militarismo
Achegamos un artigo que propón unha ollada ao antimilitarismo dende outra perspectiva á que estamos acostumados.
Ruido de sables en el mundo virtual: dentro de poco aparecerá la última entrega de uno de los mayores videojuegos de éxito, Battlefield 3. Se dice que su fabricante, la empresa Electronic Arts, ha invertido 100 millones de dólares en la campaña de publicidad. Hay más de dos millones de copias del juego reservadas. La prensa especializada celebra su representación realista de las intervenciones militares. La competencia ha tomado nota y no se queda atrás: en noviembre de 2011 apareció Call of Duty: Modern Warfare 3 que ha reportado una vez más a su fabricante, Activision, sumas multimillonarias. Las empresas alemanas sacan tajada del negocio: según una investigación de la Sociedad para la investigación del consumo (Gesellschaft für Konsumforschung) el volumen de ventas de videojuegos en Alemania ascendió a 1'86 mil millones de euros, un crecimiento del 3% en comparación con el año anterior. Más de 22 millones de ciudadanos de la República Federal Alemana juegan regularmente a este tipo de videojuegos. Los debates giran con frecuencia en torno a la representación de la violencia en estos videojuegos. Sin embargo, qué tipo de mensajes políticos difunden es algo que apenas merece atención pública, aunque las narrativas de estos videojuegos son, en no pocas ocasiones, controvertidas. Tanto como las prácticas de las propias firmas que los producen.
Hai uns días podiamos ler nunha web que Xosé Manuel Pérez Bouza, senador do BNG, pedía a instalación en Trasmirás (Ourense) dun "Centro de Excelencia de aviones no tripulados (UAV) del consorcio europeo EADS".
Non sabemos que función concreta cumprirían esas instalacións, pero negámonos a que Galiza acolla no seu territorio á industria da guerra e ao exército. Da noxo escoitar os argumentos do BNG defendendo que dito centro "podría contribuir a dar un gran impulso a la economía de la zona", retrátanse así mesmos con propostas coma esta.
Tedes a nova completa neste enlace: blog.elgrancapitan.org/?p=11863
Dentro das nosas loitas unha dos camiños que podemos seguir nas nosas vidas é o de facer boikot:
- aos artigos e mercadurias de empresas vencelladas co militarismo
- aos productos feitos en paises en guerra ou que non respeitan os dereitos humanos
- a todolos actos de exaltación dos valores militaristas
- non mercando xoguetes bélicos ou sexistas
+ info: www.boicotpreventiu.org



