta ese momento, la comunicación entre las personas no era una actividad de la cual se pudieran extraer tantos beneficios. ¿Qué quiero decir con todo esto?

El capitalismo aspira a monetizar (capitalizar) toda actividad humana. Su funcionamiento y la explicación de su expansión es la subsunción, es decir, absorber hacia el mercado aspectos previamente no capitalistas, subsumir actividades que no se rigen bajo la ley del valor, mercantilizar todas las facetas de la vida. El capital es valor valorizándose constantemente. Los parones y las caídas de ese proceso han producido crisis. Crisis que se han superado abriendo nuevos mercados, descubriendo nuevos sectores, dicho en otras palabras, poniendo el capital otra vez en movimiento. De la depresión del 29 se salió con la industria de la guerra arrasando con millones de vidas en la Segunda Guerra Mundial. De la crisis del petróleo del 73 se salió privatizando a ritmo neoliberal y convirtiendo el dinero en activos financieros para que pudiera seguir circulando pese a ser ficticio. Hoy en día, también en crisis (permanente), vemos un enorme campo a experimentar en el Big Data y la realidad virtual. Las ganancias de Facebook o Google así lo certifican. El fenómeno Pokémon Go también nos lo demuestra: la realidad aumentada crea una capa que encubre el espacio público para privatizarlo [18].

En conclusión y ya finalizando, para sintetizar este cambio de paradigma en las relaciones, me acojo a una reflexión que aparece en el último libro del comité invisible.

"Esta catástrofe es en primer lugar existencial, afectiva, metafísica. (…) No ha sido a la ligera que [el hombre occidental] ha puesto tantas barreras entre él y el mundo. Arrojado sin tregua de la euforia al estupor y del estupor a la euforia, hace el intento de remediar su ausencia en el mundo con toda una acumulación de especializaciones, de prótesis, de relaciones, con todo un montón de chatarra tecnológica al fin y al cabo decepcionante. De manera cada vez más visible, él es ese existencialista superequipado que solo para cuando lo ha ingeniado todo, recreado todo, al no poder padecer una realidad que, por todas partes, lo supera. (…) La vida está efectivamente, afectivamente, ausente para él, pues la vida le repugna; en el fondo, le da nauseas. Es de todo aquello que lo real contiene de inestable, de irreductible, de palpable, de corporal, de pesado, de calor y de fatiga, de lo que ha logrado protegerse arrojándolo al plano ideal, visual, distante, digitalizado, sin fricción ni lágrimas, sin muerte ni olor, de Internet.

(…) No es el mundo el que está perdido, somos nosotros los que hemos perdido el mundo y lo perdemos incesantemente; no es él el que pronto se acabará, somos nosotros los que estamos acabados, amputados, atrincherados, somos nosotros los que rechazamos de manera alucinatoria el contacto vital con lo real. La crisis no es económica, ecológica o política, la crisis es antes que nada de la presencia."
[19]

No nos gusta la vida que vivimos (¿a quién le gusta verdaderamente?) y por lo tanto huimos de esa realidad a base de drogas, series y fiestas al fin y al cabo deprimentes. Interponemos entre nosotros y el mundo un smartphone, una pantalla, una barrera, que tape un poco. Sentimos que estamos solos y que todo da asco, pero entonces miramos al móvil y vemos que tenemos un mensaje y pensamos: “bueno, al menos alguien piensa en mí”. Es una permanente huida hacia adelante, hacia el abismo.
***

Como alternativa, nosotros como grupo suplíamos esa comunicación vía móvil e Internet por encontrarnos diariamente en el local de estudiantes. Nuestra propuesta, un poco vaga y difusa, es recuperar los espacios públicos y colectivos: hacer vida en ellos, encontrarnos afectivamente en los ateneos, en las plazas, en el barrio, en las asambleas, en el sindicato... Que esto, en el fondo, no es más que la antigua historia de la clase obrera, la cual se juntaba en estos sitios para conspirar y compartir emocionalmente sus miserias. Se trata de recuperar la cultura local enfrente de la cultura capitalista o la cultura del espectáculo. Recuperar la historia de los barrios combativos, tratar de hacer habitables nuestras vidas, atacar aquello que las degrada y las mata.

Joan Liébana Tardío
(capitaludd@nodo50.org)

[1] Con esta cifra situamos el genocidio del Congo en el segundo puesto de las guerras con más víctimas fatales justo por detrás de la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, bajo la escalofriante cifra de 7 millones, tampoco querríamos olvidar el alto número de mujeres violadas, torturas, migraciones forzadas, desforestación, mutilaciones o el uso de niños soldado.

[2] El tema de la guerra en el Congo está suficientemente documentado y por lo tanto no será el principal interés del texto profundizar en este aspecto. Des de aquí recomendamos la lectura del capítulo “El ejemplo del col-tán” dentro Cuadernos de negación, nº8 Crítica a la razón capitalista, DE ALTU-BE, RAMIRO (2004) El imperialismo continúa, la fiebre del coltan., y DE ALTUBE, RAMIRO (2011)La fiebre del coltan, genocidio en la República Democrática del Congo.

[3] Recomiendo enardecidamente sus poemas. En esta web se puede encontrar algunos más.

[4] ¿Dónde van los móviles que ya no queremos? (2012) Expansión (diario).

[5] Este artículo da algunas cifras sobre esta cuestión Vivimos rodeados de radiaciones electromagnéticas, Moai: boletín sobre control tecnológico, biológico y social.

[6] DEBORD, GUY (2002). La sociedad del espectáculo. Valencia, España, Pre-Textos.

[7] Considerábamos como otros no-lugares Internet (la red): el espacio virtual, ese espacio que no es espacio. Bajo esa idea de no-lugar también nos venía a la cabeza ese tipo de plazas hechas por urbanistas de nuevo cuño, en las cuáles predomina el diseño más que las necesidades humanas. Esas plazas que tienen el suelo duro, que parecen más hechas para el tránsito de las personas y los coches que no para el encuentro, que permiten una gran visibilidad para detectar rápidamente las conductas incívicas, que a menudo los bancos están dispuestos de formas extrañas en las que la gente no pueda hablar entre ella.

[8] Capítulo “Más aislado” dentro de Quema tu móvil, (fanzine).

[9] Exceptuamos aquí la comunidad musulmana que sí mantiene en gran medida su religiosidad.

[10] IPPOLITA (GRUPO). (2016). Ídolos: ¿la Red es libre y democrática? ¡falso! Madrid, Enclave de Libros.

[11] La xarxa... (poema) (2010).

[12] DEBORD, GUY (2002). La sociedad del espectáculo. Valencia, España, Pre-Textos.

[13] La culpa no es del doble ‘check': el verdadero papel de WhatsApp en las rupturas de pareja, (2015) El diario (diario).

[14] Quema tu móvil, (fanzine)

[15] Por fin la paella valenciana tendrá su emoji en WhatsApp, (2016), 20 minutos (diario).

[16] TIQQUN (GRUPO). (2012). Primeros materiales para una teoría de la Jovencita ; seguido de "Hombres-máquina: modo de empleo". (Madrid), Acuarela.

[17] El procesado de datos con fines mercadotécnicos es ampliamente superior al uso de estos datos para fines políticos, es decir, para la investigación y la vigilancia de los individuos. A propósito de esta vigilancia virtual, destaca el programa estadounidense PRISM, un dispositivo secreto de control masivo de Internet y de las tele-comunicaciones que fue desarrollado por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA). El impacto global del pro-grama fue denunciado en junio de 2013 por el revelador Edward Snowden. Prism cuenta con la colaboración de Microsoft (comprendiendo también Skype), Google (y Youtube), Facebook, Yahoo!, Apple, AOL i Paltalk. Fue curioso como fue ferozmente reprochado el gobierno de Obama por esta iniciativa, pero en cambio apenas fueron criticadas estas corporaciones multinacionales que sin su contribución el programa PRISM no hubiera funcionado.

[18] El fenomen Pokémon, (2016) Solidaridad Obrera (diario)]. Este juego, del cual Google también participa, ha marcado récords de beneficios (Nintendo ha duplicado su valor en bolsa) además de dar lugar a situaciones dantescas como la de la niña estadounidense que fue atropellada por un coche mientras capturaba Pokemon y que luego criticó la aplicación, acusándola de ser la causante de su accidente[Esta chica sufre un atropello cuando cazaba pokémon y dice que la culpa la tiene el juego, (2016) La Vanguardia.

[19] COMITÉ INVISIBLE (FRANCIA). (2015). A nuestros amigos. Logroño, Pepitas de Calabaza.

Fuente: https://www.nodo50.org/ekintza/spip...

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